SOBERANÍA DE NAVARRA by Nabartzale bilduma. Este es el correo para escritos, artículos, comentarios y sugerencias. Los artículos, escritos y comentarios deben estar debidamente firmados por su autor o autora en formato Word. Solo se publicaran aquellos escritos que estén realizados desde la independencia y soberanía de su autor o autora siguiendo los criterios editoriales de los miembros de NABARRAKO BURUJABETASUN-SOBERANÍA DE NAVARRA. nabartzale@gmail.com

2013/05/13

Reconocer los errores premisa para la liberación.


Reconocer los errores premisa para la liberación.
Nabarrate taldea

Todos sabemos que  a nadie nos gusta que nos digan, que nos hemos equivocado y  encajar las críticas es bastante difícil, pero también todos sabemos que sin la autocrítica nunca se podrá solucionar un problema.
Este pueblo cargado de razones para conseguir su libertad es preso de su propia lucha por alcanzarla y todos los presumibles avances que se realizan con la espontaneidad y la imaginación en los actos que se organizan, se vuelven contra el mismo, en forma de dogmas que no se pueden mover y  nos llevan a ninguna parte.

Sabino Arana hablaba de pacto con la Monarquía española y esta idea transformada en dogma se muestra inamovible a lo largo de los años. Todos los agentes que han intervenido en el conflicto político que nos amarra, han basado toda su estrategia en llegar a un punto de encuentro con nuestros conquistadores, para crear espacios de convivencia y respeto. De nuevo las frases venidas de los seminarios se siguen repitiendo, mientras nuestros conquistadores, siguen saqueando nuestros bolsillos con el permiso de los autóctonos colaboradores.

No habrá nunca auto gobierno, ni gobierno vasco, ni normalización política, ni democracia, ni paz, ni libertad, hasta que las instituciones españoles y franceses abandonen todos nuestros territorios junto con sus ejercitos de funcionarios y militares.

Este pueblo sigue sometido a la violencia de los estados imperialistas ocupantes de Navarra. Privado de sus instituciones, de su ordenamiento jurídico pirenaico, de su democracia de su paz y de su libertad. Controlado por ejércitos, policías, jueces y políticos, autóctonos o extranjeros.

Mientras unos se creen este montaje del buen rollito, la normalización politica, lo de todos los derechos para todos etc. que se está instalando en nuestro país, en las cloacas del estado español, se sigue diseñando estrategias para seguir oprimiendo a este pueblo y acabar con el .

Ellos no han cesado la lucha armada, ni han pedido perdón por el daño causado, ni van a entregar las armas. Ellos no se mueven de los territorios ocupados. Ellos lo tienen claro esto es España por sus cojones y por la gracia de Dios y mientras, algunos llamados independentistas vascos fichando todos los días a la entrada de las instituciones españolas, ubicadas unas en Madrid y otras en Logroño, Vitoria o Pamplona.

Nosotros no reconocemos, ni pedimos perdón, ni respetamos, ni aceptamos, nosotros somos soberanistas navarros, de la Nación Libre de Nabarra

El mito de la alianza con Castilla

El mito de la alianza con Castilla

El historiador Tomas Urzainki hablará sobre la conquista de Arrasate en 1200

http://www.diariovasco.com/v/20130512/alto-deba/mito-alianza-castilla-20130512.html

... El historiador navarro Tomás Urzainki cerrará el miércoles (Kulturate, 19.00) el ciclo de conferencias de primavera organizado por la asociación Zuztarrak Errotuz abordando el controvertido capítulo de la incorporación de Arrasate, y de Gipuzkoa, a la corona de Castilla a partir del año 1.200. Este investigador sostiene que la historiografía que habla de una supuesta alianza entre Gipuzkoa y la corona castellana, basada en una incorporación voluntaria y pactada, no se ajusta a la realidad histórica.

La paternidad de esta versión es atribuida al mondragonés Esteban de Garibay (1533-1599), cronista del rey Felipe II. Como escribe el profesor de la UPV Jon Andoni Fernández de Larrea en 'La conquista castellana de Álava, Guipúzcoa y el Duranguesado (1199-1200), «es Garibay quien narra por primera vez cómo, al invadir (el rey de Castilla) Alfonso VIII Álava, los guipuzcoanos -ofendidos por desafueros desconocidos que les habría infligido el rey de Navarra- decidieron transferir su fidelidad al monarca castellano. Con posterioridad, la bola de nieve fue creciendo, las Juntas de Guipúzcoa ofrecieron a mediados del siglo XVII una recompensa a quien aportara el documento en el que se recogería tal pacto y el falsificador más reputado del XVII hispano, Antonio de Nobis -alias Lupián Zapata- aportó una copia del supuesto documento, que no fue aceptado como auténtico por la institución foral».

Fernández de Larrea concluye que, si bien la teoría de la colaboración es posible, no cuenta actualmente con ninguna prueba sólida, son conjeturas e hipótesis indemostrables y documentos falsificados».

A sangre y fuego

«Un largo asedio precedió a la conquista de Gasteiz por Alfonso VIII de Castilla en enero de 1200, y también se han hallado signos de resistencia, como restos de un incendio, sobre la cima de Atxorrotx que podrían corresponder a la misma época, a juzgar por las monedas y otros vestigios descubiertos». Según Urzainki, las tropas castellanas entraron a sangre y fuego y conquistaron por las armas Arrasate y Gipuzkoa.

También el profesor Fernández de Larrea dice que las «escasas pruebas existentes -la defensa de Vitoria, la permanencia de miembros de las familias Guevara y Mendoza al servicio de Navarra tras la conquista- inclinan hoy la balanza a favor de la resistencia de Álava, Guipúzcoa y el Duranguesado frente a la agresión castellana».

Una conquista que se consumaría aprovechando el declive de un Reino de Navarra del que 60 años antes se había desgajado Aragón. «Un siglo antes, en tiempos de Alfonso I el Batallador, la poderosa corona de Navarra y Aragón mantenía a raya a las ansias expansionistas castellanas», explicaba Urzainki. Pero la separación de Aragón, «alimentada por el rey castellano Alfonso VII», debilita al reino de Navarra frente al creciente poder de Castilla. Sus monarcas «vienen preparando el terreno para la conquista desde el siglo XII», explicaba Urzainki. Y lo hacen «denigrando y degradando a los navarros y vascones, a los que tratan de incivilizados e ilegítimos para así justificar la invasión».

Atxorrotx y Santa Bárbara

Las fortalezas de Atxorrotx (Eskoriatza) y de Santa Bárbara (Arrasate), sedes de la tenencia del reino de navarra en Leintz, no pudieron contener el embate de las tropas del rey castellano Alfonso VIII, a quien la villa tiene dedicada una calle en San Andrés.

Tras las conquista militar llegaría la consolidación del dominio político, social, religioso y jurídico de Arrasate. La tarea correspondió al rey Alfonso X El Sabio, que promulgó en 1260 la Carta Puebla que daría origen a la villa de Mondragón, y que también tiene un plaza dedicada en el Grupo San Juan.

Mondragón se convertiría en adelante en una villa fortificada y amurallada, tanto por razones defensivas como de control social. Urzainki sostiene que los reyes castellanos fundaron las villas fortificadas para, entre otros motivos, «concentrar a la población en núcleos urbanos amurallados y facilitar así su control». Heredera de la muy jerarquizada estructura social visigótica, Castilla «fomentó las castas oligárquicas». Los reyes castellanos enriquecieron y encumbraron a determinadas familias para obtener su obediencia y para articular su dominio a través de ellas. También la obediencia eclesiástica, antes emanada desde el obispado de Pamplona, se transferiría a las sedes de Calahorra y Burgos, bajo su dominio castellano.

Los efectos de la conquista se hicieron notar también en el plano jurídico, según Urzainki, con la imposición de leyes castellanas en detrimento del derecho navarro y del fuero.

