'Aldehuela' de Egüés. Navidad, 1493
Arantzazu Amezaga Iribarren; Bibliotecaria y escritora.
Los diciembres de nuestra tierra son fríos, y posiblemente los caminos de barro de aquel año de 1493 resultaron penosos para el tránsito de una caravana que se allegaba desde Mont de Marsan, Aquitania, vía Donibne Garatzi, a Pamplona. No eran peregrinos de la rúa de Santiago, ni comerciantes, ni músicos, ni juglares, ni comediantes, expresión dramática, poética y lúdica de la época.
En la caravana detenida en la que los cronistas denominan la aldehuela de Egüés, y que escoltaban gallardos lanceros de Foix, permanecían los reyes de Nabarra a coronar, Catalina de Foix, reina propietaria, su consorte Juan de Albret, y la madre de Catalina, Magdalena. Era hermana del rey de Francia, casada con Gastón de Foix, heredero de la corona de Nabarra por su madre Leonor, y que ofició, por la muerte prematura de su marido en un torneo, diversión de la nobleza de ese tiempo, como regente del reino. O princesa de Viana, como le gustaba apodarse. Fue una gran apaciguadora.
Su primogénito, Francisco Febo, coronado en Pamplona, murió tempranamente. Magdalena regentó el reino mientras trataba de casar a su hija Catalina, asunto complicado en su tiempo en el que las alianzas reales oficiaban como pactos diplomáticos, y hacerla coronar en Pamplona, pese a la oposición, por un lado, de su tío Foix, duque de Narborna, que reclamaba el reino para sí, alegando la Ley Sálica francesa que en Nabarra no existía, y cuyas acciones y la de su descendiente, serían la pesadilla de Catalina.
Por otro lado, tenía la enemistad del condestable de Nabarra, jefe del brazo militar de las Cortes y de la facción beaumontesa, Luis de Beaumont, hombre carcomido por la ambición y estereotipo de la soldadesca bandolera de su tiempo, que se negaba a aceptar la coronación que las Cortes de Nabarra y los señoríos que en ella estaban comprometidos, como Bearn, aprobaron en 1483, a la muerte de Francisco Febo.
La guerra civil campeaba en Nabarra entre las facciones que acabarían arruinándola: la agramontesa, afín a una alianza con Francia, y la beaumontesa con Castilla y Aragón. La balanza se inclinó por la beaumontesa, tras mucha sangre derramada y mucha soberanía violada, cuando Fernando, por medio del Duque de Alba, invadió el territorio en 1512.
Mientras el arbitrario Conde Lerín cerraba en las narices de los reyes, la puerta de Pamplona, la vieja Iruña Vascónica, aquella Navidad de 1493, en Egüés, a poca distancia de Pamplona, una población mínima, con su iglesia románica con carácter de fortaleza, se trataba de acoger apuradamente a los reyes y su séquito. Tal fue el inicio de un reinado que comenzó con la aprobación de las Cortes en 1483, la coronación en 1494, terminando en1512, en la Nabarra peninsular. Un reino que agrietado por la Guerra Civil, encrespado por los bandos rivales y las ansias de expansión de Aragón, Castilla y Francia, terminó resquebrajado en las dos partes en que se asentaba en el Pirineo, mermado como ya lo había sido en su salida al mar, con las conquistas anteriores de Bizkaia y Gipuzkoa.
Si buscamos en Mont de Marson, encontramos como figura ilustre de la ciudad a quien en ella nació y murió, Catalina de Nabarra. Es una medida de unión entre la Aquitania, que al sur del Garona formó la Vasconia de los siglos medievales, y lo que conocemos como Euskal Herria. Una región cuyos intereses económicos y sociales pueden derivar en beneficios o, al menos, esa esperanza toca, en este estado de alerta roja en que nos mantiene la economía europea.
Región histórica de ricas vivencias culturales, de aproximación económica entre pueblos que, de una manera u otra, han permanecido en contacto real, más allá de las fronteras señaladas en los mapas políticos. La existencia de esta región, una más entre las muchas formadas en Europa, procura el aliento necesario para transitar este viacrucis de la crisis, y posiblemente fomente recursos para considerar aspectos de una federación europea de pueblos, desgastada la fórmula de los estados.
No sé qué pudieron pensar los jóvenes reyes de Nabarra en aquella parada de Navidad, en la posada de Egüés. Eran jóvenes y animosos, ambos descendían de Carlos III El Noble, el de grata memoria y, cosa extraña, traían libros en sus alforjas. Pero el conde de Lerín, enguerrillado y traidor, con la espada en la mano, mostró claramente cuál habría de ser su política: el enfrentamiento armado y verbal, la enemistad continua, la arrogancia prepotente de su fuerza, apoyada sobre todo en la de Fernando de Aragón. No importaba ahogar a Nabarra, si con ella conseguía, como lo hizo su hijo, ser nombrado Grande de España, con devolución de títulos y propiedades que los reyes de Nabarra le tenían confiscados por sus acciones malévolas, al día siguiente de la invasión.
http://www.noticiasdenavarra.com/2011/12/30/opinion/colaboracion/39aldehuela39-de-eges-navidad-1493
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2011/12/30
Dos escudos del Estado de Nabarra en Bizkaia
Dos escudos del Estado de Nabarra en Bizkaia
Aitzol Altuna Enzunza, Nabarralde S.L.
"…tiene una iglesia parroquial de advocación de Santa María, una en Echevarri y otra en la Colación de Bedia, fundada según relaciones antiguas, por el caballero don Sancho de Galdácano, pariente del rey de Navarra hacia el año 1200” Juan Ramón Iturriza, 1793, "Historia General de Vizcaya". Los mejores historiadores sobre Bizkaia como Estanislao J. Labayru y Juan E. Delmas (s.XIX), apoyan también a Iturriza, al igual que hizo García de Salazar (s. XV).
El río Nervión nace en la sierra Salbada en Urduña y es afluente del Ibaizabal al que se le une en Urbi, entre las anteiglesias de Galdakano y Basauri (ésta era entonces una comarca de Arrigorriaga), tras bordear poco antes el monte Malmasín. El río Ibaizabal-Nervión era navegable precisamente hasta ese punto, donde las barcazas o gabarras desembarcarían las mercancías de los buques de gran calado que atracarían más cerca de la bocana de la ría, facilitando así su transporte hacia el interior, de ahí que el principal puerto comercial del Ibaizabal-Nervión en el siglo XII estuviera varios kilómetros ría adentro, se trataba del puerto de Begoña, conocido como Bilbao, el cual tenía un castillo, iglesia y puente nabarros en el vado natural de San Antón.
Cercano a este puerto, tal y como señala Tomás Urzainqui siguiendo a José Moret (s. XVII) o a José Antonio Aguirre (s. XX), había otro castillo más importante: “El castillo navarro de Malvecín, sobre el actual Bilbao, se halla en el promontorio denominado Malmasín (anteiglesia de Arrigorriaga), donde se ubican las ruinas en una paraje denominado el Castillo”. El castillo de “Malvecín” es por su tipología del siglo X y fue reducida su planta a la mitad años después, quizás con Sancho VI el Sabio de Nabarra en siglo XII: “la planta es de grandes proporciones y de forma semicircular, con un radio de 50 metros”, según explica el experto Iñaki Sagredo en su libro “Castillos que defendieron el reino, La Navarra Occidental, la frontera del mar, Tomo III”.
