SOBERANÍA DE NAVARRA by Nabartzale bilduma. Este es el correo para escritos, artículos, comentarios y sugerencias. Los artículos, escritos y comentarios deben estar debidamente firmados por su autor o autora en formato Word. Solo se publicaran aquellos escritos que estén realizados desde la independencia y soberanía de su autor o autora siguiendo los criterios editoriales de los miembros de NABARRAKO BURUJABETASUN-SOBERANÍA DE NAVARRA. nabartzale@gmail.com

2014/04/12

MI BANDERA NABARRA

MI BANDERA NABARRA
Iñigo Saldise Alda

Como las olas de la mar rugiente,
la brisa de nuestras montañas,
también en la Ribera ardiente,
corre por mis venas vasconas,
el nabarro de gules reluciente.

●●●

¡Símbolo de mi Nación libre y soberana!
Portas con mucha lealtad y amor
nuestro hermoso escudo Nacional,
llena de entusiasmo y gran pasión,
con carácter e índole internacional.

●●●

Del gules unitario,
con el carbunclo en oro,
cerrado y pomelado,
losange de sinople,
es nuestro escudo respetado.

●●●

De real ferviente calor nativo
con la mano puesta en mi corazón,
te saludo con orgullo y respeto,
mi querido y bien amado pabellón.

●●●

Símbolo propio, símbolo patrio
que nos orgullece como nabarros,
en todo territorio, propio o extraño,
siempre nos iguala como hermanos.

●●●

Quisiera ser héroe de muchas batallas,
y llevarte altiva, allá donde vayas.
Y si mi Patria pide que por ti me lance...
que mi propia sangre tu manto moje.

2014/04/05

Nafarroaren Eguna


¿Reino o República? Primero Nabarra

¿Reino o República? Primero Nabarra
Iñigo Saldise Alda

El sistema estatal u organización de un Estado como República, en la actualidad, es considerado por gran parte de la población mundial, como más bueno para el Pueblo que lo soporta que el sistema monárquico, aunque este sea denominado parlamentario o constitucional.

El Régimen de Monarquía parlamentaria español o más bien conocido como “Regimen democrático” pese a su indudablemente continuidad del sistema dictatorial franquista, debería estar apurando sus últimas horas gracias a la corrupción existente en todo su ser. A su propia crisis institucional, donde miembros indiscutibles de la Casa Real Española han sido  imputados ante su propia justicia por el fiscal de anticorrupción, se unen los efectos ilegítimos que impulsaron su existencia, junto al imperialismo euro-estadounidense y el brutal capitalismo bancario internacional. La mal llamada transición en el Estado español, no fue más, como la propia historiografía oficial española reconoce, que una “reforma” en modo más que en forma, del régimen franquista y por tanto, su remozada continuidad a través de la adaptación del mismo en la persona del Señor Don Juan Carlos de Borbón y Borbón-Dos Sicilias, indiscutible heredero político del difunto dictador Francisco Franco, fue gracias a la complicidad de los diferentes sectores políticos de esa Nación española, donde debemos incluyen los sectores más “moderados” e incluso contrarios al régimen dictatorial fascista de Franco, junto a los “pactistas” del entorno nacionalista vasco y de otros nacionalistas pertenecientes a las diferentes regiones del imperio español, como son Canarias, Cataluña, Galicia, Andalucía,….

Indudablemente, el sistema estatal español está lleno de limitaciones y contradicciones incomprensibles, las cuales no son más que las lógicas consecuencias de su conformación en torno a la pervivencia de las estructuras e instituciones del antiguo régimen franquista o fascista, sostenidas hoy día por aquellos conocidos como “demócratas”, los cuales cegados por la obtención de poder y dinero, renunciaron a la obligada ruptura política que acarrearía el total y absoluto desmantelamiento del franquismo, renegando en su totalidad de sus propios principios-bien españoles de izquierdas o de supuestos nacionalistas vascos, catalanes, etc.- y traicionando a aquellos que dieron su vida y libertad por defender los verdaderos principios democráticos, junto a los principios de autodeterminación, independencia y/o soberanía. Así pues, el actual constitucionalismo español se cimenta en los herederos del régimen franquista con la Casa Real española al frente, junto a la denominada socialdemocracia estatalista nacionalespañolista junto a los diferentes “esclavos” o colonizados nacionalistas vasco, catalanes, canarios, gallegos, andaluces,..., bien burgueses o trabajadores. He aquí pues los diferentes pilares sobre los que se asienta y subsiste el actual constitucionalismo del Reino de España y de su mal llamado “Estado de derecho”.

El franquismo, lamentablemente para la Nación española y desgraciadamente para Nación Nabarra surpirenaica o cualquier otra Nación bajo el yugo imperial español, está incrustado a día de hoy en todos los ámbitos jurídicos, socio-económicos y políticos, indiscutiblemente coloniales en los territorios nabarros del Sur del Pirineo, siempre aliado con una socialdemocracia oportunista, españolista e imperialista, en unión a sus diferentes sindicatos neoverticalistas, incluidos los que se llaman “nacionalistas vascos, gallegos, catalanes, etc.”.

No debemos olvidar, que tras la muerte del dictador español Francisco Franco, las bases constitutivas y aglutinadoras del pacto continuista o Constitución Española del 78, así como sus límites infranqueables, que ya fueron tratados y aceptados por nacionalistas vascos, catalanes, etc., en el denominado Pacto de Munich del año 1962*. Las de mayor en importancia fueron las siguientes:

-La “unidad de España” con la consiguiente implícita negación política de la autodeterminación, independencia y soberanía a los Pueblos-Nación.

-La “sociedad de libre mercado” ratificada con el Pacto de la Unión Europea. Dicha Unión Europea impide la división territorial en otros Estados, principalmente de los Estados miembros.

Estos parámetros, realmente no son excepcionales o novedosos, sino que son los mismos sobre los que se han conformado todos los estados españolistas desde el siglo XIX, a pesar de lo que nos cuenten a los nabarros del denominado Carlismo o las conocidas como Guerras Carlistas. Porque el Estado de España, desde entonces hasta hoy, desde siempre, no es más que una superestructura concebida por la alianza de la élite aristocrático-burguesas dominantes, bien castellanas, barcelonesas o pseudonavarras, etc., para justificar la negación política propia a las Naciones sojuzgadas y aplastadas por su yugo, facilitando a su vez el expolio de los Pueblos-Naciones sometidas y la explotación de sus diferentes clases trabajadoras existentes en los mismos.

