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2012/10/10
2012/10/08
TIEBAS, EL CASTILLO QUE FUE PALACIO REAL DE NAVARRA
TIEBAS, EL CASTILLO QUE FUE PALACIO REAL DE NAVARRA
Luis Miguel Escudero
El castillo o, mejor dicho, palacio real de Tiebas otea desde hace ocho siglos el camino que une la cuenca de Pamplona y la Navarra media. Lo que hoy son desmoronadas ruinas tuvieron una importancia estratégica durante la conquista de hace 500 años, sobre todo en la debacle de la navarra soberana que siguió a la batalla de Noáin (1521).
El Ayuntamiento es hoy propietario del monumento y desde hace seis años continúa unas labores de recuperación, consolidación y limpieza que son dignas de admirar, más si al visitante le acompañan cicerones como Isabel Martín o Roldán Jimeno, éste último hijo del gran José María Jimeno Jurío que tuvo casa en la calle Mayor que atraviesa el camino jacobeo.
Lo que llamamos castillo fue
un palacio levantado en el siglo XIII por Teobaldo II de Champaña. Además de
residencia real, albergó el archivo de Navarra, el tesoro del reino e incluso
fue prisión y lugar de ejecuciones.
El edificio tiene planta rectangular, con dos pisos organizados en torno a un patio central perfectamente visitable. Recientemente se han señalizado algunas de las grandes chimeneas que aparecen en los croquis que proyectan la imagen de un palacio elegante y señorial, nada defensivo como aparentan las ruinas que se ven desde la carretera.
En las excavaciones realizadas se han encontrado baldosas y mosaicos de colores, así como tejas barnizadas en tonos verdes, amarillos o marrones. Las salas tenían ventanales góticos y todavía se puede acceder a una bodega subterránea que durante años disparó la imaginación de los niños.
Tras la conquista, el castillo
cayó en manos de la familia Beaumont. Los descendientes del conde de Lerín
emparentaron con la casa de Alba, que después se desprendió de un monumento en
ruinas. Algunos sillares fueron pasto del expolio, otros sirvieron para
remodelar un vecindario que crecía adosado a la sierra de Alaitz e incluso
algunos capiteles lucen hoy como jardineras en la cercana iglesia de Santa
Eufemia.
Desde hace unos años el palacio es Bien de Interés Cultural y, tras hacerse con él el municipio, las labores de limpieza y consolidación han avanzado cada año notoriamente.
Luis Miguel Escudero
El castillo o, mejor dicho, palacio real de Tiebas otea desde hace ocho siglos el camino que une la cuenca de Pamplona y la Navarra media. Lo que hoy son desmoronadas ruinas tuvieron una importancia estratégica durante la conquista de hace 500 años, sobre todo en la debacle de la navarra soberana que siguió a la batalla de Noáin (1521).
El Ayuntamiento es hoy propietario del monumento y desde hace seis años continúa unas labores de recuperación, consolidación y limpieza que son dignas de admirar, más si al visitante le acompañan cicerones como Isabel Martín o Roldán Jimeno, éste último hijo del gran José María Jimeno Jurío que tuvo casa en la calle Mayor que atraviesa el camino jacobeo.
Lo que llamamos castillo fue
un palacio levantado en el siglo XIII por Teobaldo II de Champaña. Además de
residencia real, albergó el archivo de Navarra, el tesoro del reino e incluso
fue prisión y lugar de ejecuciones.El edificio tiene planta rectangular, con dos pisos organizados en torno a un patio central perfectamente visitable. Recientemente se han señalizado algunas de las grandes chimeneas que aparecen en los croquis que proyectan la imagen de un palacio elegante y señorial, nada defensivo como aparentan las ruinas que se ven desde la carretera.
En las excavaciones realizadas se han encontrado baldosas y mosaicos de colores, así como tejas barnizadas en tonos verdes, amarillos o marrones. Las salas tenían ventanales góticos y todavía se puede acceder a una bodega subterránea que durante años disparó la imaginación de los niños.
Desde hace unos años el palacio es Bien de Interés Cultural y, tras hacerse con él el municipio, las labores de limpieza y consolidación han avanzado cada año notoriamente.
2012/10/06
EL EUSKERA (La lengua indígena europea)
EL EUSKERA (La lengua indígena europea)
http://www.europaindigena.com/2%C2%AA-parte/iii-la-cultura-tradicional-vasca/16-el-euskera-la-lengua-ind%C3%ADgena-de-europa/
“Tenéis la fortuna de que vuestro pueblo sea
depositario de la reliquia más venerable de la antigüedad hispana. Otras tendrán
más valor artístico, serán más admiradas y codiciadas universalmente, pero no
hay otra que tenga la importancia de esta lengua”.
Ramón Menéndez Pidal,
Director de la Real Academia de la Lengua Española
(1925-1939)
a) El antiquísimo origen del euskera.
La mayor parte de los lingüistas están de acuerdo en afirmar que el euskera es la lengua viva más antigua de Europa Occidental. Su antigüedad se remonta como mínimo a tiempos neolíticos, aunque algunas evidencias lingüísticas demuestran que su origen puede estar mucho más atrás.
Así por ejemplo, la raíz “haitz” (piedra) está presente en el nombre de varias herramientas que desde tiempo inmemorial la humanidad ha conocido fabricadas en metal, pero que los vascos aun siguen denominando como si fueran útiles paleolíticos: Aizkora (hacha), aizto (cuchillo), aitzurra (azada) o zulakaitz (punzón).
Otro vocablo antiquísimo es la raíz “ur”, que hoy traducimos como agua, pero que en su origen (y como apunta el lingüista Imanol Mújica) pudo significar materia viva. Así, con la raiz “ur” se forman “lur” (tierra), “elur” (nieve), “zur” (madera), “haur” (niño), “hezur” (hueso), “euri” (lluvia)…
También es muy antigua la raíz onomatopéyica “iz” que significa energía o luz, de la cual derivan, “izar” (estrella) izan (verbo: ser), “izadi” (naturaleza), izaki (criatura viviente), izpiritu (espiritu), izaera (carácter, modo de ser), izorra (embarazada), izotz (hielo: literalmente energía fría).
Éstas, y otras muchas evidencias, han llevado a afirmar a numerosos lingüistas e historiadores que la lengua vasca puede considerarse heredera directa de la lengua que hablaban las gentes que habitaron hace 15.000 años las cuevas de Altamira, Ekain o Lascaux durante la última glaciación. Así, entre muchos otros autores, destacamos:
El profesor Luis Pericot en el discurso pronunciado en la clausura del XII Pleno del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1952:
El escritor Louis Charpentier afirmaba en su clarividente
libro “El misterio vasco” que:
El antropólogo y miembro de la Real Academia de la Lengua Española
Julio Caro Baroja afirmaba que:
Para el profesor de la Universidad de Standford Luigi luca Cavalli-Sforza:
Felix Zubiaga, investigador y escritor afirma:
Y por su parte el escritor y lingüista Josu Naberan cree
que:
Independientemente de la mayor o menor antigüedad del euskera, el hecho
trascendental es que dicha lengua constituye el último nexo lingüístico con las
culturas de la Vieja Europa y, a través de ella, se pueden desenmarañar muchos
de los enigmas sobre nuestro pasado. Comencemos.
b) El refugio climático cantábrico-aquitano (… origen geográfico del euskera)
El euskera es hablado hoy en día por unas 800.000 personas que habitan, en su mayor parte, en el Norte de España y el Sur de Francia. Estas gentes se denominan así mismos como euskaldunak (“los que hablan euskera”), por lo que su identidad queda definida en última instancia por el idioma y no por un espacio geográfico determinado.
Los euskaldunak, al estar repartidos entre los territorios de dos estados-nación diferentes, son actualmente bilingües, ya que conviven con gentes que hablan otros dos idiomas: el español y el francés. Estas tres comunidades idiomáticas son las que en su mayor parte componen al pueblo que hoy conocemos como vasco (Basoko = “del bosque”).
Sin embargo, el idioma euskera se haya aún claramente reflejado en los nombres de pueblos, montes, valles y ríos de una zona bastante más amplia que la del territorio vasco actual. Esta zona comprende gran parte de los macizos y zonas adyacentes de las cordilleras Cantábrica y Pirenaica, así como la parte del Sudoeste de Francia que hoy conocemos como Aquitania. Estos lugares, a tenor de las evidencias toponímicas, compondrían la primitiva morada de los euskaldunak.
