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2010/12/05

Estado de Nabarra. Plus estre que Paroiste

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. Plus estre que Paroistre
Soberanía de Navarra

“Ser independiente es cosa de una pequeña minoría, es el privilegio de los fuertes.” Friedrich Nietzsche Filósofo alemán

Plus estre que Paroistre: Esta es la leyenda que aparece junto a un escudo, en una vidriera del castillo Abbadia, el cual está situado en un alto que domina, de forma señorial y altiva, la villa de Hendaia. Este hermoso palacio fue construido por orden de Antoine d’Abbadia d´Arrast, explorador, geógrafo, astrólogo, lingüista y especialmente amante de la lengua y cultura vasca. En esta construcción de estilo neu-gótico, bajo influencia de diferentes estilos medievales, se pueden apreciar en sus fachadas, numerosas imágenes de animales, como ejemplo serpientes, monos, cocodrilos, elefantes, un águila y caracoles, más algunos seres mitológico como gárgolas; todos ellos cargados de gran simbolismo junto al leal lebrel, símbolo de la fidelidad que profesaba a su mujer, Virginie. Si visitamos dicho palacio, podremos observar en las diferentes instancias que nos muestran, diferentes imágenes dibujadas en las paredes donde están situadas la escaleras principales, sobre la historia de Etiopía, refranes en distintas lenguas, un serio y sencillo observatorio, carente de toda decoración, una magnífica biblioteca repleta de obras de la ciencia de las estrellas, sin olvidarnos, por supuesto, de las habitaciones del propio Antoine d’Abbadia y la de su amada mujer Virginie, esta última incluye además, un pequeño balconcillo a la capilla privada donde ambos fueron enterrados. Además está el comedor y un salón de estar, donde resalta en una de sus paredes, un diploma otorgado por la ciudad de Donostia a Antoine d’Abbadia y hasta una habitación reservada para el emperador francés, Napoleón III(1).

En las entrañas de este palacio se resume gráficamente la vida de Antoine, el cual había nacido en Dublín el 3 de enero del año 1810, hijo de un refugiado vasco y de una madre irlandesa. Concretamente su padre descendía de una antigua familia de abades laicos de Arrast, municipio cercano a Mauleon, que tuvo que refugiarse en Irlanda, huyendo de la persecución de los revolucionarios franceses. En el año 1820, la familia se afincó en Toulouse. Ya durante sus estudios en esta ciudad, Antoine cultivó y desarrolló aficiones poéticas, tanto en inglés como en francés, dominado también el griego, el italiano y el euskara, su lengua paterna, cuyo amor le había sido transmitido por su padre desde la infancia. Su padre se reveló, como después lo sería el mismo Antoine, en un gran mecenas, ya que facilitó a su hijo y algunos otros, el proseguir los estudios. En el año 1828 la familia se establece en París y Antoine sigue los cursos de Derecho comenzados en Toulouse, y lee los Ensayos de Bacon. Hombre atlético, deportista nato, practicaba la esgrima, la gimnasia, la marcha y la natación, siendo admiradas sus hazañas en las playas de Biarritz el verano del año1827. Durante los años 1830 y 1831, sin abandonar el estudio del Derecho, comienza los Estudios de Mineralogía y Geología inscribiéndose en la Facultad de Ciencias francesas, avanzando en sus estudios de tal modo que el año 1836, será encargado junto con Alejandro Humboldt y Gauss, al estudio del magnetismo terrestre, realizando un viaje al Brazil, concretamente a la villa de Olinda, donde pasó dos meses haciendo más de dos mil observaciones astronómicas. Durante el viaje en la fragata francesa Andrómeda, se encontró con el príncipe Louis Napoleón, que había sido expulsado del imperio francés(2).

El año 1836, Antoine elabora con Joseph Agosti Xaho, estudioso de las leyes por la literatura y la política, una gramática vasca, publicada y dedicada a "Zazpi Uskal- Herrietako Uskalduner", donde acuña la expresión Zazpiak bat. D’Abbadia también realiza una reseña en el Bidletin de la Société de Geographie, del estilo fogoso y el patriotismo de su amigo, expresado en la obra Viaje a Navarra durante la insurrección de los vascos. Ese mismo año, también publican en colaboración Les études gramaticales sur la langue euskarienne. El prólogo de Antoine d’Abbadia, forma un breve estudio de 50 páginas, en las que menciona trabajos anteriores de los del historiador Oihenart, de Harriet, del jesuita Larramendi, el antropólogo Humboldt y de Lécluse, corrigiendo algunas de las observaciones realizadas por ellos y mencionando las semejanzas del euskara con el hebreo, el lapón, el húngaro, el finés, el georgiano, otras lenguas afines y americanas, concluyendo que la lengua cuyo sistema se acerca más al euskara es el quechua.

En el año 1837, parte para África donde le espera su hermano Arnauld(3). Tras una estancia breve en El Cairo atraviesan Egipto y el mar Rojo para desembarcar en la isla de Massaonah, punto de partida habitual de las caravanas que se adentraban en Etiopía. Antoine d’Abbadia se dedico al aprendizaje de lenguas nativas, recabar noticias sobre las diferentes étnias y a recoger informes sobre la geografía, arqueología, cartografía, geología e historia de Etiopía; todo ello durante un periodo de doce años, llegando a lugares donde el hombre europeo no había entrado anteriormente, como Ennarea y Kaffa, en los territorios de los galla. Los hermanos no siempre viajaron, pero ambos se encontraron innumerables dificultades, corriendo numerosas aventuras, implicándose incluso en intrigas políticas, especialmente Antoine, que ejercitaba su influencia en favor del estado francés y de los misioneros católicos. Ya de vuelta en las tierras vascas, y después de organizar sus trabajos de Brazil y Etiopía para su publicación, d’Abbadia se implicó en gran medida en la cultura vasca, organizando un partido de pelota vasca en Urruña en el año 1851. Desde el año 1853 hasta su muerte en el año 1897, Antoine D'Abbadia se convertirá en un mecenas infatigable de las competiciones tanto deportivas como poéticas, en su mayoría encuadradas en la cultura vasca, presentándose en pueblos, villas y ciudades, donde se realizarían concursos y certámenes, siendo Antoine la persona que introdujo el afán y apoyó las primeras Fiestas Euskaras que se celebraron en Durango el año 1886, donde se dieron cita gran número de escritores, con obras de diversos géneros. Antoine d’Abbadia nunca abandonó sus estudios de astronómicos, visitando Briviesca en el año 1860 y Argel en el año 1867, única y exclusivamente para observar eclipses de sol, totales y parciales. En el año 1882 viajó hasta Haití, para contemplar el paso de Venus sobre el sol. El pueblo vasco, gracias a la iniciativa de la Société d'Ethijíographie nationale et d'Art populaire, le brindó un gran homenaje en el congreso que se celebró del 15 al 22 de agosto de 1897, cuyos resultados se recogen en la obra La tradiíion aii pays basque, recientemente reeditada. Sus contemporáneos le llamaban Eskualdunen aita(4), pues como bien dice la divisa de sus escudos, más ser que parecer.

NOTAS
1. El guía del palacio Abbadia, nos dice que falta una piedra por colocar, pues Napoleón III nunca visitó el palacio y por ello no se puso, ya que estaba destinada esta piedra para ser puesta por el emperador francés..
2. Antoine D’Abbadie y el resurgir literario vasco en la segunda mitad del siglo XIX; Patricio Urquizu, 1991. Donde aparece una predicción de Antoine d’Abbadia a Louis Napoleón. “Vd. está llamado a gobernar Francia, le concedo una cita en las Tuilleries”. A la cual le contestó el príncipe francés lo siguiente: “Si alguna vez llego al poder queda Vd. Invitado”
3. Arnald d’Abbadie; político con carrera militar en el ejército francés, donde llegó a ser general; juez y diplomático, obtuvo el título de Ras Mikaél.
4. El padre de los vascos Página web recomendada:
http://www.academie-sciences.fr/abbadie/diapo.swf


Extraído del libro “NABARRA, Reflexiones de un Patriota” Iñigo Saldise Alda 2010

2010/12/04

Iruinea, diciembre de2010

Iñigo Saldise Alda
Enrique III de Nabarra vs Henri IV de France
Soberanía de Navarra

El Reino de Nabarra al norte del Pirineo, se mantuvo independiente hasta el año 1620; concretamente hasta la violenta e ilegal anexión a Francia realizada por el Bourbon Louis XIII. Desde el reinado de Juana III de Nabarra, tanto la Tierra de Laburdi como la de Xiberoa, junto al Vizcondado del Bearn y los condados de Foix, Bigorre, Albret, Gabardan y Nebouzan, pertenecían al Estado de Nabarra, como así lo atestigua que fuera el Regente y Lugarteniente General de las mismas por aquella época, el leal patriota nabarro Antonio de Agramont, conde de Gramont(1).