Este modelo de Estado imperial reinante en España, niega todos los Derechos Nacionales mediante opresión a los Pueblos que los poseen y además, protege el continuado robo a la clase obrera, incluida la suya natural, pues toda idea Nacional de España pasa por la premisa del imperialismo más cruel, si es que existe o ha existido a lo largo de la Historia de la Humanidad uno más benévolo.

Dado que es imposible sostener la brutal situación económica actual, la cual está generada en el fondo por tres problemáticas simultáneas y mutuamente retroalimentadas, como es la pervivencia del franquismo a día de hoy, casi 40 años después de la muerte de Franco, a lo que los españoles denominan actualmente como sistema democrático, unido a la negación de los Pueblos-Naciones y de sus Universales Derechos libertarios, así como la brutal explotación capitalista, debemos tener presente que toda alternativa económica, estructural, soberanista, etc., que realmente aspire y pretenda transformar la maligna situación existente en su Tierra colonizada, deberá dirigirse a la desaparición de las mismas y sustentarse sobre presupuestos diametralmente opuestos a los que la han provocado.

Todo lo hablado hasta ahora entorno al Reino de España es extensible, por supuesto con variados matices exclusivos, a la República de Francia.

Por todo ello, considero que debemos apostar por vertebrar una iniciativa unitaria exclusiva y diferenciada para nuestro País, Nabarra, en torno a los siguientes principios y objetivos mínimos o cualesquiera otros, realizados siempre por otras personas de nuestra Patria, que nos encaminen de forma directa y lo más rápidamente posible hacia la tan ansiada libertad:

- Ruptura total y democrática con el Reino de España y con la República de Francia, junto al reconocimiento explícito de nuestra Nación Nabarra. Para ello creo imprescindible el restablecimiento de nuestra Soberanía Nacional, de nuestro verdadero Derecho a decidir cómo nos ampara el Fuero nabarro o Derecho Pirenaico. A esto habría que añadirle la Constitución de un modelo político-administrativo moderno y propio, de carácter ciertamente democrático-popular  y participativo, el cual ya ha sido planteado por el Jurista nabarro Tomás Urzainqui Mina, junto a búsqueda concreta de la solidaridad Internacionalista, así como la confrontación anticapitalista, especialmente anti-imperialista y anti-colonialista.

- Especificación de la ruptura democrática. Entendiendo por ella el desmantelamiento en la Tierras de Baskonia-Nabarra de las infraestructuras coloniales del Estado neo-franquista de España y del Estado jacobino de Francia, construyendo un ámbito social realmente democrático en base a nuestra jurisprudencia propia, el Derecho propio, Pirenaico o Nabarro.

- Reconocimiento Nacional. Entendiendo por ello el reconocimiento inmediato e incondicional del Estado de Nabarra a nivel internacional.

- Restablecimiento de la Soberanía Nacional. Entendiendo por ello el restablecimiento inmediato e incondicional de la Soberanía Nacional del Pueblo-Nación de Nabarra, así como de sus instituciones privativas y el reconocimiento del Derecho de nuestro Pueblo-Nación a su ejercicio ilimitado y permanente en libertad e independencia.

- Derecho a decidir del Pueblo-Nación de Nabarra en libertad. Entendiendo por ello el establecimiento de un periodo transitorio donde el Pueblo-Nación de Nabarra, en el ejercicio de su soberanía, tengan la absoluta y exclusiva libertad de decisión sobre sí mismos y su futuro en total independencia.

- Constitución de un modelo político-administrativo propio y exclusivo, en base al Derecho Pirenaico y de carácter democrático-popular. Entendiendo por ello el establecimiento de una República Nabarra, si así mayoritariamente lo decide el Pueblo-Nación de Nabarra, basada en asegurar y desarrollar los Derechos e intereses, nacionales y sociales, de nuestro Pueblo-Nación en base a una democracia participativa y amparada en nuestro Derecho Pirenaico.

- Solidaridad internacionalista. Entendiendo por ello el establecimiento de estrategias de alianza y coordinación con el resto de Pueblos-Naciones de nuestro ámbito geográfico, continental y mundial, con vistas a la ayuda y apoyos mutuos en la consolidación de nuestros respectivos proyectos Nacionales y populares, así como sobre el ejercicio de la solidaridad entre los Pueblos y un internacionalismo verdaderamente humanista.

- Confrontación anticapitalista y anti-imperialista por su contradictoria doctrina con el humanismo. Entendiendo con ello la oposición activa a todas las formas de capitalismo anti-humanista, tanto el interno o nacional si se da el caso como el internacional, así como a cualquier régimen colonialista e imperialista, de ocupación o explotación existente en el Mundo. Todo ello junto a la participación activa en la lucha internacional por un Mundo formado por Naciones-Pueblos libres, por sociedades justas e igualitarias al servicio de estos y de la humanidad.

Personalmente pienso que carece de racionalidad luchar por otra España y/o Francia, porque esa España y/o Francia nunca han existido, ni podrán existir al poseer un carácter inhumano en la totalidad de su masa jurídico-política. Las imperiales Naciones de España y de Francia están basadas en la negación y en la opresión de las distintas Naciones que sojuzgan y someten, por lo que ambos imperios carecen de humanismo. España y Francia, Estados colonialistas, facilitan la existencia al imperialismo capitalista de sus respectivos Estados y también de nivel internacional, junto al continuo expolio de nuestras riquezas por Estados como el Vaticano, histórico fiel aliado suyo contra el Estado de Nabarra.

La dicotomía en la que se encuentra inmersa la sociedad nabarra en general y las fuerzas soberanistas nabarras particular, no es en elegir o contribuir en la estructuración política de los Estados de España y/o Francia, sea esta de carácter a su vez “unitario”, “federal” o “confederal”, pues a fin de cuentas, continúa dividiendo las tierras de nuestro Estado legitimando el que Nabarra sea una colonia española y francesa. La elección que debemos tomar es sencilla. Continuar con dictadura española y francesa u optar por una verdadera democracia, la nabarra. El momento ha llegado, hay que elegir entre la libertad de nuestro Pueblo-Nación o continuar legitimando el mantenimiento de su negación dentro de la constitución española y/o francesa.

Es el momento de actuar de manera independiente. Es el momento de nuestro Pueblo, de nuestra Nación, de nuestra Patria. Es el momento de Nabarra.