Se da la extraordinaria circunstancia de que es precisamente en esta zona geográfica, hogar primigenio de la lengua viva más vieja de Europa, dónde se encuentran gran parte de los yacimientos paleolíticos más relevantes de nuestro continente, así como la concentración de arte rupestre más importante del mundo en cantidad e importancia (lo que los historiadores llaman arte franco-cantábrico).
La mayor parte de los lingüistas están de acuerdo en afirmar que el euskera es la lengua viva más antigua de Europa Occidental. Su antigüedad se remonta como mínimo a tiempos neolíticos, aunque algunas evidencias lingüísticas demuestran que su origen puede estar mucho más atrás.
Así por ejemplo, la raíz “haitz” (piedra) está presente en el nombre de varias herramientas que desde tiempo inmemorial la humanidad ha conocido fabricadas en metal, pero que los vascos aun siguen denominando como si fueran útiles paleolíticos: Aizkora (hacha), aizto (cuchillo), aitzurra (azada) o zulakaitz (punzón).
Otro vocablo antiquísimo es la raíz “ur”, que hoy traducimos como agua, pero que en su origen (y como apunta el lingüista Imanol Mújica) pudo significar materia viva. Así, con la raiz “ur” se forman “lur” (tierra), “elur” (nieve), “zur” (madera), “haur” (niño), “hezur” (hueso), “euri” (lluvia)…
También es muy antigua la raíz onomatopéyica “iz” que significa energía o luz, de la cual derivan, “izar” (estrella) izan (verbo: ser), “izadi” (naturaleza), izaki (criatura viviente), izpiritu (espiritu), izaera (carácter, modo de ser), izorra (embarazada), izotz (hielo: literalmente energía fría).
Éstas, y otras muchas evidencias, han llevado a afirmar a numerosos lingüistas e historiadores que la lengua vasca puede considerarse heredera directa de la lengua que hablaban las gentes que habitaron hace 15.000 años las cuevas de Altamira, Ekain o Lascaux durante la última glaciación. Así, entre muchos otros autores, destacamos:
El profesor Luis Pericot en el discurso pronunciado en la clausura del XII Pleno del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1952:
“¿Quién sabe qué es la lengua vasca? Nada
puede en los países europeos devolver a un hombre del siglo XX la sensación de
transponerse a 5 ó 10.000 años antes. A nosotros nos basta para ello con
escuchar a unos campesinos vascos en alguna de sus fiestas populares
improvisando en su vieja lengua y cerrar los ojos. ¡Estamos oyendo a unos
pastores neolíticos o acaso a quienes pintaron Altamira!”
“Resultaría difícil afirmar que el euskera
actual era hablado ya hace más de 10.000 años, en los tiempos magdalenienses,
pero es indudable que, desde aquellos tiempos hasta nuestros días, en la lengua
vasca se han conservado vocablos empleados por los magdalenienses de la región
pirenaica.”
“El origen de este pueblo es el de su lengua,
que muchos suponen que podría remontarse al hombre de Cromañón.”
Para el profesor de la Universidad de Standford Luigi luca Cavalli-Sforza:
“La lengua vasca desciende de las lenguas
habladas en la primera ocupación de Francia suroccidental y España noroccidental
por los hombres de Cro-Magnon . Los grandes artistas de las cuevas de la región
hablaban una lengua de la que desciende el moderno euskera.”
“Para los lingüistas el euskera es una lengua
de origen desconocido, cuando en realidad, el euskera es testigo natural del
nacimiento del lenguaje articulado y, por lo tanto, aclara su origen a través de
sus monosílabos originales, fuentes primarias del lenguaje.”
“Es probable que el euskera sea uno de los
focos de origen del lenguaje articulado”
b) El refugio climático cantábrico-aquitano (… origen geográfico del euskera)
El euskera es hablado hoy en día por unas 800.000 personas que habitan, en su mayor parte, en el Norte de España y el Sur de Francia. Estas gentes se denominan así mismos como euskaldunak (“los que hablan euskera”), por lo que su identidad queda definida en última instancia por el idioma y no por un espacio geográfico determinado.
Los euskaldunak, al estar repartidos entre los territorios de dos estados-nación diferentes, son actualmente bilingües, ya que conviven con gentes que hablan otros dos idiomas: el español y el francés. Estas tres comunidades idiomáticas son las que en su mayor parte componen al pueblo que hoy conocemos como vasco (Basoko = “del bosque”).
Sin embargo, el idioma euskera se haya aún claramente reflejado en los nombres de pueblos, montes, valles y ríos de una zona bastante más amplia que la del territorio vasco actual. Esta zona comprende gran parte de los macizos y zonas adyacentes de las cordilleras Cantábrica y Pirenaica, así como la parte del Sudoeste de Francia que hoy conocemos como Aquitania. Estos lugares, a tenor de las evidencias toponímicas, compondrían la primitiva morada de los euskaldunak.
Se da la extraordinaria circunstancia de que es precisamente en esta zona geográfica, hogar primigenio de la lengua viva más vieja de Europa, dónde se encuentran gran parte de los yacimientos paleolíticos más relevantes de nuestro continente, así como la concentración de arte rupestre más importante del mundo en cantidad e importancia (lo que los historiadores llaman arte franco-cantábrico).
Todos estos yacimientos permiten suponer, y sobre esto parece que los
investigadores no tienen duda alguna, que gran parte de los europeos de la época
del Paleolítico Superior buscaron refugio durante la última glaciación en las
miles de cuevas del Cantábrico, del Pirineo y de Aquitania.
Pero esta zona no fue sólo elegida por nuestros antepasados por la gran cantidad de refugios rocosos. En aquella época (en la que el casquete glaciar llegaba hasta Normandía), las costas del cantábrico y de Aquitania poseían junto a las regiones del Cáucaso, uno de los climas más benignos de todo el continente, lo que permite hablar de un auténtico “refugio climático”.
Pero esta zona no fue sólo elegida por nuestros antepasados por la gran cantidad de refugios rocosos. En aquella época (en la que el casquete glaciar llegaba hasta Normandía), las costas del cantábrico y de Aquitania poseían junto a las regiones del Cáucaso, uno de los climas más benignos de todo el continente, lo que permite hablar de un auténtico “refugio climático”.
“El aire que atravesaba la meseta de la península procedente del suroeste perdía humedad y se calentaba de forma notable por el efecto fóehn al bajar al cantábrico y a Aquitania, tal y como ocurre en la actualidad. De esta manera, en la región cántabro-aquitana el frío invernal quedaba muy atenuado, creándose una zona refugio de clima más benigno para la fauna y para los seres humanos”.
Por su parte, Maria Fernanda Sánchez Goñi, Catedrática de Evolución del clima por la Universidad de Burdeos, nos ofrece otra clave biológica de porque esa zona geográfica del Sur de Europa estuvo habitada desde hace decenas de miles de años:
“A cada periodo de enfriamiento glacial se
produce en el norte de España la aparición de estepas de gramíneas, mientras que
en el sur aparece una estepa desértica. Los herbívoros, atraídos por las
gramíneas, se instalarían en el norte, lo mismo que los humanos atraídos por su
caza”
Desde hace unos años, a estas hipótesis y evidencias se le han unido los estudios de la genética de poblaciones, que permiten a los investigadores, a través de la biología molecular, determinar cuales fueron las rutas migratorias que siguieron nuestros ancestros, por lo que un nombre apropiado para denominar a esta ciencia puede ser el de arqueogenética.
En este sentido, la edición española de la revista norteamericana Scientific American (Investigación y ciencia), en su numero de Enero del 2003 publicaba un artículo firmado por Elisabeth Hamel (periodista científica) y Peter Forster (Doctor en biología y profesor de la Universidad de Cambridge) en el que afirmaban basándose en diversos estudios arqueogenéticos que 3/4 partes de la población de Europa Occidental provenían de dicho refugio glaciar Lo cual confirmaba científicamente lo que era una obviedad por las múltiples evidencias arqueológicas. Esto decían Hamel y Forster.
“Presumiblemente, los europeos sólo pudieron
sobrevivir al frio glaciar refugiándose en las zonas donde el clima era algo más
benigno; de ellas, las dos más notables estaban una en Ucrania y otra en el
sudoeste europeo. Como hemos mostrado una parte considerable de los grupos que
volvieron a poblar el oeste y norte del continente después de la glaciación
(según la datación genética, hace unos 10.000-15000 años) procedían del sudoeste
de Europa […] de un grupo de hombres y mujeres que habrían habitado la región
que envuelve el actual País Vasco hace unos 20.000 años aproximadamente».