2013/05/03

«Independentzia norberari atxikita dago; ezin da horren alde edo kontra bozkatu»

«Independentzia norberari atxikita dago; ezin da horren alde edo kontra bozkatu»

JOSEBA_ARIZNABARRETA
Erabakitze eskubidearen inguruan tranpa ugari sortu dela dio Joseba Ariznabarreta (Galdakao, 1936) filosofian katedradunak; autodeterminazio eskubidearekin nahasten da egun, bere ustez. «Independentziari estuki lotuta dagoen berehalako eskubidea da autodeterminazioarena, eta ez dauka zerikusirik erabakitze eskubidearekin». Bi kontzeptuen arteko aldearen inguruko azalpenak eman dizkio HITZAri.

Erabakitze eskubidearen «benetako» esanahiaz jardungo duzu gaurko hitzaldian. Egun ideia okerra al dugu horri buruz?
Asko zabaldu da pentsaera hori azkenaldian. Orain guztiak dira erabakitze eskubidearen aldekoak. Hor planteatzen dena zera da, ea independenteak izan nahi dugun ala ez. Eta hori ez dago erabakitzerik; inork ezin du hori erabaki inoiz. Hori da existitzen garen ala ez erabakitzea bezala. Independentzia norberaren existentziari atxikita dago, eta hor inork ez du erabakitzeko eskubiderik. Existitzen gara eta existitzen garelako izan behar dugu independente. Herriaren existentziarekin berarekin atxikituta dagoen eskubide bat da hori; inork ezin du horretaz galdegin.

Zentzu horretan, erreferendumak alferrikakoak al dira?
Bai, zalantzarik gabe. Erreferenduma egiten bada, zerbait formala izango da, gu independenteak garenean-edo. Gure independentzia adierazteko beste modu bat izango litzateke.

Zer deritzozu Kataluniako kasuaz, orduan?
Bide hori hartzen badute, nire ustez ez dira urrutira joango. Independentzia erabakitzen ez den zerbait da. Alde horretatik, erabakitze eskubidearen inguruan sortu dena tranpa bat dela deritzot; autodeterminazioaren eskubidearekin nahastu baita. Independentziari estuki atxikita dagoen berehalako eskubidea da autodeterminazioa, eta horri erabakitze eskubidea deitzeko joera dago orain, baina ez du zerikusirik autodeterminaziorekin.

Arerioaren jokoan erortzeko modu bat da, hari gure jarrera errazagoa egiteko, suabeago. Arerioa lasaitzeko egiten da hori, ez dadin beldurtu.

Zentzu horretan jarri diozue Askatasuna ez dago bozkatzerik izenburua hitzaldiari.
Bai, hori da. Askatasuna ez baita bozkatzen den zerbait. Azken finean, gaizkiulertua dago zentzu horretan. Uste da hauteskundeetatik sortzen dela boterea, modu erdi magiko batean edo. Eta ez da hala, hauteskundeak botereak berak ezartzen baititu, boterean dagoena boterean mantentzeko helburuarekin. Norbaitek jakingo balu hauteskundeen bidez boterea gal dezakeela, zuzenean kendu egingo lituzke. Halako magia baten bitartez, jendeari sinestarazi zaio hauteskundeetan parte hartuz gero nahi duen guztia beteko edo lortuko duela. Ez da hala gertatzen, ordea.

Ez, ala?
Herrialde inperialistek ilusio hori sortzen dute herritarrengan, itxura demokratikoagoa emanez euren buruei. Horrela lortzen dute berek jarraitzea boterean. Gaurko sistema totalitarioek ere—eta gu halako sistema batean bizi gara— itxura demokratikoa eman behar izaten dute herritarren aurrean, agintean daudenak boterean manten daitezen. Mozorrotu egin behar dute totalitarismo hori, eta halako mekanismoen bitartez lortzen dute hori, giza eskubidearen ideia faltsuak adieraziz, kasu.

Mozorrotutako demokrazia batean bizi gara, hortaz.
Askok uste du demokrazia batean bizi garela gure herrian ere. Nola da posible, ordea, herri kolonizatua izan eta demokrazian bizi garela pentsatzea? Demokrazia batean bizi garela eta gero Espainia eta Frantzia estatu inperialistak direla esatea, hori okerra da. Inperialismoan ezinezkoa da demokrazia. Eta demokrazia balego ez litzateke inperialismorik egongo. Ezin dute bi gauzek aldi berean koexistitu, kontraesankorrak dira guztiz. Demokrazia batean biziko bagina, ez genuke dagoeneko ezer gehiago lortu beharko.

Orreaga taldeko kidea zara, eta talde horren leloa da Independentzia da demokraziaren abiapuntua. Hori lortzeko bidean al gaude? Gizartea baikorra al da?
Nik uste dut salbuespen bat dela antolamendu politikoari dagokionez. Beste guztiek onartzen dituzte inperialismoak jarritako arauak eta erakundeak, eta horien barruan nahi dute jokatu. Horiek onartzen badira, ordea, ezinezkoa da gure askatasuna lortzea; boterean daudenen alde sortutako erakunde eta arauak baitira, gu menderatzeko egindako arauak.

Hortaz…
Zentzu horretan, ardura handiarekin ikusten dut hemengo jokabidea. Nik uste dut sarritan engainatzen dituztela herritarrak; bereziki euren buruari label euskalduna jartzen dieten alderdi politikoek engainatzen dituzte. Kutsu horrekin askoz errazago engainatzen dute herritarra. Herritarrek eurek ere izango dute ardura; agian errazegi uzten dira limurtzen. Euskal Herrian jende independentista asko dago, askatasuna nahi dute. Baina engainatuta dagoelako-edo, uste du bide horretatik lortu daitekeela askatasuna. Guk hori nahi genuke argitu, jendea kontura dadin engainua dela.

Zein izango litzateke, orduan, lehenbiziko pausoa?
Askatasuna lortzeko jendeak horren kontzientzia hartzea beharrezkoa da. Estrategia bat behar da. Estrategia hori egun ez da existitzen; hauteskundeak, parlamentua eta Lakuako gobernua engainuak dira, gure integrazioa Espainia barruan lortzeko bide bat. Bestelako jokabide bat hartu behar dugu, askatasuna lortu behar badugu. Bide estrategiko propio bat antolatzea beharrezkoa da. Ikusarazi behar da egungo erakunde horiek ez direla gureak, eta beste modu bateko erakundeak lortu behar direla erakutsi behar dugu, horrek emango baitigu askatasuna. Bestela ez dugu irtenbiderik.

2013/04/29

¿Voluntaria? entrega

¿Voluntaria? entrega
Gasteiz, Fernando Sánchez Aranaz; Gasteiz-Nabarra
 
No se trata de un pacto entre los alaveses y el rey de Castilla sino de la renuncia a sus derechos jurisdiccionales de los señores en 1332
 
EL 'NEGOCIO' DE LOS SEÑORES ALAVESES CON CASTILLA
 
Para muchos vecinos de Vitoria-Gasteiz, la descripción de Voluntaria Entrega no pasa de ser el nombre de una calle de su ciudad, en el barrio de Lakua-Arriaga, que une la actual avenida de Portal de Foronda, con el núcleo de la antigua aldea de Arriaga, entre las calles paralelas de Árbol de Gernika y Juntas Generales. El nombre de esta calle se impuso en el momento de su apertura, cuando se inicia la construcción de estos polígonos de viviendas, allá por el año 1970, siendo alcalde de la ciudad Manuel Lejarreta Allende. Quien luego fuera presidente de la Diputación de Álava, entre 1972 y 1977, fue también procurador en las Cortes franquistas por el tercio municipal, desde 1967 hasta su autodisolución en 1977, y director general de Administración Local con el Gobierno de la Unión de Centro Democrático (UCD) del presidente Adolfo Suárez.
 
