SOBERANÍA DE NAVARRA by Nabartzale bilduma. Este es el correo para escritos, artículos, comentarios y sugerencias. Los artículos, escritos y comentarios deben estar debidamente firmados por su autor o autora en formato Word. Solo se publicaran aquellos escritos que estén realizados desde la independencia y soberanía de su autor o autora siguiendo los criterios editoriales de los miembros de NABARRAKO BURUJABETASUN-SOBERANÍA DE NAVARRA. nabartzale@gmail.com

2010/08/31

Estado de Nabarra. El liderazgo

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. El liderazgo
Soberanía de Navarra

“Estamos necesitados de ver algo que pueda cambiar el mundo”. Koldo Saratxaga, líder empresarial nabarro.

“Nunca dudes que un pequeño grupo de gente reflexiva y comprometida pueda cambiar el mundo. En verdad es lo único que siempre lo ha hecho”. Margaret Mead, antropóloga estadounidense.

El liderazgo: Es la capacidad de influir, motivar, organizar y llevar a la acción para el libre logro de sus fines y objetivos, a las personas, grupos y sociedades, en un marco de valores. El liderazgo es un potencial que se realiza de muchas maneras y en situaciones muy diferentes. Está muy relacionada con el cambio y con la transformación a nivel individual o colectivo.
Es opción pero también oportunidad, no para un grupo escogido sino para muchas personas más, en su respectivo medio; familiar, educativo, profesional, deportivo, social, científico, político, etc. Por eso más que definir el líder conviene pensar en el liderazgo como una capacidad que puede desarrollarse a partir de un potencial muy variado en las personas y grupos.

El liderazgo conlleva intrínsecamente la condición de supervivencia y crecimiento de una sociedad, en nuestro caso la Nabarra. El liderazgo es-una idea de Drucker-busca resultados para todos, no simplemente popularidad, fama o seguidores. Hay seguidores si los resultados se dan. Es también un estilo de vida que conduce a transformar una sociedad. El liderazgo se hace, se construye en cada uno, a través de la excelencia personal. La construcción del liderazgo es tarea ardua y tenaz, pero la sociedad Nabarra lo necesita y el lugar donde comienza es el sitio de estudio o de trabajo diario.

Construir el liderazgo, dentro de una visión renovada y renovadora, es estar a la ofensiva, no a la defensiva; es primero construir un sueño y luego tratar de hacerlo realidad, y ese sueño y esa realidad es la recuperación de la Soberanía, la territorialidad (desde Atapuerca hasta Foix-Andorra, y desde Burdeos hasta el Moncayo) y el Estado Baskón de Nabarra, poniendo todos los medios necesarios sin descanso, con motivación y auto responsabilidad. El problema de nuestra sociedad actual no es el de líderes carismáticos, de maquinistas para la locomotora que mueve la sociedad, sino de vías para el tren (buenas bases) y de agujas (los líderes) que señalan su dirección correcta y lo conducen a la meta fijada de antemano.

Puede ocurrir que uno piense que las circunstancias son las más difíciles, las menos oportunas, que para eso seria mejor pensar en otra época. Pero, como afirma Dickens “el peor momento es el mejor momento”. Esta es la época que nos ha tocado vivir y en la que debemos dar el giro copernicano a la crisis de nuestra sociedad. Esto es lo propio de los líderes; asumir la responsabilidad cuando otros huyen de la tarea, por cobardía, por temor, por intimidación o por dinero.

El papel de los líderes y el liderazgo es como bien decía el especialista en filosofía de la historia Arnold J. Toynbee: “El crecimiento de las sociedades humanas se explica por la presencia de unas minorías o personalidades creadoras que dan siempre respuestas exitosas a los retos del medio y qué, en razón de su integridad y de sus compromisos con el grupo, son libremente seguidas por la mayoría”.

El liderazgo en nuestro País debe de estar imbuido del binomio "idioma nacional-EUSKARA-más historia nacional-HISTORIA DEL ESTADO BASKÓN DE NABARRA-" y la ideológica basada en nuestra propia idiosincrasia; esta es la esencia del “Derecho Pirenaico”, todas las ideologías tendencias y aperturismos provenientes del exterior deben ser tamizadas por nuestro propio patrón, con estos mimbres jamás caeremos en errores ya pasados que nos han conducido a la nefasta situación actual.

El liderazgo incluye el “dar respuestas exitosas a los retos del medio” exige pensar en las necesidades personales pero, sobre todo, de la familia, de la escuela, de la Universidad, de la empresa y de la sociedad Nabarra en general. Desde lo personal se dan respuestas exitosas si, como miembros de una sociedad se esfuerza cada uno, en ser y en dar, más que en, tener y acaparar. Hoy en día lo más decisivo no es el dinero sino el capital humano, el capital intelectual, la persona y sus valores, su dignidad y sus derechos humanos. La trilogía de la plata. El poder y el placer debe de ser destronada por esta otra: ser, servir solidaridad. (Derecho Pirenaico, antes leyes que reyes).

El liderazgo basado en la integridad individual y colectiva de la sociedad Nabarra y el compromiso de valores. La integridad se da si hay en las personas que componen un pueblo, principios y valores que se reflejen en su conducta individual y colectiva en la vida social. No existe un listado fijo de valores sobresalientes del liderazgo pero deben destacarse los valores éticos (Compromiso, rectitud, honestidad, lealtad, responsabilidad y justicia).

El liderazgo de los valores tiene que interiorizarse, hacerse práctica habitual, modo de conducta consciente, para llegar a obrar de acuerdo con ellos sin que haya que explicitar en cada caso la intención o la conciencia de vivirlos. El liderazgo es seguido libremente, si da respuestas exitosas, si es íntegro y ejemplar para la sociedad o pueblo a la cual sirve. El liderazgo lleva a conjugar el nosotros, y esto implica participación social, estructuras justas y solidarias, dialogo y una democracia real asentada en el “Derecho Pirenaico junto con el sistema del contrapoder que ejercían los Infanzones de Obanos pero reactualizados” esto implica una gestión del desarrollo Integral de la sociedad del Estado de Nabarra.

Este es el liderazgo que debe ofrecer el pueblo nabarro, el pueblo más viejo de Europa, y compartir nuestro “ser y estar” con el resto de pueblos del mundo. Haciendo realidad aquella frase del insigne nabarro de la villa de Urretxu Joxemari Iparragirre: “eman eta zabalzazu munduan fruitua”.

2010/08/29

Iruinea, agosto de 2010

Iñigo Saldise Alda
Insumisión e insubordinación electoral
Soberanía de Navarra

Una de las principales claves políticas que debemos desarrollar los nabarros y nabarras en la total extensión de nuestro territorio, ante un “nuevo compromiso” de unas nuevas elecciones promulgadas éstas bien desde el reino de España o desde la república de Francia, siempre buscando de forma real el beneficio de nuestra opción soberanista, independentista o estatalistas, es explícitamente la total insumisión e insubordinación a esas urnas impuestas por dichos imperios colonizadores, pues con ellas dichos estados impositores solo buscan legitimar sus ilegales conquistas militares, sus asentamientos coloniales e incluso tapar sus continuados genocidios, tanto físicos, como políticos y culturales realizado de forma violenta y sistemática contra el Pueblo más antiguo de Europa.

Debemos tener presente, que tanto el soberanismo como el independentismo, parte del principio sólido de la existencia de una comunidad política o Nacional, buscando con ello ser reconocida como un sujeto con auténtica identidad política propia. Para ello, ésta debe de estar dotada de los atributos correctos correspondientes a la soberanía y a la independencia.

Actualmente la situación política que vivimos los nabarros y nabarras a ambos lados del Pirineo, es la de contar con una falta sistémica de unidad de acción política en el orden interno dentro del denominado ámbito soberanista y/o independentista, que finalmente genera una situación de dependencia y subordinación de los ciudadanos y ciudadanas con respecto al inexistente poder político generado por los partidos políticos dados de alta en el reino de España y/o la república de Francia; así pues, la supuesta búsqueda de la independencia y/o soberanía, que predican constantemente dichos agentes o partidos, es realmente inalcanzable desde el básico planteamiento de participación en las diferentes instituciones impuestas a las que acuden; sencilla y llanamente al estar completamente subordinadas a las reglas, normas y constituciones de los imperios colonialistas español y francés, que finalmente cierran cualquier puerta hacia la libertad al Pueblo-Nación nativo del Continente Europeo.

Para los verdaderos independentistas y soberanistas de este País, Nabarra, la soberanía e independencia siguen manteniendo los mismos caracteres que marcaron el nacimiento del Estado Europeo de Nabarra, siendo el más significativo de todos ellos, el amor por la libertad. El Pueblo-Nación de Nabarra, encontró la afirmación de su identidad en su continuada defensa ante las continuadas y violentas agresiones a lo largo de los siglos, provenientes del estado de España (Castilla-León y Barcelona-Aragón) y del estado de Francia; y no solo a través de una defensa militar, sino también mediante una continuada acción política y diversos apuntes diplomáticos en materia internacional, algo que incluso perdura a día de hoy en las labores de aquellos y aquellas que buscan la recuperación de nuestra libertad.

Pero en cambio, la labor de esos agentes que se presentan en elecciones impuestas al Pueblo-Nación de Nabarra, e incluso aquellos y aquellas que participan consciente o inconscientemente en la legitimación de nuestra esclavitud, con el mero y simple acto de votar con papeletas españolas o francesas, son ciertamente sumisos y súbditos de un rey español o de un presidente de republicano francés, acentuando así la subordinación del Pueblo Nabarro al pueblo-nación española o al pueblo-nación francesa, de forma que sólo desde lo que es una identidad política española o francesa se puede observar a dichos agentes, partidos, ciudadanos y ciudadanas.