“Sabemos que la pista genética más antigua en
Europa es más común en la zona norte de España, especialmente en el País Vasco.
Esta zona fue uno de los refugios europeos que mejor sobrellevaron la última
Edad de Hielo, logrando preservar su identidad genética original de manera más
clara que el resto de Europa”
Conclusiones similares se pueden extraer de otros muchos estudios arqueogenéticos. Así por ejemplo tenemos los de Cavalli-Sforza para la Universidad de Stanford, los de Ornella Semino y Peter Under Hill también de la Universidad de Standford), los de Sergio Cardoso para la Universidad del País Vasco o los de Antonio Salas para la Universidad de Santiago de Compostela.
En resumen, y volviendo al euskera, el origen geográfico de la lengua vasca coincide con el área geográfica de mayor concentración humana de Europa Occidental durante el periodo glaciar. Un dato clave para conocer las raíces lingüísticas de nuestro continente.
Y aunque han sido muchos los que se han empeñado en atribuir al euskera diversos orígenes foráneos, la cascada de evidencias lingüísticas, arqueológicas y genéticas no dejan lugar a la duda.
Así lo manifestaba Jaume Bertranpetit responsable europeo del ambicioso Genographic Project de “National Geographic”:
“Los vascos son, sin duda, la población más
autóctona de Europa”.
No obstante, y por si alguien pretende sacar algún otro tipo de conclusiones fuera del ámbito cultural y científico, recalcamos que todas estas investigaciones no evidencian diferencias relevantes entre los europeos ni entre los distintos pueblos del mundo, sino todo lo contrario, muestran una grandísima homogeneidad con pequeños matices que son los que permiten conocer las migraciones prehistóricas que llevo a cabo la gran familia humana. A este respecto y refiriéndose a las poblaciones ibéricas, el responsable mundial del Genographic Project, Spencer Welles manifestaba:
“Los vascos son genéticamente idénticos al
resto de íberos. Tienen ligeras frecuencias distintas, propias de una población
aislada de íberos”.
Es evidente que aquellos primeros colonos ya habían desarrollado desde hacía milenios un lenguaje oral para comunicarse, en complementariedad con el extraordinario lenguaje simbólico del arte paleolítico franco-cantábrico. ¿Es posible que aún queden restos de aquel lenguaje indígena en la toponimia de Europa Occidental? El reputado lingüista de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich, Theo Venneman, así lo cree.
Venneman lleva años dedicado a la investigación de la lengua indígena de los primeros habitantes post-glaciares de Europa. Para ello se sirve de una llave maestra: el euskera.
“Todas las lenguas tienen su origen en algún lado, muchas veces no sabemos dónde. Pero en la época que tratamos aquí, el euskera no había venido de ninguna parte, ya estaba aquí cuando llegaron las demás lenguas. Bajo este concepto el euskera es la lengua más antigua de Europa. Todas las otras lenguas son idiomas foráneos que vinieron del Este y que fueron tan influyentes, que podían imponer sus lenguas a los habitantes primitivos. […] el euskera es la única superviviente de toda una familia idiomática europea”
Por tanto, y como indica Venneman, todo esto no quiere decir que solamente hubo una única lengua en toda Europa, sino diversas formas dialectales emparentadas entre sí (familia idiomática), de las que el euskera sería la única superviviente. Este hecho es constatable hoy en día en el País Vasco dónde las diferencias lingüísticas entre sus distintas comarcas son muy notables.
Según Venneman, existen en Europa multitud de nombres de ríos, valles, lagos y montañas cuyas raíces no son de origen indoeuropeo, pero que pueden ser decodificadas a través del euskera. Parece ser que nuestros antepasados adjudicaron a estos elementos geográficos una designación meramente descriptiva como “rio”, “montaña”, “agua”, etc.; por tanto, los nombres no vendrían a significar otra cosa que lo designado.
En euskera ur significa agua: Urola, Urura (País Vasco); Urofia, Huriel (Francia); Ourte (Bélgica); Urwis (Polonia); Ura (Rusia); Urach, Urbach (Alemania); Urula (Noruega).
Tomando como raíz la palabra vasca aran (valle) Theo Venneman encuentra también abundantes topónimos en Europa que dan nombre a distintos valles: Arundel (Inglaterra), Arendal en Noruega y Suecia. En Alemania Arnach, Arnsberg, Arnstern, Aresburg y Ahrensburg. También Ohrenbach que antiguamente se llamaba Aranbach, además del alto del peñón del negro Palatino, antiguamente llamado Arnstein. Sin olvidar el Valle de Arán en la provincia de Lleida.
Finalmente la raíz vasca Iz (que entre otras acepciones tiene significación de agua) estaría en la base de unos 200 ríos europeos entre Noruega, Italia y Rusia.
En la misma línea de ideas que Venneman, el investigador y escrito vasco Josu Naberan ha realizado un estudio lingüístico en su libro “Hitzen koba” sobre la toponimia de la zona franco-cantabrica. Con una base de datos de más de 20.000 vocablos Naberan coincide como Venneman en afirmar que los primeros topónimos europeos son meros nombres descriptivos de las características geográficas del lugar que designan y que pueden ser decodificados a través del actual euskera.
“El libro Hitzen koba ha surgido de una base de datos (unos 20.000 vocablos) de la toponimia de gran parte de Francia, Piamonte y Suiza, de las dos vertientes de los Pirineos y de ambas riberas del Ebro, de Cantabria y Asturias, más las del propio País Vasco actual. Estos topónimos me daban una serie de raíces que se repetían en todas partes, con leves variantes fonéticas. Cuando ví que dichas raíces eran considerables en número (han resultado ser alrededor del 80% del total de las raíces que conserva el euskera), me animé a escribir este libro sobre el origen de nuestra lengua. Una de las conclusiones evidentes es que los nombres de lugar no son más que descripciones exactas y científicas, de los lugares en cuestión.” Josu Naberan
Otro investigador y lingüista, el armenio Vahan Sarkissian, está llegando a conclusiones similares sobre la lengua indígena de los europeos. Sarkissian, que es presidente de la Academia de Lingüística Internacional y director de la Cátedra de Filología románica de la Universidad de Armenia, lleva años dedicado al estudio comparativo entre el armenio y el euskera. Estos dos idiomas, a pesar de los 4.000 kilómetros que los separan, tienen una serie de similitudes sorprendentes que según Sarkissian evidencian que proceden de una familia idiomática que estuvo extendida por toda la Europa prehistórica:
Estas son algunas de las coincidencias lingüísticas recogidas por Sarkissian:
Ardi-arti (oveja), Argi-aregi (luz), Artza-arch (oso), Bits-bits (espuma), Elki-elkh (salida), Gari-gari (trigo), Gitxi-khichi (poco), Haritz-harrich (roble), Horma-orm (pared), Otz-oits (frio), Ordo-ord (llano), Buru-pur (cabeza), …
d) La escritura de la Vieja Europa y el euskera:
Según la mayor parte de las teorías históricas de nuestros manuales escolares y enciclopedias, las primeras muestras de escritura de la humanidad tienen su origen de en la cultura sumeria. Sin embargo, en las ultimas décadas distintos descubrimientos arqueológicos cuestionan este planteamiento clásico. En Europa, estas evidencias se han encontrado en las culturas de la Vieja Europa descubiertas por Marija Gimbutas y más concretamente en la región de los Balcanes, en la cultura conocida como Vinca, dónde se desarrolló un sistema de escritura sacra que antecede en 2.000 años al de los sumerios.
El profesor Harald Haarman, doctor en lingüística de la Universidad de Bonn, nos lo explica así en su libro “Historia general de la escritura”:
Durante más de 1.500 años, desde finales del VI milenio hasta mediados del IV a.c., las distintas expresiones de la escritura de la Vieja Europa se desarrollaron sin aparente interrupción, hasta que alrededor del 3.500 a.c. terminaron por desaparecer debido a las ya famosas invasiones indoeuropeas. Sin embargo, hubo un pequeño islote cultural que resistió y mantuvo las tradiciones de la Vieja Europa otros 2 milenios más, nos referimos a Creta. En esta isla se han hallado evidencias de un sistema de escritura con signos muy parecidos a los de la región de los Balcanes. Tan parecidos que tienen más de 60 signos prácticamente idénticos. Así nos lo explica Haarman:
“En Creta se han encontrado numerosos ídolos femeninos del III y II milenio
a.c., en su mayoría hechos de arcilla cocida y algunos de ellos contienen signos
inscritos. Más de mil años después de la pérdida de la escritura sacra de la
Vieja Europa, revive en Creta la costumbre de grabar inscripciones en ídolos
femeninos. No puede haber ninguna duda de que las inscripciones de las figuras
cretenses tenían la misma función que las de las figuras de Vinca: entraban en
el contexto de rituales religiosos, especialmente del culto de los antepasados.