*“Se aceptará como único sistema político la democracia. Para ello preconizamos que a la desaparición del régimen franquista se establezca una situación transitoria con un Gobierno provisional sin signo institucional definido que otorgue una amplia amnistía, restaure las libertades políticas y convoque elecciones para que el pueblo español, con absolutas garantías, opte por el régimen que prefiera y que todos los españoles estarán obligados a acatar”.

2014/04/01

La conquista de Lapurdi, el origen de Baja Navarra

La conquista de Lapurdi, el origen de Baja Navarra
Aitzol Altuna Enzunza; Galdakao-Nabarra
https://www.facebook.com/NaBarraconB?fref=ts

"Cerca del Puerto de Cisa (Ibañeta), se encuentra el País de los baskones que tiene hacia el septentrión y a la orilla del mar la ciudad de Baiona" Aymeric Picaud, “Codex Calixtinus” capítulo V Liber Peregrinationis, finales del siglo XII.

La condesa Aquitania y duquesa de Gascuña Leonor, estaba casada con el rey de Francia, pero se divorció para volverse a casar en segundas nupcias con Enrique de Plantagenet en 1152, el cual era conde de Anjou, Mainey, Turena y duque de Normandía (hoy territorios franceses). Enrique de Plantagenet, a través de su madre, tenía derechos sobre la corona inglesa, usurpada por su tío, por lo que invadió Inglaterra con tropas mayoritariamente normandas y se hizo coronar rey de Inglaterra en 1154, comenzando el llamado Imperio Angevino. Aquitania se sentía fuerte con su alianza inglesa y volvió a la invasión de Baiona y del resto de la Baskonia Citerior que seguían dentro del reino baskón de Nabarra, pues como dejó escrito Alfonso I “el Batallador” a su muerte en 1134 reinaba: “desde Belorado hasta Pallars y desde Baiona hasta Monreal (Teruel)”.

El hijo de Leonor y Enrique II, Ricardo “Corazón de León”, recibió de su madre Aquitania y Poitou. Para Ricardo el ducado de Gascuña incluía la Baskonia Ulterior (Gascuña) y la Citerior. Lapurdi y su vizconde nabarro cayeron en 1174, pero se mantuvo la resistencia nabarra unos años más, incluida Baiona. Ricardo “Corazón de León” separó Baiona del resto del vizcondado de Lapurdi ese año, pasando la capital labortana a Ustaritz, donde se celebrarán los Biltzarres o Juntas Generales hasta su abolición en 1798. Tras una fuerte lucha que duró casi 10 años, Baiona sucumbió definitivamente a las tropas aquitano-inglesas. En el año 1193, el vizconde nabarro de Lapurdi Guillermo Raimundo de Sault o Zaldua (1192-1197) cedió sus derechos al conde de Aquitania Ricardo “Corazón de León”. El último vizconde de Lapurdi fue sustituido por un funcionario llamado “baile, bayle, balio” aquitano, equivalente al Corregidor en la Nabarra Occidental y después al virrey de (Alta) Navarra.

El pleito sobre el ducado de Gascuña y sobre todo de la Baskonia Citerior, se intentó resolver mediante una boda. La hija de Sancho VI “el Sabio” de Nabarra (1150-1194), Berenguela, se casó con Ricardo “Corazón de León”. Ricardo y Berenguela de Nabarra se conocieron en un torneo en Iruñea-Pamplona según William Nexbridge, cronista de la época. La boda tuvo lugar durante la Tercera Cruzada. Ricardo “Corazón de León” duque de Aquitania desde 1168 y rey de Inglaterra desde 1189 tras la muerte de su hermano mayor 1, debido a una terrible tempestad arribó y tomó con su ejército la isla de Chipre camino de Jerusalén en 1191. En esta isla mediterránea se casó con Berenguela, la cual se había incorporado a la flota de cruzados en Sicilia. Encabezaba su ejército aquitano-inglés el obispo de Baiona, Bernardo de Lacarra, y fue transportaba la tropa por marineros baioneses y labortanos en general. Berenguela residió en Poitiers, fue reina de Inglaterra, duquesa de Normandía y condesa de Anjou. Nunca pisó Inglaterra pues su marido murió en 1199 y cedió todos sus derechos a favor del hermano de Ricardo, Juan “Sin Tierra”.

La paz final entre nabarros y aquitano-ingleses trajo la separación de lo que se llamará “Baja Navarra” de Lapurdi en 1193, poco antes había sido separada de Lapurdi la tenencia de San Sebastián y toda la comarca del río Oria (1180) por el rey de Nabarra Sancho VI “el Sabio”2. Según cuenta Iñaki Sagredo Garde en su libro “La derrota de Carlomagno” (Pamiela 2013), Baja Navarra tendrá su antecedente en el vizcondado de Baigorri creado por Sancho III “el Mayor” en 1033 sobre el señorío de Etxauz. El primer vizconde fue García Lupo que se casó con Jimena Sánchez, la cual podría ser hija del propio rey de Nabarra. El vizcondado tuvo su continuidad con Lupo I García (alférez nabarro 1057), Eneko García, Pedro García (1058), García Garcés (1062) y Lupo Eneko (1080).

Baja Navarra la conformaron las tierras hasta entonces labortanas de Ciza, Baigorri, Orzaize, Irisarri, Iholdi y Armendaritz. Se añadieron también el señorío de Mixe-Ostabaret (desmembrado del Vizcondado de Dax a mediados del siglo XI rindiendo vasallaje a Nabarra desde 1196) y el Señorío de Gramont, de donde vendría la familia de los agramonteses, importantes señores de reino nabarro que terminaron de configurar Baja Navarra y mantenerla dentro del reino baskón. El castillo de Bidazune-Bidache fue construido por Simón de Monforte (1180-1200) y su propietario Viviano de Agramont, poco después, firmó un acuerdo de vasallaje al rey de Nabarra.

El hijo de Sancho “el Sabio”, Sancho VII “el Fuerte” (1194-1234), pasó largas temporadas de su infancia y juventud en la corte de hermana y de Ricardo “Corazón de León” en Aquitania. Ricardo se enemistó con el rey de Francia Felipe II Augusto del que era vasallo por su condado de Aquitania. Cayó Ricardo preso del rey francés, Sancho VII entregó a su propio hijo Fernando para liberarlo y Ricardo 100.000 marcos de plata (hecho adulterado en la leyenda de Robin Hood). Sancho VII defendió Aquitania ante la sublevación de varios nobles aquitanos contra Ricardo e incluso atacó Tolouse con 800 hombres.