Para concluir solo quiero decir alto y claro que nuestra emancipación colonial vendrá mediante la total insumisión e insubordinación política ante las urnas imperialistas española y francesas, demostrando de esta forma al Mundo que verdaderamente no somos ni españoles, ni franceses. Solo mediante la continuada desobediencia política, civil y fiscal allanaremos sustancialmente el camino que lleva hacia nuestra absoluta libertad. Solo mediante un ejercicio continuado de la independencia, ésta podrá ser finalmente alcanzada y definitivamente, solo mediante la formación de un Gobierno Propio, Unitario y Plural se trabajará indudablemente de forma independiente y soberana.

2010/08/28

Estado de Nabarra. Política de los invasores ante el Fuero Nabarro

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. Política de los invasores ante el Fuero Nabarro
Soberanía de Navarra

"¿Acaso no destruimos a nuestros enemigos cuando los hacemos amigos nuestros?" Abraham Lincoln Dieciseisavo presidente de los EE.UU.

Política de los invasores ante el Fuero Nabarro: El Reino de Nabarra ha sufrido numerosas invasiones a lo largo de su historia hasta su total ocupación, como por ejemplo la invasión castellana del año 1076, que fue llevada a cabo por su monarca Alfonso VI. El invasor castellano tras presentarse y ocupar junto a su ejército Naiara y Calahorra, jura ágilmente a continuación el Fuero de origen nabarro de cada lugar, buscando con ello asentar la ocupación militar extranjera. A su vez, el caos existente en el Reino vasco(n) tras el magnicidio de Sancho Garcés IV en Peñalen, facilitó la labor del invasor castellano, verdadero instigador del magnicidio todo hay que decirlo, quién compró a base de títulos nobiliarios hereditarios a diferentes tenentes, aceptando a continuación y sin rechistar el Fuero existente en cada una de esas comarcas, que supuestamente estos vasco(ne)s defendían. El más significativo de estos tenentes desertores es Lope Iñiguez, cuya traición le valdría la concesión por parte castellana del título hereditario de señor de Vizcaya. Tras la incursión y el posterior asentamiento de la ocupación en la Alta Nabarra por parte española, concretamente por tropas castellano-leonesas y aragonesas, los traidores a su patria que principalmente eran pertenecientes a la denominada facción beaumontesa, intentan sin éxito que el rey español Fernando el Falsario, cumpla los Fueros de Nabarra, algo que realmente desde el primer instante no logran, ya que los españoles imponen la figura del virrey, dándose así el mayor contrafuero posible al gobernar a los nabarros un extranjero, como lo demuestra el nombre del Fuero del año 1528, al cual se le llama Reducido.

Los nabarros consiguen mantenerse soberanos al norte del Pirineo hasta el año 1620. El rey de Nabarra, Enrique II el Sangüesino, promulga en el año 1551 el Fuero de Bearne, Vizcondado éste unido al Reino Pirenaico desde el año 1484. En su Preámbulo se percibe un claro sentido democrático a la hora de la elección del soberano, siendo éste siempre posterior a las libertades del Pueblo Nabarro. Evidentemente es el logro de todo un proceso que va cogiendo fuerza tras el nuevo acceso a la Corona de Nabarra de nuevo de dinastía Pirenaicas, Foix y Albret, quizás para poder apoyarse decididamente en los Estados Generales. Dicho esbozo se comprueba con gran potencia en la crisis de la pérdida de la independencia de Nabarra. Por tanto la soberanía del rey y a la vez la del Estado y de la Nación, es sostenida principalmente por las Universidades, Comunidades vecinales, el Pueblo o Tercer Estado, en contra posición de las monarquías totalitarias vecinas de Francia y España. El Preámbulo del Fuero de Bearne se hace referencia directa a un origen electo del soberano por el pueblo, y esto es debido a ser una consciente decisión política, que también aparece en el Fuero Antiguo del año 1234, en una obra legislativa del año 1511, incluido incluso en el Fuero Reducido del año 1528 ya bajo imposición española, y en Fuero Moderno de Nabarra del año 1645 ya bajo imposición francesa. Enrique III de Nabarra, llamado por nosotros el Bearnés, el Nabarro por los franceses antes de ser coronado como Enrique IV de Francia, siendo conocido desde entonces como el Grande, en el año 1607 dejaba bien claro en su testamento que el Reino de Nabarra pertenece a sus antepasados, la dinastía de los Albret, documento que es ocultado malintencionadamente por los franceses a la Corte soberana de Nabarra, tras ser asesinado el Bearnés por el complot franco-español-vaticanista, a través de la mano ejecutora de un fanático católico, el jesuita Ravaillac.

Su hijo el delfín de Francia, Luís de Bourbon, realizada en el año 1610, mismo año de la muerte por asesinato de su padre, un comunicado en el cual presenta su renuncia para si y sus descendientes al título de príncipe de Biana, y se niega a presentar en la Corte del Reino de Nabarra, lugar donde debía ser educado para poder así poseer dicho título nabarro. Este título es un paso obligado para ser el heredero de la Corona de Nabarra desde que en el año 1432 después que lo creara Carlos III el Noble. Un año después, en el año 1611, el Cardenal Riquelieu, regente de Francia, elabora el nuevo Fuero para el Reino de Nabarra que todavía permanecía soberano al norte del Pirineo, el cual ciertamente no llega a editarse hasta el año 1645 por la resistencia frontal de los nabarros, ya que se había suprimido el previo del juramento del propio Fuero por el rey.

El Preámbulo del Fuero de Bearne del año 1551, es donde se hace referencia expresa y directa al origen electo(29) del soberano por parte del Pueblo, y esto se realiza mediante una consciente decisión política, la cual también aparece en el Fuero Antiguo del año 1234, y en una obra legislativa del año 1511. Incluso es incluido en el Fuero Reducido del año 1528 ya bajo imposición española, y en Fuero Moderno de Nabarra del año 1645 ya bajo imposición francesa. Tanto españoles como franceses lo utilizaron como mera fórmula de control sobre los nabarros, adecuándola siempre a sus intereses imperiales. Ya en el año 1789, el año de la revolución francesa, es cuando los Fueros de Nabarra, que aun amparaban en cierta medida los derechos de los nabarros, son eliminados por los revolucionarios franceses en beneficio de la gran Francia. El 11 de noviembre del año 1789 la Asamblea Nacional decreta que Francia sea dividida en departamentos y posteriormente, el 12 de enero del año 1790, se crea el departamento de los Bajos Pirineos, hoy conocidos como Pirineos Atlánticos, quedando así eliminado el Estado de Nabarra al norte del Pirineo, después de haber perdido a manos revolucionarias francesas su calidad de Reino, sufriendo la supresión del Parlamento de Nabarra situado en Pau y el Derecho Pirenaico es eliminado pese a la defensa feroz realizada durante ese periodo por el síndico Etienne de Polverel.

Mientras al sur de Pirineo, las provincias Vascongadas y la Alta Nabarra, ésta última parte del territorio vasco(n) todavía mantenía la denominación de Reino de Nabarra, logran mantener un Fuero similar al que poseían los nabarros al norte del Pirineo y parecido entre dichos territorios divididos, de una forma bastante mermada por la imposición española. Ante una nueva intentona de eliminar completamente dichos Fueros por parte de los llamados liberales españoles, ya que estas Leyes aún protegían a los naturales del País en materia económica e incluso de excedencia en las quintas militares españolas, los vascongados y navarros optan y se posicionan por el pretendiente absolutista al trono español de la casa de Borbón, Carlos María Isidro de
los Dolores. Como bien nos indica el historiador Mikel Sorauren en su obra Fueros y carlistada, la sociedad vasco-navarra no defendía la opción de Carlos en virtud a su legitimidad, ya que realmente éste carecía de la misma para acceder al trono del Reino de Nabarra, sino que se decantó por este pretendiente ante su juramento de defender los Fueros vasconavarros e incluso, si nos atenemos a lo que se hicieron eco unos observadores internacionales de la época, una parte de los carlistas vasco-navarros eran partidarios de la independencia, la cual se sustentaría en la figura del general Tomás de Zumalakarregi como rey de Nabarra y señor de Bizkaia, según recoge en su trabajo el erudito José María Azcona. Esta información deja claro que el carlismo no buscaba la independencia de la Nación Nabarra, sino el mantenimiento del régimen absolutitas para los reinos de España y Nabarra bajo la ilegítima Casa de los Borbón, al menos esto último en lo que se refiera a nuestro Estado, Nabarra.

Tras el traicionero abrazo de Bergara del año 1839, el cual ponía fin a la I guerra carlista los españoles imponen la mal llamada Ley Paccionada. En esta ley se aceptan todas las reformas políticas, institucionales, legislativas y judiciales que imponía la monarquía liberal española, en detrimento de los Fueros vasco-navarros. La Alta Nabarra dejó de ser oficialmente un Reino y pasó a ser una más de las 49 provincias españolas en que había dividido el reino español el ministro Javier de Burgos en el año 1833, por tanto desaparece la figura del virrey, la institución de las Cortes de Nabarra y se pierde la independencia legislativa y judicial. Este proceso impositivo fue abiertamente criticado por Ángel Sagaseta de Ilurdoz Garraza, último síndico de las Cortes de Iruñea, el cual sufrió el castigo, por parte española, al ser desterrado a Valencia. La imposición de las leyes españolas, en detrimento del Fuero nabarro, supuso muchos cambios para la sociedad nabarra. Se estableció el servicio militar obligatorio que produjo importantes y graves alborotos, las aduanas se trasladaron del Ebro a los Pirineos y se perdió la capacidad de emitir moneda propia. Sólo se mantuvieron algunos asuntos fiscales y administrativos siendo gestionados por la Diputación provincial.