En aquel año, la capital alavesa tenía 136.873 habitantes, 85.000 más que en 1950 y 100.000 menos que en la actualidad. Lejarreta prologó en 1974 la obra del historiador Gonzalo Martínez Díez -sacerdote jesuita, catedrático de historia del derecho-, Álava Medieval, editada por la Diputación Foral de Álava. En dicho prólogo, el entonces diputado general comentaba cómo "se trata también en esta obra del origen y naturaleza jurídica de la Cofradía de Arriaga, su carácter señorial y los vínculos que unían a la ahora provincia de Álava con los reyes de Castilla, antes y después de 1332". El citado año es, precisamente, el de la Voluntaria Entrega.
 
Existe en el territorio histórico de Álava la idea, en sectores a menudo dispares, de que el citado hecho histórico es el pacto, real para algunos, ficticio para otros, por el que los alaveses pasarían a formar parte del reino de Castilla durante el año 1200. En otras palabras, se trataría de apuntalar la idea de que la incorporación de la provincia, así como del resto de los territorios occidentales del Reino de Navarra en aquella época, a Castilla, fue por pacto y no por conquista militar. En esto, como en tantas otras cosas, los opositores a esa idea han acogido los argumentos de sus adversarios. Resulta chocante observar como los defensores de la soberanía vasca, desde el carlismo al nacionalismo, han coincidido en hacer suya la versión histórica del enemigo, es decir, la unión pactada entre las provincias vascongadas y Castilla.
 
Sin embargo, es preciso reconocer que hay un nexo de relación entre los acontecimientos de 1200 -la conquista castellana de la parte occidental de Navarra, y los de 1332- y la entrega de sus derechos jurisdiccionales al rey de Castilla por parte de los señores alaveses, coaligados en la Cofradía de Arriaga. Esta contingencia reside en la continuidad de la rapacidad y actitud oligárquica de los señores alaveses, extensiva al resto de sus homónimos vascongados, quienes en 1200 traicionaron a su reino, el de Navarra, a cambio de la obtención de privilegios feudales en sus señoríos. Tal cosa era inviable en el Reino de Navarra, regido por el derecho pirenaico, sobre todo tras su reestructuración, a partir del reinado de Sancho VI, con la fundación de villas y el desarrollo del régimen de tenencias.
 
En suma, los señoríos navarros no eran hereditarios ni implicaban jurisdicción sobre el territorio, es decir, recaudación de impuestos, administración de justicia y servidumbre. En Navarra la jurisdicción pertenecía al Reino. No hay conquista ni anexión sin connivencia de algún sector dirigente de los conquistados con los conquistadores. Navarra no ha sido una excepción a esta regla.
 
La cofradía de Arriaga Tras la conquista y anexión del territorio de Álava por parte de Castilla, los señores alaveses, una vez feudalizados sus señoríos, se agruparon en la llamada Cofradía de Arriaga. Toda Álava quedó como tierra de señorío, restando como territorios de realengo los de las villas -Vitoria, Bernedo, Antoñana, Labraza, Arganzón y Treviño-, que ya lo eran con el rey de Navarra, villas que, por cierto, presentaron grandísima resistencia a su conquista por los castellanos.
 
La crónica de Alfonso XI, el rey castellano al que los señores alaveses hacen la Voluntaria Entrega, escrita durante el reinado de Enrique II de Trastámara (1369-1379), dice que "desque fue conquistada la tierra de Álava et tomada a los navarros, siempre ovo señorío apartado", de donde se deduce que antes no lo tenía. Tras la conquista, los señores alaveses se esfuerzan por demostrar su poderío frente al del rey castellano, agrupándose en la llamada Cofradía de Arriaga.
 
Aunque algunos se empeñen en ver en dicha institución señorial un trasunto de una supuesta independencia original de los alaveses, lo cierto es que no hay noticias de ella hasta 1258. Efectivamente, la Cofradía fue una creación de los señores alaveses tras la conquista castellana de 1200 para defender sus intereses. La prueba de su sumisión a la corona castellana está en que su máximo representante era siempre un personaje de la monarquía castellana como lo manifiesta la antedicha crónica. "Et a las veces tomaban por Señor alguno de los fijos de los Reyes, et a las veces al Señor de Vizcaya; et a las veces al de Lara, et a las veces al Señor de los Cameros".
 
Curiosamente, la Cofradía conserva la costumbre, heredada del derecho pirenaico, que ya tenía el antiguo condado de Álava, de elegir a su cabeza, aunque la elección en este caso se limite a los prohombres castellanos. Una vez conquistado y anexionado el territorio alavés, Alfonso VIII de Castilla mantiene los fueros navarros de las villas, como resulta lógico, pues quería tener capacidad de contrarrestar el poder de los señores, que él mismo les había otorgado para llevar a cabo la conquista. Sus sucesores van más allá, creando nuevas villas y, sobre todo, favoreciendo a Vitoria, que adquiere la centralidad política y económica del territorio histórico. Tanto es así que, en 1332, Vitoria se hace, mediante una sentencia arbitral, con cuarenta y un aldeas, las "aldeas nuevas", que completan el territorio de la Hermandad de Vitoria tal como la conoceremos posteriormente. La riqueza de una villa estribaba en su capacidad para recaudar tributos. Estos eran numerosos y, en su mayor parte, indirectos, como las alcabalas, que gravaban las operaciones de compra-venta que tenían lugar durante aquellos años. En esas circunstancias, los señores alaveses se dan cuenta de que su status nobiliario, que les privaba del ejercicio del comercio y del gobierno de las villas, era contraproducente para sus intereses.
 
Traslado a la capital Los representantes de los señores de la Cofradía de Arriaga se presentarán en Burgos ante el rey Alfonso XI, "Fijos-dalgo et labradores", lo que nos dice claramente cómo contraponían los intereses de la Álava señorial y rural a los de las villas mercantiles. La crónica informa de que "dixieron al Rey que le querían dar el señorío de toda la tierra de Álava". En los días siguientes el rey se trasladará a Vitoria y, en el campo de Arriaga, "do ellos acostumbran facer junta", hicieron entrega al rey de sus derechos jurisdiccionales. Esto y no otra cosa es la llamada Voluntaria Entrega. A cambio de renunciar a la jurisdicción, los señores alaveses conservaron sus privilegios fiscales y la propiedad de sus señoríos, lo que resultó para ellos un negocio redondo.
 
A continuación, muchos señores rurales se trasladarán a vivir a Vitoria. Son los Iruña, Maturana, Eskibel, Álava, Adurza, entre otros. La irrupción de estos nuevos habitantes hidalgos, agrupados en el bando de los Calleja, creó conflictos con los antiguos, burgueses o villanos, protegidos por los Ayala, quienes no eran estrictu sensu alaveses, por lo que no habían pertenecido a la Cofradía de Arriaga, que se materializarán en las llamadas Guerras de Bandos, pero ésa es ya otra historia.

2013/04/22

Las fronteras de Vasconia

Las fronteras de Vasconia
Fernando Sánchez Aranaz; Gasteiz-Nabarra
La arqueología desvela paso a paso que en Álava se estableció la frontera entre el reino visigodo de Hispania y el Ducado de Vasconia
 
La historiografía oficial ha defendido que esta tierra, Álava, cuando se extinguió el Imperio romano, quedó deshabitada para ser poblada luego por no sé sabe quiénes, gentes que constituirían una especie de república independiente que pactaría, unas veces con el Reino de León, otras con el de Navarra. Nada más lejos de la realidad. Ya lo decía en 1808 el académico de la historia Juan Antonio Llorente en su libro Noticias de las Tres Provincias Vascongadas, que es una recopilación comentada de documentación de los reinos de Navarra y Castilla del siglo XII, a propósito del tratado del 15 de abril de 1179, entre Sancho VI de Navarra y Alfonso VIII de Castilla. "Esta escritura cierra todas las puertas de la cavilación, y demuestra con evidencia que entre los estados de Castilla y Navarra no había otros intermedios, y por consiguiente ninguna de las tres repúblicas imaginarias del país vascongado".
 