Su hijo Enrique, príncipe de Biana, junto a su hermana Catalina recibe una educación de fuerte carácter humanista y conforme, en lo que se refiere a materia religiosa, a las creencias reformadoras de su madre Juana III de Nabarra, adquiriendo así una formación acorde con el Nabarrismo auténtico. Tras la muerte a manos católicas francesas de su padre, Antonio de Bourbon y Vedôme, el día 10 de noviembre del año 1562, en el marco de la primera guerra de religión que asoló el reino de Francia, los títulos de éste pasan al joven príncipe de Biana, Enrique de Bourbon y Albret. La Casa de los Bourbon eran descendientes directos de San Luis IX, siendo por ello herederos de la casa de Valois, reinante en esos momentos en el Estado de France.

En el año 1572 la reina de Nabarra, Juana de Albret, era envenenada en la Corte francesa de París por orden de su archienemiga, Catalina de Médicis. Enterado de la noticia y tras ser coronado rey de Nabarra en territorio del estado Pirenaico, Enrique III entra en París junto a 900 caballeros nabarros vestidos de negro impoluto, color representativo los protestantes. Enrique III de Nabarra se muestra partidario de continuar con el matrimonio concertado con la bella princesa Margarita de Valois. Esta boda no contó con el apoyo del emperador de Roma o Papa, y se tuvo que realizar en la puerta de la iglesia de Nôtre-Dame, debido a las creencias reformistas de Enrique III de Nabarra.

En la noche de S. Bartolomé del mismo año, los católicos franceses atacaron a los protestantes, tanto franceses como nabarros, esgrimiendo como escueta excusa la herejía y la defensa de la fe Católica. En total en el Reino de France, fueron brutalmente asesinadas unas cien mil personas, protestantes en su mayoría, y con ellos la inmensa totalidad del séquito de 900 nabarros del rey de Nabarra. El propio monarca nabarro fue hecho prisionero y forzado a convertirse al cristianismo, además de verse obligado a proclamar el catolicismo como religión única de todo el Reino de Nabarra, teniendo que permanecer de manera obligada en la Corte de París. Enrique III de Nabarra posteriormente consigue huir de París y de los católicos franceses.

Enrique III de Nabarra abjura de la religión Católica nada más entrar el Reino Pirenaico y de inmediato se pone al mando de las tropas protestantes en la cuarta guerra de religión, que pronto se transformaría en la conocida como la guerra de los tres Enriques, que implicaba al propio rey de Nabarra, al nuevo rey de Francia y a el ultracatólico Henri I de Guisa. Henri III de France, tras reconocer a Enrique III de Nabarra como heredero o sucesor al trono francés, muere asesinado por un ultracatólico del partido de Guisa en el año 1589. La muerte del último Valois, permitía en teoría al rey de Nabarra convertirse en rey de Francia. Pero para poder lograrlo, Enrique III de Nabarra tuvo que mantener una guerra abierta contra la Liga Católica francesa encabezada por el partido de Guisa, el emperador de Roma y el rey de España, Felipe II, que se negaban a reconocerlo como rey de France. En fases de este enfrentamiento, Enrique III tuvo que retirarse al Reino de Nabarra, donde logró preparar un ejército que debería facilitarle el acceso al trono francés mediante la vía militar. En el año 1585, el emperador de Roma, Sixto V, excomulga por hereje al que a la postre sería el último rey de Nabarra.

Las tropas protestantes franco-nabarras consiguieron algunas victorias, pero París consiguió resistir gracias al apoyo de las tropas españolas comandadas por Alejandro Farnesio. En 1593, el rey de Nabarra se convierte al catolicismo con el fin de obtener el trono de París, algo que se resumiría con una frase que falsamente se le atribuye, “París bien vale una misa”. Esta coronación no supuso la unión de los dos Estado o Reinos, ya que Enrique III de Nabarra y (Henri) IV de France mantuvo la independencia de Nabarra, cuyas Cortes legítimas estaban situadas en Pau, mientras que en Donapelau estaban los Estados Generales y se continúa acuñando la moneda del Reino Pirenaico independiente.

En el año 1598, Enrique III de Nabarra y (Henri) IV de France, firma la paz de Vervins con el Reino de España. En ese tratado sobre el conflicto existente en Flandes entre los Reinos de Francia y España, el rey nabarro introduce una clausura concerniente a la ilegal anexión de las tierras del sur del Pirineo por parte española, negándose claramente en ella, a legitimar el atropello militar español. Ese mismo año también realiza el Edicto de Nantes, donde se reconoce la libertad de religión en France y Nabarra, a semejanza del Manifiesto de los Gentileshombres y del pueblo de Nabarra realizado treinta años antes por su madre Juana de Albret, reina de Nabarra. Enrique III de Nabarra y (Henri) IV de France pretendía que el Edicto de Nantes se extendiera a los demás Reinos europeos, legalizando el protestantismo y poniendo las bases definitivas para acabar con las guerras de religión en Europa, que en menos de un siglo habían costado millones de muertos.

Esta decisión le supone una nueva excomunión a Enrique III de Nabarra y (Henri) IV de France, por parte del emperador de Roma de turno. Enrique III casó en segundas nupcias con María de Médicis en el año 1600. De esta unión nacería el futuro Louis XIII de Francia, el cual no fue educado según las condiciones existentes en el Fuero nabarro, paso obligado para ostentar el título de príncipe de Biana y así poder acceder al trono del Reino de Nabarra bajo elección determinada en el Preámbulo del Fuero del Bearn realizado por Enrique II de Nabarra, sino que recibió toda su educación católica en la corte francesa de Paris, concretamente de manos del Cardenal Richelieu.

En el año 1607, Enrique III de Nabarra y (Henri) IV de France deja escrito un testamento(2) en el cual queda bien claro que el Reino de Nabarra es de sus mayores y lo diferencia en el mismo del Reino de France cuyo legítimo heredero es el delfín Louis de Bourbon, pero otorgando de manera fraudulenta e indudablemente ilegal, la Tierra de Laburdi al Reino de France. A finales del año 1608, Henri IV de France y (Enrique) III de Nabarra manda una comisión francesa encabezada por Pierre de Lancre y Jean d’Espagnet a la Tierra de Laburdi. Un año después y con la patente intención poner orden y acelerar la centralización francesa en esa tierra originariamente nabarra, Pierre de Lancre y Jean d’Espagnet no dudaron poner en práctica la inquisición francesa para solucionar “la brujería de los vascos” con el beneplácito de Henri IV de France y buscar el final del litigio fronterizo existente con el Reino de España, más concretamente con Irun y Hondarribia.

A comienzos del año 1610, tras realizar una brutal escabechina contra los vascos de Laburdi, Pierre de Lancre deja bien claro y explícito que sus acciones eran aprobadas por el monarca francés Henri IV con la intención de asentar la frontera franco-española. Para ello construyeron fortificaciones como la de Sokoa bajo estrategia militar, mientras que jurídicamente instauraron tribunales para la caza y el martirio de los brujos vascos.