La defensa de los Fueros vasco-navarros a lo largo y ancho del siglo XIX, se vio reflejada con dos nuevas guerras carlistas. Por los defensores de los Fueros. En el año 1875, el autoproclamado como rey de España, Carlos (VII) María de Borbón y Austria- Este, jura los Fueros ante el árbol de Gernika. Un juramento cargado de pasión y romanticismo del cual no olvidará hasta el final de sus días. Un año después finalizará la III guerra carlista, con una nueva derrota de los defensores de los Fueros. Nada más terminada la contienda, el presidente del consejo de ministros español, Canovas del Castillo, citó a los representantes de las Diputaciones vascas. Canovas estaba decidido a introducir, acogiéndose a lo dispuesto en el artículo II de la ley española de 1839, las modificaciones necesarias para acomodar los Fueros a la “unidad constitucional” del reino de España. Las posibilidades de alcanzar un acuerdo se disiparon pronto. Si la fe del proyecto político del ministro español estaba manifestada por su incompatibilidad con la exclusión fiscal y militar de las provincias vascongadas, hizo que los representantes de las Diputaciones vascongadas no renunciaran a ninguno de los fundamentos del régimen Foral.

Pero en las cortes del reino de España, los parlamentarios vascongados no encontraron ningún tipo de apoyo a sus reclamaciones y los Fueros vascongados fueron abolidos por la ley española del 21 de julio de 1876. El siguiente objetivo español fue el de abolir el Fuero residual existente en el antiguo Reino de Nabarra, que tras la imposición por parte española de la Ley Paccionada del año 1841, solamente consistía en algunos asuntos fiscales y administrativos, los cuales eran gestionados por la Diputación provincial de Nabarra. Así dentro de la vorágine impositora española, el ministro de hacienda español Germán Gamazo, intenta mediante la ley de presupuestos españoles de los años 1893 y 1894, suprimir cualquier autonomía fiscal existente en la residual administración Foral de Nabarra. Este proyecto de Gamazo desencadena un nuevo e intenso movimiento en defensa de estos Fueros residuales.

Una representación de la Diputación de Nabarra, se presenta en Madrid y se entrevista con el ministro Gamazo el 14 de febrero de 1894. La reunión está cargada de tensión y el ministro español de Hacienda amenaza a los representantes nabarros con suprimir enteramente el régimen Foral. Los diputados no transigen y regresan a Nabarra como héroes, siendo recibidos en Castejón por una muchedumbre cifrada en unas 50.000 personas y donde se encontraban bastantes vascongados, siendo tal vez los más destacados los futuros fundadores de EAJ-PNV-PNB, Sabino y Luís Arana. Un posterior enfrentamiento del ministro español Gamazo con el jefe del partido liberal español, Sagasta, lleva a la dimisión del primero. Su sucesor en el ministerio de Hacienda español es Amós Salvador, quien paraliza la puesta en marcha la reforma ideada por su antecesor, lo que beneficia en gran media a las tesis nabarras, salvaguardándose con ello, los últimos residuos del Fuero nabarro.

Tras la denominada "Gamazada", dentro del movimiento popular vasco(n) que se había creado en defensa de los Fueros, los nabarros decidieron perpetuar en la memoria de lo que había sucedido, con la intención de que su mensaje fuera transmitido a las generaciones posteriores. Para ello se construyó el monumento a los Fueros en Iruñea, ante el Palacio de Nabarra, el cual a día de hoy, más de un siglo después de su construcción, sigue sin ser inaugurado por las instituciones residuales del antiguo Reino de Nabarra. Este monumento a los Fueros se construyó mediante suscripción popular, por lo que se admitieron donativos que oscilaban entre 25 céntimos de peseta y 25 pesetas. El diseño seleccionado fue el realizado por un arquitecto de Iruñea, Manuel Martínez de Ubago, y las obras concluyeron en el año 1903. En el año 1982, tras no votar, ni aceptar cuatro años antes una nueva constitución española, los nabarros sufrimos un nuevo ataque a lo poco que nos quedaba de Fueros.

Esta vez, disfrazado bajo el término de Amejoramiento, y sustentada por la constitución española ni votada, ni aceptada en Nabarra del año 1978 y la impuesta Ley Paccionada del año 1841, las condiciones fiscales han sido duramente empeoradas a la sociedad de la denominada actualmente Comunidad Foral de Nabarra; ciertamente una Nabarra Reducida o Residual, incrementándose cuantiosamente y paulatinamente el pago del tributo al reino de España disfrazado bajo el nombre de cupo, algo que se ha vuelto a repetir en el año 2010 a espaldas de los nabarros de esta parte de Europa.

29. Aproximación al pensamiento político del reinado (1517-1555) de Enrique II (1503-1555). Tomás Urzainqui Mina, http://tomasurzainqui.eu/index.php/aproximacion-al-pensamiento-politico-del-reinado-1517-1555-de-enrique-ii-1503-1555

Extraído del libro “NABARRA, Reflexiones de un Patriota” Iñigo Saldise Alda 2010

2010/08/25

Estado de Nabarra. Reflexiones

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. Reflexiones
Soberanía de Navarra

Reflexiones: El magnífico trabajo realizado por nuestro compatriota Pello Guerra titulado “El sangriento rastro de la inquisición en Nafarroa” que viene publicado en el semanario Zaspika del domingo día 22/08/10 y que lo transcribo íntegramente, nos invita a reflexionar muy seriamente por la trayectoria que llevamos en nuestro penoso caminar como sujetos políticos de un pueblo conquistado genocidamente por el imperialismo Franco-Español-Vaticanista, y que no arranca por la senda de la recuperación de la SOBERANIA e independencia. Más bien parece que nos hubiésemos estancado producto de los intereses partidistas y en pequeños reinos de Taifas. Este trabajo de Pello Guerra es lo suficientemente clarificador para realizar una reflexión humilde y sosegada, de todos los que amamos a nuestro país, para mi este trabajo da suficientes pautas y respuestas para determinar el camino por donde no tenemos que transitar.

Una de las muchas consecuencias que tuvo para Nafarroa su conquista por España fue la implantación en el reino invadido de la Inquisición, tribunal que se dedicaba a perseguir herejía, pero que en el caso de los navarros ese iba a convertir en un medio más para controlar el Reino, ya que era “el único tribunal no navarro que podía actuar en él”, según destaca el historiador Peio Monteano en su obra “La guerra de Navarra”.

Resulta muy sintomático que la primera persecución de brujas arrancara en 1525 a raíz de la fuga de la cárcel de Iruñea de un grupo de navarros encarcelados por mantenerse fieles a Enrique II de Nafarroa, el legítimo soberano del reino. La persona designada para capturar a los escapados fue el doctor Pedro de Balanza, a quien se otorgó plenos poderes para acabar con cualquier tipo de resistencia en las montañas de Erronkari, Zaraitzu y Aezkoa, tal y como recoge el estudioso Pedro Esarte en su libro “Navarra 1512-1530”.

Curiosamente esos tres valles se habían destacado por su decidido apoyo a los Albret, los reyes legítimos de Nafarroa, en los trece años de lucha contra los conquistadores españoles. Además, por su posición geográfica, eran las zonas del reino invadido que estaban en contacto permanente con la parte de Nafarroa que permaneció independiente al norte de los Pirineos.

Balanza se presentó en el norte de la Nafarroa sometida con la autoridad que le había conferido el Real Consejo emanado de la conquista y que, en ocasiones como ésta, se atribuyó las funciones de perseguir a los presuntos brujos, lo que le generó disputas con la inquisición, que se consideraba la única autorizada para procesos de esta índole y que terminó haciéndose cargo de la mayoría de ellos, entre los que figuran los más conocidos.

En seis meses pasaron por los tribunales acusados de brujería por Balanza 400 personas que mantenían sus costumbres, opuestas a la nueva legalidad. Los españoles recurrieron a las prácticas del terror para tratar de aniquilar la resistencia no sometida, señala Esarte. El método para localizar a los presuntos brujos era especialmente arbitrario y permitía acusar a cualquier persona de connivencia con Satanás. En su misión, Balanza iba acompañado de Graciana de Escaroz, quien decía que era capaz de distinguir a brujos y brujas con sólo mirarles a los ojos, ya que ella había sido iniciada en las artes de la brujería por su madre. La señal del diablo consistía en una especie de zarpa de sapo que se podía ver en el ojo izquierdo de la persona seguidora de Satán, según recoge Fernando Videgain en su libro “Navarra en la noche de las brujas”.

El arresto de los acusados iba aparejado de la confiscación de sus bienes, que posteriormente eran empleados para pagar los salarios de los funcionarios que participaban en esta particular “caza” y para otorgar determinadas mercedes y gracias reales, según recoge el historiador Pedro Esarte. El punto culminante de la actuación del “Torquemada navarro” Balanza, fue la quema de cuatro brujas y un brujo en la plaza de AURITZ el 19 de junio de 1525. El auto de fe congregó a una multitud en la localidad, que ese día celebraba ferias Con esta misión cumplida, Balanza fue enviado a someter Nafarroa Beherea, que por esas fechas estaba bajo control del legítimo rey navarro Enrique II de Albret, lo que evidencia una vez más la absoluta confianza que tenían en el doctor las autoridades españolas que controlaban la Nafarroa ocupada. En Auritz precisamente arranca uno de los cuatro itinerarios de la denominada Ruta de la Brujería, un periplo turístico que va enlazando diferentes lugares en los que la “caza de brujas” dejó un rastro de sufrimiento y dolor en muchas familias Navarras.

A escasa distancia se encuentra otra parada de esta ruta. Se trata del bosque de Sorginaritzaga, en Orreaga, enclave donde supuestamente se celebraban los aquelarres que provocaron la quema en la hoguera de numerosas personas, ya que, según datos recogidos por Jose Dueso en su obra “Brujería en el Pais Vasco”, en la persecución de Balanza de 1525 también fueron quemados unas quince personas en Zaraitzu, ocho en Erronkari y varias en Agoitz. Dos años más tarde, el inquisidor, Avellaneda volvió a visitar la zona, donde abrió un proceso que se saldó con numerosas penas de hoguera, algunas de ellas ejecutadas en Iruñea.

La cercana Otsagi, en el valle de Zaraitzu, también forma parte de esa Ruta de la Brujería, ya que en el año 1539 varios de sus vecinos fueron procesados. Entre ellos figuraba el alcalde del valle, Lope de Esparza, a quien se vinculó con los aquelarres que tenían lugar en la plaza del pueblo y en un paraje donde se levanta la ermita de Muskilda. El proceso terminó con el auto de fe celebrado en Iruñea el 16 de marzo de 1540 y en el que treinta muchachos de entre diez y catorce años fueron condenados a penas menores de destierro y ocho mayores de catorce años y dos mujeres abjuraron.