José María Lacarra en su libro “Historia del Reino de Navarra en la Edad Media” asegura que con Sancho VII “el Fuerte”: “En la frontera de Gascuña, inseguramente tenida por el rey de Inglaterra, son muchos los señores vecinos que buscaban la protección de Navarra: el vizconde de Zuberoa, el Sr. de Agramont, el Sr. de Saulta, Hasparren y Saint Peé de Ibarren o la villa de Urt en Lapurdi. También el Sr. de Commiges e hijo del Sr. de Pallars”.

Sancho “el Fuerte” dejó el reino en manos de su cuñado Ricardo, que era el gran rey guerrero de la época, mientras él iba a luchar por tierras musulmanas. Pero poco después, el 6 abril de 1199, murió inesperadamente el rey aquitano-inglés, lo que fue decisivo en la invasión de Alfonso VIII de Castilla de la Nabarra Occidental. En el libro “Cuándo éramos navarros” (2012), Iñaki Sagredo explica que en el año 1204 Sancho VII “el Fuerte” que acaba de perder toda la Nabarra Occidental, recuperó a su vuelta Baiona y con ella gran parte de Lapurdi, pues tras la muerte de Ricardo “Corazón de León” parece que el pacto aquitano-nabarro quedó roto. Su hermana Berenguela no tuvo descendencia de Ricardo y los nobles no aceptaban a su hermano Sancho como nuevo conde de Aquitania -aunque sí tenía el apoyo de muchos nobles gascones-, lo que quizás subyacía detrás de la boda: la unión de ambas coronas. Quizás por ello, Alfonso VIII de Castilla intentó también tomar Baiona en 1205, tuvo como escusa el estar casado con Eleonor, hermana de Ricardo “Corazón de León”, por lo que reclamaba el ducado aquitano-baskón. Alfonso VIII observó que los nobles gascones no estaban por la labor e incluso pidieron ayuda a Sancho “el Fuerte” (y no al rey aquitano-inglés), lo que hizo que Alfonso VIII abandonara la campaña. En 1207 Sancho “el Fuerte” no tuvo más remedio que firmar una tregua con el rey castellano. Desde ese momento, reivindicar ser nabarro en toda la Nabarra ocupada se consideraba alta traición y se pagaba una fuerte multa de entre 400 y 1.000 aureos.

En el año 1234 Armando Raimundo de Tartas de Ostabat y Mixa, Gastón del Bearne y Ramón Guillermo de Sola y Agramont, rindieron homenaje a Sancho VII “el Fuerte” poco antes de morir. Nabarra declaró la guerra a Aquitania-Inglaterra entre 1239-49, tras la quema de su nao San Jaime en Plymouth. El senescal o bayle (figura colonial del corregidor) aquitano-inglés junto con nobles gascones atacaron el castillo de Azkar en Urdazubi, además de a otro barco de nombre Santa María en Baiona, que hizo que el rey de Nabarra Teobaldo I “el Trovador” (sobrino de Sancho VII y su sucesor) tomara Baiona de nuevo en 1244 y toda Lapurdi hasta Hasparrena (castillo de Salt). El señor de Garro entregó el castillo de Mondarrain a Teobaldo, puerta para controlar Lapurdi. El conde Ramón Guillermo de Zuberoa y el conde de Pallars Regenio de Cominges rindieron vasallaje al rey Teobaldo. El senescal aquitano-inglés Nicolás de Menles atacó puntos fronterizos como Amaiur, Legasa, Otsagabia, Aezkoa, Orreaga y Urdax, así como las tierras ultrapirenaicas de Baja Navarra de Ciza y Oses. La paz vino en 1248 tras el Pacto de Ainhoa entre Teobaldo y el senescal aquitano-inglés Simón de Monfort, conde de Leicester. Pese a la conquista aquitano-inglesa, Sancho VII “el Fuerte” a comienzos del siglo XIII había firmado un acuerdo con Baiona para que fuera el puerto de salida de las mercancías del cercenado reino de Nabarra, Baiona ratificó su compromiso en ese año 1248. Baiona será el nuevo puerto nabarro desde entonces, alternando a pesar de todo, con Hondarribia, también conquistada por Castilla en 1200.

El doctor en historia Manex Goyenetche explicaba en su libro “Historia general del País Vasco” como Nabarra intentó una vez más recuperar Zuberoa y Lapurdi, así en 1249 sitiaron las tropas nabarras los castillos de Came, Viellenave, Gramont y Garro, incendiaron parte de San Juan de Luz, intentaron tomar Ezpeleta y Baiona. En 1266 Bigorra se rebeló contra Inglaterra-Aquitania y Nabarra apoyó la rebelión, Teobaldo II (hermano del anterior Teobaldo) intentó recuperar toda la Baskonia Ulterior y Citerior con los señores de Tartas, Luxa, Garro, Ahaxe, Belzunce, Armendariz, Salt de Hasparren, Agramont y los hermanos Lope y Bernardo de Sibes.

El resultado de estas guerras fue la frontera definitiva entre Baja Navarra que siguió libre y Zuberoa y Lapurdi, dominadas por el rey de Inglaterra y conde de Aquitania, el cual se proclamaba duque de Gascuña-Baskonia. En el caso de Zuberoa, la relación con el reino de Nabarra se mantuvo mucho más estrecha hasta la ocupación del ejército aquitano-inglés del castillo de Mauleón a principios del siglo XIV al vizconde Oier III de Mauleón, el cual había liberado el vizcondado que creara en el siglo XI Sancho III “el Mayor”. Muchas de las grandes familias labortanas y suletinas rendían doble homenaje a Inglaterra-Aquitania y a su reino natural que era Nabarra.

Si bien es cierto que Lapurdi y Zuberoa se incorporaron con el ducado aquitano a la corona inglesa en ese mismo siglo XII, el territorio era gobernado por los propios baskones bajo el derecho pirenaico o Fueros, tal y como señala el historiador suletino Louis Davant. En Zuberoa y Lapurdi no hubo funcionarios ingleses ni se habló este idioma en la Edad Media (ni el francés), tampoco había de forma permanente ejército o destacamento inglés alguno, pues estas comarcas dependían del ducado de Aquitania que aunque unido a los ingleses por sus reyes, mantenían cada uno su independencia administrativa.