El 14 de mayo del año 1610 el rey de France y de Nabarra, era asesinado en una calle de París por un jesuita, el ultracatólico Ravaillac-Roma no paga a traidores-. A pesar de ello, el Reino Pirenaico mantuvo su independencia hasta el año 1620 sin llegar a elegir un nuevo rey o reina, cuando Louis XIII de France visita las Cortes de Pau y restaura la religión católica en la totalidad del Reino de Nabarra, prohibiendo la religión protestante, como la fe reformista Nabarra, en todos los Reinos bajo su dominio. Louis XIII de France, finalmente disuelve a sangre y fuego las Cortes y los Estados Generales de Nabarra ese mismo año y realiza el ilegal decreto de unión desde las Cortes de París. Así el Reino de Nabarra quedaba anexionado de forma ilegítima al reino de France, y el Nabarrismo auténtico existente en los reyes nabarros desde los tiempos de Margarita de Nabarra era exterminado por un soberano francés, aplicándose la inquisición francesa y española en todas las tierras de Vasconia con el fin de sellar los Pirineos, que dará como final en el año 1659, el llamado Tratado de los Pirineos, sellando hasta la actualidad la división de Nabarra en dos colonias, una francesa y otra española, con ayuda de la sanguinaria Inquisición Católica.

NOTA

1. Conde de Gramont; Esta titulación ya era usada en el Reino de Nabarra, la propia reina Juana de Albret, III de Nabarra, utiliza esta titulación nobiliaria en la Cédula del 13 de noviembre de 1565, donde da su aprobación de la gestión económica realizada por el señor de Agramont, Lugarteniente General y Regente del reino de Nabarra, clave para las arcas reales existentes en Pau: “(…) querido y amado primo, Antoine, conde de Gramont, soberano de Bidache(…). Esto es debido al entroncamiento de la casa de Agramont y la de Guiche o Gixune. Estos últimos poseían el título de conde, otorgado por Carlos IX de Francia en 1543.
2. “(…) Y sin embargo la sincera afección que nosotros portamos hace nuestra muy querida y amada única, y el cuidado de pagar a nuestros acreedores a los cuales nosotros y nuestro predecesores reyes de Navarra y duques de Vedome habíamos vendido e hipotecado varias partes y porciones del patrimonio para poseer nuestra casa y futuro particular nosotros hemos retenido declarar esta unión; al contrario por nuestras cartas patentes del 13 de abril de 1590 hemos ordenado que nuestro dominio antiguo tanto de nuestro reino de Navarra, soberanía de Bearne y de Donezan, país bajo de Flandes que nuestros ducados, condados, vizcondados, tierras y señorías enclavadas en este reino fuese y permaneciese desunido, distraído y separado de nuestra corona de Francia sin poder entrar comprendido ni mezclado si no es ordenado más tarde, o que Dios nos halla hecho esta gracia de darnos linaje y quisiéramos poder y a este fin para no cambiar el orden y formas observadas en a conducta y mantenimiento de el nuestro dominio habíamos declarado nuestra intención que fuese llevado y administrado por personas distintas, así que como había estado antes de nuestro advenimiento a la Corona. Y sobre las dificultades que nuestra corte del Parlamento de París hacía de proceder a la verificación de dichas cartas.” Parlament de Paris A.N. Registre X1A-8646 Fº 43

BIBLIOGRAFÍA

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2010/12/03

Nafarren eguna


EL EUSKERA, EL GEORGIANO, EL ARMENIO Y EL BEREBERE

EL EUSKERA, EL GEORGIANO, EL ARMENIO Y EL BEREBERE
Aitzol Altuna Enzunza, Donostia (Nabarra)

El 3 de diciembre se celebra el día de San Francisco de Xabier, nacido en la Nabarra libre en 1506, patrono de la lingua navarrorum o euskera; "No hallava entre ellos otra respuesta sino que eran christianos, y que por no entender ellos nuestra lengua no sabían nuestra lei, ni lo que habían de creer, y como ellos no me entendiesen ni yo a ellos, por ser su lengua natural malabar y la mía bizcaína (sic)" firma: Francisco de Xabierr (sic), en ese siglo, hablar en “bizkaino” era hablar en euskera.

(Wikipedia) Lengua aislada: es aquella lengua natural para la que no se ha probado ningún parentesco con otra lengua viva o muerta, y además no pertenece a ninguna familia de lenguas (es decir, ella es la única miembro de su familia). El ainu, el japonés, el sumerio así como el euskera, son ejemplos de lenguas clasificadas como aisladas.

En 2009 el euskera fue recogido en el libro rojo de la UNESCO sobre idiomas en peligro como una “lengua vulnerable”.

Hay que relativizar la importancia excesiva que se le ha dado en momentos puntuales de la historia al parentesco del euskera con otros idiomas, se mezclan elementos probados con otros que requieren de una mayor concreción. Como escribió Robert Lawrence Trask (1944-2007) en su libro “History of Basque” (1997), al euskera “se le han propuesto conexiones (generalmente genéricas) al menos con el antiguo ibérico, con el antiguo aquitano, con el indoeuropeo (especialmente, celta, latín, griego, eslavo antiguo y sánscrito), con el picto, con las lenguas bereberes del norte de África, con el semítico, con el etrusco, con le minoico, con el sumerio, con el urálico (especialmente el finés), con el burushaski, con el dravídico, con las lenguas munda de la India, con las lenguas yeniseycas y chukchi-kamchatkianas de Siberia, con el chino-tibetano, con el esquimal, con las lenguas na-dené de Norteamérica, y sobre todo con los idiomas caucásicos, del norte y del sur. Y esta lista no tiene nada de exhaustiva”.

El estadounidense Morris Swadesh (1909-1967), doctor en lingüística por la universidad de Yale (EEUU.), creó un mapa mundial de idiomas actuales según la lingüística comparada, atendiendo a su origen común. El método Swadesh léxico-estadístico o glotocronológico se basa en la toma de 215 palabras en dos grupos de 100, son palabras clave como pronombres personales, numerales bajos, partes del cuerpo, nombres de parentesco, algunos verbos de acción, algunos adverbios de tiempo y lugar, objetos de la naturaleza, acciones muy corrientes, acciones corporales e interrogaciones.

Swadesh aseguraba que en el vocabulario básico el ritmo de cambio es tan regular en las lenguas, que había podido crear un sistema de medición del tiempo transcurrido en el que dos idiomas estuvieron relacionados en el pasado y que hoy están separados geográficamente, por el número de elementos sustituidos de la lista, calculándose a razón de 1,4 por ciento cada siglo. Pero el método tiene muchas partes aleatorias, no es como el estudio del “método histórico” sobre idiomas que se han escrito durante milenios, por tanto su interés es siempre muy parcial.

Según Swadesh, ese vocabulario básico de 100 ó 215 palabras cambia menos de un 20% por milenio en cada idioma. Estas variaciones en el vocabulario dejan un poso común a dos o más lenguas actuales relacionadas entre sí, que se trata de medir cronológicamente, estableciendo de esta forma la distancia entre un idioma y sus parientes más modernos. Si el número de palabras de misma raíz entre dos idiomas de esos dos grupos de 100 es menor o igual al 5% se considera casualidad (pero la cifra no responde a nada en concreto), y si es superior se ha demostrado que sería fruto de algún pasado común; se ha estudiado una fórmula sacada de realidades entre idiomas conocidos para, en función del porcentaje resultante, saber cuando se produjeron el contacto entre esos idiomas.

La fórmula que se usa para saber el tiempo transcurrido entre el período en el que se produjo el contacto y el momento actual es:
t= log c/2log r (t = tiempo transcurrido, c = nº de coincidencias, r = constante de variación).

El resultado con el euskera fue el siguiente (con el resto de idiomas con que se ha comparado por este método al euskera el resultado es inferior y no significativo):

lista 215 lista 100
Caucásico circasiano de noroeste: 6,62% 7,52%
Caucásico ávaro de noroeste: 3,80% 5,37%
Georgioano, caucásico meridional: 4,73% 7,52%
Berebere del Rif (norte de Marruecos): 6% 9,67%
Berebere de Sus (sur de Marruecos) 7,38% 10,86%

Muchas de las similitudes dadas por buenas son más que cuestionables, tampoco se tiene en cuenta la evolución de las palabras y de los idiomas, algunos préstamos de otros idiomas se dan por buenos, etc. (Fuente: “El euskara arcaico”, Luis Nuñez Astrain).