Treinta años más tarde, le llegaba el turno a la cercana localidad de Burgi, en Erronkari. Varios muchachos acusaron a un hombre y tres mujeres de brujería y hechicería. De acuerdo con sus testimonios, los procesados se reunían para sus aquelarres en Los Linares, las eras de Larrainoa y la balsa junto al río. En la próxima Bidankoze están tan presentes, los procesos inquisitoriales que sufrió el valle en el siglo XVI que sus fiestas patronales de agosto comienzan con la celebración de la batalla de la bruja.

ZUGARRAMURDI: Otro itinerario de la Ruta de la Brujería arranca en uno de los lugares más emblemáticos de la persecución realizada por la inquisición en el Reino de Navarra: Zugarramurdi. A comienzos de diciembre de 1608 y tras vivir varios años en Ziburu, regresaba a Zugarramurdi María de Xinildegui. La nueva vecina aseguraba que había participado rn varios aquelarres en la cueva de Sorginen Leizea y en el prado de Berroskoberro, hasta donde llegaba volando.

Para que nadie dudara de sus palabras empezó a dar nombres de vecinos de Zugarramurdi que acudían a esas reuniones, en las que supuestamente el Diablo celebraba misas en las que se realizaban actos sacrílegos que terminaban con la comunión carnal del demonio con sus fieles. Ante el miedo a represalias, varios de los implicados por Ximildegui reconocieron en público su presencia en unas reuniones muy peculiares y pidieron perdón a instancias del cura del pueblo.

Parecía que así quedaba zanjado el asunto, pero a principios de enero de 1600 se presentaron en el lugar un comisario de la inquisición y su notario para preparar un informe y comenzó un rosario de detenciones que se prolongó durante meses. Finalmente, el proceso contra los acusados se celebró entre los días 7 y 8 de noviembre de 1610 en Logroño, donde fueron encausados 48 personas. De ese total, once fueron condenadas a la hoguera, de las que seis fueron quemadas vivas y otras cinco en efigie, ya que habían fallecido en prisión.

Cuando se está a punto de conmemorar los 400 años de estos trágicos acontecimientos, Zugarramurdi se prepara para acoger a los numerosos visitantes que se acercarán a esta localidad para conocer la famosa cueva en la que supuestamente tenían los aquelarres. Además, muy cerca se encuentra el Museo de las Brujas, donde se ofrece en detalle toda la información relacionada tanto con el fenómeno de la brujería como con el proceso que hizo mundialmente famosa a la localidad.

Los inquisidores que realizaron el trabajo de campo de este proceso, como Valle-Alvarado y Salazar, tenían como base de operaciones el monasterio de la cercana localidad de Urdazubi, Hasta este cenobio acudían vecinos y foráneos en busca de consejo y auxilio espiritual aunque no faltaban los que querían acusar a otros de practicar la brujería y que siempre encontraban un oído agradecido en el fraile León de Aranibar, prior del monasterio en aquella época.

ACUSADORES CONDENADOS: Dos años más tarde, las acusaciones de brujería volvían a la palestra a escasos Kilómetros de Zugarramurdi, en Arraintz. Cinco mujeres fueron encarceladas en la torre de Jauregizar por el jurado Joanes de Perchena por ser brujos. En la torre fueron torturados y una de ellas, Graciana de Barrenechea, de setenta años, falleció en prisión. El resto tuvo más suerte y fueron absueltos después de que se comprobara que en realidad habían sido acusadas injustamente. De hecho, la inquisición condenó a los acusadores y sus cómplices. En Bera tampoco faltaron las acusaciones de mujeres y niños que aseguraban haber visto a varios de sus vecinos participar en algún rito satánico. A todas ellas daba pábulo el párroco de la localidad, una actitud que no era la habitual, ya que los sacerdotes solían acudir en socorro de sus vecinos cuando éstos eran acusados de brujería, Una ayuda que en ocasiones era transcendental, ya que los acusados declaraban en euskara, su lengua materna, y muchos de los inquisidores la desconocían, lo que dejaba a los procesados en manos de unos traductores a los que sobraba imaginación y faltaba exactitud.

En Doneztebe se hablaba de una tal Marta de Ituren, que al parecer, encabezaba los encuentros nocturnos de brujos y brujas en el monte. Mendaur, al que llegaban volando gracias a los ungüentos de sapos y hierbas con los que se embadurnaban el cuerpo. Para borrar la “huella de Satanás”, en 1611 el inquisidor Salazar se trasladó desde Urdazubi hasta las ermitas de Trinidad, en la cima del Mendaur, y de San Miguel, en el mismo Doneztebe, para bendecirlas.

El tercer itinerario de la Ruta de la Brujería recuerda la ola de persecución brujeril que se desató en los valles de Odieta, Ultzama, Anue, Larraun Y Leitzaran en el año 1575, Todo comenzó en la localidad de Anozibar, donde residía Mari Johan, una mujer epiléptica de sesenta años. En su infancia, sus padres habían recurrido a varios exorcistas para remediar su aparatoso mal sin obtener resultados. En el citado año, fue acusada de organizar aquelarres con la ayuda del tamborilero Miguel de Zubiri, de su esposa Graciana de Yraizoz y de Maria Xandúa. Tras ser arrestada, fue llevada a finales de septiembre a la cárcel de Iruñea, donde se le aplicó tormento a conciencia. A pesar de ello, en todo momento negó ser bruja. La situación se volvió tan insostenible para Mari Johan que en octubre pidió confesión y que la remataran de una vez. El 25 de octubre fue sentenciada y quemada a pesar de que en todo momento mantuvo una actitud de fiel cristiana. Pocos días más tarde también era quemada en la hoguera Graciana.

Posteriormente les tocó el turno a Miguel de Zubiri y a Maria Xandinúa. El 3 de diciembre, ambos fueron conducidos a la Taconera, donde fueron ajusticiados por garrote. A continuación, sus cuerpos fueron quemados en la hoguera, a pesar de que durante todo el proceso rezaron y negaron su condición de brujos. Otros procesados fallecieron en la prisión de enfermedad. En las presuntas prácticas satánicas de Mari Johan se habrían visto involucrados varios vecinos de los valles de Ultzanma y Anue. Aunque fueron acusados de participar en los aquelarres organizados por el grupo de Anozibar, tuvieron más suerte, ya que o no fueron condenados o recibieron penas menores.

Veinte años más tarde, les tocó el turno de pasar por las manos de la inquisición a los vecinos del valle de Araitz, donde Joana de Arangoa, más conocida como Joana de Baraibar, identificaba a brujos y brujas siguiendo el mismo método de Graciana de Escaroz, es decir, localizando la señal del diablo en el ojo izquierdo de la gente. Utilizando esa peculiar habilidad fueron “desenmascarados” brujos y brujas de la zona que presuntamente se reunían en la cueva de Allí, donde celebraban actos diabólicos a la luz de las antorchas que hacían con huesos de criaturas desenterradas.

En total, doce personas fueron arrestadas y llevadas a la prisión de Iruñea, donde, al cabo de unos meses, fallecieron diez a causa de los tormentos y especialmente del hambre más absoluta. De los dos supervivientes, Mattin de Bazarte fue condenado a cien azotes y destierro de seis años, y Johan de Zamarguiñarena fue absuelto. Las actividades de este grupo no solamente alcanzaban a la cueva de Allí, sino que también tenían como escenario el campo de Urritzola, en las cercanías de la localidad de Intza. Según denunciaron varios testigos, todos ellos llegaban hasta allí volando tras untarse con sus famosas pociones mágicas. Este itinerario de la Ruta de la Brujería finaliza en Areso, donde se encuentra la cueva de Uli, escenario también de diversos aquelarres. En concreto, habría sido utilizada por 44 personas del valle de Larrun, que fueron encausadas en el proceso de 1575. Los detenidos procedían de pueblos del entorno y alguno de Gipuzkoa, concretamente de Berastegi. Como ocurrió en el caso de Doneztebe, la iglesia intentó purificar el lugar levantando la ermita de Santa Cruz.

JOHANES DE BARGOTA: La Ruta de la Brujería por Nafarroa finaliza en Lizarraldea, con la figura de Johanes de Bargota como gran referente. Según recoge Julio Caro Baroja en su libro “Brujería vasca”, el famoso brujo estudió en Salamanca, donde aprendió las artes mágicas, al mismo tiempo que obtenía un grado eclesiástico para disfrutar de una capellanía fundada por sus antepasados. Tras regresar a su pueblo natal, ejerció como clérigo en la iglesia de Santa María y desarrolló su mítica actividad como hechicero, ya que los vecinos aseguraban que viajaba por los aires, que transformó a un bandolero en gato, que era capaz de quitarse la cabeza, de petrificar personas y de colgar una recua de mulas de la veleta de la torre de Santa María.

Los vecinos de Viana afirmaban que Joanes de Borgota y la ciega Endregoto celebraban aquelarres en el prado de Salobre, situado a unos seis kilómetros de la localidad, un lugar que, según la tradición, el sol nunca alumbra. En ese espacio se reunían los brujos de toda la comarca. A pesar de que en ellos presuntamente se adoraba al diablo, Johanes de Borgota tuvo un altercado con el demonio en el que este se abrazó a su sombra, de tal manera que el hechicero se quedó sin ella para siempre, por lo que desde entonces se le llamó “Juan sin sombra”.