Tras la invasión castellana del reino nabarro por su parte Occidental en el año 1175, Sancho VI el Sabio propuso un pacto a Alfonso VIII, el sometimiento de la disputa al rey de Inglaterra, cuñado de Alfonso VIII. Alfonso aceptó, el laudo arbitral es del año 1177. Sancho el Sabio de Nabarra pidió ante el rey inglés la devolución de todos los territorios recién usurpados entre los años 1174-75, tierras de La Rioja y Montes de Oca, así como las fortalezas conquistadas en el año 1167 por los castellanos y no devueltas de: Quel (Arnedo, La Rioja), Leguín (Urroz), Portilla (Cantabria) y el mencionado castillo de Malvecín (Malmasín), el cual sería una cuña o puente para una futura invasión de la tierra bizkaína.
También pedía Sancho VI el Sabio las plazas invadidas a Nabarra antes de su nacimiento tras el regicidio de Sancho García el de Nájera (Atapuerca 1054) y Ramírez el de Peñalén (Peñalén 1076), asesinados por los castellanos y conspiradores, y las usurpadas a García Ramírez el Restaurador, padre de Sancho el Sabio, por Alfonso VI y VII respectivamente, pues han pertenecido siempre al reino, es decir, el rey de Nabarra pedía la restitución de las fronteras del reino tal y como eran a la muerte del gran rey nabarro Sancho III el Mayor, “Señor de los vascos” y de “Wasconum nationem”.
El Laudo tiró por el camino del medio, no quería entrar en restituciones anteriores al reinado de los reyes actuales, dictaminó que se devolvieran las tierras a Nabarra usurpadas después de la muerte en 1158 de Sancho III de Castilla (el padre de Alfonso VIII), lo que suponía en la práctica la pérdida de gran casi toda La Rioja, la Bureba y Castilla Vieja, territorios históricos de Nabarra y reconquistados por Sancho el Sabio.
Castro Urdiales (Urdalaitz), que seguía siendo Nabarra según documentación de la época, sería de nuevo la frontera occidental reconocida, así como Bizkaia y Alaba, junto a Logroño, Belorado, Grañón o Pancorbo también nabarros y frontera con Castilla. En el Laudo Arbitral inglés de 1177 pero acabado en el año 1190, se dice claramente: “Se sabe que toda la tierra que está cerca del mar hasta Hispania es tierra del rey inglés; y se prolonga hasta el puerto que se llama de Oiasouna, que divide la tierra del rey de Inglaterra de la Navarra. Y la tierra del rey de Navarra empieza en el puerto de Oiasouna, y llega hasta las aguas de Castro (Urdiales) que divide la tierra del rey de Navarra de la tierra de Castilla (…)
Este laudo vuelve a demostrar la pertenencia a Nabarra de todos los territorios occidentales reconocidos aquí internacionalmente, incluida la fortaleza Nabarra de Malmasín defendida por su tenente (gobernador) nabarro Pedro Belaz (Vélaz) del ejército de ocupación castellano, y no devuelta pese al Tratado Internacional firmado por el rey castellano y la “fidelidad probada de sus moradores naturales” a Nabarra según consta en el laudo arbitral firmado en Londres y llamado “Division of Kingdons of Navarre and Spain”.
Dos escudos nabarros en Bizkaia apoyan y apuntalan el hecho que todavía a finales del siglo XII Bizkaia seguía libre dentro del reino baskón. El primer historiador bizkaíno, preboste de Portugalete y merino de Castro Urdiales, el banderizo Lope García de Salazar (1399-1476), en su libro “Bienandanzas y Fortunas”, nombra a la familia de Galdakano y Torrezabal como de las más antiguas e importantes de Bizkaia, de la que dice estaba emparentada con los reyes de Nabarra y que vino a finales del siglo XII a defender la comarca de las ansias expansionistas de Castilla acantonadas en el castillo de Malmasín. Junto con los Torrezabal llegaron otras familias como las de Isasi de Usansolo o la del propio hijo de Sancho de Torrezabal la cual se instaló en la torre Tosubando de Bedia, aún hoy en pie (cuya existencia está constatada desde 1075 y fue fundada por Sancho Ortiz de Bedia):
“El linaje de Vedia e de Usansolo son de buenos escuderos antiguos e de Vedia es agora principal del Sancho Ortis de Vedia, que se falla que aviene en siete generaciones del cauallero de Galdaño, que fue natural de Nauarra, e vino a poblar allí, e viene del de padre en padre”. El mencionado “Sancho Ortis de Bedia” se sabe que era contemporáneo de García Salazar (preboste de Bilbao y merino en Bedia), esas “siete generaciones” nos llevarían a finales del siglo XII. Usansolo es un barrio de Galdakano y Bedia lo fue hasta el siglo XVIII que consiguió su desanexión (Etxebarri hizo lo propio en el siglo XVI). Galdakano es una anteiglesia de la Bizkaia nuclear, frontera con el Txorierri, la anteiglesia de Begoña y su puerto de Bilbao, el valle del Nervión, el condado de Durango que comenzaba entonces en las “campas de Nabarra” en el centro actual de Amorebieta[1] y con el valle de Arratia que comienza en Lemona, anteiglesia continua a Bedia.
Sobre la familia y el escudo de armas de los “Usansolo”, Sabino Aguirre Gandarias, Doctor en Historia, en su trabajo “Las dos primeras crónicas de Vizcaya” del año 1987, comentaba que: “El historiador del siglo XV Lope García de Salazar, experto conocedor de los linajes de Bizkaia, nos informa de algunos aspectos: al calificar a los Usún-solo de "antiguos'" y "buenos" escuderos, únicos por él enseñados, con los de Isasi, dentro de la anteiglesia; y al encuadrarlos entre los parciales de Abendaño el de Urkizu, en Igorre (…).
Aunque quizá de sus armas aun más distintiva sea la cadena que le sirve de bordura, hecho frecuente en la zona, pues indica ascendencia Navarra y dentro de la anteiglesia el probable enlace con algún descendiente de Sancho de Galdácano (…)”.
En los escudos heráldicos una hoja de álamo es habitual de la familia de los Gebara, Ganboa y Usansolo, familias leales, incluso siglos después de la invasión, a Nabarra. A está figura de hoja de álamo se le llama "panela" y es muy frecuente en la heráldica vasca, así, el heraldista Hubert Lamant-Duhart en su obra "Armorial du Pays Basque" la cita como muy característica de los blasones “vascos” juntamente con el árbol, el lobo, el jabalí, el castillo, el oso el perro, la caldera, la banda engolada en cabezas de dragones, etc. Los oñaciones “pro-castellanos”, tienen en sus escudos osos y calderos[2].
Sobre la etimología del nombre “Usansolo”, se puede leer en "El Solar Vasco Navarro" de los hermanos García Carraffa: “Usánsolo (o Usuénsolo, o Usúnsulo, o Usunlo) que fue filial de la de Usategui”. Donde “usategi” es “palomar”, por tanto, da que pensar que Usansolo es probablemente “huerta de palomas” (en lugar de “(a)usun-solo”, traducible al castellano como “huerta de ortigas” que señalaba Koldo Mitxelena en su libro “Apellidos vascos”).