Tras la guerra de los 100 años entre Inglaterra y Francia, Zuberoa y Lapurdi pasaron a ser vasallos directamente de Francia, aunque gobernados por el vizconde del Bearne que había expulsado a los ingleses-aquitanos como capitán de las tropas francesas. Bearne era un Estado independiente de Francia pero Gastón de Bearne rendía vasallaje al rey francés por otras posesiones. La nueva unión política con Nabarra vino poco después, a mediados del siglo XV, mediante matrimonio de la reina de Nabarra y el conde del Bearne.

El Obispado de Baiona creado por Sancho III “el Mayor” en el siglo XI dentro del reino baskón de Nabarra, siguió abarcando territorios que quedaron después en tres Estados soberanos: el francés, el español y el nabarro. Fue así hasta1567, conquistado ya el sur de Nabarra y libre el territorio de Baja Navarra junto al Bearne, cuando Felipe II de España consiguió ante el Papa Pío V la segregación de la diócesis de Baiona de las poblaciones al sur del Bidasoa. El historiador y político Arnaut Oihenart de Zuberoa en ese s. XVII manifestaba: “La mayor parte de Gipuzkoa y todo lo comprendido entre los ríos Urola y Bidasoa estaba bajo la jurisdicción eclesiástica del Obispo de Baiona, de la Baskonia aquitana (antiguo vizcondado de Lapurdi); pero Felipe II, rey de España, consiguió, en tiempo de nuestros padres, del Sumo Pontífice una bula por el que se sustrajo del Obispado de Baiona la jurisdicción sobre Gipuzkoa, y se transmitió al Obispo de Pamplona”.

2014/03/31

Treviño de Uda, la invasión continúa

Treviño de Uda, la invasión continúa
Aitzol Altuna Enzunza; Galdakao-Nabarra

Los Belasko eran una de las familias baskonas fundadoras del reino nabarro, que en la Alta Edad Media controlaban las comarcas de Pamplona, Estella y Alaba entre otras. Los Belasko derrotaron al ejército musulmán en las Conchas de Arganzón al sur del valle de Uda en el año 801, quedando en sus manos lo que se llamará: "Alaba y Al Quila". Durante los siglos VIII y IX Alaba era conocida como "la puerta de la cristiandad" y fue atacada constantemente en razzias menores por tropas musulmanas entre los años 791 y 878. En el año 816 los Belasko, con gentes venidas de la Sakana, Burunda y Alaba, derrotaron al ejército musulmán del emir de Córdoba en el valle de Orón (río Orancilo, al sur de Miranda de Ebro) y en el desfiladero de Pancorbo. Esa fue la frontera musulmana.

El hijo del primer rey de Nabarra, Eneko Garçea II (860-882), cerró casi definitivamente Alaba a los musulmanes, con los castillos de Zaldiaran que controlaba el paso norte del valle de Uda hacia la Llanada alabesa y el de las Conchas de Arganzón que controlaba el paso sur, lo que marcaría también el inicio de la recuperación del reino baskón frente a los musulmanes. Reinando Sancho III el Mayor, en el documento del monasterio de San Millán de la Cogolla de La Rioja conocido como “la Reja de San Millán” del año 1025, aparece la población de “Rigo de Ivita”, se trata una población de la comarca del río Uda, hoy deformado como río Ayuda (ibai-Uda). En “De Rebus Hispaniae” de Ximénez de Rada de principios del siglo XIII, aparece escrito “Ibida”, donde “ibi” es “vado”, por tanto vado del río Uda, el cual desemboca en el Zadorra a la salida del valle y pocos kilómetros después en el Ebro.

Tomás Urzainki en su libro “La voluntaria conquista” comenta que el “Rey Sancho el Sabio comenzó la reorganización jurídica en Araba con un gran desarrollo concejil y con la promulgación jurídica del Fuero de Laguardia, que le otorgó en 1164. Continuó en 1172 al otorgar el Fuero a la plaza de San Vicente de la Sonsierra. Siguió en fecha no determinada con el Fuero de Treviño, situado en el acceso hacia el interior de Navarra por el valle del río Ayuda. Éste quedó en 1163 en el Realengo del Rey de Navarra, no pasando a poder de Castilla hasta el año 1204. El otorgamiento de Treviño parece una adaptación del Fuero de Laguardia, coetáneo de los de Antoñana y Bernedo (para entonces ya lo habría recibido Lagran). No se ha conservado el texto de este Fuero que sirvió des­pués de modelo al que se extendió a Labastida. En septiembre de 1181 continuó la organización jurídica con la promulgación del Fue­ro de Vitoria”. 

La tenencia de Uda fue creada en el siglo XI por los reyes de Navarra y Sancho el Sabio dio carta de villa en la segunda mitad del siglo XII al término que se denominó Treviño de Uda, allí donde el río Arrieta se une con el río Uda, probablemente sobre la población de Ibida. Fue su hijo Sancho VII el Fuerte el que mandó construir el castillo de Treviño de Uda, sobre una fortaleza anterior, quedando dentro del patrimonio real de la corona nabarra. Además, Sancho VI otorgó carta de villa a otras muchas poblaciones de la frontera sur del reino como a Guarda de Nabarra (Laguardia), Antoñana, Bernedo o Lagran, con ello quería reforzar la frontera ante los ataques castellanos. El experto en historia alabesa Iñigo Domaika explica que: “La Tierra de Uda (hoy Treviño) sería todo el valle del río Ayuda incluyendo la zona de Urizaharra-Peñacerrada, salvo la zona de Markinez (Bernedo), nacedero del río Ayuda, que pertenecería a la Tierra de Izki”.

Los tenentes eran recaudadores de impuestos, ejecutores de justicia y defensores del reino de Nabarra en nombre del rey, normalmente encabezaban varias tenencias de las cuales podrían ser movidos por la corona según las necesidades del reino. Los tenentes nabarros documentados que gobernaron el valle de Uda fueron: Albaro Munioz (1182 en Trevíno), Albaro Vetus (1184 Trevínno) o Semen de Burueta (1189 Trevinium y Trevenno). 

El rey de Castilla Alfonso VIII retomó la conquista de Nabarra en 1199. Alfonso VIII atacó por Pancorbo y cercó la villa de Vitoria. No pudo tomar los castillos de Portilla, Treviño de Uda, Toloño, Laguardia y las cuevas de Arana, tampoco se rindieron a sus pretensiones los castillos de Ausa y Ataun (los dos últimos hoy en Gipuzkoa y los demás en Alaba), por lo que dirigió el invasor castellano sus tropas hacia los castillos de San Sebastián (la Mota), Hondarribia, Aitzorrotz (Arlaban, Alto Deba), Beloaga (Oiartzun) y Mendikute (Arzorozia).