Los signos que aparecen en las figuras cretenses inscritas pertenecen al sistema
que se conoce como escritura lineal A […] El estudioso que se toma la molestia
de investigar de forma comparativa el elenco de signos de la escritura de la
Vieja Europa y el de la escritura lineal cretense se ve de hecho recompensado; y
es que el resultado es una larga lista de signos similares o idénticos. Más de
sesenta símbolos individuales se encuentran tanto en la Vieja Europa como en
Creta. Esto significa que cerca de un tercio del inventario de signos
antiguo-europeos reviven en la escritura cretense lineal A.” Harald
haarman
Harman manifiesta su escepticismo en cuanto a la posibilidad de traducir estos signos a un lenguaje inteligible y así comprender su significado. Sin embargo, unos años después de la publicación de su trabajo, los profesores de la Universidad Complutense de Madrid Jorge Alonso y Antonio Arnaiz publicaron un libro (Minoicos, cretenses y vascos) en el que aseguraban que la lengua cretense (lineal A) podía ser descifrada a través del euskera.
Las traducciones que realizaron Alonso y Arnaiz, se desarrollaron a partir de los valores fonéticos que tradicionalmente se atribuyen a los signos cretenses, pero interpretándoles a partir del euskera. El resultado de aplicar este método fue comprobar que las frases que aparecían en todas aquellas estelas funerarias y objetos votivos describían perfectamente las creencias sobre la muerte que tenían las culturas de la Vieja Europa.
Algunas palabras se repetían hasta la saciedad en las transcripciones cretenses pero también en otras pertenecientes a las culturas íbera (España) y etrusca (Italia) que, según los investigadores, pertenecían a la misma familia idiomática y podían servir de modelo comparativo. Hablaban de una Diosa llamada Ama (madre en vasco), de una puerta (Ate) como sinónimo de sepultura, de las llamas (kar) y de la osuridad (bals). Es decir, al igual que la Diosa Mari de los vascos (y las diosas neolíticas europeas), la Diosa mediterránea regía el mundo subterráneo (de la oscuridad y el fuego), morada de los espíritus (útero de la Diosa) y a dónde acuden los fallecidos a través de la puerta que representa la sepultura. La obtención de estos significados en las traducciones, que encajaban como un guante con las creencias arcaicas europeas, demostraba así lo correcto del camino abierto. Así nos lo cuentan Arnaiz y Alonso:
“El término Atano, la emblemática alusión a la puerta del más allá subterráneo, aparece repetida una y otra vez en las inscripciones ibéricas y etruscas. Por otro lado, la reflexión sobre algunas tradiciones cretenses conservadas anticipaba ya una comunidad cultural (iberos-etruscos-cretenses), que esperábamos se confirmase con las pruebas lingüísticas. […] Cuando comenzaron a surgir de los textos del lineal A alusiones a la madre, la señora, el infierno, los valles del más allá, el río de fuego, podían compararse sin lugar a duda las distintas fonéticas y tomar decisiones sobre los fonemas y signos silábicos utilizados en las transliteraciones.
[…] La sensación que en principio se recibe de las frases funerarias cretenses es la misma que las procedentes de iberos y etruscos: una espiritualidad sencilla, […] llena de confianza en las diosas de ultratumba. Los individuos que se enfrentan con el más allá expresan su fe en los poderes del infierno, que carecía de las connotaciones negativas de nuestra religión cristiana. El infierno cretense no es comparable al que se describe en la religión cristiana, aunque sin duda deben poseer algunos elementos comunes, pero en la vieja PUERTA neolítica reside la divinidad generadora de la resurrección y la fertilidad. […] Los familiares de los difuntos invocan también en la frase ritual buena acogida para el fallecido en los parajes adonde llega el espíritu del muerto. El infierno se sitúa como en el resto de los países mediterráneos investigados: tartesos, ibéricos, etruscos, en el interior de la tierra, donde en medio de la oscuridad corre un río de metal incandescente.[…] En creta, durante el Neolítico, la costumbre funeraria había sido como en la península ibérica y el norte de África: enterrar los muertos en cuevas y refugios de las rocas. A veces se realizaban enterramientos masivos (cementerios), y posteriormente se construyeron en la isla tumbas con el aspecto de cavernas”
Harman manifiesta su escepticismo en cuanto a la posibilidad de traducir estos signos a un lenguaje inteligible y así comprender su significado. Sin embargo, unos años después de la publicación de su trabajo, los profesores de la Universidad Complutense de Madrid Jorge Alonso y Antonio Arnaiz publicaron un libro (Minoicos, cretenses y vascos) en el que aseguraban que la lengua cretense (lineal A) podía ser descifrada a través del euskera.
Las traducciones que realizaron Alonso y Arnaiz, se desarrollaron a partir de los valores fonéticos que tradicionalmente se atribuyen a los signos cretenses, pero interpretándoles a partir del euskera. El resultado de aplicar este método fue comprobar que las frases que aparecían en todas aquellas estelas funerarias y objetos votivos describían perfectamente las creencias sobre la muerte que tenían las culturas de la Vieja Europa.
Algunas palabras se repetían hasta la saciedad en las transcripciones cretenses pero también en otras pertenecientes a las culturas íbera (España) y etrusca (Italia) que, según los investigadores, pertenecían a la misma familia idiomática y podían servir de modelo comparativo. Hablaban de una Diosa llamada Ama (madre en vasco), de una puerta (Ate) como sinónimo de sepultura, de las llamas (kar) y de la osuridad (bals). Es decir, al igual que la Diosa Mari de los vascos (y las diosas neolíticas europeas), la Diosa mediterránea regía el mundo subterráneo (de la oscuridad y el fuego), morada de los espíritus (útero de la Diosa) y a dónde acuden los fallecidos a través de la puerta que representa la sepultura. La obtención de estos significados en las traducciones, que encajaban como un guante con las creencias arcaicas europeas, demostraba así lo correcto del camino abierto. Así nos lo cuentan Arnaiz y Alonso:
“El término Atano, la emblemática alusión a la puerta del más allá subterráneo, aparece repetida una y otra vez en las inscripciones ibéricas y etruscas. Por otro lado, la reflexión sobre algunas tradiciones cretenses conservadas anticipaba ya una comunidad cultural (iberos-etruscos-cretenses), que esperábamos se confirmase con las pruebas lingüísticas. […] Cuando comenzaron a surgir de los textos del lineal A alusiones a la madre, la señora, el infierno, los valles del más allá, el río de fuego, podían compararse sin lugar a duda las distintas fonéticas y tomar decisiones sobre los fonemas y signos silábicos utilizados en las transliteraciones.
[…] La sensación que en principio se recibe de las frases funerarias cretenses es la misma que las procedentes de iberos y etruscos: una espiritualidad sencilla, […] llena de confianza en las diosas de ultratumba. Los individuos que se enfrentan con el más allá expresan su fe en los poderes del infierno, que carecía de las connotaciones negativas de nuestra religión cristiana. El infierno cretense no es comparable al que se describe en la religión cristiana, aunque sin duda deben poseer algunos elementos comunes, pero en la vieja PUERTA neolítica reside la divinidad generadora de la resurrección y la fertilidad. […] Los familiares de los difuntos invocan también en la frase ritual buena acogida para el fallecido en los parajes adonde llega el espíritu del muerto. El infierno se sitúa como en el resto de los países mediterráneos investigados: tartesos, ibéricos, etruscos, en el interior de la tierra, donde en medio de la oscuridad corre un río de metal incandescente.[…] En creta, durante el Neolítico, la costumbre funeraria había sido como en la península ibérica y el norte de África: enterrar los muertos en cuevas y refugios de las rocas. A veces se realizaban enterramientos masivos (cementerios), y posteriormente se construyeron en la isla tumbas con el aspecto de cavernas”
Para obtener estos resultados, Jorge Alonso había comenzado previamente descifrando el lenguaje ibérico a partir del euskera. Recuperaba por tanto la vieja “teoría vasco-iberista” sostenida por múltiples autores peninsulares de los siglos XVI, XVII y XVIII y posteriormente marginada hasta nuestros días. Según esta teoría, el euskera sería heredera de la lengua primigenia que se habló en toda la península ibérica.