Un segundo escudo nabarro en Bizkaia se haya en la iglesia Andra Mari de Galdakano, la cual es una iglesia “divisera” ya que fue fundada por el propio Sancho de Torrezabal y Galdakano y no por la Iglesia católica ni por un rey (éstas últimas llamadas de “realengo”). Desde esta iglesia-fortaleza del segundo románico nabarro de regia constitución y que cuenta con aspilleras para disparar flechas o dardos, se controla perfectamente la cima del monte Malmasín de Arrigorriaga y su castillo.
De la primera iglesia se conservan varios elementos también muy visibles, especialmente en la pared Oeste, y su fisonomía no parece que haya cambiado sino que se “hinchó” hacia el exterior, siguiendo un modelo de construcción que se puede constatar en otras partes del reino como en Valdegobia (Gobiaran, Alaba). En esta pared Oeste se pueden ver tres ventanas tapiadas de la iglesia original y en el imafronte bajo la espadaña, se pueden observar a modo de canecillos (pequeños salientes -Ybarra y Bergé 1969- ), figuras humanas y animales (un león y un caballo) y una estructura que podría pertenecer a un anterior campanario, ya en la pared Sur. En la misma pared Oeste, pero por el interior, existen 3 modillones (como canecillos interiores) que decoran el muro a los pies, sobre los cuales hay un tablón de madera de roble decorado con motivos vegetales, soporte de un antiguo coro y órgano.
Hay otros modillones, restos de la iglesia original de finales del siglo XII, en la contraportada sobre el arco de medio punto que representarían a Sancho de Torrezabal, su mujer y su hija, además de a otro personaje que sería probablemente su hijo, del mismo nombre que el padre (Fernando Malo Anguiano “Monografías de pueblos de Bizkaia: Galdakano, Etxebarri y Zaratamo”). La iglesia desde este ángulo (paredes Oeste-Sur), tiene apariencia de una fortaleza, con tres aspilleras como únicos entrantes de luz desde la esquina en la pared Sur; dos de ellas, las más estrechas, no son útiles como tragaluces y sí idóneas posiciones para ballesteros o arqueros, pues son muy estrechas y están en un contrafuerte semicircular que aumenta su ángulo de tiro. Destaca en la iglesia de sobremanera su pórtico románico de medio punto imitación al de Estibaliz en la Llanada Alabesa, por su concepción estructural, y la talla de la virgen coetánea a la iglesia original[3].
Un texto recogido por Estanislao Jaime Labayru resume perfectamente la existencia de una iglesia vieja anterior a la reformada en el año 1516 y a la reconstruida sobre el año1250, quizás semiderruida dentro de la guerra entre los autóctonos nabarros e invasores castellanos:
“Y se alegó o insistió nuevamente por parte del predicho D. Martín (Aldape Isasi y Torrezabal, Diputado General de Bizkaia, nacido en Galdakano en 1588) en escrito del 19 de agosto de dicho año (1640), afirmándose en lo dicho antecedentemente, y añadiendo que la referida lápida había estado en la forma en que estaba continuamente sin mudanza ninguna 110 años a aquella parte que hacia entraos la sepulturas cuando se ensanchó la iglesia, y antes en la iglesia vieja desde la fundación de ella estaba dicha sepultura solo adentro con la misma preeminencia y las demás solían estar fuera en el cementerio y esta prelación había sido y era perteneciente a la dicha sepultura y a los dueños de ella y de la dicha Torre de Torrezabal porque el primer fundador de ella que fue D. Sancho de Galdácano y Torrezabal lo que también la dicha iglesia vieja según la tradición antigua y pública voz y fama (…) y que la dicha fama pública y tradición antigua se reforzaba más con las armas y bustos de personas que existían en las puertas de dicha iglesia vieja que eran principales porque dichos bustos y armas eran del dicho Sr. D Sancho de Galdácano y Torrezabal y de su mujer y dos hijas” (Labayru E.J. “Historia de Vizcaya”, Tomo V. Cap. XXII Pág. 315, pleito de la casa de Torrezabal con la de Aldape en 1640, conservada una copia en el Archivo Histórico Eclesiástico de Derio).
Por tanto, además de sus bustos en el interior del precioso arco románico de medio punto de la entrada, dentro de Andra Mari se encuentra la sepultura en piedra de la familia Galdakano y Torrezabal. Junto a ella hay otras 16 tumbas en dos hileras pero éstas con tapa de madera que datan de 1704, cuando se accedió enterrar a otras familias dentro de la iglesia ante la presión de las mismas. Ya el Papa Gregorio IX (1227-41) permitió el enterramiento de gente del pueblo llano dentro de las propias iglesias al pie de los altares, antes reservados a la casta sacerdotal, nobles como Sancho de Torrezabal y a los reyes.
Hasta el siglo XIX, con el Borbón Carlos III de España, no se prohibió esta práctica de enterramientos dentro de las iglesias. Después pasaron los cementerios a instalarse en los terrenos adyacentes a las entradas de los templos y en sus alrededores (estos cementerios a las entradas de las iglesias aún hoy se pueden ver en diferentes municipios vascos, como en Ainhoa, Lapurdi); se pasó después a enterrar los cuerpos en la parte posterior de iglesia. En el caso de Galdakano (como en la mayoría de los municipios), se tuvo que trasladar el cementerio municipal a su actual ubicación alejado de la iglesia en 1904, al tener poca profundidad la tierra, ya que la roca debajo de la iglesia Andra Mari aparecía muy pronto con el hedor consiguiente de los cuerpos enterrados.
Por tanto, durante los primeros siglos, sólo se enterraba dentro de la Iglesia Andra Mari a la familia Galdakano y Torrezabal, cuya tumba tiene las medidas de 185 cm de alto, 60 en sus pies y 70 cm en la cabeza. Sea la tapa de la tumba actual la original o no, la sepultura de la familia Galdakano y Torrezabal es de estilo románico con escarbuncos pomelados circulares (5 completos y dos medios en los extremos) y una orla dentada -muy común en las estelas funerarias baskonas, por ejemplo en Argiñeta, Elorrio s. IX-X-. Esta tumba es llamada en el municipio como de “Xaunansoarri” (“la piedra o lápida del Señor Sancho”, “Jaun-Anso-Arri”).
El escudo de armas, entendido como divisa que pasa de una generación a otra, data de principios del siglo XII, aunque en el siglo X ya existían blasones que servían para identificar a los caballeros que participaban en los torneos. Según el genealogista Juan Carlos Guerra, el escudo nació con la terminación de la Primera Cruzada, en la que los cruzados se distinguieron por el color de sus cruces, según las naciones a las que pertenecían”[4]. El uso de escudos armoriados que representaban a las familias y luego a las naciones, es una tradición que nació en Normandía a mediados del siglo XII, no antes. En el caso del reino de Nabarra, se tiene constancia de una heráldica Nabarra desde Sancho VI el Sabio, en la segunda mitad del siglo XII por tanto.