El coetáneo Ximénez de Rodríguez de Rada, historiador del invasor Alfonso VIII, en su crónica latina laudatoria de nombre “De Rebus. Hispaniae”, lo narra: "Así, pues, el noble rey Alfonso obtuvo (sic) Vitoria, Ibida (tenencia de Uda), Alaba y Gipuzkoa y sus lugares fortificados y castillos, a excepción de Treviño (la villa y el castillo) que le fue entregado más tarde a cambio de Inzura. Asimismo entregó Miranda a cambio de Portilla. Adquirió (sic) San Sebastián, Fuenterrabia, Beloaga, Zeguitagui, Aizcorroz, Aslucea, Arzorocia, la vieja Vitoria, Marañón, Aussa, Athavit, Irurita y San Vicente”. 

Los soldados nabarros junto con los habitantes de Treviño de Uda y su castillo, resistieron 4 años a los castellanos, así como la cercana fortaleza de Portilla que intentaban cerrar el paso por el sur de las tropas castellanas. Portilla fue cambiada por Miranda de Arga. Portilla aparece en el escudo de Alaba, remarcando que era la “puerta” o “portilla” fiel al reino nabarro. Aunque controlaban militarmente el valle, sólo consiguieron los invasores castellanos hacerse con el castillo de Treviño y la villa mediante un trueque con el rey de Nabarra Sancho VII el Fuerte a cambio de la fortaleza de Inzura en las Ameskoas. Peñacerrada-Urizarra que estaba dentro de la tenencia de Uda y la Sonsierra de Nabarra (territorios actuales de Rioja alabesa, San Vicente de la Sonsierra-Ábalos y las tierras de Bernedo), continuaron dentro del reino baskón: "En 1222 Sancho el Fuerte nombró tenente de Peñacerrada a Martin Yeneguez”.

La lucha por su libertad de los baskones debió de ser encarnizada, según describe en el libro “Sancho III el Mayor” el doctor en historiar José Luis Orella Unzué. “Las tropas de Alfonso VIII y tras un asedio prolongado y sangriento de la ciudad, se apropiaron de Vitoria y de las restantes villas burguesas fundadas por los reyes navarros, a excepción de Portilla, Treviño y Laguardia” 

El nombre de Treviño no aparece documentado hasta finales del siglo XII como hemos visto, en el siglo XIII aparece en el libro “De Rebus Hispaniae” de Ximénez de Rada y en la nueva carta de villa que le dará Alfonso X Castilla en 1254 (no se conserva el fuero original nabarro), pero al principio se usará muchas veces el nombre compuesto de “Treviño de Uda”. 

En la crónica del rey castellano Alfonso XI (del s. XIV) podemos leer el siguiente texto: "Acaesció que antiguamente desde que fue conquistada la tierra de Álava y tomada a los navarros, siempre tuvo señorío apartado (...). Y en todos los tiempos pasados ningún rey no tuvo señorío en esta tierra, ni puso en ella oficiales para hacer justicia, salvo en las villas de Vitoria y Treviño que eran suyas". Por tanto, la tenencia nabarra de Uda así como la villa de Treviño de Uda, pasó al patrimonio particular de los reyes de Castilla tras su sangrienta conquista.

En 1366 Enrique II rey de Castilla entregó el realengo de Treviño al adelantado Mayor de Castilla Pedro Manrique como pago a los servicios prestados en la expulsión de los musulmanes de la península ibérica. La familia de los Manrique convirtió Treviño en condado en 1453. Los condes de Treviño se hicieron duques de Nájera desde 1482, Virreyes de Navarra tras la conquista de 1512-24 de parte central del reino baskón y Grandes de España desde 1520, pero nunca habitaron en el condado treviñés.

En 1417 Treviño de Uda formó parte de la primera Hermandad de Alaba junto con las villas de Vitoria-Gasteiz y Salvatierra-Agurain para el control de malhechores, contra el abuso de los señores y para impartir justicia, Hermandad de la que se ve separada en 1458. En 1832, cuando se crearon la provincias españolas que hoy conocemos se repartieron los enclaves, Treviño fue de las pocas excepciones (de los 9 “exclaves” o “enclaves” totales, siendo el segundo territorio más extenso) y quedó adscrito administrativamente a la provincia castellana de Burgos contra la voluntad de sus habitantes, los cuales nunca pertenecieron a Burgos hasta entonces, e intentarán los treviñeses volver a Alaba tanto en 1940 como en 1958, con el plebiscito favorable de más del 95% de la ciudadanía, voz del pueblo treviñés desoída por las autoridades españolas. 

Un Treviño burgalés y castellano, sólo tiene sentido como enclave medieval español en tierra del Estado de Nabarra, buscado debilitar una futura recuperación del Estado baskón, es por tanto reflejo de la invasión militar que continúa.

2014/03/24

Señales de un síndrome

Señales de un síndrome
Iñigo Saldise Alda

Los patriotas nabarros de la Nabarra reducida, no dejábamos de observar el continuo deterioro que sufre nuestra tierra en todos los órdenes. Algo que tenemos claro al comprobar la real y vil colonización llevada a cabo por el imperio de España desde inicios del siglo XVI.

La narcolepsia que padece este Pueblo, ha llegado a tal grado de paranoia colonial, que le lleva a negar sur orígenes, llegando a negarse quién es al no saber de dónde viene y muchos menos a dónde va de las garras imperiales españolas. Este Pueblo se encuentra absolutamente perdido en la vorágine de la impuesta militarmente españolidad de Nabarra, concretamente la reducida a una Comunidad inexistentemente Foral.

Continuamente desde la ilegal invasión y ocupación de esta tierra, los reyes, políticos y dictadores que ha tolerado España, han tratado desesperadamente de borrar del mapa toda seña de identidad propia de los nabarros, especialmente nuestra lengua, el euskara, y nuestra originaria cultura vascona o vasca. Y esta brutal colonización ha tenido gran calado en parte de nuestro Pueblo.

Un auténtico genocidio es lo que está cometiendo de forma perenne el Estado de España, contra los partes del Pueblo nabarro, la combativa y la resignada. Al igual que cualquier otro genocidio padecido por nuestro Pueblo en otras tierras de Baskonia, o sufrido por cualquier Pueblo del Mundo, inclusive el español, es un grave delito y está considerado como crímenes de lesa humanidad. Dicha violación continuada de los Derechos de nuestro Pueblo, es un delito imprescriptible en la Corte Internacional de Justicia.