Aunque parte de su actividad la relkizó en Viana, el famoso clérigo nigromante vivió en la localidad que le dio nombre y donde se conservaba la casa en la que residía. La leyenda asegura que el inmueble fue edificado en una noche gracias a los encantamientos de Johanes y que en ella residía el alma del brujo y de su ama en forma de fantasmas. Los comentarios sobre su leyenda brujeril terminaron derivando en una denuncia que, en 1599, presentó la Cofradía de arcabucerca de Torralba contra Johanes de Bargota. El nigromante fue procesado por la inquisición en Logroño junto a la ciega Endregoto. Esta última fue condenada a la hoguera mientras que el clérigo salvó la vida tras manifestar un profundo arrepentimiento en el auto de fe público que tuvo lugar en Logroño en noviembre de 1610. Entonces corrió el rumor de que se había librado de las llamas porque en cierta ocasión había ayudado con sus poderes a una persona de alto rango de la iglesia, tal vez el mismo Papa. Cinco años más tarde el brujo moría tras llevar una vida de penitencia.


Mi primera reflexión: El Estado Vaticano con su perversa herramienta como la “inquisición” ha sido la mejor escuela para forjar la ideología del imperialismo Franco-Español, por ello es el máximo responsable de la conquista genocidamente del Estado Baskón de Nabarra.

Mi segunda reflexión: Ha cambiado en algo el comportamiento del imperialismo, salvo en las formas y metodología, ahora los métodos son más sofisticados pero el objetivo el mismo, esto es: la aniquilación de todo vestigio del Estado Baskón de Nabarra.

2010/08/24

Orrega; atzo ta gaur

Iñigo Saldise Aldak egina eta Aitor Nafarrondok euskeratua
Orreaga; atzo ta gaur
Soberanía de Navarra ta Nafarrok

Pasa den 2010eko abuztuaren 15ean, Vasconia osoko nabartarrak bildu ginen, gure arbasoen garaipenik handi eta ezagunena ospatzeko. Gure arbaso baskoi independienteak, zeintzuk 769 urterako nabar termino politikoarekin ezagunak baitziren. Bataila horrek zera suposatu zuen, historiaren testuinguru unibertsalean: garai hartako armadarik “onenaren”, armada karolinjiarraren, porrot bakarra. Gertaera beliko eta politiko honek aditzera eman zuen Europako Herri-Nazio zaharrenaren autodeterminazio burujabea, hainbat mendetan zehar askatasuna bilatu zuen herri batena. Bai 778ko batailak, baita 824koak ere, nabartar edo baskoien batasunaren lehen pausoa izan ziren, kanpoko eraso militarren aurrean.

778 urteko abuztuaren 15ean, pagano, kristau eta musulmanak, nahiz eta gure herria ezberdintzen zuten hiru pentsamolde ziren, ez zuten gure herria banatu: guzti haiek baskoiak ziren, eta ez zuten momentu baten ere dudan jarri, erasotzaile handiago baten aurrean, haien indarrak batzeko beharra, eta horra hor lortu zutena. Orduko etsai horiek, frankoek, gure herria desagertarazi edo esklabu bihurtzea besterik ez zuten bilatzen, gaur egun aliatu frantses-espainolek egiten duten bezala. Baina gure Herri-Nazioaren zorionerako, VIII mendeko nabartar haiek ondo antolaturik zeuden, gaur tamalez ez bezala. Hala izan ez balitz, garaituak izango ziren eta gu, haien ondarea, ez ginateke bizirik egongo, XXI mendearen lehen hamarkada amaitzear den honetan.

Gure arbaso ziren lehen nabartar horiek, haien gaitasunaren mugak ezagun zituzten, eta haien helburua lortzeko, orduko metodoekin noski, hau da, borroka militarra, Astobizkar pasabidean elkartu ziren, Orreagatik hurbil. Bazekitenez karolinjiar zalditeria nagusi zela, ingurumenaren ezagutzaz eta hainbat armaren erabileraz baliatu ziren, hala nola aizkora motzak, aihotzak, sastakaiak... gure arbaso nabartarren armak etsaiarenak baino askoz ere arinagoak ziren, eta gudua bideratzen jakin zuten garaipena lortzeko, baita lortu ere. Nabartarrek haien lurretik etsai erasotzaileak botatzea lortu zuten.

Gaur, urteurren hau pasata, batasun hura gogoratzera behartuak gaude, gaur ez dugun batasuna. Konturatu behar gara, armen bidez kendu ziguten askatasun hori berreskuratzeko, gure interes partikular edota alderdikoiak alde batera utzi behar ditugula, amankomuneko helburu baten bila. Nazioarteko Jurisprudentziara jo behar dugu, espainiar edota frantziar jurispdrudentzia kolonialak onartu gabe. Gure arteko gatazka baliogabekoak alde batera utzi eta gure gaurko etsaiei -espainiar eta frantziar inperioak- aurre egiteko batu behar gara, militarki gure herrian genozidioa praktikatzen baitute gure Nabar Estatua okupatu zutenetik; eta gure erakundeak ezabatu baitituzte, haienak inposatuz, gure Zuzenbide Piriniotarra alde batera utziz, eta Nabarraren zati handi bat alienatuz.

Gaur egun, bi inperio hauek exekutatzen duten biolentzia sufrituz, baina oraindik ere bagaude gure askatasuna, gure independentzia berreskuratu nahi dugun nabartarrak, armen eta aitasantuaren abal baten bidez kendu baitzizkiguten. Gaur, 2010 urteko abuztua bukatuta, Herri honetako estatalista, independentista eta subiranistek, dagokigun termino bakarrarekin izenda gaitzaten nahi dugu: nabartarrak. Baina honetarako kontsekuente izan beharra dugu. Konturatu behar gara gure helburu noble eta benetakoa lortzeko, gure arbasoek 778an izandakoak baino tresna hobeak ditugula: tresna baketsu eta legalak, edozein arma militar baino askoz ere boteretsuagoak direnak.

Hasteko, ez dezagun ahaztu historia politiko luze bat dugula, besteen aurrean ordezkatu gaituen Estatu bakarrarena, Nazioarteko Antolamendu Juridikoan -zahar eta berrian- bildutako Eskubide batzuekin. Gainera, gure esklabotasunak irautea interesatzen zaien horiek diotenaren kontra, Nabarrako Koroaren onarpena dugu gure helburu politiko eta egiturazkoak betetzeko. Nabarrako Koroak onartzen du hau Herriak erabaki behar duela, hau delako orain Foru Nabartar bezala ezagutzen den Zuzenbide Piriniotarrak dioena.

Nahigabeei gaina hartzeko ordua da, gure ikuspegi ezberdinak alde batera utzi eta gure aberkideekin konpromisoa hartu, zintzoki gure batasuna onartuz, 778ko abuztuaren 15 hartan baskoiek egin bezala, horrela berriz ere gure asktasun hain maitatu hori berreskuratzeko: gure arbasoek Nabarrako Estatua sortzeko baliatu zuten askatasuna.

Askoren ustearen kontra, interes elektoralen menpean egoteak -beste batzuen artean- esklabotasuna luzatu besterik ez du egiten, berdin dio Espainiako erregearekiko edo Frantziako Errepublikako presidentearekiko. Europako herri aborigen honekiko zapalkuntzak jarraitu ezkero, bukaera bakarra nabartar guztion deuseztapena izango da. Esna gaitezen behingoz: espainiar edo frantziar demokraziek ez dute ezer konponduko. Izan dezagun argi, maite dugun askatasuna berreskuratu nahi badugu, planteatu beharrean gaudela, berehala, desobedientzia politiko, zibil eta fiskala, inperio espainiar eta frantziarraren politika inposatzaileen aurka. Argi izan behar dugu, VIII eta IX mendeetako nabartar horiek izan zuten bezala, independentzia soilik lortuko dugula hau egiten hasten bagara orain. Hau oso argi izan beharreko gauza da ze, soilik politika eginez benetako independentzia batetatik, lortuko dugu gure Nabarrako Estatuaren subiranotasun osoa eta honekin, behingoz ezagutuko dugu zer den askatasuna.

Estado de Nabarra. El fundamentalismo

J.M. Unzueta
Estado de Nabarra. El fundamentalismo
Soberanía de Navarra

“La diferencia entre un esclavo y un ciudadano, es que el ciudadano puede preguntarse por su vida y cambiarla.” Alejandro Gándara. Escritor español

“Con el puño cerrado no se puede intercambiar un apretón de manos”. Indira Gandhi. Estadista y política hindú.

Se denomina fundamentalismo a distintas corrientes religiosas que promueven la interpretación literal de un texto «fundamental» (como por ejemplo el Corán o la Biblia) como autoridad máxima, ante el cual ninguna otra autoridad puede invocarse, y que debería imponerse sobre las leyes de las sociedades democráticas. En un sentido amplio, también se identifica con las corrientes anti-modernistas de distintas religiones. A veces se le confunde con el milenarismo o el mesianismo, o se le asocia con fanatismo o extremismo, aunque este último término se suele reservar para actitudes específicamente políticas. El término integrismo, que es el tradicional en español para referirse a este fenómeno, está semánticamente muy próximo, aunque en una interpretación estricta, el fundamentalismo designa un fenómeno moderno (una forma de rechazo a las consecuencias secularizadoras de la modernidad, pero surgido desde la modernidad tecnológica), mientras que el integrismo promueve una respuesta tradicionalista.

El fundamentalismo: Es un concepto moderno que surge como reacción cuando la sociedad moderna empieza a guiarse por leyes humanas y deja de lado las divinas, afectando a los hábitos cotidianos y al estilo de vida. El término nació a principios del siglo XX en los EE. UU. y rápidamente pasó a definir el ideario de aquellas comunidades cristianas protestantes que, enarbolando la infalibilidad de la Biblia, pretendían un regreso a las posturas fundacionales del cristianismo, basándose en muchos casos en nociones reaccionarias sobre el mundo, que deberían contrarrestar la corrupción del sistema mayoritario que se apoya en los valores del modernismo.

De ahí se ha extendido la denominación a otros muchos movimientos recientes de casi todas las religiones del mundo que predican en contra de la corriente principal de sus respectivos credos, aseverando que ésta se ha desviado de sus fundamentos, o que se resisten a aceptar ideas progresistas que han sido admitidas por una gran parte de la comunidad.