El escudo de Sancho de Torrezabal y Galdakano es el escudo original del reino de Nabarra, anterior a las actuales cadenas; el escudo de armas de la familia Galdakano y Torrezabal se conserva también en una de las ménsulas de las que parten las nervaduras de las bóvedas de la propia iglesia nabarra de Andra Mari.
Existen unas cadenas supuestamente tomadas por Sancho VII el Fuerte en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212). Serían las cadenas de la haima del rey Miramamolín y conservadas repartidas entre la catedral de Tudela (donde estaba la Corte del Sancho VII), el monasterio de Iratxe y la colegiata de Orreaga-Roncesvalles junto a la tumba del propio Sancho VII el Fuerte. Pero es una leyenda, pues estas cadenas no estaban en el escudo original de Nabarra y las cadenas actuales no aparecen en el escudo de nuestro Estado hasta después de la invasión de la parte central del reino de Nabarra que tuvo lugar entre los años 1512-30, según se puede apreciar por ejemplo en el libro de Armería del Reino, el libro heráldico oficial de las armas de las principales familias del reino o Estado de Nabarra (http://nabarlur.blogspot.com/search/label/El%20escudo%20de%20Nabarra).
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[1] Actualmente la frontera está en el barrio de Gumuzio, Kortederra, el cual fue segregado en parte e integrado en Etxano a mediados del siglo XIX (el municipio se llama hoy Amorebieta-Etxano tras unirse ambos).
[2] Datos facilitados por el experto heraldista Jaime Albillos.
[3] Existen otros arcos de este tipo, los más cercanos en Alta Nabarra (Gaya Nuño 1944), pero también en Asturias (González de Durana 1981). La talla de la virgen data sobre el año 1200 es de las más antiguas de Bizkaia: posición entronada, niño con rasgos de adulto sobre rodilla izquierda y actitud de bendecir. En la polsera derecha del retablo había una imagen de San Miguel, “arcaica con rasgos góticos” según el trabajo de Fernando Malo mencionado, hoy en el museo diocesano. San Miguel es patrono del reino de Nabarra, de su ejército, así como de Euskal Herria (pueblo o nación del Estado nabarro). En Bizkaia, sólo la talla de la virgen de la Antigua de Lekeitio y la de Castillo de Elejabeitia (Artea) son tan antiguas según P.Lizarralde, con un estilo que recuerda el hieratismo bizantino.
[4] Página web de la Diputación de Bizkaia. “Cuando en 1239 Teobaldo I y en 1270 Teobaldo II, reyes de Nabarra, acudieron a las cruzadas junto a las tropas del rey San Luis de Francia con lo más escogido de la hidalguía vascona, es de suponer que adoptasen la habitual costumbre de añadir al escudo leones, conchas de peregrino... y por ende que introdujesen esa costumbre en Euskal Herria.”
http://www.nabarralde.com/es/egunekoa/7683-dos-escudos-del-estado-de-nabarra-en-bizkaia
Aitzol Altuna Enzunza, Nabarralde S.L.
"…tiene una iglesia parroquial de advocación de Santa María, una en Echevarri y otra en la Colación de Bedia, fundada según relaciones antiguas, por el caballero don Sancho de Galdácano, pariente del rey de Navarra hacia el año 1200” Juan Ramón Iturriza, 1793, "Historia General de Vizcaya". Los mejores historiadores sobre Bizkaia como Estanislao J. Labayru y Juan E. Delmas (s.XIX), apoyan también a Iturriza, al igual que hizo García de Salazar (s. XV).
El río Nervión nace en la sierra Salbada en Urduña y es afluente del Ibaizabal al que se le une en Urbi, entre las anteiglesias de Galdakano y Basauri (ésta era entonces una comarca de Arrigorriaga), tras bordear poco antes el monte Malmasín. El río Ibaizabal-Nervión era navegable precisamente hasta ese punto, donde las barcazas o gabarras desembarcarían las mercancías de los buques de gran calado que atracarían más cerca de la bocana de la ría, facilitando así su transporte hacia el interior, de ahí que el principal puerto comercial del Ibaizabal-Nervión en el siglo XII estuviera varios kilómetros ría adentro, se trataba del puerto de Begoña, conocido como Bilbao, el cual tenía un castillo, iglesia y puente nabarros en el vado natural de San Antón.
Cercano a este puerto, tal y como señala Tomás Urzainqui siguiendo a José Moret (s. XVII) o a José Antonio Aguirre (s. XX), había otro castillo más importante: “El castillo navarro de Malvecín, sobre el actual Bilbao, se halla en el promontorio denominado Malmasín (anteiglesia de Arrigorriaga), donde se ubican las ruinas en una paraje denominado el Castillo”. El castillo de “Malvecín” es por su tipología del siglo X y fue reducida su planta a la mitad años después, quizás con Sancho VI el Sabio de Nabarra en siglo XII: “la planta es de grandes proporciones y de forma semicircular, con un radio de 50 metros”, según explica el experto Iñaki Sagredo en su libro “Castillos que defendieron el reino, La Navarra Occidental, la frontera del mar, Tomo III”.
Tras la invasión castellana del reino nabarro por su parte Occidental en el año 1175, Sancho VI el Sabio propuso un pacto a Alfonso VIII, el sometimiento de la disputa al rey de Inglaterra, cuñado de Alfonso VIII. Alfonso aceptó, el laudo arbitral es del año 1177. Sancho el Sabio de Nabarra pidió ante el rey inglés la devolución de todos los territorios recién usurpados entre los años 1174-75, tierras de La Rioja y Montes de Oca, así como las fortalezas conquistadas en el año 1167 por los castellanos y no devueltas de: Quel (Arnedo, La Rioja), Leguín (Urroz), Portilla (Cantabria) y el mencionado castillo de Malvecín (Malmasín), el cual sería una cuña o puente para una futura invasión de la tierra bizkaína.
También pedía Sancho VI el Sabio las plazas invadidas a Nabarra antes de su nacimiento tras el regicidio de Sancho García el de Nájera (Atapuerca 1054) y Ramírez el de Peñalén (Peñalén 1076), asesinados por los castellanos y conspiradores, y las usurpadas a García Ramírez el Restaurador, padre de Sancho el Sabio, por Alfonso VI y VII respectivamente, pues han pertenecido siempre al reino, es decir, el rey de Nabarra pedía la restitución de las fronteras del reino tal y como eran a la muerte del gran rey nabarro Sancho III el Mayor, “Señor de los vascos” y de “Wasconum nationem”.
El Laudo tiró por el camino del medio, no quería entrar en restituciones anteriores al reinado de los reyes actuales, dictaminó que se devolvieran las tierras a Nabarra usurpadas después de la muerte en 1158 de Sancho III de Castilla (el padre de Alfonso VIII), lo que suponía en la práctica la pérdida de gran casi toda La Rioja, la Bureba y Castilla Vieja, territorios históricos de Nabarra y reconquistados por Sancho el Sabio.