Tampoco podemos olvidar lo que el mencionado lingüista estadounidense R.L. Trask escribió en sus libros “Historical linguistics” y en su “History of Basque”, donde compara el húngaro con el euskera y con el que encontró en dos horas de búsqueda 65 palabras parecidas que sólo podían ser fruto de la casualidad, pero que nos hacen cuestionar muchas investigaciones; este ejercicio probado por otros investigadores con otras lenguas sin relación entre ellas, ha dado el mismo sorprendente resultado. Como el mismo R.L. Trask sentencia: “No acierto a entender por qué algunos lingüistas se emocionan tanto cuando encuentran dos docenas de palabras vascas que se parecen a otras dos docenas de palabras bereberes o sumerias”.

La relación entre el vasco y las lenguas caucásicas fue formulada por primera vez de modo científico por el lingüista Italiano A. Trombetti (1902-03), quien más tarde en 1925, publicó su obra “Le origini de la lingua basca”. Otros habían sugerido ya esta posibilidad como el vasco Antoine d'Abbadie en 1836 y el Alemán Hugo Schuchardt (1842-1927) más tarde.

El Cáucaso se encuentra a 4.000 kilómetros de Garona-Pirineos-Ebro donde habitan los vascos. En el Cáucaso conviven cerca de 50 pueblos diferentes entre sí con sus idiomas. La dificultad principal en establecer la relación euskaro-caucásica consiste en la falta de unidad entre las distintas lenguas caucásicas a su vez, hasta formar 22 lenguas distintas, según la clasificación que ofrece Dumézil en “Les langues du monde” (1924), entre esas lenguas caucásicas las principales son:

Noroccidentales: Abajaso (91.000 hablantes), Abaza (65.000), Circasiano o cherqués (328.500). Septentrionales o veinajíes: Bácico (3.000), Inguso (159.000), Chechenio (320.000)
Nororientales o daguestánicas: Ávaro (461.000), Andí (8.000), Dido (7.000), Laco (94.000), Dargínico (273.000), Lezguio (189.000), Tabasarano (72.000)
Meridionales o kartvélicas: Georgiano (3.485.000), Suano (20.000), Mingrelio-lazo (349.000).

La relación léxico-estadística de Swadesh el circasiano y el georgiano con el euskera es del 7,52%, más alta que con cualquier otro idioma del mundo. El supuesto contacto se habría producido en el magdaleniense, por tanto hace unos 10.000 años, según este método de Swadesh (se puede leer al respecto el artículo “El euskera el latín del paleolítico europeo” del mismo autor).

Con el resto de los idiomas del Cáucaso, con los kabardiano, abkahziano del noreste y con los idiomas katvelianos del Sur (megreliano, svaniano etc.), tiene el euskera actual parecido en la tipología (verbos, el ergativo etc.) y en la etimología de algunas palabras, pero su relación léxico-estadística con todos ellos es menor al 5%.

Para los que quieran seguir ahondado en el tema, es recomendable el libro "El origen de los vascos" del genial historiador ronkalés B. Estornés Lasa, donde se citan palabras comunes caucásicas y vascas, como el "gu" (nosotros) del euskera común al georgiano y svano, el "zu" (tú) del euskera y la misma palabra del cherkese etc., según este autor habría centenares o miles de paralelismos; también se puede consultar el libro “el euskera arcaico” de Luis Nuñez Astrain, de mayor precisión.

También existen paralelismos entre el euskera y el georgiano en aspectos sintácticos, como en el uso del ergativo (verbos transitivos-intransitivos, formas “Nor-Nork”) que no se dan en ningún otro idioma europeo y que sólo se dan en el tibetano y en el burushaski de la India en el mundo (aunque este último lo ha perdido recientemente).

Hay además connivencias entre el euskera y el georgiano en el modo reflexivo de hacer frases como: “he visto mi cabeza en el espejo” (nire burua ispiluan ikusi dut), y no: “me he visto en el espejo”, que sólo se da en el georgiano además de en el euskera.

La /h/ aspirada, elemento propio del euskera que lo diferenciaba en la epigrafías fácilmente de otros idiomas que no lo poseían como íbero por ejemplo, tiene su equivalente en los idiomas caucásicos, elemento ya desaparecido en el dialecto occidental, según se puede ver en la reja de San Millán del año 1025, donde aparecen numerosas “h” transpiradas en los nombres de los municipios del condado alabés.

Otro elemento común de los idiomas caucásicos y el euskera es el uso de base veinte para contar, que también es común al burushaski hindú y al el dialecto berebere tachelhit (mayoritario entre los bereberes de Marruecos, Alto-Atlas, laderas meridionales y hasta el océano). Para entender lo que se quiere decir, en euskera hogei es veinte: berrogei (dos veces veinte, luego cuarenta), hogeitamar (veinte y diez, luego treinta) etc., incluso hay textos, de los primeros en euskera, donde el número cien (ehun en euskera) se escribía bostogei (cinco veintes) o para cientosesenta zortzitan hogei (ocho veces veinte), por ejemplo. Esta métrica tiene su razón de ser en los dedos que el hombre posee para contar, los de las manos y los de los pies; otros autores lo relacionan con los ciclos solares.

También usan el veinte como base, tal y como lo recoge Urbeltz en su libro “Bailando el Caos”: los tamanas en el Orinoco, los inuits en Groelandia, ainus en Japón, ciertas culturas precolombinas de América Central, los mayas, o las africanas de Malinké del Alto Senegal y Guinea, los banda de África Central, los yebu y yoruba de Alto Senegal y Nigeria etc. En Europa lo usan los idiomas celtas como el galés y quedan restos en el inglés, francés o danés, quizás por influencia de los idiomas celtas (pero es imposible saber si el euskera influyó en el celta, si fue al revés o si es una casualidad).

Pero muchos lingüistas actuales o recientes de renombre, se muestran escépticos con el parentesco con los idiomas caucásicos, así, Koldo Mitxelena (1915-1987) ya decía que: “En resumen, hay algunas similitudes léxicas vasco-caucásicas de las que no cabe demostrar que sean posibles, pero en cambio hay una gran cantidad cuya extraordinaria inverosimilitud puede demostrarse (…). Incluso si el euskara y las lenguas caucásicas remontan a un origen común, el número de eslabones intermedios desaparecidos debe de ser tan elevado que es de temer que, por no conocerlos, no se lleguen a establecer los antiguos lazos de parentesco”.

Otro lingüista vasco, el donostiarra José Luis Álvarez Enparantza “Txillardegi” (Donostia 1926), comenta (1996): “Hasta no aclarar el lío entre lenguas caucásicas y no decidir con nitidez con qué lengua caucásica vamos a comparar, no es muy serio tomar en cuenta este o el otro puntito de aquí y de allí de cualquier modo. Es cierto que, en resumen, en el terreno de la lingüística científica y de la investigación rigurosa, no podemos decir gran cosa sobre la hipótesis caucásica. Primero debemos de esperar un poco a ver si se aclara la madeja de las lenguas caucásicas.”

En caso de haber una relación, tanto para Koldo Mitxelena, como para el euskaltzain Xabier Kintana (Bilbao 1946) o para el prestigioso lingüista francés Antoine Meillet (1866-1936), se tiene que remontar a los milenios quinto y sexto o anteriores. Estudios recientes en tesis doctorales van aportando más luz al parentesco entre el euskera y el georgiano.

El euskera y el armenio

Armenia es un Estado independizado recientemente de la URSS del Cáucaso meridional alrededor del lago Van y vecino de Georgia, cuenta con una población de 44 millones de habitantes. Los arqueólogos continúan desvelando la evidencia de que Armenia y sus montañas estuvieron entre los primeros lugares donde se asentó la civilización humana a través de los sumerios en los milenios anteriores al nacimiento de Cristo, uno de los hitos de la nación Armenia es precisamente la de haber sido la primera en adoptar el cristianismo como religión oficial en el año 301.

El lingüista y vascólogo armenio Vahan Sarkisian, nació en año 1957 en la capital de Armenia, Erevan, con el monte Ararat de fondo. Según recogía en una entrevista al Diario Vasco en el 2007, Vahan Sarkisian estudió Filología Románica en la Universidad de Ereván y realizó su tesis doctoral sobre los contactos lingüísticos vasco-armenios, ha realizado numerosas traducciones del castellano y el euskera al armenio, así como el Diccionario Vasco-Armenio y una Gramática de la Lengua Vasca en su lengua. En la actualidad es director de la Cátedra de Filología Románica de la Universidad de Ereván, presidente de la Academia Lingüística Internacional, miembro de la Asociación Internacional de Hispanistas, así como director de la revista internacional vasco-armenia Araxes y, desde 2002, académico de honor de Euskaltzaindia. Vahan es el principal promotor de la «teoría vasco-armenia» y quien más ha trabajado en los últimos años sobre el parentesco etnolingüístico entre ambos pueblos.