Siguiendo la estela de todos aquellos autores clásicos, Jorge Alonso centró su estudio en las frases funerarias inscritas en lápidas iberico-tartésicas. Tenía la esperanza de que se dieran las condiciones que había observado en la epigrafía de las tumbas etruscas, que contienen casi siempre las mismas palabras y son muy reiterativas en las expresiones (un ejemplo de lo que ocurre en nuestros propios cementerios, donde las dedicatorias son muy semejantes en sus referencias y redacción).
Transcribió entonces varias inscripciones funerarias al alfabeto latino en dónde se repetían insistentemente los vocablos "BALCE" y "ATIN":
BALCEATIN
BALCEATINTAE
BALCEKALDUR
ATINBELAUR
BALCEATINOE
BALCEATINISBETARTICEREBANEN
Uno de los momentos más significativos del proceso de desciframiento fue la interpretación de una pequeña frase de la lista de Hubner, en su “Monumento Linguas Iberica”. Sorprendentemente se trataba de una pequeña “Piedra de Roseta” que había pasado inadvertida para los investigadores, no obstante de haber sido publicada en el siglo XIX. Estaba compuesta por dos frases paralelas, una en latín y otra en ibérico.
-HEIC. EST. SIT (latín)
-ARE. TACE. CE(NN) SAKARILN (ibero)
-ARE. TACE. CE(NN) SAKARILN (ibero)
Su texto latino decía “heic.est.sit” (Aqui yace enterrado), pero debajo había otras tres palabras con la misma puntuación: “Are.Tace.Cen”. Partiendo del euskera comprobó que “are.tace” es como el vasco “aratze” (te hace yacer), y que “cen” equivale al vocablo vasco “Zen” (difunto). En consecuencia al interpretarlas desde el euskera, las palabras ibéricas tenían el mismo significado que las latinas
2012/10/05
Dissertação: Nacionalismo Basco e Redes Telemáticas: nação, vinculação e identidade
http://www.tsavkko.com.br/2012/09/dissertacao-nacionalismo-basco-e-redes.html
En este trabajo u obra universitaria, se cita o nombra a este blog (Nabarrako Burujabetasun-Soberanía de Navarra) junto a otros. Además se hace una mención especial a la labor realizada por nuestro compañero y nabartzale, Iñigo Saldise Alda. (Páginas: 81, 83, 84, 85, 117)
Moito obligado Raphael.
É com muito prazer e algum orgulho que compartilho com vocês minha dissertação de mestrado " Nacionalismo Basco e Redes Telemáticas: nação, vinculação e identidade" defendida no dia 26 de junho de 2012 na Faculdade Cásper Líbero depois de 2 longos anos de pesquisa com financiamento FAPESP.
Além dos
agradecimentos de praxe contidos no trabalho, não posso deixar de agradecer a todxs xs bascxs e
não-bascxs entrevistados durante a pesquisa e também blogueirxs citadxs pela
inestimável ajuda intencional/voluntária ou
não-intencional.
O trabalho é dedicado ao amigo Paul Rios,
coordenador da ONG Lokarri. E não posso deixar de agradecer ao meu orientador,
José Eugênio, por todo o esforço e ajuda.
Eis o resumo do trabalho (que também pode ser baixado direto do site da Cásper Líbero):
En este trabajo u obra universitaria, se cita o nombra a este blog (Nabarrako Burujabetasun-Soberanía de Navarra) junto a otros. Además se hace una mención especial a la labor realizada por nuestro compañero y nabartzale, Iñigo Saldise Alda. (Páginas: 81, 83, 84, 85, 117)
Moito obligado Raphael.
É com muito prazer e algum orgulho que compartilho com vocês minha dissertação de mestrado " Nacionalismo Basco e Redes Telemáticas: nação, vinculação e identidade" defendida no dia 26 de junho de 2012 na Faculdade Cásper Líbero depois de 2 longos anos de pesquisa com financiamento FAPESP.
Eis o resumo do trabalho (que também pode ser baixado direto do site da Cásper Líbero):
Autor:
Raphael Muniz Garcia de Souza [Raphael Tsavkko Garcia]
Tipo
de produção: Produção científica
Classificação:
Dissertação/Tese
Data:
26/06/2012
Resumo:
Através de um processo exploratório e descritivo, uma profunda
análise da bibliografia coletada e entrevistas/relatos coletados, além da
análise pormenorizada de postagens em blogs selecionados, busca-se analisar o
comportamento na internet de membros da chamada comunidade basca, em especial
daqueles que se declaram nacionalistas bascos – análise do processo de
criação/re-criação de mitos, vínculos formados -, e, ainda, compreender o
processo que se percorre até a tomada de consciência sobre o sentimento nacional
em um ambiente virtual, em comunidades virtuais, tendo como base a noção de
Comunidades Imaginadas propostas por Anderson, a ideia do plebiscito diário e da
vontade de ser parte de um grupo, como explicitado por Renan, e a teoria das
mídias descrita por Pross. Como se dão os processos políticos e comunicativos
pelos quais há apropriação das redes telemáticas por parte do grupo ou
comunidade basca? Como emerge o sentimento nacional (de nação) diretamente das
interações via internet através da colaboração/interação e
vínculos criados através do relacionamento online? Compreende-se a internet como
um locus onde compartilhamos e nos re-significamos e que propicia aos indivíduos
uma re-territorialização, um sentimento de pertencimento em meio à globalização
e consequente fragmentação identitária típica da pósmodernidade dentro dos
fenômenos da cibercultura. Busca-se compreender as razões pelas quais o
movimento nacionalista Basco se ramificou até a apropriação das redes
telemáticas, passando por todo um complicado processo de construção nacional,
além de ligar a formação de vínculos comunicacionais à ideia de sentimento
nacional e de nação, tendo a imprensa como impulsionador inicial de
identidade(s) nacional(is) e a internet como novo foco de formação de vínculos
através de comunidades virtuais.
Palavra
Chave: Nacionalismo Basco. Identidade. Cibercultura. Comunidade
Imaginada. Ecologia da Comunicação. Internet.
Nacionalismo Basco e Redes Telemáticas: nação, vinculação e identidade
2012/10/03
Ni voto, ni callo
Ni voto, ni callo
Iñigo Saldise Alda
Iñigo Saldise Alda
El día 21 del presente mes están llamados a las urnas los ciudadanos y
ciudadanas de la Comunidad Autónoma Vasca del Reino de España, también llamada
Euskadi. Pero eso sí, esa Euskadi no tiene nada que ver con la Euzkadi que en
su día soñó Sabino Arana, tras percibir que los vascos estaban más allá de su
católica, bucólica e idílica “República de Bizkaia”, no, simplemente es una
Comunidad para las antiguas provincias españolas de Las Vascongadas, es decir,
esas comarcas que fueron vasconizadas como enseñó Oihenart.
Yo no soy miembro de esa sociedad vasca, así que yo no
puedo votar para la elección del nuevo lehendakari. Pero aunque no me permitan
las leyes electorales españolas, que finalmente son las que se aplican en esas
provincias del Reino de España, si pudiera, al estar incorporado al censo,
tampoco lo haría. Me explico.
Yo no votaría porque las comarcas vascas que conforman Euskadi deberían
estar entregadas en su Estado político natural, Nabarra. Yo no votaría porque
Nabarra es una Nación intervenida militar, política, cultural, lingüísitica,
económica y jurídicamente por las naciones imperiales del Reino de España y la
República de Francia.
Por el ilegítimo derecho de la fuerza, tanto España como Francia y el
aliado de ambos, el Estado Pontificio del Vaticano, han convertido a los vascos
o nabarros en sujetos colonizados, súbditos sojuzgados y sometidos a sus
nacionalistas constitucionales. Es duro comprobar como gente inteligente y educada,
se inclina para aceptar y conformarse con ser inferiores, obedeciendo
finalmente a la autoridad de los invasores españoles y franceses.
En tales nefastas condiciones sociopolíticas, que incluyen una fuerte
agresión cultural y lingüística, todos los partidos políticos legales en los
Estados de España y Francia, legitimando con ello el sometimiento de aquellos
que algunos de ellos dicen combatir, han montado un facsímil de democracia en
esa Comunidad y en todas las otras que en su día estaban conformando legalmente
el Reino o Estado de Nabarra, de su imperial y demoledor sistema colonial,
siempre haciéndonos creer que votando cada cuatro años más o menos, somos
libres mientras en las escuelas nuestra juventud aprende a apreciar las
grandezas de España y Francia aunque estas sean falsarias, mientras en el
presente continuamente nos desangran económicamente.