Castro Urdiales (Urdalaitz), que seguía siendo Nabarra según documentación de la época, sería de nuevo la frontera occidental reconocida, así como Bizkaia y Alaba, junto a Logroño, Belorado, Grañón o Pancorbo también nabarros y frontera con Castilla. En el Laudo Arbitral inglés de 1177 pero acabado en el año 1190, se dice claramente: “Se sabe que toda la tierra que está cerca del mar hasta Hispania es tierra del rey inglés; y se prolonga hasta el puerto que se llama de Oiasouna, que divide la tierra del rey de Inglaterra de la Navarra. Y la tierra del rey de Navarra empieza en el puerto de Oiasouna, y llega hasta las aguas de Castro (Urdiales) que divide la tierra del rey de Navarra de la tierra de Castilla (…)
Este laudo vuelve a demostrar la pertenencia a Nabarra de todos los territorios occidentales reconocidos aquí internacionalmente, incluida la fortaleza Nabarra de Malmasín defendida por su tenente (gobernador) nabarro Pedro Belaz (Vélaz) del ejército de ocupación castellano, y no devuelta pese al Tratado Internacional firmado por el rey castellano y la “fidelidad probada de sus moradores naturales” a Nabarra según consta en el laudo arbitral firmado en Londres y llamado “Division of Kingdons of Navarre and Spain”.
Dos escudos nabarros en Bizkaia apoyan y apuntalan el hecho que todavía a finales del siglo XII Bizkaia seguía libre dentro del reino baskón. El primer historiador bizkaíno, preboste de Portugalete y merino de Castro Urdiales, el banderizo Lope García de Salazar (1399-1476), en su libro “Bienandanzas y Fortunas”, nombra a la familia de Galdakano y Torrezabal como de las más antiguas e importantes de Bizkaia, de la que dice estaba emparentada con los reyes de Nabarra y que vino a finales del siglo XII a defender la comarca de las ansias expansionistas de Castilla acantonadas en el castillo de Malmasín. Junto con los Torrezabal llegaron otras familias como las de Isasi de Usansolo o la del propio hijo de Sancho de Torrezabal la cual se instaló en la torre Tosubando de Bedia, aún hoy en pie (cuya existencia está constatada desde 1075 y fue fundada por Sancho Ortiz de Bedia):
“El linaje de Vedia e de Usansolo son de buenos escuderos antiguos e de Vedia es agora principal del Sancho Ortis de Vedia, que se falla que aviene en siete generaciones del cauallero de Galdaño, que fue natural de Nauarra, e vino a poblar allí, e viene del de padre en padre”. El mencionado “Sancho Ortis de Bedia” se sabe que era contemporáneo de García Salazar (preboste de Bilbao y merino en Bedia), esas “siete generaciones” nos llevarían a finales del siglo XII. Usansolo es un barrio de Galdakano y Bedia lo fue hasta el siglo XVIII que consiguió su desanexión (Etxebarri hizo lo propio en el siglo XVI). Galdakano es una anteiglesia de la Bizkaia nuclear, frontera con el Txorierri, la anteiglesia de Begoña y su puerto de Bilbao, el valle del Nervión, el condado de Durango que comenzaba entonces en las “campas de Nabarra” en el centro actual de Amorebieta[1] y con el valle de Arratia que comienza en Lemona, anteiglesia continua a Bedia.
Sobre la familia y el escudo de armas de los “Usansolo”, Sabino Aguirre Gandarias, Doctor en Historia, en su trabajo “Las dos primeras crónicas de Vizcaya” del año 1987, comentaba que: “El historiador del siglo XV Lope García de Salazar, experto conocedor de los linajes de Bizkaia, nos informa de algunos aspectos: al calificar a los Usún-solo de "antiguos'" y "buenos" escuderos, únicos por él enseñados, con los de Isasi, dentro de la anteiglesia; y al encuadrarlos entre los parciales de Abendaño el de Urkizu, en Igorre (…).
Aunque quizá de sus armas aun más distintiva sea la cadena que le sirve de bordura, hecho frecuente en la zona, pues indica ascendencia Navarra y dentro de la anteiglesia el probable enlace con algún descendiente de Sancho de Galdácano (…)”.
En los escudos heráldicos una hoja de álamo es habitual de la familia de los Gebara, Ganboa y Usansolo, familias leales, incluso siglos después de la invasión, a Nabarra. A está figura de hoja de álamo se le llama "panela" y es muy frecuente en la heráldica vasca, así, el heraldista Hubert Lamant-Duhart en su obra "Armorial du Pays Basque" la cita como muy característica de los blasones “vascos” juntamente con el árbol, el lobo, el jabalí, el castillo, el oso el perro, la caldera, la banda engolada en cabezas de dragones, etc. Los oñaciones “pro-castellanos”, tienen en sus escudos osos y calderos[2].
Sobre la etimología del nombre “Usansolo”, se puede leer en "El Solar Vasco Navarro" de los hermanos García Carraffa: “Usánsolo (o Usuénsolo, o Usúnsulo, o Usunlo) que fue filial de la de Usategui”. Donde “usategi” es “palomar”, por tanto, da que pensar que Usansolo es probablemente “huerta de palomas” (en lugar de “(a)usun-solo”, traducible al castellano como “huerta de ortigas” que señalaba Koldo Mitxelena en su libro “Apellidos vascos”).
Un segundo escudo nabarro en Bizkaia se haya en la iglesia Andra Mari de Galdakano, la cual es una iglesia “divisera” ya que fue fundada por el propio Sancho de Torrezabal y Galdakano y no por la Iglesia católica ni por un rey (éstas últimas llamadas de “realengo”). Desde esta iglesia-fortaleza del segundo románico nabarro de regia constitución y que cuenta con aspilleras para disparar flechas o dardos, se controla perfectamente la cima del monte Malmasín de Arrigorriaga y su castillo.
De la primera iglesia se conservan varios elementos también muy visibles, especialmente en la pared Oeste, y su fisonomía no parece que haya cambiado sino que se “hinchó” hacia el exterior, siguiendo un modelo de construcción que se puede constatar en otras partes del reino como en Valdegobia (Gobiaran, Alaba). En esta pared Oeste se pueden ver tres ventanas tapiadas de la iglesia original y en el imafronte bajo la espadaña, se pueden observar a modo de canecillos (pequeños salientes -Ybarra y Bergé 1969- ), figuras humanas y animales (un león y un caballo) y una estructura que podría pertenecer a un anterior campanario, ya en la pared Sur. En la misma pared Oeste, pero por el interior, existen 3 modillones (como canecillos interiores) que decoran el muro a los pies, sobre los cuales hay un tablón de madera de roble decorado con motivos vegetales, soporte de un antiguo coro y órgano.
Hay otros modillones, restos de la iglesia original de finales del siglo XII, en la contraportada sobre el arco de medio punto que representarían a Sancho de Torrezabal, su mujer y su hija, además de a otro personaje que sería probablemente su hijo, del mismo nombre que el padre (Fernando Malo Anguiano “Monografías de pueblos de Bizkaia: Galdakano, Etxebarri y Zaratamo”). La iglesia desde este ángulo (paredes Oeste-Sur), tiene apariencia de una fortaleza, con tres aspilleras como únicos entrantes de luz desde la esquina en la pared Sur; dos de ellas, las más estrechas, no son útiles como tragaluces y sí idóneas posiciones para ballesteros o arqueros, pues son muy estrechas y están en un contrafuerte semicircular que aumenta su ángulo de tiro. Destaca en la iglesia de sobremanera su pórtico románico de medio punto imitación al de Estibaliz en la Llanada Alabesa, por su concepción estructural, y la talla de la virgen coetánea a la iglesia original[3].