Fundamentalismo en política: Toda iniciativa fundamentalista está abocada a inmiscuirse en la política del Estado en el que se desarrolla por su misma naturaleza moralista y reformista. Ya que el Estado posee el monopolio de la educación o, al menos, su control en prácticamente todo el mundo, los fundamentalistas se ven constantemente enfrentados a él cuando sus doctrinas son ignoradas o, como ocurre habitualmente, del todo criticadas en la enseñanza. Es obvio que cualquier movimiento de estas características buscará la mayor difusión de sus ideas entre el gran público y de ahí la necesidad de controlar los vehículos del saber. Los fundamentalistas suelen basarse en escuelas de pensamiento preexistentes y modificarlas a su medida o bien crear las suyas propias.

Desde la conquista genocidamente del Estado Baskón de Nabarra y el secuestro de la “SOBERANIA” todo ello por el imperialismo Franco-Español-Vaticanista, la constante para el sometimiento y desnabarrización, ha sido el extremismo religioso encarnado por la metodología de la Santa Inquisición, posteriormente por medio del fundamentalismo patriotero y finalmente con sistemas más sibilinos como la absorción paulatina mediante la colonización planificada, la alienación y finalmente el negacionismo.

El imperialismo para lavar su cara ha montado una serie de instituciones fraudulentas que solo sirven para dar una imagen de normalidad cara al exterior, y cara al interior buscar alianzas autóctonas que legitimen el sistema. Esta estrategia es justo la que los patriotas nabarros debemos denunciar pacíficamente pero con violencia política en todos los foros que tengamos oportunidad de hacerlo. Una forma efectiva y de gran influencia es el negarse a participar en ninguna contienda electoral que el imperialismo organice, el boicot debe de ser masivo, y a todo pseudo-político bien sea heredero del imperialismo o autóctono recordarle que toda su actuación es ilegítima ante el pueblo que dice defender.

Los que se precien de abertzales, progresistas y estatalistas nabarros, deben tener muy claro lo siguiente:

1) Cuando la opresión, degradación y humillación se amplíen en lógica correspondencia, cuando la represión se desmadre, sobre un país como el nuestro, reducido a la resistencia espontánea, cuando los circuitos de propaganda imperialista arrojen la difamación y el descrédito sobre nuestro pueblo amordazado, que el elector “nabarro” recuerde que él legitima, financia y aprovisiona con sus votos la estrategia, los agentes y las armas de la “pseudo-democracia española y francesa”

2) ¿Sabías que hoy por hoy, con las reglas del juego político existente, "el voto abertzale ó independentista" es un mito, una mentira, un cuento político, ya sea en "Iparralde" ó en "Hegoalde" por igual? No porque no haya una cantidad significativa de personas inclinadas a esa opción, sino porque aunque el 110% de los votantes vascos votaran exactamente por el mismo objetivo, no serían más que una escandalosa e insignificante minoría (entre 5% y 10% en ambos casos) con relación al total de Francia y España. Eso ha sido ya fríamente calculado con la más que debida antelación por los especialistas de esos dos Estados más un segmento enorme del Pays Basque, País Vasco y Navarra. Hoy en día, uno de los objetivos primordiales de muchos políticos, es el de prolongar el conflicto político vasco hasta el infinito de ser posible, evitando el acceso del pueblo a su soberanía, ya que una de las mayores fuentes de trabajo en las cinco entidades mencionadas es todo lo relacionado con la política baskona actual. Si se termina el conflicto, habría un número muy significativo de "personas" sin empleo. Txabi Ertze, estatalista nabarro.

3) Jamás debemos olvidar que nuestro Estado Baskón de Nabarra en la actualidad es una colonia de España y Francia. Que nos instauramos como Estado independiente entre los siglos VI y IX, hasta que nos secuestraron nuestra soberanía tras la última ocupación militar en el siglo XVII, situación que actualmente perdura. Lo único que exigimos es la descolonización, recuperar nuestra SOBERANIA y nuestro ESTADO. Nuestra intención no es solicitar a los estados ocupantes que nos dejen autodeterminarnos, sino ejercer nuestro derecho a recuperar lo que ya nos pertenece. No tenemos que pedir permiso a nadie. Simplemente lo ejecutamos. Por ello, somos críticos y contrarios a la participación de los ciudadanos nabarros en las elecciones españolas y francesas, ya sea inscribiéndose como partido político, agrupaciones, etc., o ya sea votando; la razón es porque con esas actitudes se están legitimando todas las actuaciones de los dos estados ocupantes. Por la misma razón que un ciudadano andorrano no vota en España ni en Francia, puesto que no pertenece a ninguno de esos países, un nabarro tampoco lo hace.

4) Debemos tener presente que nos ampara el Derecho Internacional a través de la resolución del 22 de julio del 2010 de la Corte Internacional de Justicia de la Haya, máxima instancia judicial de Naciones Unidas, y que se resume en que: “NO HAY NORMA EN EL DERECHO INTERNACIONAL QUE PROHÍBA LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA".

2010/08/21

Estado de Nabarra. Los Fueros son las leyes del Estado de Nabarra

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. Los fueros son las leyes del Estado de Nabarra
Soberanía de Nabarra

“Yo no sé quien fue mi abuelo; me importa mucho más saber quien será su nieto”. Abraham Lincoln Dieciseisavo presidente de EE.UU.

Los Fueros son las leyes del Estado de Nabarra: El Derecho Pirenaico de Nabarra fue un sistema jurídico propio que persistió y duró poco permeable ante las influencias externas. Las primeras dinastías reales, Aritza eta Ximena, eran dinastías propias del País, es decir vasconas, que debido ciertamente y en gran medida al conocimiento desde la misma cuna de la jurisprudencia conforme a su ancestral historia, conservaron y transmitieron mediante la palabra, las propias particularidades del Derecho Pirenaico, basado en las costumbres civiles, políticas, administrativas y económicas con las cuales habían evolucionado. La primera manifestación de un Fuero escrito es el realizado para los francos de la ciudad de Jaca, la cual es de origen nabarro. Este Fuero sirvió de base y ejemplo para numerosos Fueros posteriores, los cuales eran adecuados a las necesidades de cada población, valle, etcétera. Dentro de los Fueros municipales podemos encontrar al Fuero de Jaca y Oloron, de Iruñea, de Lizarra, de Donostia, de Gasteiz, de Iruñea,…y dentro de los Fueros locales podemos admirar los de Viguera, Val de Funes, La Novelera,…

El Fuero por tanto, y siempre siguiendo las correctas indicaciones del jurista nabarro Tomás Urzainqui Mina, se remonta al movimiento urbanizador del siglo XI, es el rey de Pamplona Sancho Ramírez quien acuerda en el año 1076 el Fuero de Jaca. A este inicial movimiento de urbanización vivido en los siglo XI y XII, le siguió un movimiento político, realizado por los reyes de Nabarra ante las amenazas militares provenientes del reino de Castilla(-León), siendo muy significativo el periodo del rey Sancho VI el Sabio, donde son numerosos los Fueros otorgados en la Nabarra Marítima y Occidental. Esta labor la continua Sancho VII el Fuerte al comienzo de su reinado y tras la una nueva invasión y ocupación militar de tierras nabarras llevada a cabo una vez más por el reino de Castilla(-León), el rey de Nabarra intensifica la política iniciada por su padre y otorga Fueros a numerosas villas del País, más o menos próximas a la nueva frontera forzada e impuesta de forma ilegal por el imperio castellano. Estos Fueros son el de Andosilla, el del valle de la Burunda, Biana, Inzura, Olatz, Osokain y Beraitz, Tafalla, Laguardia, Aranguren, Iriberri, Ilundain, Subiza, Aizkorbe, Irurtzun, Etxabarri, etcétera.

Con la entrada de una dinastía extrajera, la Champaña, ajena y extraña a las costumbres de los nabarros, concretamente la dinastía normanda de los Champaña, el pueblo nabarro a través de los Infanzones de Nabarra, que habían sido reconocida tras su creación por el último rey de la dinastía Ximena, Sancho VII el Fuerte, exigió a su nuevo monarca el cumplimiento de las leyes propia de los naturales del País, por lo que el rey Teobaldo I el Trovador, se vio en la obligación de recopilar las costumbres nabarras en el Fuero General. Éste trabajo se llevó a cabo por juristas anónimos y no solo del País, entre los años 1234 y 1253. La Junta de Infanzones de Nabarra, cuyo lema era Pro libertate Patria gens libera state, normalmente tenía como punto de encuentro la villa de Obanos, y que como ya hemos dicho se había constituyo en tiempos de Sancho II el Fuerte, amplió sus competencias hasta el campo de la justicia y se dedicó durante más de cien años de nuestra historia, a ejercer las potestades civiles, políticas y jurídicas en sus más legítimas formas sociales, defendiendo el Derecho Pirenaico, símbolo de la identidad del Estado de Nabarra y sus habitantes, ante dos dinastías no propias del País, como fueron los Champaña y los Capeta.

Ésta Junta de Infanzones, ejerció una resistencia y rebelión activa contra la tiranía del poder real durante más de 50 años, lo que avala una clara voluntad de libertad. Dicha resistencia fue acallada solo mediante la utilización de la fuerza y así posteriormente silenciada. Los Infanzones lucharon por el autogobierno y buscaron alcanzar la propia soberanía de Nabarra ante las dinastías francesas. Los Infanzones nabarros, a diferencia de los grandes barones existentes en el Reino Pirenaico, contaban con un tribunal propio, alcanzando rentas que la Corona ambicionaba. Esta institución independiente y fuera del estamento oficial, debido principalmente por su malestar con la Corona, se creo para defender sus intereses mutuos en contra de los atropellos de los ricos-hombres, los cuales estaban próximos al poder Real, pero también contra los malhechores en general que atormentaban al Pueblo nabarro. La Junta de Infanzones de Nabarra tenía el derecho de emitir sentencias y ejecutar justicia, por lo que el historiador José Goñi Gaztambide tilda a esta Junta como una de las primeras instituciones democráticas del mundo. Al comienzo de estas Juntas, todos sus miembros eran infanzones de la llamada Alta Nabarra, no contando constancia de la participación de Infanzones de la Merindad de Ultrapuertos hasta el año 1298. En los documentos de la reunión celebrada ese año en Iruñea, concretamente el 23 de agosto, aparecen por primera vez representantes de Donibane Garazi, Cize, Arberu, Oses y Baigorri, al igual que del Baztan, lo que demuestra que este movimiento se extendió por todo el Reino, a pesar de su persecución inicial de los primeros monarcas de la dinastía de Champaña, especialmente llevada a cabo por Teobaldo II el Joven, mediante censura eclesiástica y reiteradas multas(28).