España es culpable convicta y confesa, por todas las brutalidades y perversidades cometidas en sus acciones terroristas, sanguinarias y depredadoras, enmarcadas exclusivamente en enfermiza política imperial y colonial.

Estas acciones violentas llevadas a cabo por el Estado español, al igual que las llevadas a cabo por el Estado francés en la Nabarra norpirenaica, han producido en nuestro Pueblo una epidemia, señalada como Síndrome del colonizado, socavando incluso la salud mental de los nabarros, que desgraciadamente hay quienes afirman que puede ser ya irreversible.

Ha sido y es, una práctica consistente del enfermizo colonialismo español, el borrar las señas de identidad de los Pueblos y las etnias que han sufrido su violencia militar. Su afán por la destrucción de nuestra cultura y no tienen previsto que tenga un fin, hasta que consigan sustituir totalmente  la cultura nabarra por la suya, la española. Una cultura que es inequívoca y totalmente diferente. Esta importantísima acción imperial española, es llevada a cabo para así tener absolutamente controlados, esclavizados, sometidos y subyugados a los habitantes de los distintos territorios que invadió y ocupó a lo largo de los siglos, siempre de forma ilegal y perpetuamente llevada a cabo por la fuerza de las armas. Este es el caso incontestable de todas las tierras  pertenecientes legítimamente al Estado de Nabarra, que se encuentran al sur del Pirineo.

El intenso control de nuestras mentes pretendido desde la metrópoli de Madrid, especialmente mediante la falsedad histórica sobre nuestro Pueblo, nuestra Nación o nuestro Estado, es lo que en términos sociológicos y psicológicos se llama el ya mencionado Síndrome del colonizado.

Este síndrome lleva patentes e intrínsecas una falta de personalidad y autoestima, al considerar el individuo colonizado que todo lo que viene de fuera es mejor, y ansioso deseo, ciertamente irrefrenable, de copiar al colonizador.

Tal vez, incluso, lo más grave de todo es que el navarro no solo es preso del síndrome del colonizado, sino también del conocido como síndrome de Estocolmo. Muchas veces vemos como hay navarros que no solo se identifica con sus verdugos, los colonizadores españoles, sino que además se figura con ellos, posicionándose incluso frente a los deseos libertarios del Pueblo nabarro. Por esa razón, al serle hurtada su propia historia, estos navarros se sienten españoles, quiere ser como los españoles, y/o disculpan, y/o comprenden, y/o participan en su salvajes fechorías. Es como si estos navarros fueran masoquistas y les gustara que lo mandaran y dirigieran otros ajenos y distantes, concretamente desde Madrid. De todo esto saca provecho el Reino de España, para seguir firme en su política exterminadora y saqueadora, por estas tierras y contra nuestra gente.

Una España imperialista y colonialista, pero también decadente y decrépita, que se niega sistemáticamente a descolonizar Nabarra tal y como determina la Resolución 1514 (XV) de la Organización de las Naciones Unidas, de 14 de diciembre del año 1960.

Por otro lado, debemos de auto-imponernos una descolonización personal. La cual debe llevar implícitamente el conocimiento de nuestra historia, la verdadera. Esa que ha sido rescatada al cabo de años e incluso siglos, por distintos nabarros, sin olvidarnos de la lingua navarrorum, nuestra maravillosa cultura y nuestros Fueros o Leyes entre otras, pues solo y de ese modo, podremos hacer los movimientos políticos necesarios para recuperar la libertad. 

2014/03/17

MANIFIESTO DE TUDELA, POR LA INDEPENDENCIA DE LAS NACIONES PIRENAICAS, NAVARRA Y CATALUNYA

MANIFIESTO DE TUDELA, POR LA INDEPENDENCIA DE LAS NACIONES PIRENAICAS, NAVARRA Y CATALUNYA

Xabier Sadaba, Josep Guía, Mario Zubiaga, Héctor López Bofill, Tomás Urzainqui, Jaume Renyer, Xabier Ezeizabarrena, Josep Maria Vall, Erramun Gerrikagoitia, Gorka Knorr, Gorka Palazio, Uriel Bertran, Josu Lavin, Maiol Sanauja, José María Unzueta, Ester Hernández Olloki, Gaizka Basaldua, Mikel Iriarte, Isabel-Clara Simó, José María Blanzako, Eneko Del Castillo, Mikel los Arcos, Javier Suescun, Arritxu Santamaría, Bitorio Aldaia, Alfonso Jimenez, Fernando León, Iñigo Ezkurra, Koldo Mikel Munilla, Javier Perez de Obanos, Maria Pilar Zurriarrain, Juan Carlos Marín Alba, Diego Gorritxo, Begonia Zorrozua, Daniel López Moreno, Jose Luis Yaben, Patricia Lorente, Presen Ridruejo, Juan Carlos Aguado, Fernando Martinez, Joseba Arruabarrena, Manuel Lerín, Modesto Larrañaga,…

En la ciudad de Tudela, 22 de febrero de 2014, los firmantes reunidos, tratamos de los problemas que nos son comunes a nuestras respectivas sociedades pirenaicas, la navarra, incluida euskal-herria y toda Vasconia, y la catalana de todos los Paisos Catalans.

Aunque ahora el ambiente social y los ritmos democráticos autodeterminativos, de momento, no están al mismo nivel en nuestras respectivas sociedades, sí que existen importantes puntos comunes y otros, aunque no coincidentes del todo, que son sustancialmente complementarios. A todos nos mueve la radical defensa de la democracia y del derecho, especialmente en este tiempo, cuando ha comenzado el ejercicio inmediato del derecho humano a la libre decisión y autodeterminación por las sociedades nacionales todavía privadas de su libertad y estatalidad por la conquista continuada que padecen en la Europa occidental. Partimos de la base de que navarros-vascos y catalanes, junto con riojanos, aragoneses, gascones, occitanos y otros, compartimos el viejo solar geográfico y humano de la cordillera pirenaica y sus cuencas fluviales hacia el Atlántico y hacia el Mediterráneo, incluidas las del Garona y del Ebro. Consideramos necesario este documento porque vemos que, partiendo de los derechos democráticos a decidir y a la libre determinación, se debe poner en primer término la existencia también actual de los derechos civiles y políticos de la ciudadanía de nuestros respectivos Estados hoy hibernados, por hallarse continuadamente conquistados y negados. Nos es común el Derecho Pirenaico, basado en la libertad civil en buena parte de las instituciones de las naciones que compartimos la cordillera y sus cuencas. Las conquistas que padecemos suponen la subordinación, minoración y la división de las sociedades pirenaicas mediante fronteras impuestas, administrativas y estatales.