Este prestigioso lingüista armenio cree que “los estudios vasco-armenios se encuentran en un momento importante, porque ya estamos suficientemente equipados para empezar a sacar conclusiones (…). Curiosamente, los mejores promotores de esta teoría no fueron ni vascos ni armenios y, por lo tanto, no tenían intereses directos en la cuestión. Me refiero al inglés Edward Spencer Dodgson y al alemán Joseph Karst. El primero conocía bien el euskera. En París comenzó a estudiar armenio y rápidamente detectó las similitudes, que resumió inicialmente en una lista de 50 palabras. Karst, por su parte, era armeniólogo y, cuando entró en contacto con el euskera, comparó cuestiones relacionadas con la antropología, el sistema fonético, la gramática y el léxico y extrajo más de 400 semejanzas. (…) Comprendemos sin problemas por ejemplo, qué significa Zabaltegi, u Ormazabal..., porque significa exactamente lo mismo en armenio. Nos sentimos como en casa, y eso ya quiere decir algo.

El armenio se considera una lengua indoeuropea (el euskera es la único idioma preindoeuropeo de toda Europa, anterior a las invasiones de estos pueblos(1)), pero si sacamos a la luz las veinte regularidades más importantes de la lengua veremos que coinciden más con el euskera que con otras lenguas vecinas como el georgiano o el persa. Y no sólo referidas al léxico. En armenio, por ejemplo, no se forman palabras con una -r inicial, a nuestra garganta le cuesta mucho pronunciarla. Lo mismo le pasa al euskera, a la garganta vasca.

Ni el armenio ni el euskera reconocen la acumulación de consonantes, nos resultan impronunciables, en tanto que en otras lenguas vecinas a la nuestra, como el georgiano, son habituales los grupos de hasta cinco o seis consonantes. Podríamos mencionar otras muchas características que nos separan de nuestros vecinos y nos acercan al euskera, como el artículo pospuesto, la manera de formar el plural... Sin hablar de la toponimia, que aporta una enorme cantidad de semejanzas. (…) Yo creo que esta clase de coincidencias -que afectan incluso al aparato de articulación, que tiene un carácter fisiológico- no pueden surgir del mero contacto, no se pueden importar o exportar. Karst decía que el armenio y el euskera son dos variedades del mismo tronco lingüístico (…) Lo único que me atrevería a decir con alguna certeza es que tal vez en la antigüedad toda la zona estaba ocupada por el mismo elemento étnico-cultural, que cedió terreno a otros elementos, quedando vestigios en Euskadi y en Armenia, como supervivientes de una gran y antiquísima civilización”.

Es curioso que el armenio –que no da parentesco por el método Swadesh con el euskera- y el georgiano, tengan, aparentemente, más parecidos con el euskera que entre sí cuando son pueblos fronterizos. Para finalizar este pequeño resumen sobre los idiomas del Cáucaso una curiosidad toponímica, en Georgia existe un monte Gorbeya (como el monte más alto de Bizkaia y Alaba), en Armenia existe el monte sagrado Ararat (como la sierra Aralar entre Alaba, Gipuzkoa y Alta Navarra) y también un monte de nombre Gora (montaña en el idioma de la zona y "arriba" en euskera).

La curiosidad es aún mayor pues el río Araxes baña el monte Aralar, lugar privilegiado donde se encuentra la mayor concentración de dólmenes del Pirineo (hay censados más de 400), y en el monte armenio de Ararat se encuentra un río llamado también Araxes, monte donde Noé posó su arca según la tradición cristiano-judía (Wikipedia).

El berebere y el euskara:

El berebere por el método léxico estadístico de Swadesh, no está relacionado ni con el árabe, ni con el egipcio, tampoco con el georgiano, pero sí con el euskera, así como de los idiomas cadmitosemitas del que procede. Luego el euskera es un idioma que puede tener elementos comunes con el georgiano y con el berebere, pero éstos no los tienen entre sí.

Originalmente, el berebere y su cultura propia cubría el conjunto del Magreb y el Sahara, por lo que histórica y antropológicamente se puede afirmar que los magrebíes son bereberes. Hoy entre en 40 y el 50% de los marroquíes hablan berebere (10 millones) y entre un 20 y un 30% de los argelinos (sobre 5 millones), también hay bereberes en Malí (400.000), Túnez (250.000), Libia (200.000) y Egipto (15.000).

"Imazigen" es como se llama así mismo el pueblo berebere y significa "hombres libres"; berebere deriva del latín y viene a significar "balbuceo", es como les llamaban los romanos. El berebere o beréber es un idioma camitosemítico (familia lingüística de Asia Menor, actual Israel y países anexos) que se habla en el norte de África. En su máxima extensión se ha llegado a hablar berebere en los actuales Marruecos, Mauritania, Libia, Oeste de Egipto y las tribus Tuareg del Norte de Malí y Níger (éstos aún hoy lo hablan) y en el Sur del Sahara. Es un idioma dividido en muchos dialectos.

El porcentaje de relación léxico-estadístico de Swadesh del euskera con el berebere del Sur es de un 7,38% y con el berebere de la zona de Rift (zona montañosa entre Marruecos y Argelia) es de un 6% (tomando las 215 palabras pues con las 100 aumenta el porcentaje). Luego por este método sí habría una relación o substrato común entre ambos idiomas. Por el porcentaje de relación, el contacto habría tenido lugar hace unos 8.000-9.000 años.

En berebere los nombres dados a los animales son muy parecidos a los dados en euskera. "Aker" (macho cabrío en euskera) "iker" en berebere, "asto" (burro) "ezet" en berebere; también coinciden en la forma de decir caballo, cuervo, río, hermano, yacer, nombre ("Izen" e "isem") "yo" y otros.

Hay que fijarse en los fonemas, no en como se escriben actualmente, el contacto se habría dado hace 9.000 años y la escritura es una fenómeno relativamente reciente.

Dentro de este análisis hay que mencionar a los guanches, habitantes anteriores de las Islas Canarias a la llegada de los españoles. Por los escritos encontrados (la arqueología lo ratifica) se cree que los guanches hablarían un idioma berebere y serían en su mayoría de esa procedencia. Debido al aislamiento de las islas, este idioma mantendría un grado de relación con el euskera mayor que el berebere del Sur y el de Rift.

Se ve muy claro en la utilización del verbo auxiliar que sigue la misma pauta de tablas que el euskera, el parecido se acentúa con el euskera bizkaíno (tablas como las de nor-nori, nor-nork etc., que todos los que hemos estudiado euskera hemos aprendido). Hay quien ve topónimos vascos en las Islas Canarias aunque esto parece excesivo, son topónimos como: Los Llanos de Aridane (Harrigane: cima de piedra), Argindei, Tinizara (Tinitzaha), Tajuia, Tenegia, Jedei (Iedegi) en La Palma y en Lanzarote: Masdeche (Mahats-etxe: uva-casa), Haria, Orzola, Guinate (Gainate: paso de en alto), Yaiza (haitza: roca), Ajache, Tesegite, Mozaza etc.

Una anécdota que se suele contar, es que los primeros conquistadores de las Islas Canarias creyeron que los nativos hablaban euskera.

La relación del euskera con el berebere es cuestionado por falta de suficientes pruebas, por gente de tanto peso moral, como profundos conocimientos y reconocida reputación científica sobre la materia como era el filólogo vasco Koldo Mitxelena, que creía, sin embargo, necesario estudiar más la relación del euskera con los idiomas caucásicos que le producían serias dudas.

El mismo Hugo Schuchardt (Alemania 1842-1927), además de la relación con el íbero, estudió el posible parentesco con lenguas de la familia camítica del Norte de África, relación que ya había sido apuntada en 1894 por G. Von der Gabelentz. Lingüistas como el holandés Uhlenbeck (1866-1951) o como el francés Lafon (1899-1974) no niegan la posibilidad de tal parentesco, pero ven mayores posibilidades de lograr resultados positivos en el estudio de las relaciones con otros grupos de lenguas, principalmente con las mencionadas lenguas caucásicas.