En Álava, el trabajo de los arqueólogos demuestra la continuidad entre la población tardorromana y la altomedieval. Ahí están los hallazgos del basurero tardorromano de Heredia, publicados por Idoia Filloy; las excavaciones en los despoblados de Aistra y Zornostegi, realizadas por Juan Antonio Quirós y su equipo; los materiales encontrados en la colina de San Pelayo, en Alegría-Dulantzi, no suficientemente estudiados; la necrópolis de Aldaieta, en Langraitz Ganboa, ampliamente investigada por Agustín Azkarate; así como los recientes hallazgos de Miguel Loza y Javier Niso en San Martín de Dulantzi. Unido todo ello a los estudios acerca de la delimitación de un espacio de frontera militar entre Vasconia y la Hispania visigoda, llevados a cabo por Iñaki Martín Viso, Juan Plazaola y Aitzol Altuna, entre otros, estructura el panorama de una realidad histórica hasta hace poco escamoteada, cuando no negada.
 
Los vascones son un pueblo antiguo, cuyos integrantes que probablemente se llamaban a sí mismos eusko, fueron denominados uasci y ausci por los romanos, lo que originó las denominaciones gentilicias vascón y auskitano o aquitano, así como los nombres de las poblaciones de Auski, actual Auch, Euska/Oska (Huesca) o Viroueska (Briviesca), capital de los autrigones, entre otras. Es de resaltar que es en Aquitania donde se encuentran las manifestaciones escritas más antiguas de la lengua vasca o, por mejor decirlo, protovasca. Actualmente se considera que los distintos pueblos de esta área citados por los cronistas de la antigüedad, entre ellos, Sertorio, Crispo, Varrón, Plinio, Ptolomeo y Estrabón, pertenecían a un tronco común con influencias más o menos grandes de sus vecinos celtas. Todos ellos experimentaron bajo la administración de Roma un proceso aglutinador de cohesión.
 
La adaptación de estas informaciones de la antigüedad a circunstancias marcadas por el foralismo provocó que no se considerasen relacionados con los vascones más que a aquellos pueblos que encajaban en el marco geográfico de Euskal Herria, es decir, los territorios donde entonces, siglos XVIII-XIX, se hablaba la lengua vasca. Éstos serían los vascones propiamente dichos, los bárdulos, los caristios y los autrigones y los berones. Sin embargo, al margen de que algunos de estos pueblos rebasaban el mapa de Euskal Herria, debe considerarse como pertenecientes al mismo grupo que los vascones -el pirenaico occidental-, a otros pueblos, como los iaketani, los suessetani, los arenosi o los andosinos, así como los de la Novempopulania, es decir, los tarbelii, con capital en Akize/Aquae Tarbellicae/Dax, en las Landas, el Bearn y lo que llamamos Iparralde; los auscii, con capital en Elimberrum (Ilunberri)/Euska/Auch, en el actual departamento de Gers; los bigerrii, con capital en Turba/Tarbes, en Bigorra; los convenae, con capital en Lugdumum/Saint-Bertrand-de- Comminges, en la región de Comminges (Alto Garona); los consorani, en torno a Saint-Lizier, en la comarca del Couserans (Arièja); los lactorates, en torno a Lactura/Lectoure, que ocuparían las comarcas de Lomagne, al norte de Gers, y el Agénois; los elusatii, con capital en Elusa/Eauze, en el Bajo Armagnac; los vassei o vocates, con capital en Cossium/Bazas, en el sudeste de la Gironde; y los boii, con capital en Lamothe/Teich, en el País de Bug, en el suroeste de la Gironde. El emperador Diocleciano dividió a finales del siglo III la provincia de la Galia Aquitania en otras tres, Aquitania Primera, Aquitania Secunda y Novempopulania. Esta última se corresponde con la Gascogne, el actual nombre francés de la antigua Uasconia o Vasconia, Wasconia para los francos.
 
Antes de acabar el siglo V, ya había desaparecido el Imperio romano. El territorio europeo se dividía en múltiples estados, la mayoría originados por distintos pueblos germánicos, asentados sobre una base demográfica y administrativa romana. Hubo excepciones, la más notable, la Vasconia homogeneizada con el catalizador político de la romanidad, que una vez desaparecida la realidad imperial se constituyó como ducado en su territorio ancestral tras la expulsión de los germanos visigodos, quienes establecieron un reino en Hispania, de Aquitania en el año 507 por los francos merovingios y los vascones.
 
Tras la expulsión de los visigodos, el río Garona se constituyó como la frontera entre el Ducado de Vasconia y el reino de los francos merovingios. Sin embargo, por el sur la situación era diferente, ya que el nuevo reino visigodo de Hispania pretendía reconstruir los límites de las provincias romanas. Se oponían a esta pretensión los vascones. En suma, no sólo se enfrentaban dos pueblos, uno indígena y otro invasor, por el territorio y la soberanía, sino dos formas políticas contrapuestas, las representadas por el derecho pirenaico y el derecho germánico.
 
Los francos merovingios llamaron Wasconia al territorio de la antigua Novempopulania. Así figura en el mapa del Beato de Saint-Sever, copia del siglo XI de un original del siglo VIII. Las crónicas francas admiten que el territorio del Ducado de Vasconia comprendía no sólo la Novempopulania, sino también la Vasconia al sur de los Pirineos.
 
En el año 660 se habla de la unión de Vasconia y Aquitania con el gobierno de un duque llamado Félix, al que sucedería en 670 otro llamado Otsoa, Lupo en las crónicas latinas. El gobierno del duque Otsoa debió ser prolongado, ya que hasta el año 710 no hay noticias de un nuevo duque, de nombre Eudón, al parecer, hijo del primero. Las crónicas francas dicen que el duque vascón Eudón, nada más empezar su reinado, tuvo que defender la Vasconia transpirenaica del ataque del rey godo Roderico. Esta circunstancia coincide con las crónicas andalusís, donde se informa de que "cuando Roderico recibió noticia de la invasión [de los musulmanes], estaba en territorio de Pamplona luchando contra los vascones". Aquello aconteció en el año 711.
 
La frontera Hasta ese momento el ducado de Vasconia y el reino godo de Hispania habían mantenido una oscilante frontera militar, cuya retaguardia, según revela la arqueología, se determina por la presencia de necrópolis de claro carácter guerrero, relacionadas con tipologías aquitanas, que marcan una línea entre Buzaga (Elorz), Pamplona, San Pelayo (Alegría-Dulantzi), Aldaieta (Langraitz Ganboa), en la Llanada Alavesa, y Finaga, en Basauri (Bizkaia). Más al sur se encuentra una zona de complicada orografía, en la que abundan los eremitorios troglodíticos, que podría corresponder a una tierra de nadie, habitada por vascones pero sometida a las incursiones tanto visigóticas, primero, como astures y musulmanas más tarde. Juan Plazaola se pregunta (RIEV 45/2/2000), "¿habrá que pensar que eran precisamente esos eremitorios los que marcaban el limes que quisieron mantener y garantizar los vascones?".
 
Justamente en Alegría-Dulantzi, en el transcurso de unas excavaciones desarrolladas entre noviembre de 2009 y mayo de 2010, dirigidas por los arqueólogos Miguel Loza Uriarte y Javier Niso Lorenzo, se realizó el hallazgo de los restos de una gran edificación, datada entre los siglos VI y VII, con trazas de haber sufrido saqueos y arrasamientos posteriores. Este edificio sería contemporáneo de los yacimientos citados, perdurando como tal hasta finales del siglo VIII, época en que la Llanada fue objeto de ataques por parte del emirato de Córdoba, y siendo usado como almacén hasta el siglo X. Este hallazgo, en opinión de los arqueólogos, deja constancia de cómo "una vez más ha quedado claro que los habitantes de los pueblos históricos alaveses son la herencia directa de sus antepasados premedievales".
 