Un texto recogido por Estanislao Jaime Labayru resume perfectamente la existencia de una iglesia vieja anterior a la reformada en el año 1516 y a la reconstruida sobre el año1250, quizás semiderruida dentro de la guerra entre los autóctonos nabarros e invasores castellanos:
“Y se alegó o insistió nuevamente por parte del predicho D. Martín (Aldape Isasi y Torrezabal, Diputado General de Bizkaia, nacido en Galdakano en 1588) en escrito del 19 de agosto de dicho año (1640), afirmándose en lo dicho antecedentemente, y añadiendo que la referida lápida había estado en la forma en que estaba continuamente sin mudanza ninguna 110 años a aquella parte que hacia entraos la sepulturas cuando se ensanchó la iglesia, y antes en la iglesia vieja desde la fundación de ella estaba dicha sepultura solo adentro con la misma preeminencia y las demás solían estar fuera en el cementerio y esta prelación había sido y era perteneciente a la dicha sepultura y a los dueños de ella y de la dicha Torre de Torrezabal porque el primer fundador de ella que fue D. Sancho de Galdácano y Torrezabal lo que también la dicha iglesia vieja según la tradición antigua y pública voz y fama (…) y que la dicha fama pública y tradición antigua se reforzaba más con las armas y bustos de personas que existían en las puertas de dicha iglesia vieja que eran principales porque dichos bustos y armas eran del dicho Sr. D Sancho de Galdácano y Torrezabal y de su mujer y dos hijas” (Labayru E.J. “Historia de Vizcaya”, Tomo V. Cap. XXII Pág. 315, pleito de la casa de Torrezabal con la de Aldape en 1640, conservada una copia en el Archivo Histórico Eclesiástico de Derio).
Por tanto, además de sus bustos en el interior del precioso arco románico de medio punto de la entrada, dentro de Andra Mari se encuentra la sepultura en piedra de la familia Galdakano y Torrezabal. Junto a ella hay otras 16 tumbas en dos hileras pero éstas con tapa de madera que datan de 1704, cuando se accedió enterrar a otras familias dentro de la iglesia ante la presión de las mismas. Ya el Papa Gregorio IX (1227-41) permitió el enterramiento de gente del pueblo llano dentro de las propias iglesias al pie de los altares, antes reservados a la casta sacerdotal, nobles como Sancho de Torrezabal y a los reyes.
Hasta el siglo XIX, con el Borbón Carlos III de España, no se prohibió esta práctica de enterramientos dentro de las iglesias. Después pasaron los cementerios a instalarse en los terrenos adyacentes a las entradas de los templos y en sus alrededores (estos cementerios a las entradas de las iglesias aún hoy se pueden ver en diferentes municipios vascos, como en Ainhoa, Lapurdi); se pasó después a enterrar los cuerpos en la parte posterior de iglesia. En el caso de Galdakano (como en la mayoría de los municipios), se tuvo que trasladar el cementerio municipal a su actual ubicación alejado de la iglesia en 1904, al tener poca profundidad la tierra, ya que la roca debajo de la iglesia Andra Mari aparecía muy pronto con el hedor consiguiente de los cuerpos enterrados.
Por tanto, durante los primeros siglos, sólo se enterraba dentro de la Iglesia Andra Mari a la familia Galdakano y Torrezabal, cuya tumba tiene las medidas de 185 cm de alto, 60 en sus pies y 70 cm en la cabeza. Sea la tapa de la tumba actual la original o no, la sepultura de la familia Galdakano y Torrezabal es de estilo románico con escarbuncos pomelados circulares (5 completos y dos medios en los extremos) y una orla dentada -muy común en las estelas funerarias baskonas, por ejemplo en Argiñeta, Elorrio s. IX-X-. Esta tumba es llamada en el municipio como de “Xaunansoarri” (“la piedra o lápida del Señor Sancho”, “Jaun-Anso-Arri”).
El escudo de armas, entendido como divisa que pasa de una generación a otra, data de principios del siglo XII, aunque en el siglo X ya existían blasones que servían para identificar a los caballeros que participaban en los torneos. Según el genealogista Juan Carlos Guerra, el escudo nació con la terminación de la Primera Cruzada, en la que los cruzados se distinguieron por el color de sus cruces, según las naciones a las que pertenecían”[4]. El uso de escudos armoriados que representaban a las familias y luego a las naciones, es una tradición que nació en Normandía a mediados del siglo XII, no antes. En el caso del reino de Nabarra, se tiene constancia de una heráldica Nabarra desde Sancho VI el Sabio, en la segunda mitad del siglo XII por tanto.
El escudo de Sancho de Torrezabal y Galdakano es el escudo original del reino de Nabarra, anterior a las actuales cadenas; el escudo de armas de la familia Galdakano y Torrezabal se conserva también en una de las ménsulas de las que parten las nervaduras de las bóvedas de la propia iglesia nabarra de Andra Mari.
Existen unas cadenas supuestamente tomadas por Sancho VII el Fuerte en la Batalla de las Navas de Tolosa (1212). Serían las cadenas de la haima del rey Miramamolín y conservadas repartidas entre la catedral de Tudela (donde estaba la Corte del Sancho VII), el monasterio de Iratxe y la colegiata de Orreaga-Roncesvalles junto a la tumba del propio Sancho VII el Fuerte. Pero es una leyenda, pues estas cadenas no estaban en el escudo original de Nabarra y las cadenas actuales no aparecen en el escudo de nuestro Estado hasta después de la invasión de la parte central del reino de Nabarra que tuvo lugar entre los años 1512-30, según se puede apreciar por ejemplo en el libro de Armería del Reino, el libro heráldico oficial de las armas de las principales familias del reino o Estado de Nabarra (http://nabarlur.blogspot.com/search/label/El%20escudo%20de%20Nabarra).
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[1] Actualmente la frontera está en el barrio de Gumuzio, Kortederra, el cual fue segregado en parte e integrado en Etxano a mediados del siglo XIX (el municipio se llama hoy Amorebieta-Etxano tras unirse ambos).
[2] Datos facilitados por el experto heraldista Jaime Albillos.
[3] Existen otros arcos de este tipo, los más cercanos en Alta Nabarra (Gaya Nuño 1944), pero también en Asturias (González de Durana 1981). La talla de la virgen data sobre el año 1200 es de las más antiguas de Bizkaia: posición entronada, niño con rasgos de adulto sobre rodilla izquierda y actitud de bendecir. En la polsera derecha del retablo había una imagen de San Miguel, “arcaica con rasgos góticos” según el trabajo de Fernando Malo mencionado, hoy en el museo diocesano. San Miguel es patrono del reino de Nabarra, de su ejército, así como de Euskal Herria (pueblo o nación del Estado nabarro). En Bizkaia, sólo la talla de la virgen de la Antigua de Lekeitio y la de Castillo de Elejabeitia (Artea) son tan antiguas según P.Lizarralde, con un estilo que recuerda el hieratismo bizantino.