Entre el euskera y el berebere las similitudes se reducen al plano del léxico o lexicográficos, pues que sintáctica y gramaticalmente no parece guardar relación alguna, tanto en el habla actual como en el pasado, lo que sí se observa son similitudes en la articulación verbal o en la utilización de algunas partículas.

Julio Caro Baroja dice al respecto: “He de advertir de todas suertes que la relación establecida por Schuchardt entre el vasco y los idiomas africanos llamados camíticos no es tan fundada como se ha pretendido. Por lo contrario, la hipótesis de una relación entre el vasco y los idiomas caucásicos, que es acaso la que menos interés ha producido en la Península, parece ser la más prudente, porque se basa en observaciones de orden lingüístico, morfológico, estricto, y la Antropología física”. Los bereberes son de origen Cro-Magnon al igual que los vascos.

NOTA:

1. Con el paso del tiempo, la lengua indoeuropea proveniente de Asia se iría fragmentándose en el español, el inglés, el italiano, el alemán... hasta un total de 150 idiomas que hablan en la actualidad 3.000 millones de personas.

Euskal Herria no es el sujeto político


Euskal Herria no es el sujeto político
Tomás Urzainqui Mina

SOCIEDAD POLÍTICA:
La reivindicación democrática de recuperar el derecho a decidir, para poder ejercer la imprescindible soberanía y la necesaria independencia, resulta plenamente eficaz cuando el sujeto político -que no es ni más ni menos que la sociedad subordinada- es completo, por reunir a todos los grupos sociales y partir de la existencia previa de un Estado propio. De este modo, el avance de la conciencia política generalizada, en el conjunto de la sociedad, conduce al éxito de los objetivos de alcanzar colectivamente la libertad. Por lo que si no se tiene en cuenta la cohesión e integridad de la compleja estructura social de la sociedad dominada, ni tampoco la existencia previa de la unidad política y estatal de Navarra, la opresión política seguirá influyendo de forma determinante en el continuo retraso temporal del proceso de autodeterminación.

El imprescriptible derecho de los vascos a un espacio entre las naciones contemporáneas se halla fundamentalmente asegurado en la existencia previa de su Estado navarro, negado ahora por los Estados dominantes tras haberlo conquistado por las armas. Esta sociedad subordinada se reencuentra en la memoria histórica de su propio Estado, consiguiendo ser autora del conocimiento diferenciado como nación, por lo que si antes de las conquistas era independiente podrá volver a serlo en un próximo futuro, superando la dominación, y la negación, que padece. A la hora de formular la exigencia del derecho a decidir, la referencia al Estado propio alcanza como argumento toda su fuerza primordial. La existencia del Estado navarro tiene una verificación legal y jurídica, que no se debe confundir con los domesticados derechos históricos.

UNIDAD Y REUNIFICACIÓN:
La defensa de la unidad territorial -política y soberana- sirve para cohesionar internamente a la sociedad política nacional, por encima de las artificiales e impuestas divisiones administrativas, así como de los posibles distanciamientos entre grupos sociales con intereses más o menos enfrentados. La unidad histórica de Navarra tiene la especial capacidad integradora de esta sociedad subordinada, que no tiene porqué atribuirse solo al euskara por hallarse la lengua en su propio ámbito diferente al estrictamente social, político o económico.

Se halla establecida una relación inseparable entre la existencia de la sociedad diferenciada, o ciudadanía propia, y la territorialidad estatal, o marco jurídico político histórico. Cuestión esta que ha sido tratada con claridad por el mejor pensamiento político de este país, del que -ciñéndonos a la era contemporánea- tenemos entre otros a Serafín Olave, que en 1883 propuso la reunificación política mediante la reincorporación a Navarra de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y los demás territorios, sugiriendo, para favorecerla, que se concedieran los derechos de ciudadano navarro a los vascongados y a otros, y que la residencia en dichas provincias se considerara como dentro de Navarra a todos los efectos legales con rebaja de la cuarta parte del tiempo exigido en cada caso; por otro lado, en 1931 Anacleto Ortueta propuso la recuperación de la nacionalidad navarra por todos los vascos con la finalidad de volver a la unidad política vasca; y en 1940 el Consejo Nacional Vasco desde Londres, dirigido por Manuel Irujo, aprobó un proyecto de Constitución en cuyo artículo 5 prescribía que "el territorio vasco es el integrante del histórico Reino de Navarra".

La remisión -a la hora de delimitar la territorialidad vasca- a las fronteras, no impuestas del Estado europeo de Navarra, es evidente que no solo viene favorecida por la aparente dificultad de fijarlas sobre los límites lingüísticos y culturales, sino sobre todo como consecuencia de la aplicación del criterio existente en el derecho internacional para los casos semejantes, que vincula el espacio de la sociedad política, o ciudadanía, con el ámbito territorial histórico del Estado propio.

COMUNIDAD CULTURAL:
Suele ser habitual que la comunidad cultural, en la realidad, no coincida exactamente con la sociedad política, como en nuestro caso, donde además -debido al lingüicidio continuado padecido- la comunidad lingüística ha quedado reducida en términos demográficos a la tercera parte de la sociedad política. Lo que resulta una dificultad añadida para considerar solo a Euskal Herria como sujeto político. Una cosa es el derecho a hablar la lengua, o a desenvolverse en una cultura determinada, y otra el derecho a decidir soberanamente sobre todos los derechos de una sociedad, intercultural y plurilingüe, como son los civiles, políticos, económicos, culturales o sociales.

La autocefalia cultural resulta en la práctica un demandante subordinador, en permanente relación de dependencia jerárquica de la sociedad dominante, pues deja a un lado el necesario interés por el poder político, que así es monopolizado por los miembros de las elites de la nación gobernante. Las meras reivindicaciones culturales de la sociedad dominada no amenazan el poder de los representantes políticos estatales, estos pueden y usan dichas exigencias manipulándolas para ajustarlas a sus propios intereses de poder. No obstante, en esa situación la lucha por el poder político, en el caso de haberla, se ve dificultada por la inevitable falta de confianza mutua a la hora de participar en el poder político.

No es lo mismo favorecer y priorizar la recuperación y expansión del euskara -discriminación positiva- que sustentar sobre la misma lengua lo que no es de por sí propio de ella, como la liberación de la sociedad subordinada. El nacionalismo lingüístico hace descansar sobre la lengua nacional el peso del movimiento patriótico, situando al idioma propio en el centro casi exclusivo de su actividad, lo que ha originado un balance de resultados escasos y muy lento en la consecución de objetivos políticos, como se deduce de la comparación y estudio entre los diferentes movimientos de emancipación nacional en la Europa contemporánea.

QUIÉN ES EL SUJETO POLÍTICO:
El sujeto político solo puede ser la sociedad política concreta que ha sufrido una conquista violenta, lo que le ha privado de su Estado propio. Este sujeto político viene definido por su territorialidad y estatalidad, que se le ha negado, de ahí que Navarra es la más exacta concreción del objeto del derecho a decidir. Euskal Herria es una comunidad lingüística y como tal no es un sujeto político. Euskal Herria sola no es el sujeto político y por ello no tiene el derecho a decidir. La reivindicación lingüística y cultural no sirve, no basta, no es suficiente, por sí sola para ejercer el derecho a decidir, éste necesita previamente la fijación del sujeto político en el conjunto de la sociedad dominada.

Decididamente, plantear a Euskal Herria sola como marco jurídico político y como sujeto político del derecho a decidir -y no hacerlo con el conjunto de la sociedad política subordinada- resulta un error de gravísimas consecuencias para esta sociedad. Una conducta verdaderamente suicida que, en la práctica, sólo satisfará a los enemigos de la libertad.

Artículo extraído de la web Noticias de Navarra. Foto realizada por Javier Bergasa, extraída también de la web Noticias de Navarra.