Cambio de tornas Carlos Martel, mayordomo de palacio del reino de Austrasia, acabó con la dinastía merovingia, ejerciendo ilegítimamente como rey de los francos, legando el poder a sus hijos Carlomán y Pipino a su muerte en 741. Antes, en 732, el emir de Córdoba, Abd-el-Rahman, pretendió la conquista de Vasconia-Aquitania y del reino franco. Eudón se vio obligado a pedir ayuda a Carlos Martel y ambos ejércitos vencieron a los musulmanes en las cercanías de Poitiers. A partir de ese momento, las relaciones de Vasconia con los francos fueron cada vez más difíciles, hasta que Carlomagno, hijo de Pipino, quien desde 747 era el único rey de los francos, rebasó el Garona en 769, venciendo al nuevo duque Hunaldo II. Carlomagno intentará también la conquista de la Vasconia surpirenaica, pero será vencido por los vascones en Orreaga en 778.
 
Los vascones se rebelaron contra los carolingios, una vez más, en 787, encabezados por el duque Adeleriko, pero fueron vencidos en 790. El nuevo rey franco, Ludovico Pío, intentará nuevamente conquistar la Vasconia transpirenaica, siendo derrotado otra vez por los vascones en Orreraga en 823. Esta victoria sería el detonante para la transformación de lo que quedaba del Ducado de Vasconia en reino, bajo el gobierno de Eneko Arista.
 
La crónica de Eginardo, titulada Vita Karoli Magni, escrita entre 829 y 836, describe los dominios de Carlomagno. "Él mismo [Carlomagno] en memorable guerra sometió primero a Aquitania y a Vasconia y todos los montes Pirineos y hasta el río Ebro, que nace junto a [las tierras de] los navarros". De lo que se deduce que los carolingios consideraban el área descrita como un todo, como un solo país que iba del Garona al Ebro y desde las fuentes de ese río, hasta las del otro en los montes Pirineos y, en segundo lugar, que los vascones rebeldes al poder carolingio, aglutinados en torno a la Iruña de Pamplona, se denominaban a sí mismos navarros.
 
La crónica de Alfonso III, redactada en la segunda mitad del siglo IX, pero que remite a los hechos del reinado de Alfonso I (739-757), informa de que "Álava, Bizkaia, Alaon (¿Ayala?) y Orduña, ocurre que están poseídas por los suyos, del mismo modo que Pamplona, Deio y la Berrueza". Junto a esa constatación de la independencia y la unidad de los vascones, queda en evidencia la constante presión del reino astur sobre Vasconia a lo largo de todo el siglo VIII, continuadora de la de los visigodos.
 
En resumen, no es posible entender la historia de las sucesivas entidades estatales navarras, reino de Pamplona, reino de Pamplona y Aragón, reino de Navarra y Corona de Navarra, sin remitirnos a la realidad previa del Ducado de Vasconia, tal como se desarrolla su historia entre los siglos VI y principios del IX.
 
Así lo entendía Ricardo Corazón de León, duque de Aquitania y rey de Inglaterra, cuando en su testamento, fechado en 1191, legaba a su esposa Berenguela, hija de Sancho VI y hermana de Sancho VII, reyes de Navarra, todas sus posesiones "en Vasconia más allá del Garona".

2013/04/16

La insuficiencia del nacionalismo lingüístico

La insuficiencia del nacionalismo lingüístico
Tomás Urzainqui Mina
 
“La polémica lingüística no va a servir en la política, no como un elemento central, y podemos encontrarnos ejemplos [en Europa] tanto al Oeste... como al Este.... Durante la Edad Media la lengua [fue] convertida en importante componente de la identidad, pero el criteri...o primario era el que se relacionaba con el estado y sus instituciones políticas” (según señala Miroslav Hroch “La naturalesa de la nació” p. 71). Es sobre todo a partir de 1.789 cuando los Estados jacobinos se revistieron de sus nacionalidades lingüísticas respectivas, y a continuación trataron de emularles ciertas naciones que habían visto sus propios Estados conquistados. Algunas vanguardias de estos últimos pensaron que lo correcto y más directo era desarrollar su correspondiente nacionalismo lingüístico, para hacer frente a la agresión lingüística del Estado conquistador que había tomado el aspecto de una nacionalidad cultural; cayendo en el error de ignorar que la contradicción principal es la de conquistador/conquistado, que su propio Estado se halla conquistado a manos del Estado conquistador dominante y que además supone la consecuente subordinación de la sociedad conquistada. Luego las ramas no dejan ver el bosque, quedándose en la superficie del espeso follaje cultural dominante que ahoga la cultura minorizada, sin ver el tronco de la conquista que es la causa de la subordinación y de la negación jurídico-política de todos los derechos de los conquistados, incluidos los lingüísticos.

 No es lo mismo favorecer y priorizar la recuperación y expansión del euskara -discriminación positiva- que sustentar sobre la misma lengua lo que no es de por sí propio de ella, como la liberación de la sociedad conquistada y subordinada. El nacionalismo cultural es propenso a descansar indebidamente sobre la lengua nacional el peso del movimiento patriótico, situando al idioma propio en el centro casi exclusivo de su actividad. “En este tipo de movimiento nacional “lingüístico” la lengua hacía una función sustitucional para expresar conflictos de intereses relevantes en el ámbito nacional” (Ob. cit. p. 101). Lo que ha originado un balance de resultados escasos y muy lento en la consecución de verdaderos objetivos políticos, como se deduce de la comparación y estudio entre los diferentes movimientos de emancipación nacional en la Europa de los dos últimos siglos.


 Siguen con el nacionalismo lingüístico, ocultando inconscientemente la existencia de la sociedad política diferenciada y subordinada. Sin tener en cuenta que la sociedad o ciudadanía política, que configura a la nación dominada, agrupa a todos los ciudadanos y ciudadanas, cuyos derechos individuales (civiles, políticos, sociales, económicos y culturales) solo pueden ser protegidos, garantizados, defendidos y regulados mediante el reconocimiento de los derechos colectivos, ahora también negados. Los derechos sólo los tienen los ciudadanos y ciudadanas que individual y colectivamente conseguirán su reconocimiento. Ciudadanas y ciudadanos, que poseen al euskara como lengua propia y nacional, y en ese sentido sí se puede hablar del derecho lingüístico de Euskal Herria. Es precisamente el hacer posible el ejercicio de todos los derechos, lo que hace imprescindible el ámbito colectivo de la sociedad subordinada, por haber sufrido la conquista y la continuada negación y suplantación de su soberanía. Por lo que la reivindicación de los derechos individuales pasa en este caso por la de los derechos colectivos a la soberanía e independencia. El tema fundamental es que se oculta o niega la existencia de una sociedad nacional conquistada por España y Francia. Pero, además de ese negacionismo externo, español y francés, encima nos hallamos también ante la sorpresa de que el mismo tiene una valiosa ayuda en un negacionismo interno, que le resulta a la sociedad dominada todavía más paralizante a la hora de poder reivindicar sus derechos.


 “La nación no se va a formar como una construcción de comunidades “inventadas” sin ningún pasado ni relacionada con ningún proceso previo. Más al contrario, va a resultar de un proceso de larga duración en la evolución de las relaciones étnicas, políticas, económicas, culturales y religiosas” (Ob. cit. p. 171). “Resulta evidente que la correlación entre el conflicto lingüístico y la formación de una nación no es común en todos los casos y, por consiguiente, en pocas ocasiones se puede considerar como una causa y una fuente directa” (Ob. cit. p. 69). “Una agitación mantenida bajo el estandarte exclusivo de la lengua..., no podía por sí misma mover los estratos populares de la nación hacia la causa patriótica” (Ob. cit. p. 24). “Ahora bien parece exagerado suponer que el significado simbólico de la lengua prevalece en general por encima del uso real” (Ob. cit. p. 99).