[4] Página web de la Diputación de Bizkaia. “Cuando en 1239 Teobaldo I y en 1270 Teobaldo II, reyes de Nabarra, acudieron a las cruzadas junto a las tropas del rey San Luis de Francia con lo más escogido de la hidalguía vascona, es de suponer que adoptasen la habitual costumbre de añadir al escudo leones, conchas de peregrino... y por ende que introdujesen esa costumbre en Euskal Herria.”
http://www.nabarralde.com/es/egunekoa/7683-dos-escudos-del-estado-de-nabarra-en-bizkaia
2011/12/27
2011/12/26
EL PARAMO POLITICO VASCO
EL PARAMO POLITICO VASCO
Antton Jauregizuria, Donostia-Nabarra
A decir verdad, más que por decir algo novedoso, escribo para que se oiga, aunque sólo sea una voz más, que muestre su contrariedad con todo lo que los ciudadanos vascos estamos soportando estos últimos tiempos.
Empezaré por lo más leve, el PNV que se nos ha quedado como encogido, como si de un mal paño se tratara, reducido electoralmente a Bilbao y a la Diputación de Bizkaia. Para una máquina electoral cuyo éxito de mide por las instituciones que controla ….
De cualquier modo, hay que reconocerle la virtud de no estar inventando nuevas campañas de marketing, acompañadas de sus correspondientes cansinas manifas, como hace la izquierda abertzale y sus segundas marcas cada dos por tres.
Los jeltzales están a lo que mejor saben hacer: manejar presupuesto público y mando, a ser unas de las patas del entramado estatal español: sacan adelante sus presupuestos, le apoyan en sus aventuras militares en otros países y apoyan lealmente las embestidas del ministerio del interior español contra la disidencia vasca.
Mucho más pesados resultan los de la izquierda abertzale. Se inventan nuevas siglas cada dos `por cuatro con lo que se hace muy latoso seguirles por las diferentes pasarelas donde muestran sus nuevas creaciones. El indecoroso autobombo de su prensa escrita se nos hace cada vez más soporífera, sobre todo cuando se empeñan en contarnos a diario los “ palos que les dimos…ellos a nosotros” como decían en Algorta.
Les entierran en procesos judiciales y a eso lo llaman “el proceso”. Sus dirigentes, extenuados por años de cárcel, detenciones, maltratos morales de todo calibre, deciden arrojar la toalla, tratando de rendirse lo más decorosamente posible, y hemos de seguirles la corriente cuando nos cuentan que al parecer sólo a los genios políticos de su entidad se les ha podido ocurrir ahora atacar democratico-noviolentamente a sus…¿ como los llamaran ahora: “adversarios”, “compañeros demócratas no-violentos”,”hermanos peperos y peseoeros” como hizo el pacífico San Francisco de Asis que ya dijo aquello de “hermanos lobos”?
Les seguimos en su esperpéntico proceso bateragune y en el más reciente juicio a Otegi y otros, que no de Burgos, intentando convencer a los asalariados del sistema judicial español de que ahora han visto la luz , que se han dado cuenta de que sus excolegas los chicos armados son muy malos y que ellos , los nuevos profetas de los “democratas noviolentos” acabarán el conflicto vasco submergiendo a los de enfrente en papeletas de voto y ave marías. Hablando en cristiano, que lograran su estatuto café-café para vascongadas, aquel que viene con el label de “derecho a decidir”, aquel que trae la bendición de Gerry Adams.
También nos ha sido revelado que a los ciudadanos de las “bases” según expresión de los divulgadores de la prensa de la izquierda abertzale, que los trescientos y pico mil votos de Bildu no han sido, ¡ qué vulgaridad! para asestarle un tremendo directo a la España imperial que nos machaca infatigablemente y todo el tiempo. No, no, en realidad ha sido para decirles a Otegi y compañía que condenen la lucha armada y que, en adelante, sólo jueguen en el terreno de los “demócrata no-violentos”.Pero se les ha olvidado decirnos que, si gracias a sus nuevas estrategias “entristas” en el campo enemigo, ganaran la libertad de Navarra, les aplicarían la terapia de choque militar – véase a este propósito lo que dice la constitución española y a quien nombra garante de la santísima unidad de España. Sí, sí, se trata de esa ONG formada por los ejércitos de tierra, mar, aire y prensa.
Así que estemos tranquilos, que todo está controlado. Para aquellos a los que les resulte particularmente indigesto el estofado: los torturados, humillados, encarcelados, aterrorizados, asesinados, heridos y machacados en general, a sus familiares y amigos se les ayudará para que pasen a engrosar la categoría de “otras victimas” con sus correspondientes reconocimientos sociales y ,si fuera posible cuantificar el sufrimiento, con las consiguientes indemnizaciones económicas. A falta de Estado Navarro” que trate con deferente respeto a sus “Euskal Herriko seme-alaba kuttunak”, nos habremos de conformar con alguna compensación del ministerio de hacienda español para quienes sufrieron las consecuencias de la violenta obcecación de los que se inventaron aquel cuento llamado Navarra/Euskal Herria y su derecho como nación que aspira a la libertad , a combatir la opresión con todos los medios útiles que otras naciones libres del mundo han usado y usan.
Para terminar, queridos conciudadanos, si me lo permitís, un consejo : ejercitar bocas, gargantas y estómagos . La trágala de ruedas de molino va a ser monumental, sólo acaba de empezar. El libro de las revelaciones de la pacífica democracia española acaba de ser abierto también por los últimos bárbaros del norte. ¡Alabados sean la Francia-España de toda la vida y los votos de Bildu! Amen.
Antton Jauregizuria, Donostia-Nabarra
A decir verdad, más que por decir algo novedoso, escribo para que se oiga, aunque sólo sea una voz más, que muestre su contrariedad con todo lo que los ciudadanos vascos estamos soportando estos últimos tiempos.
Empezaré por lo más leve, el PNV que se nos ha quedado como encogido, como si de un mal paño se tratara, reducido electoralmente a Bilbao y a la Diputación de Bizkaia. Para una máquina electoral cuyo éxito de mide por las instituciones que controla ….
De cualquier modo, hay que reconocerle la virtud de no estar inventando nuevas campañas de marketing, acompañadas de sus correspondientes cansinas manifas, como hace la izquierda abertzale y sus segundas marcas cada dos por tres.
Los jeltzales están a lo que mejor saben hacer: manejar presupuesto público y mando, a ser unas de las patas del entramado estatal español: sacan adelante sus presupuestos, le apoyan en sus aventuras militares en otros países y apoyan lealmente las embestidas del ministerio del interior español contra la disidencia vasca.
Mucho más pesados resultan los de la izquierda abertzale. Se inventan nuevas siglas cada dos `por cuatro con lo que se hace muy latoso seguirles por las diferentes pasarelas donde muestran sus nuevas creaciones. El indecoroso autobombo de su prensa escrita se nos hace cada vez más soporífera, sobre todo cuando se empeñan en contarnos a diario los “ palos que les dimos…ellos a nosotros” como decían en Algorta.