2010/12/02

Contrarréplica a Joseba Asiron Sáez

Errores propios, errores ajenos, errores comunes
Iñigo Saldise Alda

Bien es sabido que el cometer errores es algo intrínseco y por ello, ciertamente irremediable en la raza humana. El que escriba, afirme, diga o predique que nunca ha cometido un error, sencillamente engaña a aquellos que le escuchan o lean. Por ello, la única manera de subsanar los errores, tiene como premisa el reconocimiento de los mismos, como paso obligado para reparar el daño que esos errores hayan podido ocasionar, tanto a nivel físico, psíquico, histórico, político e intelectual, entre otros.

El pasado 31 de octubre del año 2010, publiqué un escrito titulado Juan de Labrit ¿último rey de Nabarra?, donde criticaba de una forma errónea en lo referente al necesario y ciertamente obligado rigor disciplinado en la integridad de las fuentes desde el prisma científico de la historia, de una frase aparecida en el escrito del historiador nabarro Joseba Asiron Saéz, la cual yo reducía a “(…) Juan III de Navarra, último rey legítimo (…)”, cuando como bien contesto Joseba en su necesaria y educativa réplica, era "...Juan III de Navarra, último rey legítimo antes de la nefasta agresión de 1512".

Como humanista que soy, en primer lugar reconozco mi error y pido por ello disculpas en el mismo medio que publique mi escrito y la réplica de Joseba en un ejercicio de libertad de expresión y no censura, ya que no modifiqué ni una coma de la mencionada réplica. Pero no solo me voy a quedar en esa disculpa, ya que puede haber alguna posibilidad en la cual, mi escrito repercuta en el buen trabajo que realiza nuestro compañero de Nafarroa-Bizirik, 1512-2012, algo que aunque no te lo creas Joseba, yo nunca proyecté y por supuesto nunca pretendí.

Dicho esto, también quiero decir públicamente y esperando que Joseba rectifique, que él también comete varios y graves errores en sus afirmaciones más o menos hipersensibles, agresivas o demás, dependiendo quien las analice, y en alguno de sus innecesarios comentarios, ya que claramente son ajenos al tema que ha llevado a esta confrontación, la ya mencionada frase. Pese a ello, como persona que ama la libertad de expresión, incluso cuando esta intenta caer en el insulto,-no insulta el que quiere, sino el que puede-la réplica fue publicada, repito, íntegramente en el blog Soberanía de Navarra. A lo que me refiero como bien sabes Joseba, es que has mezclado asuntos no relacionados con el escrito original que provocó tu ineludible réplica, y que por tanto están fuera de lugar, pues como correctamente me exiges tú, sin ningún tipo de duda están alejados de cualquier rigor científico-histórico exigido al no aparecer en mi primer escrito.

Como no solo aprendo de mis errores, sino también de los ajenos, en esta contrarréplica no voy a explicar nada sobre esas personas de las que ya he hablado en varios escritos incontrastables por ti e incluso por cualquiera de ellos, ya que cuentan con la total documentación que confirma mis directas y veraces afirmaciones hacia dichas personas. Por supuesto aún menos voy a comentar algo de un mensaje privado, aunque tú Joseba comentas el error de mencionarlo.

Para concluir voy a volver al tema realmente trascendente para nuestra labor histórica y política, es decir, a la frase que ha ocasionado este enfrentamiento, eso si, una vez ya rectificado mi error: "...Juan III de Navarra, último rey legítimo antes de la nefasta agresión de 1512".

Tras analizar detenidamente esta frase tuya, he de decir que aunque no se le puede considerar equivocada, si da bastante margen a libres interpretaciones e incluso, mal que te pese como puedo comprobar tras leer su réplica, puede ser considerada como una verdad a medias; me explico. No cabe ninguna duda que Juan de Labrit o Albret era el rey de Nabarra de principio a fin en el transcurso del año 1512, por ello la eliminación del adjetivo “último” sería totalmente coherente con el rigor científico-histórico y además, no crea ningún posible tipo de duda al lector o lectora de considerarlo como el rey terminal de nuestro Estado soberano.

Por otro lado, habría sido más interesante y con mayor rigor científico-histórico afirmar que Juan de Labrit era el rey consorte, ya que la legítima titular del Reino de Nabarra era Catalina de Foix. Igualmente considero que generas con dicha frase una duda más. ¿Qué tipo de nefasta agresión fue? ¿Física, psíquica, sexual, política, militar o de cualquier otro tipo? y ¿Quién o qué fue el agresor? ¿O fue agresora?

Yo particularmente, siguiendo el rigor científico de la Historia, habría puesto la siguiente frase: “(…) Juan III de Navarra, rey consorte ante la agresión militar española de 1512” o quizás aún mejor: “(…) Juan III de Navarra, rey consorte ante la invasión y ocupación militar española de 1512”.

Para concluir decirte que no voy a cometer el error de faltarte al respeto con afirmaciones como las tuyas: “Yo que tú me lo miraría.” “Claro que alguien podría pensar que, con “compañeros” como tú, ¿quién necesita de jaimeignacios, luismarías y alfonsos...?” entre otras, ya que considero que cuando las realizaste estarías totalmente enfado y posiblemente en un porcentaje muy alto, que no total, incluso tal vez con razón, aunque realmente yerras al buscar el origen del error o el culpable de tu malestar.

Estado de Nabarra. Mina, historia de un héroe navarro

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. Mina, historia de un héroe navarro
Soberanía de Navarra

“El Derecho Internacional a través de la resolución del 22 de julio del 2010 de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, máxima instancia judicial de Naciones Unidas, y que se resume en que: “NO HAY NORMA EN EL DERECHO INTERNACIONAL QUE PROHÍBA LA DECLARACIÓN UNILATERAL DE INDEPENDENCIA".

Esto, Xabier Mina lo tenia muy claro, aunque en la época que le tocó vivir no existiesen la ONU, Tribunales internacionales como el de LA HAYA ect. Es su espíritu libertario y humanista nabarro quien impulsó toda su vida, su trayectoria es digna, ejemplar y orgullo para nosotros, compatriotas suyos.

Mina, historia de un héroe navarro: Sus veintiocho años de vida coincidieron con el torbellino de una decisiva encrucijada histórica. Nació el año en que la parte norte de Navarra desaparecía del mapa por Decreto de la Asamblea Nacional Francesa. Vivió en su niñez la ocupación militar del resto de Navarra por los ejércitos franceses y españoles enfrentados en la llamada guerra de la Convención. Dirigió con asombroso éxito, hasta su encarcelamiento, la resistencia militar de Navarra contra los ejércitos franceses. Luchó en la guerra de liberación de México a la cabeza de los insurgentes, llevándolos de victoria en victoria sobre las tropas españolas, en un periplo que concluyó con su captura y fusilamiento.

La invasión militar por Napoleón en 1.808 no supuso para los navarros la liberación. A Pamplona, desde la conquista de 1.512, los españoles la habían convertido en una ciudad fuertemente amurallada, con una gigantesca ciudadela y guarnición militar permanente.
Francia había ocupado en 1620 militarmente la Navarra Norpirenaica. La Constitución y las Leyes navarras que habían perdurado hasta finales del siglo XVIII como restos del Estado navarro, se suplantaron por las de los franceses en 1789.


Era evidente que la actitud francesa para con la nación de los vascos no había cambiado. En la práctica sólo pensaban en dominarla, desmembrarla y asimilarla. Ante este panorama y aún teniendo en cuenta cierta simpatía con las formulaciones programáticas de libertad, en la práctica la triste realidad era muy otra.

Con veinte años recién cumplidos es nombrado jefe máximo del Corso Terrestre Navarro. Tras una campaña de ocho meses, su audacia y movimientos constantes le llevan a organizar una potente fuerza militar y a conseguir importantes victorias contra los franceses. Fue un héroe navarro, su lucha significaba ya libertad, al igual que luego lo sería en México.

Sin cumplir veinte años cae preso en Labiano, se salva de la pena capital y lo encierran cuatro años en Francia. En la prisión del Castillo de Vincennes hizo amistad con el general republicano, también enemigo de Napoleón, Victor Lahorie, que había sido maestro de Victor Hugo. La cárcel fue para él una universidad, asimilando los conocimientos de la ideología liberal y de la técnica militar moderna.