 Es más, la muy justificada voluntad de los miembros de la cultura minorizada, que pretende emular a la cultura dominante, puede convertirse inconscientemente, en la práctica, en un imperativo subordinador, por el que la sociedad verdaderamente dominada, queda en permanente relación de dependencia jerárquica, pues deja a un lado el necesario interés por ejercer el poder político, que así es monopolizado por los miembros de las elites de la nación conquistadora gobernante. Entonces las meras reivindicaciones lingüísticas por parte de la sociedad conquistada no amenazan el poder de los representantes políticos del Estado conquistador, estos pueden y usan dichas legítimas exigencias de la sociedad minorizada, manipulándolas para ajustarlas a sus propios intereses de poder. No obstante, en esa situación la lucha por el poder político, en el caso de haberla, se ve dificultada por la inevitable falta de confianza mutua entre la sociedad dominante y la dominada a la hora de participar en el poder político.

El balance libertador de las luchas nacionalistas vascas del postrero siglo es muy escaso -estatutos de autonomía y división territorial- si se compara con el referente de la existencia del Estado europeo propio, cuyo imborrable e irrefutado testimonio está vivo hoy en Europa. Único Estado el propio de Navarra que engloba, integra y garantiza la supervivencia de Euskal Herria. Romper y dilapidar el insustituible, e irreemplazable, acervo nacional de Navarra nos lleva a un callejón del que cada vez es más difícil encontrar la salida. Una solución a la minorización de nuestra lengua vasca no la hallaremos en un nacionalismo lingüístico que en la práctica no cuestiona la hegemonía política de los idiomas español y francés. Sólo desde la soberanía nacional y social, ejercida en el propio Estado de Navarra recuperado, podremos hacer frente definitivamente a la continua agresión, incluida la lingüística, de los dos estados conquistadores. Zenbat eta gehiago Nafarroa, orduan eta gehiago Euskal Herria.

Héroe olvidado

Héroe olvidado
 
La asociación Martin Ttipia, tenente de la vitoria navarra a finales de la primavera de 1199, busca reivindicar su figura. Agurain-Nabarra, Fernando Sánchez Aranaz.
 
Hace algunas fechas, DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA daba a conocer la presentación de una nueva asociación cultural, dedicada al estudio y la divulgación de la historia y el patrimonio de Álava, particularmente en su relación con la historia de Navarra. Esta asociación ha sido denominada por sus promotores como Martin Ttipia Kultur Elkartea y, lógicamente, la primera pregunta que surge es la del porqué de ese nombre. ¿Quién era Martin Ttipia?
 
Martin Ttipia era el tenente de Vitoria a finales de la primavera de 1199, cuando el rey de Castilla, Alfonso VIII, decidió violar los pactos firmados veinte años antes con el rey Sancho VI de Navarra, conocido por sus súbditos como El Sabio. Este rey había emprendido una labor de reconstrucción y de reorganización del reino, tras su elección en 1150 como sucesor de su padre, García V Ramírez. Este personaje había sido elegido rey por los navarros tras la división del reino pirenaico, debida a una conjura entre el conde de Barcelona, Ramón Berenguer, y el rey de Castilla, Alfonso VII, que eran cuñados, a la muerte sin descendencia de Alfonso I en 1134. Pero eso es otra historia.
 
Sancho VI, consciente de que la estabilidad del estado navarro pasaba por el control de la nobleza, dio fuero a distintas localidades, entre ellas, en 1181, la de Nova Victoria sobre la aldea de Gasteiz. Paralelamente distribuyó el territorio en tenencias, una de las cuales fue precisamente Vitoria. Esta organización del estado venía de lejos. El historiador Aitor Pescador, que ha realizado un estudio sobre este tema, afirma que aparece ya en la documentación del reinado de Sancho I Garcés, entre los años 905 y 925.
 
Así pues, las tenencias eran una especie de gobiernos comarcales, a cuyo frente estaban los tenentes, cuyo cargo no era ni vitalicio ni, mucho menos, hereditario. Eran funcionarios del estado. Antes el gobierno, concretamente en lo que se refiere a Álava, estaba en manos del Conde de Álava, un cargo que tampoco era hereditario, sino electivo, como corresponde al derecho pirenaico, por el que se regía el Reino. El último Conde de Álava fue Ioan López de Gebara, al que sucedió en 1177 Diego López, ya como tenente. La tenencia de Álava, que llegaba hasta la costa, fue luego subdividida en otras, creándose las de Zaitegi, Atxorrotz, Arluzea, Portilla y Vitoria, encomendada en 1181 a Pedro Ramírez.
 
Encontramos a Martin Ttipia como tenente de Vitoria en 1198. No se sabe mucho sobre él, su mismo apellido, Ttipia, el pequeño, parece más un apodo que un auténtico apellido. Al parecer era natural de Sangüesa y tras la toma de Vitoria fue tenente en Mendigorria, Azagra, Miranda de Arga y Milagro. Algunas fuentes lo sitúan también en Donibane Garazi. Lo cierto es que su nombre deja de aparecer en la documentación a partir de marzo de 1211.
 
el asedio de Vitoria El eximio historiador estellés José María Lacarra (1907-1987) relata los acontecimientos que condujeron a la caída de Vitoria y del resto de la Navarra occidental en 1200.
Antes, cabe que aclarar que en 1177 el rey de Inglaterra, Enrique II Plantagenet, emitió un Laudo Arbitral, después de escuchar las argumentaciones de los embajadores de los reinos de Navarra y de Castilla. Resulta oportuno resaltar que los embajadores navarros habían basado sus reclamaciones territoriales no en batallas ni en conquistas, como los castellanos, sino en la "fidelidad probada de sus moradores naturales".
 
El Laudo que, por naturaleza, era de obligado cumplimiento, no satisfizo a ninguna de las dos partes, pero sirvió para acordar un tratado posterior, en abril de 1179, en el que pueden leerse estas palabras: "Yo mismo, Alfonso, rey de Castilla, dejo a vos Sancho, rey de Navarra y a vuestros sucesores, Álava a perpetuidad para vuestro Reino, a saber, desde Itziar y desde Durango, dentro de las actuales [fronteras], exceptuando el castillo de Malvecín ,que pertenece al rey de Castilla; y también Zuvarrutia (Zuia) y Badaia, tal cual el agua cae hacia Navarra, excepto Morillas, que pertenece al rey de Castilla; y también a partir de ahí hasta Oka y desde Oka según divide el Zadorra hasta que desemboca en el Ebro". El original está en latín.
 
A pesar de todo ello, José María Lacarra cuenta que en la primavera de 1199 Alfonso VIII, rompiendo el pacto, remontó el valle del Zadorra y puso sitio a Vitoria. Mientras la villa resistía el cerco, los castellanos sometían a otras poblaciones de Álava y Gipuzkoa. El rey de Navarra, entonces Sancho VII el Fuerte, se trasladó a al-Andalus para pedir ayuda al sultán al-Nasir. Nueve meses después, en enero de 1200, los vitorianos no podían más y, con la mediación del arzobispo de Pamplona, llegaron a una tregua para poder entrevistarse con el rey Sancho VII, quien ante la imposibilidad de socorrerles, les dio permiso para capitular.
 
Otros autores sitúan la presencia de Sancho VII en al-Andalus e, incluso, en Marruecos, en el contexto de una alianza de ayuda mutua con el sultán, aunque otros creen que ofrecía su apoyo militar a cambio de caudales para las arcas de su Reino.
 
En la literatura
 
Estos acontecimientos han sido novelados por el escritor Pello Guerra en su obra Vitoria, asedio al Reino de Navarra. En ella, destaca el heroico papel desempeñado por el tenente Martin Ttipia y por todos los vitorianos, resaltando que su resistencia, durante nueve meses, al mayor ejército de la península Ibérica supuso una impresionante demostración de lealtad hacia el Reino de Navarra.
 