Les entierran en procesos judiciales y a eso lo llaman “el proceso”. Sus dirigentes, extenuados por años de cárcel, detenciones, maltratos morales de todo calibre, deciden arrojar la toalla, tratando de rendirse lo más decorosamente posible, y hemos de seguirles la corriente cuando nos cuentan que al parecer sólo a los genios políticos de su entidad se les ha podido ocurrir ahora atacar democratico-noviolentamente a sus…¿ como los llamaran ahora: “adversarios”, “compañeros demócratas no-violentos”,”hermanos peperos y peseoeros” como hizo el pacífico San Francisco de Asis que ya dijo aquello de “hermanos lobos”?
Les seguimos en su esperpéntico proceso bateragune y en el más reciente juicio a Otegi y otros, que no de Burgos, intentando convencer a los asalariados del sistema judicial español de que ahora han visto la luz , que se han dado cuenta de que sus excolegas los chicos armados son muy malos y que ellos , los nuevos profetas de los “democratas noviolentos” acabarán el conflicto vasco submergiendo a los de enfrente en papeletas de voto y ave marías. Hablando en cristiano, que lograran su estatuto café-café para vascongadas, aquel que viene con el label de “derecho a decidir”, aquel que trae la bendición de Gerry Adams.
También nos ha sido revelado que a los ciudadanos de las “bases” según expresión de los divulgadores de la prensa de la izquierda abertzale, que los trescientos y pico mil votos de Bildu no han sido, ¡ qué vulgaridad! para asestarle un tremendo directo a la España imperial que nos machaca infatigablemente y todo el tiempo. No, no, en realidad ha sido para decirles a Otegi y compañía que condenen la lucha armada y que, en adelante, sólo jueguen en el terreno de los “demócrata no-violentos”.Pero se les ha olvidado decirnos que, si gracias a sus nuevas estrategias “entristas” en el campo enemigo, ganaran la libertad de Navarra, les aplicarían la terapia de choque militar – véase a este propósito lo que dice la constitución española y a quien nombra garante de la santísima unidad de España. Sí, sí, se trata de esa ONG formada por los ejércitos de tierra, mar, aire y prensa.
Así que estemos tranquilos, que todo está controlado. Para aquellos a los que les resulte particularmente indigesto el estofado: los torturados, humillados, encarcelados, aterrorizados, asesinados, heridos y machacados en general, a sus familiares y amigos se les ayudará para que pasen a engrosar la categoría de “otras victimas” con sus correspondientes reconocimientos sociales y ,si fuera posible cuantificar el sufrimiento, con las consiguientes indemnizaciones económicas. A falta de Estado Navarro” que trate con deferente respeto a sus “Euskal Herriko seme-alaba kuttunak”, nos habremos de conformar con alguna compensación del ministerio de hacienda español para quienes sufrieron las consecuencias de la violenta obcecación de los que se inventaron aquel cuento llamado Navarra/Euskal Herria y su derecho como nación que aspira a la libertad , a combatir la opresión con todos los medios útiles que otras naciones libres del mundo han usado y usan.
Para terminar, queridos conciudadanos, si me lo permitís, un consejo : ejercitar bocas, gargantas y estómagos . La trágala de ruedas de molino va a ser monumental, sólo acaba de empezar. El libro de las revelaciones de la pacífica democracia española acaba de ser abierto también por los últimos bárbaros del norte. ¡Alabados sean la Francia-España de toda la vida y los votos de Bildu! Amen.
PATRIOTA NABARRO, ESPIRITU LIBERTARIO
PATRIOTA NABARRO, ESPIRITU LIBERTARIO
Iñigo Saldise Alda*
Soy como la pluma que escribe
postulante de la histórica verdad,
erigiendo este poema insurrecto,
para una nabarra en libertad...
Ingresamos ya en el nuevo milenio
próxima la Era de Acuario está.
Soy un ideal fervoroso al viento,
escudriñando un escenario en paz.
Por mis actuales contemporáneos
posiblemente seré humillado.
Mi mensaje es para la perennidad,
que si me habrá ilustrado...
Luchando contra la colonización
política, civil, jurídica y mental.
Pasó el tiempo de subordinación
a los imperios francés y español.
Soy un libre preocupado,
soy un poeta revolucionario,
Soy un patriota nabarro,
soy un espíritu libertario...
*Inspirado en un poema del patriota puertorriqueño Ramón Luís Carde Serrano
Iñigo Saldise Alda*
Soy como la pluma que escribe
postulante de la histórica verdad,
erigiendo este poema insurrecto,
para una nabarra en libertad...
Ingresamos ya en el nuevo milenio
próxima la Era de Acuario está.
Soy un ideal fervoroso al viento,
escudriñando un escenario en paz.
Por mis actuales contemporáneos
posiblemente seré humillado.
Mi mensaje es para la perennidad,
que si me habrá ilustrado...
Luchando contra la colonización
política, civil, jurídica y mental.
Pasó el tiempo de subordinación
a los imperios francés y español.
Soy un libre preocupado,
soy un poeta revolucionario,
Soy un patriota nabarro,
soy un espíritu libertario...
*Inspirado en un poema del patriota puertorriqueño Ramón Luís Carde Serrano
2011/12/23
2011/12/21
Francia y España, los dos estados más absolutistas de Europa
Francia y España, los dos estados más absolutistas de Europa
Estatalistas nabarros
Francia, o su monarquía absoluta, durante los siglos XVII y XVIII se vio obligada a emparejar a Nabarra en su modelo de Estado, autodenominándose reino de Francia y de Nabarra, o rey de Francia y de Nabarra, así figura en todo tipo de textos y en la documentación de ese periodo.
En cambio, con la revolución de 1789, la Asamblea Nacional francesa decreta la desaparición y negación de Nabarra, con la excusa de que tal palabra significaba la monarquía, pero por el mismo motivo alegado tendrían que haber proscrito el nombre de Francia. Es decir, el nacionalismo jacobino francés urdió dicho fraude para acabar con el Estado de los vascones o gascones que es Nabarra. De ahí que Francia hoy no quiera ni oír hablar de Nabarra, al igual que España, ambas niegan al Estado nabarro por los mismos motivos.
http://www.noticiasdenavarra.com/2011/12/21/opinion/la-opinion-del-lector/mensajes-del-lector/francia-y-espana-los-dos-estados-mas-absolutistas-de-europa
Estatalistas nabarros
Francia, o su monarquía absoluta, durante los siglos XVII y XVIII se vio obligada a emparejar a Nabarra en su modelo de Estado, autodenominándose reino de Francia y de Nabarra, o rey de Francia y de Nabarra, así figura en todo tipo de textos y en la documentación de ese periodo.
En cambio, con la revolución de 1789, la Asamblea Nacional francesa decreta la desaparición y negación de Nabarra, con la excusa de que tal palabra significaba la monarquía, pero por el mismo motivo alegado tendrían que haber proscrito el nombre de Francia. Es decir, el nacionalismo jacobino francés urdió dicho fraude para acabar con el Estado de los vascones o gascones que es Nabarra. De ahí que Francia hoy no quiera ni oír hablar de Nabarra, al igual que España, ambas niegan al Estado nabarro por los mismos motivos.
http://www.noticiasdenavarra.com/2011/12/21/opinion/la-opinion-del-lector/mensajes-del-lector/francia-y-espana-los-dos-estados-mas-absolutistas-de-europa
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Nabarra, reflexiones de un Patriota
ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma
"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"
"Aberri askearen alde jende librea jaiki"
"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"
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