Yo nunca votaría en esas urnas imperiales y esclavistas porque
sencillamente no son las mías. Salvo
incomprensibles excepciones para un auténtico independentistas, soberanistas
y/o estatalistas vasco o mejor dicho nabarro, la inmensa mayoría de los que
votarán el próximo 21 de octubre son producto de una educación colonialista, cuyo
primer mandamiento es glorificar la ciudadanía española para los vascos de Las
Vascongadas, despreciando la mayor importancia de la nacionalidad nabarra, la
que valida el Derecho natural político de ser ciudadanos nabarros, con un solo
himno, una sola bandera y una constitución que nos haga personas verdaderamente
libres.
Debemos interiorizar muy bien, el sufrimiento patriótico que muchos
sufrimos al ver la contradicción perenne
de aquellos que enarbolan el ideal de la independencia ala par de mostrarse absolutamente
dependientes sometiéndose a votaciones para acceder a puestos en
Institucionales coloniales y colonialistas. La misma tristeza al ver como
rebaños de colonizados legitiman con su voto su esclavitud.
Hace tiempo que todos los independentistas, soberanistas y estatalistas
existentes en las tierras pertenecientes a la Colonia de Nabarra, tanto bajo
sometimiento español como francés,
deberíamos hacer las gestiones políticas pertinentes para renunciar a la
ciudadanía española o francesa, impuesta a los nabarros a lo largo de la
historia.
Por ejemplo, en una acción pacífica a modo de desobediencia política y
civil, la quema de DNI’s y pasaportes españoles y franceses en el día de la
libertad el 15 de agosto próximo, tendría un mayor impacto libertador para
nuestra Patria que todos aquellos votos depositados cada 4 años en urnas
coloniales.
Los nabarros no votamos, pero tampoco nos callamos.
2012/09/29
Gibraltar vs Nabarra
Gibraltar vs
Nabarra
Iñigo Saldise Alda, Secretario General de
NBK-CSN
http://nbk2012.blogspot.com.es/2012/09/gibraltar-vs-nabarra.html
El Gobierno colonial español tiene en estos días graves problemas sociales y políticos. En las televisiones y en la prensa del mundo entero, se han comprobado en estos días los perennes horrores de la intervención de las fuerzas de policía española contra los manifestantes, especialmente contra aquellos que salieron a las calles de Madrid. Tiene también problemas en la metrópoli con el despertar de los Pueblos canario y catalán, que indudablemente luchan de manera justa por su autodeterminación e independencia, que les pertenece por Derecho propio y que deseamos que obtengan en pocos años.
En unos momentos donde la Corona española atraviesa una grave situación interna, a la vuelta de la esquina está ya el rescate por los disparates económicos de mandatos anteriores, socialistas e incluso de la actual derecha, que han tenido que sacar para despistar nuevamente lo de Gibraltar, cuando los anticolonialistas pensábamos, desde nuestra nobleza, que por fin la Corona española iba a reconocer ante la ONU que se aprestara a descolonizar, mediante un calendario a establecer, los territorios que ocupa desde hace siglos: la Nabarra surpirenaica, Islas Canarias, Ceuta, Melilla, Perejil, islas Chafarinas, islotes de Vélez de la Gomera, Alhucemas,…
http://nbk2012.blogspot.com.es/2012/09/gibraltar-vs-nabarra.html
Esta semana, concretamente el martes,
la Asamblea General de las Naciones Unidas, sitas en New York, tuvo que atender
tolerablemente el susodicho discurso del Sr. Rajoy, presidente del Gobierno
colonialista español representando a la Corona de España. Ya sabíamos lo que iba
a decir, pues desde siempre el Gobierno metropolitano de Madrid, cuando tiene
problemas interiores de todo tipo, saca la conocida cantinela que ya enarbolaba
el franquismo y la Falange con la cuestión de
Gibraltar.
El Gobierno colonial español tiene en estos días graves problemas sociales y políticos. En las televisiones y en la prensa del mundo entero, se han comprobado en estos días los perennes horrores de la intervención de las fuerzas de policía española contra los manifestantes, especialmente contra aquellos que salieron a las calles de Madrid. Tiene también problemas en la metrópoli con el despertar de los Pueblos canario y catalán, que indudablemente luchan de manera justa por su autodeterminación e independencia, que les pertenece por Derecho propio y que deseamos que obtengan en pocos años.
En unos momentos donde la Corona española atraviesa una grave situación interna, a la vuelta de la esquina está ya el rescate por los disparates económicos de mandatos anteriores, socialistas e incluso de la actual derecha, que han tenido que sacar para despistar nuevamente lo de Gibraltar, cuando los anticolonialistas pensábamos, desde nuestra nobleza, que por fin la Corona española iba a reconocer ante la ONU que se aprestara a descolonizar, mediante un calendario a establecer, los territorios que ocupa desde hace siglos: la Nabarra surpirenaica, Islas Canarias, Ceuta, Melilla, Perejil, islas Chafarinas, islotes de Vélez de la Gomera, Alhucemas,…
El Sr. Rajoy, como todos
los políticos de la Corona española, ignora con conocimiento de causa lo que
dice el tratado en el que España cedió el peñón:
Tratado de Utrecht.
Cesión de Gibraltar a Inglaterra. Artículo X. 13 de julio de 1713:
"El Rey Católico, por sí
y por sus herederos y sucesores, cede por este tratado a la Corona de la Gran
Bretaña la plena y entera propiedad de la ciudad y castillos de Gibraltar,
juntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen, dando la
dicha propiedad absolutamente para que la tenga y goce con entero derecho y para
siempre, sin excepción ni impedimento alguno".
Por haber firmado este
tratado, España recuperó la isla de Menorca, ocupada por los ingleses con motivo
de la guerra de sucesión y abandonó por cesión y para siempre Gibraltar. Luego
esto no es un caso de colonialismo ni Gibraltar una colonia. Lo que sucedió es
que cuando se formaron las Naciones Unidas se pidió a todos los países que
dieran el nombre de sus colonias y territorios, pero como Gibraltar los ingleses
lo denominaban colonia, como otros territorios, se puso por error en la lista de
la IV Comisión o Comité de Descolonización. Cuando entró el gobierno de Franco,
le pidieron que diera la lista de colonias, y Madrid respondió que no tenía
ninguna colonia, sino provincias de ultramar; por eso no se incluyó Canarias,
Guinea, el Sahara, la Nabarra surpirenaica,…
La Corona española sabe
cabalmente que cuando se programe oficialmente el caso de Nabarra ante la ONU,
como se estaba preparando en el año 2006, las Naciones Unidas demandarán a la
Corona española un calendario de descolonización. Pero es necesario saber que la
posibilidad de que la demanda Nabarra prospere, depende de las necesarias
movilizaciones populares, por supuesto unitarias entorno a la bandera colorada,
que podamos organizar en Nabarra los patriotas, a favor de la independencia y en
pro de la recuperación total de la plena
soberanía.
Mirando nuestra situación
actual, el hecho de que Nabarra siga dominada por la Corona española, ha
supuesto la cesión de las Bardenas para polígono de tiro, como consecuencia del
pacto de la OTAN. Como es nomotético, existen en esta colonia subdivida o
fragmentada, unos denominados Gobiernos autónomos y/o forales, que desde luego
no han protestado, sino como buenas instituciones colonialistas han hecho todo
lo contrario. Esos dirigentes autonómicos y/ forales, solo se muestran
interesados en los beneficios que han podido y puede seguir sacado, con la
presencia de las naves y aviones de la OTAN, sus tripulaciones y negocios a
instalado en los alrededores.
Los gobiernos y países
demócratas y anticolonialistas existentes en las Naciones Unidas deben sopesar
si es mejor que Nabarra siga siendo una colonia española y francesa o que se
constituyan en un Estado independiente como ya lo era en el pasado, en una
Nación soberana, es decir, lo que preconizamos los patriotas de la Comisión
Soberanista de Nabarra (NBK-CSN), a ser posible como una República Federativa,
de carácter Laico y regida por el igualitario Derecho Pirenaico, cuyo lema
internacional ha sido y debe ser la neutralidad positiva y el respeto a todas
las creencias, y cuya bandera es la bandera roja histórica del Estado de
Nabarra.