Un clarificador ejemplo de la defensa de los Fueros llevada a cabo por esta Junta, ocurrió el 1 de septiembre del año 1307, cuando tuvo lugar una reunión todavía más amplia de la Junta, ya que a esta se le unieron los prelados y nobles, junto a los diputados de las villas, para responder conjuntamente a cuatro cartas escritas en Toulouse por el rey de la dinastía Capeta, Luís I el Obstinado. En esta respuesta se le demandaba al Capeto ante su continuada impertinencia, su urgente e inminente presencia en Iruñea, para jurar el Fuero de Nabarra, si quería ser alzado sobre el escudo como rey de los nabarros, detalle que ya había quedado tiempo atrás escrito en los Fueros Generales de Nabarra. El texto definitivo del Fuero General del Estado de Nabarra, en forma de Reino, se fija a principios del siglo XIV, y se recoge en doce capítulos. Consecutivamente, los reyes de la dinastía francesa de los Evreux, Felipe III el Bueno en el año 1330 y Carlos III el Noble en el año 1418, aprobaron amejoramientos de estas leyes nabarras o Fueros, teniendo presente y claro que se realizaba dicho Amejoramiento siempre con la intención de mejorarlas y nunca realizando modificaciones que pudieran empeorarlas para actualizarlo a las necesidades de la época, ya que el Fuero nabarro era realmente el fruto del pacto mantenido con lealtad y firmeza, entre la sociedad nabarra y su legítimo gobernante, el cual ejercía el poder soberano del Estado y debía respetar las leyes propias del País de los vasco(ne)s.

En el Preámbulo del Fuero del Bearne del año 1551, promulgado por el rey nabarro Enrique II el Sangüesino, se percibe un cierto sentido democrático(29) de la elección del soberano por el Pueblo mediante una consciente decisión política, siendo siempre esta elección posterior a las libertades del Nación nabarra. Evidentemente esto es un logro de un proceso largo, el cual va cogiendo fuerza a lo largo del siglo anterior con el retorno de dinastías pirenaicas a la Corona de Nabarra, Foix y Albret, que dan su consentimiento buscando poder apoyarse resolutivamente en los Estados Generales. Dicho diseño se constata con gran fuerza en la crisis producida por la pérdida de la independencia de Nabarra.

28. Los Infanzones Navarros (s.XIII y XIV). Pedro Esarte Muniain, 2007
29. Aproximación al pensamiento político del reinado (1517-1555) de Enrique II (1503-1555). Tomás Urzainqui Mina, http://tomasurzainqui.eu/index.php/aproximacion-al-pensamiento-politico-del-reinado-1517-1555-de-enrique-ii-1503-1555

Extraído del libro “NABARRA, Reflexiones de un Patriota” Iñigo Saldise Alda 2010

Iruinea, agosto de 2010

Iñigo Saldise Alda
Orreaga: Ayer y hoy
Soberanía de Navarra

El pasado 15 de agosto del año 2010, los nabarros y por supuesto las nabarras de toda la geografía de nuestra amada Baskonia, celebramos la victoria más célebre de nuestros antepasados los vascones independientes, conocidos ya entonces por nuestros vecinos, concretamente como queda escrito desde el año 769, con nuestro correcto y actualmente necesario término político de nabarros. Aquella batalla supuso para la historia mundial la única derrota del poderosísimo ejército carolingio o franco, reconocido por aquel entonces como el “mejor” ejército existente por aquella época. Este detalle bélico y a la vez político, realmente conjeturó un claro acto de determinación soberana del Pueblo-Nación más antigua de Europa, el cual siempre celoso de su libertad como ya en siglos anteriores había demostrado. Esta batalla del año 778 y la posterior del año 824, también en el mismo lugar y contra el mismo enemigo, significó la primera y real muestra de unidad vascona o nabarra, ante una ofensiva foránea violenta o agresión militar extranjera. Por desgracia para la Nación nabarra, pocas veces se ha vuelto alcanzar esta unidad en la posteridad, algo que tristemente queda demostrado mediante el sencillo estudio de nuestra larga historia política.

En aquel 15 de agosto del año 778, paganos, cristianos y musulmanes, diferencias principales entre nuestro Pueblo-Nación en aquella época, se reconocían claramente todos ellos como vascones, y no pusieron en tela de juicio en ningún momento, así nos demuestra la victoria final alcanzada, el tener que unirse ante un enemigo superior y común a todos ellos. Ese enemigo, los francos, al igual que hoy día los franceses y sus aliados españoles, solo buscaba el extermino de la Nación nabarra o en su defecto, la esclavitud de la misma a su imperio-actualmente a sus imperios-. Pero para gracia de nuestro Pueblo-Nación, aquellos nabarros del siglo VIII estaban muy bien organizados, a diferencia desgraciadamente de la actualidad, pues de lo contrario habrían sido exterminados y hoy día, nosotros su legado, no existiríamos en la actualidad, completada casi ya, la primera década del siglo XXI.

Aquellos mayores nuestros, esos primeros nabarros, eran ciertamente conscientes de sus limitaciones, y para alcanzar su objetivo victorioso, por supuesto utilizando para ello los designios violentos y militares de su tiempo, se congregaron en las proximidades del paso natural de Astobizkar, el cual está situado muy próximo a Orreaga. Sagaces ante la superioridad militar de la caballería carolingia, los vascones independientes o nabarros, sacaron un gran partido estratégico por su conocimiento natural del terreno y sobre todo, de su superioridad en el manejo de las armas cortas-hachas, machetes, puñales,…-. Las armas utilizadas por los nabarros eran más ligeras que las armas que poseían los invasores francos, por lo que dispusieron la batalla de tal manera, que solo podía saldarse con la victoria del bando de nuestros ancestros, los nabarros auténticos o independientes.

Hoy, pasado ya la efeméride de la gran victoria de nuestros antecesores, nos vemos obligados a recordar esa unidad, la cual actualmente hoy no disponemos. Tememos que ser conscientes todos nosotros, que para poder recuperar esa libertad arrebatada por la fuerza violenta de las armas, tanto francesas como españolas, debemos dejar a un lado nuestros planteamientos partidistas y personales por el bien común; debemos obligarnos a bucear en la Jurisprudencia Internacional, no acatando así a las jurisprudencias coloniales española y francesa; hay que limar asperezas y unirnos efectivamente contra nuestros actuales enemigos, los imperios español y francés, que a lo largo de las sucesivas y continuadas agresiones militares de nuestro territorio, han practicando sistemáticamente el genocidio contra nuestro Pueblo-Nación una vez concluida la total ocupación de nuestro Estado de Nabarra y, la posterior eliminación de nuestras Instituciones imponiéndonos así las suyas, ajenas a nuestro Derecho Pirenaico, llegando incluso a conseguir la total alienación de gran parte de nuestra Pueblo-Nación.

Hoy y a pesar de la continuada fuerza violenta ejercida por los imperios colonialistas español y francés, todavía existimos nabarros que queremos rescatar nuestra libertad, nuestra independencia, aquellas que nos arrebataron por la intransigencia de las armas y el inmutable aval Papal. Hoy, finalizando ya el mes de agosto del año 2010, los estatalistas, independentistas y soberanista de este País, queremos que se nos vuelva a reconocer con el único término político que nos corresponde, que no es otro más que el de nabarros. Pero para lograrlo debemos ser consecuentes y para alcanzar nuestro real, sincero, noble y leal objetivo, nos obligamos a asimilar que esta vez contamos con unas herramientas más poderosas que las que poseyeron nuestros antepasados en el año 778; unos instrumentos pacíficos y legales, los cuales son incluso superiores a cualquier arma bélica.

En primer lugar, no se nos olvide, contamos con una larguísima historia política, la concerniente al único Estado que nos ha representado ante los demás, con unos Derechos atesorados en el Ordenamiento Jurídico Internacional, tanto en el viejo como en el moderno. Además, pese a malas lenguas o lenguas interesadas en la continuidad de nuestra esclavitud, contamos con una clara aceptación por parte de la Corona de Nabarra para los designios finales, tanto políticos como estructurales, para nuestro Estado que sean emanados exclusivamente desde nuestro Pueblo-Nación, algo que ya está estipulado en nuestro ancestral Derecho Pirenaico, el cual ha pasado a la posterioridad como Fuero nabarro.

Es necesario hacer de tripas corazón, aparcar momentáneamente nuestros diferentes planteamientos y a continuación comprometernos decididamente con nuestros compatriotas, aceptando y asimilando sinceramente nuestra obligada unidad, como aquella que realizaron los vascones independientes o nabarros en aquel 15 de agosto del año 778, para así finalmente alcanzar de nuevo nuestra ansiada libertad; una libertad desde la cual llevó a nuestros antepasados a la creación del Estado de Nabarra.

A pesar de lo muchos piensan, el continuado ejercicio de supeditación a los caprichos electorales-entre otros-, bien sean estos mandados por el rey de España o bien ordenados por el presidente de la república de Francia, ciertamente solo alarga el sometimiento, la esclavitud y el sojuzgamiento del Pueblo-Nación aborigen de Europa, teniendo como único final posible para esa vía, el de total aniquilación de los nabarros. Así pues, despertemos de una vez por todas de esos falsos sueños democráticos y tengámoslo por fin bien claro que para recuperar nuestra anhelada libertad, debemos plantear de forma seria y ya mismo, la desobediencia política, civil y fiscal contra las políticas impositivas de los imperios colonizadores español y francés. Debemos tener presente, como ya lo tuvieron los nabarros de los siglos VIII y IX, que la independencia solo se podrá alcanza de nuevo mediante su ejercicio continuado desde ya mismo. Esto hay que tenerlo muy presente, pues solo de esta manera, mediante un ejercicio de la política desde una real independencia, más pronto que tarde, lograremos la recuperación de la plena soberanía de nuestro Estado de Nabarra y con ella, conoceremos al fin y físicamente que es la verdadera libertad.