Jaume I, en su libro ‘Els Fets’, relata el encuentro de Tudela, donde los representantes de Navarra y de la Corona aragonesa - al igual que hoy hacemos - se reunieron, encabezados respectivamente por el rey Sancho VII y el rey Jaume I, para, tras las conquistas ya iniciadas, como la de 1200 en la Navarra marítima y la hecatombe de 1213 en Muret, acordar el 2 de febrero de 1231 las medidas a adoptar conducentes a hacer frente a las agresiones de que eran víctimas ambos Estados pirenaicos. En aquella época el primado de la Tarraconense, y antes obispo de Pamplona, Esparreg de la Barca, natural de Montpellier, tuvo que hacer frente hasta en Roma a las pretensiones hegemonistas castellanas y a las cruzadas francas.

Los testimonios sobre la unidad de las gentes de los Pirineos son numerosos, entre los que recogemos los siguientes: En el siglo XV, Carlos príncipe de Viana, rey de Navarra perseguido por su padre Juan II, fue aclamado por el pueblo de Barcelona y sus instituciones como rey frente al citado tirano Juan II y a su hijo Fernando el Católico. Los escritores navarros Arturo Campión y Juan Iturralde y Suit participaron en los actos organizados en Barcelona a partir de 1881, resaltando la comunidad de intereses entre Navarra y Catalunya. En la gran movilización unitaria y popular de la Gamazada, 1893–1894, en defensa de los Fueros navarros, el pueblo catalán expresó públicamente su solidaridad con Navarra y estuvieron en los actos organizados en ella representantes catalanes. El etnógrafo Ramón Violant I Simorra recoge en su obra la realidad de la milenaria comunidad cultural pirenaica. El poeta Joan Maragall cantó la unidad humana de los pueblos de los Pirineos.

Somos conscientes de la situación de permanente subordinación que padecen los pueblos pirenaicos, como consecuencia de las conquistas continuadas sobre las naciones del istmo pirenaico, iniciadas principalmente en 1135, 1175, 1200, 1453, 1512, 1620 para el caso de Navarra y 1714 para Catalunya, efectuadas por Castilla, que pretende monopolizar una idealizada geografía de la península, y por Francia en el continente. El tiempo transcurrido –lejos de absorber por completo– no logra borrar los efectos de las invasiones, que se acentúan con las actuaciones negacionistas y expoliadoras –especialmente fiscales también con los cupos desproporcionados y sin contrapartidas equivalentes– hoy agravadas por el poder impuesto –político, cultural, económico y religioso– que continúa usurpando el ejercicio normal de los derechos democráticos civiles y políticos a estas sociedades. La Unión Europea no puede mirar hacia otro lado, ante el conflicto político existente en el ámbito pirenaico, por la obstinada actitud hegemonista de dos de sus Estados miembros.

Ahora, al constatar que la irracional conquista continúa sobre Navarra y Catalunya, así como en los demás pueblos pirenaicos, manifestándose en la antidemocrática subordinación al desorden institutonalizado del Estado conquistador, juzgamos que la solidaridad verdadera comienza con el reconocimiento y apoyo a la recuperación de la libertad recíproca, y por ello desde nuestra sincera reflexión hacemos un llamamiento a los ciudadanos y ciudadanas de los países pirenaicos, en especial de Navarra y Catalunya, para que en fraternal complicidad unan sus fuerzas por la independencia.


Puedes firmar tu adhesión en la Web: www.Catalunya-Navarra.info

2014/03/16

Interiorizando la realidad colonial

Interiorizando la realidad colonial
Iñigo Saldise Alda

Son muchos los nabarros y nabarras que se molestan cuando escuchan a otros conciudadanos decir que somos un Pueblo colonizado, una Nación colonizada, siendo esta situación impuesta por el Reino de España y la República de Francia, la principal causa de tanta inestabilidad económica, existente en todos los territorios pertenecientes legítimamente al Estado de Nabarra, divididos y fragmentados desde las metrópolis de Madrid y Paris.

Pues siento decirles a todos mis compatriotas, una vez más, que es verdad, si nos remitimos a los exigidos términos históricos, políticos, jurídicos y económicos, los cuales nos indican a día de hoy, que no tenemos poder alguno sobre nuestro futuro al estar sometidos por dos imperios. Pero el estar sojuzgado no tiene porqué conllevar que tengamos que pensar y actuar como unos colonizados, meros esclavos de los designios de imperialistas, de indudable carácter racista con atisbos indudablemente fascistoides. 

En nuestro País, en nuestra tierra, hay mucho más que miles de personas con mentalidad colonizada. Es más, muchos de ellos gobiernan y dirigen a nuestra Nación cumplimentando las necesidades de sus dueños, esos que deciden desde las capitales de los imperios de España y de Francia.

Pero por otro lado, si abrimos los ojos y nuestras mentes a la realidad política y social que padecemos, el vernos como un Pueblo colonizado nos sirve para tener una visión más concreta de nuestro sometimiento, el cual ha impedido siempre nuestro desarrollo general como gente, en libertad e independencia.

Los mal llamados proceso de integración, ahí está el ejemplo de la supuesta Ley Paccionada, solo demuestran la continuada perdida de libertades de los nabarros y nabarras, causadas por las violentas, sanguinarias e ilegales manos imperiales de españoles y también franceses. Al faltarnos la libertad, nuestra historia soberana ha sido secuestrada, lo que nos ha llevado a tener una historia impuesta desde Madrid y Paris. Dicha historia ajena o mejor dicho impuesta a los nabarros y nabarras, ha provocado el surgimiento de diferentes movimientos prolibertarios, muchos de ellos equivocados al olvidar nuestra memoria colectiva nuestra realidad histórica en independencia y libertad, centrada en la existencia del Reino o Estado de Nabarra, que tras la pérdida de su soberanía, a ambos lados del Pirineo, ha sido ocultada y transformada a bases de estudiadas mentiras por colonos, colonizadores e imperialistas de España y Francia.

Así pues, solo mediante la interiorización de nuestro verdadero sujeto político, el Estado de Nabarra, facilitará a la postre la recuperación de todas las libertades de nuestra reconocida como humanista sociedad, una sociedad que estaba y está predestinada a asombrar al resto del Mundo.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

©NABARTZALE BILDUMA 2011