En base a estos
principios, la Comisión Soberanista de Nabarra (NBK-CSN) reconoce y representa
los diversos movimientos revolucionarios de innegable carácter anticolonialista
existentes en el ya siglo XXI. Un siglo que debe ser el de la recuperación de
las identidades de los Pueblos sometidos y sojuzgados en todos los continentes y
servir finalmente para su liberación.
Por otro lado y volviendo
al tema de la Asamblea General de las Naciones Unidas, no nos extraña el
comportamiento dado por el representante de la Corona española, a la cual
echaron los Pueblos sometidos en América y Oceanía, junto a la mayoría de
África. Por lo tanto, es tarea de los nabarros ahora de echarlos de esta parte
que aún colonizan, ya que la Corona de los Borbones de Anjou jamás se sentará
por las buenas con los representantes independentistas y soberanistas existentes
en esta colonia para establecer un calendario de descolonización, sobre todo
cuando se siente arropada y protegida no solo por los grandes partidos políticos
españoles PP y PSOE, sino por todos aquellos que la legitiman de manera
consciente o inconsciente, pues finalmente apoyan a la monarquía, al centralismo
y al colonialismo español.
Para concluir, debemos
recordarnos a nosotros los nabarros y al resto del Mundo, que tanto los
franceses como los españoles son centralistas y que nunca han comprendido, ni
han querido comprender, el levantamiento de los Pueblos sometidos a su brutal
imperialismo y al colonialismo en general.
2012/09/26
Castillos que defendieron un reino
Castillos que defendieron un reino
Fernando Sánchez Aranaz
Álava conserva importantes restos de sus defensas fronterizas, al igual que otras mugas que pertenecieron a la corona navarra.
Araba atesora restos importantes de castillos que constituyeron las defensas fronterizas de la Corona navarra y cuya demolición en el siglo XVI está dando mucho que hablar entre historiadores, a propósito de la celebración del quinto centenario de la conquista de Navarra, una simbólica efeméride que compromete también a territorios que, hasta poco antes, habían pertenecido al Reino vascón.
Las mugas del Reino de Navarra dibujan, en este sentido una frontera histórica que acumula un importante patrimonio cultural. Esta frontera de los castillos navarros se extiende desde los de Cueto y Cudeyo -junto a la bahía de Santander-, pasando por los de Colindres, Ruesga y Soba -en el valle del río Asón- y hasta los de Bricia y Arreba, en la actual provincia de Burgos, donde existen dos poblaciones llamadas Báscones y Villabáscones, a unos 45 kilómetros de la Peña Amaia, término que encierra el simbólico significado de final o confín. Más al sur se encuentran los de Urbeltz, Ubierna -al norte de la ciudad de Burgos- y Arlanzón, en los Montes de Oka. Más allá, los de Pazuengos y Viguera, ya en Rioja, entre otros.
Muchos de estos castillos respondían a la idea que hoy tenemos de un edificio con ese nombre, pero la mayoría no pasaban de ser poco más que torres o atalayas fortificadas. Esto es debido a que, en la mayor parte de los casos, su función no era defensiva, aunque en caso de invasión pudieran de servir de distracción a las tropas atacantes, a quienes no les convenía dejar enemigos en su retaguardia. Para un país sin ambiciones expansivas como era Navarra, por lo tanto con un ejército pequeño, resultaba primordial la rapidez de la información. Estos castillos tejían una red sobre el territorio, capaz de hacer llegar a su centro, la Iruña de Pamplona, por diversos medios -como juegos de espejos, luces, fuegos, palomas mensajeras u otros- noticias sobre los acontecimientos que sucedieran en cualquier lugar del reino.
cadena de comunicación De esa manera si, por ejemplo, se observasen movimientos inusuales de tropas en la zona de Atapuerca, el aviso correría desde el castillo de Arlanzón al de Alba, de allí a Belorado, Ibrillos, Cerezo, Valluercanes, Cellorigo, Portilla -ya en Álava-, Treviño, Zaldiaran, Vitoria, Henaio, en Alegría-Dulantzi, Agurain, Murutegi, sobre Araia, Irurita, sobre Urdiain, Etxarri, Orraregi, en la cima del monte que hoy se llama Gaztelu, sobre Irurtzun, y de allí, ya a la vista, Pamplona. Todos estos castillos están conectados visualmente, de manera que en menos de tres horas un aviso podía recorrer está distancia.
Álava, como territorio constituyente del Reino de Navarra, formaba parte de esta red de castillos. Algunos de ellos aún presentan sus altivas ruinas en pie, como testigos de nuestra memoria histórica. Así, podemos enumerar los castillos de de San Vicente, Buradón, Toloño, Ferrera, Guardia, Asa y Labraza en la Sonsierra de Navarra -hoy llamada Rioja Alavesa-; los de Subijana-Morillas, Lantarón, Añana y Astulez en los valles occidentales; el de Zaitegi en Zuia, los de Toro, Bernedo, Arluzea, Atauri y Korres en la Montaña, por sólo citar los más importantes.
La mayor parte de estos castillos, por tanto, no eran más que torres -con su aljibe para hacer acopio del agua de lluvia y su muro defensivo- situadas en lugares altamente estratégicos, como se puede comprobar en los casos de Aitzorrotz, sobre el valle de Leintz, o de Zaitegi en la comarca alavesa de Zuia. De estos dos castillos, que el arqueólogo Iñaki Sagredo ha excavado recientemente, se desprende su importancia de que ambos fueran sede de sendas tenencias del Reino de Navarra hasta la conquista castellana del año 1200. Ambos han quedado transformados con el tiempo en ermitas -San Víctor en Zaitegi-, actualmente en ruinas, en lo alto de enhiestos peñascos, aunque conserven parte de sus muros y de sus escaleras de piedra, así como sus aljibes, señal infalible de la existencia de un antiguo castillo. Las excavaciones han revelado las antiguas estructuras, así como múltiples objetos de la vida cotidiana de la época.
Recientemente algunas asociaciones y grupos de vecinos de la Montaña Alavesa, en Izki y el Alto Ega, se han movilizado para sacar a la luz los restos del castillo de Korres, en el municipio de Maestu, situado como suele ser habitual en lo alto de un inaccesible peñasco. La iniciativa pretende, en una primera fase, limpiar y consolidar los restos existentes y luego, realizar un estudio arqueológico.
Incomprensiblemente, esta iniciativa no ha tenido el eco esperado en los estamentos oficiales, pero sus promotores no arrojan la toalla, perseverando en sus propósitos para rehabilitar este importante recuerdo de la historia del país.
castillos de la llanada Los lugares que formaron parte de esta red de castillos que defendieron el Reino de Navarra en la Llanada Alavesa son Vitoria-Gasteiz, de cuyo castillo se pueden observar restos en la actual iglesia de San Vicente; Zaldiaran, en la cumbre donde hoy se alza un repetidor; en el cerro de Alegria-Dulantzi donde se encuentra el centro de interpretación del Castro de Henaio, que aún es llamado el Monte del Castillo; en Gebara, que fue un monumental castillo destruido en 1839 por las tropas del Gobierno español; en Araia, en la peña de Marutegi o Murutegi, y por supuesto conservamos la villa amurallada de Salvatierra, cuyo recinto defensivo ha sido excelentemente consolidado en los últimos años.
El pasado domingo se clausuró en Pamplona la tercera edición del congreso de historiadores organizado por el colectivo Nabarralde Kultur Ekimenak. Con motivo de la conmemoración este año del quinto centenario del inicio de la conquista del Reino de Navarra por parte de España en 1512, las ponencias y comunicaciones versaron sobre las consecuencias de esa conquista vistas desde diferentes perspectivas, tales como el retroceso y la pérdida del euskara o la partición territorial del país por la llamada frontera de malhechores.
Una de las sesiones del citado congreso se centró en la destrucción de los castillos que defendieron el Reino de Navarra, con la intervención de Juantxo Agirre Mauleon y Javier Buces, miembros de la sociedad de ciencias Aranzadi, que hablaron sobre el emblemático castillo de Amaiur y sobre las excavaciones de Irulegi, respectivamente, y el historiador Peio Gerra disertó acerca del castillo de Legin. A continuación tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron los historiadores Joseba Asiron, Pello Iraizoz y Jokin del Valle.
Asimismo, el arqueólogo guipuzcoano Iñaki Sagredo, autor de la obra Castillos que defendieron el Reino, de Laguardia a Foix y del Moncayo a Goierri, explica que "Navarra fue humillada, rebajada a lo mínimo, y cuesta explicar qué debió suponer para los navarros ver por los suelos los muros que construyeron sus antepasados, una consecuencia más de la definida como pacífica anexión".