A Pello Guerra, por ejemplo, le causa asombro que esa muestra de heroísmo sea olvidada de forma tan sistemática, ya que, en sus palabras, "por una parte, recuerda el titánico esfuerzo de los vitorianos por seguir siendo navarros y, por otra, pone en evidencia de una manera dramática que hubo una conquista a sangre y fuego por parte de Castilla".
 
Otro escritor, Javier Díaz Húder hace a Martin Ttipia protagonista de su novela, Un rey de extraña nación, en la que le sitúa hacia el año 1215 en la corte del duque Teobaldo de Champagne, en el contexto de la cruzada contra los cátaros y la sucesión del reino de Navarra. En este libro se insinúa una desavenencia de Martin Ttipia con su rey Sancho VII, en el sentido de que éste no habría querido auxiliar a los vitorianos. Tanto la documentación existente acerca de la postura del rey ante la invasión castellana, así como el hecho de que tras la toma de Vitoria fuese nombrado tenente en otros lugares, desmienten esa versión.
 
Como puede comprobarse, la información acerca de Martin Ttipia no es abundante. Por ello, la asociación que lleva su nombre se ha propuesto como objetivo la investigación sobre este personaje. No sólo eso, sino que además consideran que Vitoria-Gasteiz está en deuda con él, por lo que mantienen el propósito de plantear al ayuntamiento de la ciudad la dedicatoria de algún entorno en la antigua Villa Suso, la villa navarra de Nova Victoria, a su memoria.

2013/04/10

Aberri Eguna: Orreaga Abuztuaren 15a

Aberri Eguna: Orreaga Abuztuaren 15a - Roncesvalles 15 de Agosto

 
 "Se debería de fijar en un día que se celebra la victoria de Vasconia. En mi opinión, una fecha así, histórica en Vasconia, ha sido el 15 de Agosto, donde los vascos reventaron el ejército de Francia en Roncesvalles. Esta victoria de los vascos se conoce en todo el mundo. Y así, en vez de estar lloriqueando por la muerte y resurrecc...ión de un dios extranjero, los vascos antes de que a su pueblo viniese un Dios extranjero, podrían celebrar las acciones principales y conocidas que en su Historia han realizado. Tal como los flamencos tienen su día nacional la celebración de la victoria de "la batalla de las espuelas de oro" contra los franceses en Kortijk y los patriotas alemanes tienen el día nacional el día que los germanos bajo la dirección del jefe Arminius destruyeron las legiones de Varus." F. C. Krutwig Sagredo

"Euskalherriaren garhaipen historiko bat hospatzen den egun batetan finkatu behar lizateke. Neure aburuz hunelako fetxa historikoa Euskalherrian, Orstaroaren (Abuztuaren) 15/a izan da, noiz euskaldunek Frantziaren harmada Orreagan suntsitu bait zuten. Euskaldunen viktoria hau mundu osoan ezagutzen da. Eta hunela kanpotar iainko baten heriotza ta phizteaz xinta-mintaka egoitearen ordez, euskaldunek, beren herrirat kanpotar iainko hori ethorri baino lehen, beren Historian iaraietsi duten ekhintza nabusiena ta ezagutuena hospa lezakete. Hunen araura flamenkoek bere nazional jaiaz, Kortijken frantsesen kontra irabazi zuten "urrhezko ezporen bataila" hospatzen dute, eta Alemaniko patriotek beren nazional jaia bezala germanoek Arminius buruzagiaren manupean Varusen legioneak deuseztu zituzten eguna dute."  F. C. Krutwig Sagredo


 

 Aberri-Egunaren erran-nahia orain eta lehen

1. Izakaria

1936/ko gerlaren aintzinean, PNV/k euskal jai nazional bat organizatzeko asmoaz, bere izpiritu klerikalaz, Jahve-iainkoaren Jesu Khristo alegia-semearen pasionean pentsatzen zuela, Pazko iudu-iai zaharraren fetxa hautatu zuen. Hunela ere, Syrian eta bertze lurralde asiatikoetan sorthu mytho massokhistak euskal politikan sar-araziak ziren. Hortakotz erraz enthelega diteken nola bertze herrietan ia bethi herriaren verthute militariak pizteko eta hospatzeko diren nazional-jaiak, Euskalherrian massokhismuaren haziaz sorthu zen Erlisionearen eta Politikaren nahasmendua, herri primitivuetan ekhandua izaiten ohi da, bainan batera-ioaite hau bethi kultu ethnikoez egiten den bitartean "euzko" aberzaleek batera ioaite hau Euskalherria menperatzailea bezala ethorri zen kultu iuduaz egina zen. Halakotz, egiazko euskal tradizionean bethi ikhus genezakean nola euskal buruzagi autentikoek kanpotar kultu semitikoa sartu zenetik, bethi erlisione ta politikaren artean oso berezgo garbia egiten ohi zuten. Bainan Euskalherrian bigarren Karlotar gerla danik sartu ziren espainolkeria, ta klerikalismo errotikako espainola ere, geroagoko euskal Politikan agertzekoak ziren, Hunela ere PNV./aren slogan klerikala enthelega behar dugu, "Nosotros para Euzkadi y Euzkadi para Dios" erraiten zutena. Horrela ere Aita Iberok bere "Ami Vascoan" ethorkizuneko linea politiko bat argi-ta-garbi finkatzen zuen, euskal Politikak Vatikaneko linea politikoaren araura ioan behar zuela pentsatzen bait zuen. Bainan Euskalherria bezala, menperatuta dagoen herri batek, bere egokera sozio-politikoaz konszientzia hartzen duen guztietan, Vatikanu bezalako erakunde mundutiar batez, hau da: bere politika menperatzaileen interessen anzora agitzen dituen systema ideologikoaz, konfliktuan sartzen da. Gerlaren aintzinean euskal "jelkideen" mentalitate klerikalean enthelega, bai eta batzuetan ere desenkusa, dezakegunak ez diroke eduk ethorkizunik egokera osasuntsu batetan.

Lehen-lehenik zergatik Pazko eguna? Giristinoentzat Pazko-iaiak ez zuen phesta hunek iuduetan zedukan signifikantza politikorik. Iuduen mythologian Iahve-iainkoak bere herria, Pharaonen menpetzatiko iaregintza hospatzen zen. Huni aitzi, giristino guztiek egun huntan, orain hospatu nahi lukete nola beren iainko-semea den Jesu Khristok bere heriotz violenta massokhistaki bere iainko-aita sadikoari, Gizarte guztiaren redempzionearen gurariaz, eskaintzen dioen. Hunelako sentimendu perversoak eta izpiritu bihurriak Asia Hurbilean eta bertze lekhuetan ere izanik dira, bainan, ala Jainko! Politikatik at utzi behar genituzke mundu moderno batetan. Hunela ere "Aberri"-egunak bere baitan masokhismuaren hazia eramaiten zuen, eta euskal Politikan sar-arazi.

1937/an euskal tropak Españaren kontrako gerlan derrotatuak zirenean, Zumalakarregik Xahoren liburuan egiten zuenaren orde, hau da zanpatzailearen kontra gorrotoa phredikatzearen orde, "Iahve-iainkoari, Munduak egiten zituen pekatu guztiak xahutzeko, Euskalherriak sufritzen zuen pairamendua", irantzi gixaskilen gogoaz, eskaintzen zerauzkioten. Massokhismoaren massokhismoa ta guztia massokhismoa! Irantzien vizioak verthuteak bilhakarazten!