Tras la derrota del ejército napoleónico los presos políticos de Vincennes son liberados. Mina regresa a Navarra, en la localidad de Lakarra se produce el encuentro con su División, emoción indescriptible al volver a encontrarse con sus antiguos compañeros de armas. Luego vendrá la gran frustración que supuso la toma del poder por los absolutistas españoles, lo que le condujo a organizar la toma de la Ciudadela de Pamplona, preparando la sublevación desde dentro y conspirando con los militares a los que consigue convencer. Ocupó las puertas de la ciudad, esperando en vano al jefe de la División de Navarra, su tío Francisco Espoz e Ilundain, rebautizado con el nombre de guerra “Espoz y Mina”.

Huyó a Francia y luego a Inglaterra desde Bilbao, allí se decide, a luchar por la liberación de América . Con veintisiete años es General del Contingente Militar. Desembarcó en Soto de la Marina (México) en abril de 1817, habiendo hecho antes escala en Estados Unidos y Haiti. Da a conocer su Proclama el 25 de abril y, después de una campaña de seis meses, audaz y móvil, como su etapa en Navarra, es capturado.


Xabier Mina no es el único navarro asesinado como “traidor”. Ya en el siglo XVI, tras la conquista y ocupación, fueron asesinados, entre otros el Mariscal Pedro de Navarra, Jefe Supremo de los ejércitos navarros, en 1.524 en el Castillo de Simancas, y Pedro Bereterra , llamado Conde de Oliveto, en el año 1.527 en el Castillo de Nápoles.

La nación política navarra, la de todos los vascos, tiene una deuda imposible de pagar con los mejicanos que han sabido mantener la memoria del héroe y pueden por ello ayudarnos a recuperar su biografía, poco conocida en la Navarra osoa, tan necesaria para llegar a ver la realidad política propia.

Artículo escrito por el historiador Tomás Urzainqui Mina y extraído de su web

2010/11/29

Razones libertarias del Pueblo nabarro

Razones libertarias del Pueblo nabarro
J.X. Mauleon, Cadreita-Nabarra

“Atrévete a ser libre”. Francisco y Javier Cartagena, Puerto Rico.

El Pueblo nabarro es diferente e incomparable a cualquier otro Pueblo del mundo. Eso no significa que sea ni mejor ni peor, pero si privativo, con sus numerosas particularidades y singularidades, como cualquier otro Pueblo del mundo. Pese a saber que en todos los lugares hay de todo, está claro que un trabajador de Nabarra no es igual que uno de China, uno de China a uno de Venezuela, uno de Venezuela a uno de Estados Unidos, uno de Estados Unidos a uno de Sudáfrica, uno de Sudáfrica a uno de Francia, uno de Francia a uno de España, etc., etc. Cada Pueblo, cada grupo o colectivo, tiene su condición particular, su propia forma de ser e incluso de ver la vida, con sus costumbres lengua y tradiciones... Recordemos, que la idiosincrasia de un Pueblo, su cultura, idioma y costumbres, su forma de ser en definitiva, no es otra cosa que las similitudes del día a día de los individuos que componen dicho Pueblo, sus analogías y demás, y son ellos, los propios individuos que componen el mismo, los que establecen y dan forma a esta identidad singular y única. Por ello, creo que negar la existencia del Pueblo nabarro, así como la existencia de cualquier otro Pueblo del mundo, es completamente absurdo e irracional, solo por intereses imperialistas, los cuales son claramente maliciosos y muy poco serios, siendo finalmente hipótesis ridículas y falsas.

Los libertarios de Vasconia, no solo luchamos por la liberación del Pueblo nabarro por una razón de salvaguardia de nuestra propia identidad, de nuestra propia razón de ser, de nuestras propiedades, de nuestro sentir y estar como sujetos políticos, de nuestro ser, las cuales están siendo exterminadas por el colonialismo franco-español, y contra la imposición imperialista de otras totalmente ajenas a este Pueblo para suplantar las propias; no, no es sólo eso. Pero quedarnos ahí, aunque ya serían razones de peso suficiente, claro está, también sería hacerles el juego a los españolistas y afrancesados, pues llevaría el debate por donde a ellos le interesa. La razón de querer ser lo que somos, nabarros, no es la única, ni siquiera, para mí, la más importante. La razón más importante es una razón política.

Creo que es completamente justo, y un derecho reivindicar la propia autogestión de las tierras nabarras por los propios nabarros, de la propia producción industrial, agrícola y ganadera de Nabarra sin intermediarios, sin ser gestionados por caciques y autócratas traidores a su Pueblo, sin olvidarnos por supuesto de los colonizadores y exterminadores de nuestra identidad. Creo que los nabarros tenemos el legítimo derecho de gestionar nuestras propias tierras y medios de producción, es decir, de auto-gestionarnos nosotros mismos, de decidir por nosotros mismos. Los nabarros así lo queremos y lo que no. De autodeterminar nuestro futuro, de solventar nuestro asuntos, de poner en nuestras manos en lo que queremos y lo que no.

No sólo amparo la soberanía e independencia del Estado de Nabarra por una razón tan libertaria, como la autogestión y la autodeterminación de un colectivo, en este caso el Pueblo nabarro, ni tampoco por una razón tan libertaria como la negación a la imposición de unas culturas ajenas a nuestro colectivo con la eliminación infalible de la propia, sino además, por el derecho a la libre asociación de igual a igual con aquel otro grupo que los nabarros consideren oportuno-por ejemplo entrar o no en la C.E.E.-y la privación a que nos impongan con quien nos solidarizamos y con quien no. Eso actualmente, es sólo una hipótesis, pero estoy casi seguro, que si el Pueblo nabarro pudiera decidir en independencia con quien se asocia y con quien no, seguramente se asociaría voluntariamente, primero lo haría con Pueblos más afines y similares a nosotros, sin importar el continente donde residan. Así pues, la libre autogestión, autodeterminación, e independencia del Pueblo nabarro, sumada a una posible asociación voluntaria con otros Pueblos del mundo y la lucha contra la imposición de muchísimas cosas del día a día, son razones de primera línea anarquistas por las que luchar por la liberación de Nabarra tanto de España como de Francia y por supuesto, de cualquier otro estado imperialista.

La continua lucha por no ser tratados como personas de 2º ó 3º nivel; la querella por no hacernos sentir inferiores o peores; la lucha por la igualdad de oportunidades y de dignidad son otras de las razones libertarias que nos lanzan luchar por la liberación de Nabarra. De todos es sabido que vivimos en un estado policial y militar, sino no hay más que comprobar el número de militares y policías por habitantes en todos los territorios de Nabarra, esto en una palabra, además de ser un gran contrafuero y desafuero, a eso se llama colonialismo. Una razón libertaria más, para luchar por la descolonización y la emancipación de nuestro Pueblo.

Y por último, llámenme rencoroso si quieren, también el estado español y el estado francés colonizaron a los individuos de nuestra amada y bella Vasconia, torturándolos, masacrándolos, asesinándolos, esclavizándolos, engañándolos,...de una manera tan brutal, cruel, sanguinaria e inhumana, como nunca antes se había visto. Y no es una manera de hablar, repasen nuestra larga historia. Hasta ahora, por ello, no nos han pedido ni siquiera perdón. Queda muy "progre" solidarizarnos con otros Pueblos inhumanamente invadidos y colonizados del mundo, y olvidarnos del nuestro propio. No vale decir lo absurdo de que tal vez algunos sujetos que componen el Pueblo nabarro no se sienten oprimidos o violados en sus derechos más fundamentales y por eso no merece la pena luchar por su independencia, porque, por esa misma regla de 3, tampoco merece la pena luchar por los derechos de los obreros y en contra del capitalismo, sencillamente porque también hay ciertos trabajadores que no quieren cambiar sus lamentables condiciones laborales y que incomprensiblemente se sienten cómodos bajo el capitalismo, como el navurro que se siente cómodo bajo el colonialismo francés o español.

Creo que hay razones libertarias y humanas más que suficientes, para demandar y luchar por la recuperación de la total soberanía de Nabarra, reclamar y luchar por la independencia, la autogestión y autodeterminación del Pueblo nabarro, batallando contra la imposición de unas identidades ajenas a nuestro País, por la voluntaria y libre asociación del pueblo nabarro con quien así lo deseé desde la independencia absoluta, y por la dignidad e igualdad de los nabarros en cualquier rincón de la Nabarra Plena.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

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©NABARTZALE BILDUMA 2011

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