Los castillos del Reino navarro, así como muchas casas torre y recintos amurallados, fueron derruidos entre 1512 y 1522 por orden del Cardenal Cisneros, regente de Castilla.
Sagredo dentro de su exhaustivo estudio, ha elaborado un mapa de los castillos de Navarra que obviamente no se limita al territorio de la actual Comunidad Foral, sino que contempla la totalidad del territorio de la Vasconia histórica.
http://www.noticiasdealava.com/2012/09/26/ocio-y-cultura/cultura/castillos-que-defendieron-un-reino
Fernando Sánchez Aranaz
Álava conserva importantes restos de sus defensas fronterizas, al igual que otras mugas que pertenecieron a la corona navarra.
Araba atesora restos importantes de castillos que constituyeron las defensas fronterizas de la Corona navarra y cuya demolición en el siglo XVI está dando mucho que hablar entre historiadores, a propósito de la celebración del quinto centenario de la conquista de Navarra, una simbólica efeméride que compromete también a territorios que, hasta poco antes, habían pertenecido al Reino vascón.
Las mugas del Reino de Navarra dibujan, en este sentido una frontera histórica que acumula un importante patrimonio cultural. Esta frontera de los castillos navarros se extiende desde los de Cueto y Cudeyo -junto a la bahía de Santander-, pasando por los de Colindres, Ruesga y Soba -en el valle del río Asón- y hasta los de Bricia y Arreba, en la actual provincia de Burgos, donde existen dos poblaciones llamadas Báscones y Villabáscones, a unos 45 kilómetros de la Peña Amaia, término que encierra el simbólico significado de final o confín. Más al sur se encuentran los de Urbeltz, Ubierna -al norte de la ciudad de Burgos- y Arlanzón, en los Montes de Oka. Más allá, los de Pazuengos y Viguera, ya en Rioja, entre otros.
Muchos de estos castillos respondían a la idea que hoy tenemos de un edificio con ese nombre, pero la mayoría no pasaban de ser poco más que torres o atalayas fortificadas. Esto es debido a que, en la mayor parte de los casos, su función no era defensiva, aunque en caso de invasión pudieran de servir de distracción a las tropas atacantes, a quienes no les convenía dejar enemigos en su retaguardia. Para un país sin ambiciones expansivas como era Navarra, por lo tanto con un ejército pequeño, resultaba primordial la rapidez de la información. Estos castillos tejían una red sobre el territorio, capaz de hacer llegar a su centro, la Iruña de Pamplona, por diversos medios -como juegos de espejos, luces, fuegos, palomas mensajeras u otros- noticias sobre los acontecimientos que sucedieran en cualquier lugar del reino.
cadena de comunicación De esa manera si, por ejemplo, se observasen movimientos inusuales de tropas en la zona de Atapuerca, el aviso correría desde el castillo de Arlanzón al de Alba, de allí a Belorado, Ibrillos, Cerezo, Valluercanes, Cellorigo, Portilla -ya en Álava-, Treviño, Zaldiaran, Vitoria, Henaio, en Alegría-Dulantzi, Agurain, Murutegi, sobre Araia, Irurita, sobre Urdiain, Etxarri, Orraregi, en la cima del monte que hoy se llama Gaztelu, sobre Irurtzun, y de allí, ya a la vista, Pamplona. Todos estos castillos están conectados visualmente, de manera que en menos de tres horas un aviso podía recorrer está distancia.
Álava, como territorio constituyente del Reino de Navarra, formaba parte de esta red de castillos. Algunos de ellos aún presentan sus altivas ruinas en pie, como testigos de nuestra memoria histórica. Así, podemos enumerar los castillos de de San Vicente, Buradón, Toloño, Ferrera, Guardia, Asa y Labraza en la Sonsierra de Navarra -hoy llamada Rioja Alavesa-; los de Subijana-Morillas, Lantarón, Añana y Astulez en los valles occidentales; el de Zaitegi en Zuia, los de Toro, Bernedo, Arluzea, Atauri y Korres en la Montaña, por sólo citar los más importantes.
La mayor parte de estos castillos, por tanto, no eran más que torres -con su aljibe para hacer acopio del agua de lluvia y su muro defensivo- situadas en lugares altamente estratégicos, como se puede comprobar en los casos de Aitzorrotz, sobre el valle de Leintz, o de Zaitegi en la comarca alavesa de Zuia. De estos dos castillos, que el arqueólogo Iñaki Sagredo ha excavado recientemente, se desprende su importancia de que ambos fueran sede de sendas tenencias del Reino de Navarra hasta la conquista castellana del año 1200. Ambos han quedado transformados con el tiempo en ermitas -San Víctor en Zaitegi-, actualmente en ruinas, en lo alto de enhiestos peñascos, aunque conserven parte de sus muros y de sus escaleras de piedra, así como sus aljibes, señal infalible de la existencia de un antiguo castillo. Las excavaciones han revelado las antiguas estructuras, así como múltiples objetos de la vida cotidiana de la época.
Recientemente algunas asociaciones y grupos de vecinos de la Montaña Alavesa, en Izki y el Alto Ega, se han movilizado para sacar a la luz los restos del castillo de Korres, en el municipio de Maestu, situado como suele ser habitual en lo alto de un inaccesible peñasco. La iniciativa pretende, en una primera fase, limpiar y consolidar los restos existentes y luego, realizar un estudio arqueológico.
Incomprensiblemente, esta iniciativa no ha tenido el eco esperado en los estamentos oficiales, pero sus promotores no arrojan la toalla, perseverando en sus propósitos para rehabilitar este importante recuerdo de la historia del país.
castillos de la llanada Los lugares que formaron parte de esta red de castillos que defendieron el Reino de Navarra en la Llanada Alavesa son Vitoria-Gasteiz, de cuyo castillo se pueden observar restos en la actual iglesia de San Vicente; Zaldiaran, en la cumbre donde hoy se alza un repetidor; en el cerro de Alegria-Dulantzi donde se encuentra el centro de interpretación del Castro de Henaio, que aún es llamado el Monte del Castillo; en Gebara, que fue un monumental castillo destruido en 1839 por las tropas del Gobierno español; en Araia, en la peña de Marutegi o Murutegi, y por supuesto conservamos la villa amurallada de Salvatierra, cuyo recinto defensivo ha sido excelentemente consolidado en los últimos años.
El pasado domingo se clausuró en Pamplona la tercera edición del congreso de historiadores organizado por el colectivo Nabarralde Kultur Ekimenak. Con motivo de la conmemoración este año del quinto centenario del inicio de la conquista del Reino de Navarra por parte de España en 1512, las ponencias y comunicaciones versaron sobre las consecuencias de esa conquista vistas desde diferentes perspectivas, tales como el retroceso y la pérdida del euskara o la partición territorial del país por la llamada frontera de malhechores.
Una de las sesiones del citado congreso se centró en la destrucción de los castillos que defendieron el Reino de Navarra, con la intervención de Juantxo Agirre Mauleon y Javier Buces, miembros de la sociedad de ciencias Aranzadi, que hablaron sobre el emblemático castillo de Amaiur y sobre las excavaciones de Irulegi, respectivamente, y el historiador Peio Gerra disertó acerca del castillo de Legin. A continuación tuvo lugar una mesa redonda en la que participaron los historiadores Joseba Asiron, Pello Iraizoz y Jokin del Valle.
Asimismo, el arqueólogo guipuzcoano Iñaki Sagredo, autor de la obra Castillos que defendieron el Reino, de Laguardia a Foix y del Moncayo a Goierri, explica que "Navarra fue humillada, rebajada a lo mínimo, y cuesta explicar qué debió suponer para los navarros ver por los suelos los muros que construyeron sus antepasados, una consecuencia más de la definida como pacífica anexión".
Los castillos del Reino navarro, así como muchas casas torre y recintos amurallados, fueron derruidos entre 1512 y 1522 por orden del Cardenal Cisneros, regente de Castilla.
Sagredo dentro de su exhaustivo estudio, ha elaborado un mapa de los castillos de Navarra que obviamente no se limita al territorio de la actual Comunidad Foral, sino que contempla la totalidad del territorio de la Vasconia histórica.
http://www.noticiasdealava.com/2012/09/26/ocio-y-cultura/cultura/castillos-que-defendieron-un-reino
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