"Aberri" egunaren berpiztea, 1963/n Itxasuan gerthatu zen, Iphar-Euskalherrian sortzen zen "Enbata" izeneko taldearen lehen bilkurean. Berpizte huntan ere ba dadukagu "genus loci" delakoaren ondorioa. Ipharraldeko euskaldunek "ekhaitz" bat sortzearen orde, "enbata" gozo bat baizik ez bait zuten phizten. Bainan Hegoaldeko Euskalherrian, lehenago zurezko ezpataz antholatzen ziren gudulari folkloristen maskaraden orde... eta batez ere euzko politikari zaharren elhe-melhezko iarkitzaren, erresistentzia verbalaren orde, gazte batzu bertze moduetako iarkitzaren, pentsatzen hasi ziren, hortakotz ere euzkotarreroen politika vascongadoaren orde, gathazkalarien nazional politika batetan pentsatzen zuten euskaldun batzuek. Eta baldin Euskalherriko nazional batasunaren erakhustekotz, zubi batez bildurik eta muga antinatural batez bereizirik dagozen Hendaia ta Irun-Irantzu hiri biritsietan euskal batasunaren Aberri-eguna aphailatzen ba zen, Politika vascongadoaren iarraitunek bertze lekhu batetan beren phesta anti-nazionala aphailatzen zuten.

Bigarren epokhan huntako "aberri" egunen importantzia zertan zetzan batez ere? Urthean behin organizatzen ziren giza-oldeen mobilizakuneak ziren... Dena dela, urthean behin izanagatik, ba zegoen hobeki ta urthean behin lehenago ethorten ohi zen "Gaboneko" messaddea baino gehixeago zen, batez ere hunekin euskal iarkitzaren izpiritu berria hedatzenago zatekean.

Francoren heriotza danik orain, frankismo berri bat sorthu da, frankismo kamuflatua alegia, UCD-aren izenaz. Hunelako egokeraren aintzinean zer egin? Berriro elhe-melhezko iarkitzari itzuliko dire euzko politikari kalakazaleak-a? Ala Madrileko Gubernuaren fedetzarra ikhusten eta nabari den bitartean bertzelako methoduei euskal gathazkalariak iarraikiko zaizte?

Bainan nola gauza guztietan beharrezkoena dena "izpiritua" bait da, halatan ere euskal gathazkan garhaitzeko gogoak, massokhistez bertze prinzipiotan bere phutza hartu behar luke; gathazkalari herri maskulinetan gerthatzen ohi den araura, euskaldunek ere, beren nazional-jaia... Euskalherriaren garhaipen historiko bat hospatzen den egun batetan finkatu behar lizateke. Neure aburuz hunelako fetxa historikoa Euskalherrian, Orstaroaren 15/a izan da, noiz euskaldunek Frantziaren harmada Orreagan suntsitu bait zuten. Euskaldunen viktoria hau mundu osoan ezagutzen da. Eta hunela kanpotar iainko baten heriotza ta phizteaz xinta-mintaka egoitearen ordez, euskaldunek, beren herrirat kanpotar iainko hori ethorri baino lehen, beren Historian iaraietsi duten ekhintza nabusiena ta ezagutuena hospa lezakete. Hunen araura flamenkoek bere nazional jaiaz, Kortijken frantsesen kontra irabazi zuten "urrhezko ezporen bataila" hospatzen dute, eta Alemaniko patriotek beren nazional jaia bezala germanoek Arminius buruzagiaren manupean Varusen legioneak deuseztu zituzten eguna dute.

2. Politika ta hizkuntza

Orain, "Aberri" egun delakoa, Euskalherriaren etsaiek berentzat rekuperatzen dutelarik, hiltzen denean, PNV/ganik UCD/gana iragaiten delarik... eta gure aburuz egiazko Euskalherriaren nazional jaia hospatzekotz bertze egite historiko bat bilhatu behar dela pentsatzen bait dugu; halatan ere, jai hunen izena egian errotikako euskaraz denz hauteman behar genduke. Lehen lehenik "aberri" hitza "patria" delakoa ahal da? Euskal garbizaleek, beren kultura españolaz, euskarazko hitzak eratu nahi zituzten guztietan, pentsatzeko kriterion bat baizik ez bait zuten, halatan ere kanpoko janzkiaz "euzkerazkoa" zen hitz garbia, bere barnako egituretan bethi español ziren hitzak ekhoizten zituzten. Inglesez ez dago "patria" graikarazko elhearen hitzez-hitzezko itzulpenik. Graikaraz patria (patriá) h itzak erran nahi zuen zera zen: familia, leinu, hatz, ias, ethorki. Hortakotz, sentzuan: gurasoen ganik semeak gana ethorten den gauza, belhaunez-belhaun observatzen den ohidura da. Haren adjektivua patrioj (patrios) zen. Beraz... euskaraz "patria" erraiteko zentzuan aski da: herria... edo zigurtatzenago delarik: sortherria.

Euskarazko "herri" hitza, hitz biziduna bait da... mytho batetaz bethea dago, ezen hitz bizi guztiak bethi nahi-eta-ez mythozkoa bait dira, eta mythorik ez dutenetan bethi hilak bait dira. Hunelako hitz mythiko baten aurkhaz-aurk hitz logiko batek... materializatu kontenutu bat daduka... ezin-aldatuzkoa,... bainan nola bizia aldakuntzetan bait datza, halatan ere... jakintzazko hitzak bethi momiak dira:... momiek dudarik gabe aldatzeke mendez-mende irauten dute,... bainan bizigabeak dira.

Euskaraz "Euskalherria" diogunean,... euskaraz mintzo den giza-hatz bizi batetan pentsatzen dugu... Beraz euskaldunen iasa, "herri" bat direla erraiten dugunean, Itsasaldeko Europa zaharrean: "arraza", —eta terminologi berrian: "ethnia"—, erraiten den zeran pentsatzen dugu... eta "herria" gure begien aintzinean bizirik dagoen zera da. Zera hunek, gorphutz bizi bat bait da, bere burua bai ba daduka, german hizkuntzetan "volk, folk" hitzarekin gerthatzen den araura, eta hizkuntza romanikoetan gerthatzen ez den araura, zeinetan "populus, peuple, pueblo, popolo... eta." erraiten den guztietan bethi, politiko gizarte systema baten gizateli beheraz, gizartearen buruzagiei aurkaz-aurk, kulturgabeak kulturdunei aurkaz-aurk, pentsatzen bait da. Beraz herria, "nazioneari" hurbil dagokion hitza da, graikarazko eqnoj (ethnos) hitzari hurbil ere bai; bainan "populua" "statu" hitzaren askazigoari hurbil dagokio, graikarazko dhmoj (dêmos) hitzari bezala.

Eta nola herri guztiak, herri biziak bethi mythoan bizi bait dira, halatan ere herrien nazional jaiez bethi bataila mythikoetan pentsatzen da... eta herri batek bere jaregintza ardietsi duenean, herriaren statugintzaren eguna, herriaren askatasunaren proklamakuntza hospatzen du.

Statu gabe bizi diren herri menperatuek bai ba dute iazargo bat... eta iazargo hau, Maok ere, ongi ikhusi zuen bezala... ez da herriaren barnako iazargorik, baizik eta menperatzailearen kontrako iazargoa. Hunen araura iai mythiko baten bidez symbolizatzen dena ait litz... helburua!, menperatu klassietan, "sozialismua" ere, hunelako helburua den bezala. Herriak bere askatasuna ardietsi duen mementuan danik... helburu hori ez da aldatzen bainan egikortasun berri batetan fitsatzen da: statuaren egikortasunean. Herri guztiarentzat dudarik gabe "statuaren" lortzea... oso harma importanta da... herriak bere izpiritua dadukan ber.

Hunela Statuarekin nahiz Statuarengabe... herri batbederak bere buruari daronsan mytho bat daduka... Mytho huntaz, helburu bat aurkezten da... eta bethi egunoroko egikortasunenean egon gabe... mytho nazionalak ethorkizunaren kreatzaileak dira... ezen izaikari oro... egikortasunean egon baino lehen gizonen izpirituetan bait dago... Herrien ethorkizuna... mythodun gizonen bidez eratzen dira... eta mythorik ez dutenak... bizkarroiak baizik ez bait dira. Hortakotz euskal nazional jaia bezala egun bat mythiko kontenutuaz haukeratu behar dugu, lizen gure ethorkizuneko egia.

F. C. Krutwig Sagredo

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda
ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

Orson Welles in Navarre

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

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