2010/08/17

Estado de Nabarra. El síndrome de Estocolmo

J.M. Unzueta
Estado de Nabarra. El síndrome de Estocolmo
Soberanía de Navarra

“Pero una nación nunca será libre, si sus hijos no quieren arriesgarse”. Lluis Maria Xirinacs

El síndrome de Estocolmo: Es una reacción psíquica en la cual la víctima de un secuestro, o persona retenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con quien la ha secuestrado. En ocasiones, dichas personas secuestradas pueden acabar ayudando a sus captores a alcanzar sus fines o a evadir a la policía.

Debe su nombre a un hecho curioso sucedido en la ciudad de Estocolmo, Suecia. En 1973 se produjo un atraco en el banco Kreditbanken de la mencionada ciudad sueca. Los delincuentes debieron mantener como rehenes a los ocupantes de la institución durante 6 días. Al entregarse los captores, las cámaras periodísticas captaron el momento en que una de las víctimas besaba a uno de los captores. Y, además, los secuestrados defendieron a los delincuentes y se negaron a colaborar en el proceso legal posterior.

Causas

El síndrome de Estocolmo puede parecer curioso a primera vista, pero tiene explicación. En la bibliografía sobre el tema, se mencionan varias posibles causas para tal comportamiento:

1) Tanto el rehén o la víctima como el autor del delito persiguen la meta de salir ilesos del incidente, por ello cooperan.

2) Los rehenes tratan de protegerse, en un contexto de situaciones que les resultan incontrolables, por lo que tratan de cumplir los deseos de sus captores.

3) Los delincuentes se presentan como benefactores ante los rehenes para evitar una escalada de los hechos. De aquí puede nacer una relación emocional de las víctimas por agradecimiento con los autores del delito.

4) Con base en la historia de desarrollo personal, puede verse el acercamiento de las víctimas con los delincuentes, una reacción desarrollada durante la infancia. Un infante que percibe el enojo de su progenitor, sufre por ello y trata "comportarse bien", para evitar la situación. Este reflejo se puede volver a activar en una situación extrema.

5) La pérdida total del control que sufre el rehén durante un secuestro es difícil de digerir. Se hace más soportable para la víctima convenciéndose a sí misma de que tiene algún sentido, y puede llevarla a identificarse con los motivos del autor del delito.

Extrapolemos esta realidad (síndrome de Estocolmo / síndrome del colonizado) al contexto de nuestro Estado Baskón de Nabarra, conquistado genocidamente, colonizado, alienado y negado por el imperialismo Franco-Español-Vaticanista. Síndrome del colonizado: Los cinco apartados arriba indicados los podríamos extrapolar de la siguiente manera.

1C) Tanto el colonizado como el colonizador autor del delito persiguen la meta de salir airosos del nabarricidio, por ello cooperan.

2C) Los colonizados tratan de protegerse, en un contexto de situaciones que les resultan incontrolables, por lo que tratan de cumplir los deseos de sus colonizadores.

3C) Los colonizadores se presentan como benefactores ante los colonizados para evitar una escalada de los hechos. De aquí puede nacer una relación emocional de las víctimas del colonizador por agradecimiento con los autores de la colonización nabarricida.

4C) Con base en la historia de desarrollo colonial, puede verse el acercamiento de los colonizados con los delincuentes colonialistas, una reacción desarrollada durante el proceso de alienación. Un infante que percibe el enojo de su colonizador, sufre por ello y trata de "comportarse bien", para evitar la situación. Este reflejo se puede volver a activar en una situación extrema.

5C) La pérdida total del control que sufre el colonizado durante un proceso de nabarricidio es difícil de digerir. Se hace más soportable para el colonizado convenciéndose a sí misma de que tiene algún sentido, y puede llevarla a identificarse con los motivos del autor o autores del delito de colonización nabarricida.

ARO BERRIA?

ARO BERRIA?
Arratiko zekorra, (2010.1.14)
osoa.net

Sueñas en libertad, y siervo a un tiempo al pensamiento quieres. Giacomo Leopardi

El fracaso de las “estrategias” electoral-parlamentaria y/o “la lucha armada” para avanzar en la construcción nacional y el reforzamiento de nuestro estado deberían situarnos otra vez, de una vez por todas, ante el inicio de un proceso estratégico merecedor de tal nombre. Pero no hay señales de que esto vaya a suceder, más bien de lo contrario. La última palabra la tiene, como siempre, el pueblo y al pueblo nos dirigimos.

Quizá la frase que mejor define esta ruptura entre el ayer y el hoy es la que pronunció el máximo dirigente (al descubierto) de un “sindicato” nacionalista hace ya más de una década: El Estatuto ha muerto. Pero no conviene que el desengañado ciudadano navarro se reanime a sí mismo embaucado por uno de los posible contenidos semánticos de la expresión. Lo que en concreto se quería decir era que El Estatuto había reventado de satisfacción tras haber colmado su positiva aunque pasajera función. Había, por tanto que afirmarlo, negarlo y trascenderlo -aufheben- para ir más allá todavía en el imparable proceso de autogobierno que el propio estatuto (sin parangón en el mundo mundial) había ayudado a generar y consolidar. Nada distinto de lo que con unas u otras palabras proclamaba también el denominado Plan Ibarreche otrora puesto en las nubes por sus partidarios, luego denostado y sepultado, ahora con visos de resucitar.

En resumen esta sería la idea que de la situación política en vigor tienen algunos mandarines políticos de este País a los que no sé como denominar: si de climatéricos optimistas antropológicos o quizás, para entendernos antes y mejor, de “pacíficos” reformistas defensores de la seducción y el “diálogo hasta el amanecer” o, simplemente, de vendidos. Más de cien años de “continuos éxitos” los avalan. Pero he aquí que portavoces de la autodenominada “izquierda por la independencia y el socialismo” siguen repicando a fiesta con la misma o parecida campana.

Se nos abre un futuro esplendoroso -vienen a decir- merced al trabajo hasta ahora realizado. El mañana es nuestro porque “la lucha armada, de masas e institucional” han funcionado en paralelo, pero acompasadamente y casi a la perfección (siempre es de buen efecto un poco de autocrítica
en cuestiones de poca monta) en pro de “la liberación nacional y social” (sic). Las credenciales que este “otro” sector del mandarinato aporta como prueba del “éxito” de su actividad “militar y/o política” mejor no airearlas.

En suma, la actividad “conjunta de los dos sindicatos nacionalistas” y la actividad “separada” de los partidos o grupos que “a diestra y siniestra” los apoyan, o viceversa, ha desgastado el marco autonómico-foral1 y abierto la posibilidad de un fastuoso escenario para la nueva representación política que se avecina en la imparable marcha hacia el estado propio (y el socialismo).

La afirmación capitalista, nacional, pacífica y reformista del “pacto” autonómico (o, en su caso y salvando las desemejanzas externas, del “amejorado pacto” foral) (tesis) y la negación socialista, nacional, violenta y revolucionaria del mismo (antítesis), haciendo caso omiso de las contradicciones y los conflictos que, de prestar oídos a los susodichos, deberían constituirlas, suman en este caso aritméticamente su homogéneo componente pseudo-nacional -único que está realmente en juego y sin el que, por cierto, ninguno de ellos subsistiría- para generar una estirada síntesis de igual contenido colaboracionista que aquellas, pero que nace ahora preñada -ni dios entiende cómo- de Soberanismo, Nuevo Estatuto, Marco Democrático, Derecho a decidir y Todos los derechos para todos (y todas).

La manifestación, por ejemplo, que bajo este último slogan juntó -sin revolverlos- en Donostia a miembros y simpatizantes de las diversas siglas evidencia en la práctica –donde todos los misterios se desvelan- que medios y fines formalmente contradictorios pueden acabar materialmente fusionados y homogeneizados en el fragor de una manifestación donde cada participante de base, a nada que recobrase la inteligencia de los hechos adecuada a sus deseos o intenciones manifiestos, podría observar sorprendido cómo a su alrededor no hay sino clones estratégicos de sí mismo, variamente disfrazados, empeñándose en permanecer esclavos al tiempo que proclaman sus ansias de independencia. (Video meliora proboque, deteriora sequor2. Ovidio, Metamorfosis, Lib.VII).

La identidad y la contradicción se yuxtaponen, combinan, funden o anulan entre sí de tal manera que abren un fantasmagórico ámbito donde para la razón, emancipada de la experiencia y hasta de “sí misma”, todo es posible, todo puede ser demostrado y todo puede ser dicho a discreción. No hay, pues, nada de qué hablar, disciplina. En el etéreo limbo donde perviven los filósofos, el espíritu de Hegel, incapaz de absorber tanta sutileza dialéctica, ha optado por amodorrarse para siempre tras comprobar con amargura que su mente no había sido el techo de la evolución intelectual de la especie. Por más que creyera que nadie -excepto uno... y mal- le había entendido, lo cierto es que por estos pagos algunos lo han superado -“heredado y añadido”- con creces. Después de treinta años de aparente pitorreo general que en opinión de la gran mayoría sólo habían provocado sufrimiento, desencanto y escepticismo masivos, ahora resulta que, ante

1 La simbólica defensa del Fuero para encubrir una efectiva voluntad abolitoria no es sino la posición
colaboracionista anterior practicada aquí con más descaro, sin apenas tapujos, a tenor de condiciones particulares de lugar históricamente forjadas. Pese a todo se mantienen también en la Alta Nabarra el tipo de siglas a los que este escrito se refiere directamente esperando que les llegue la hora de prestar servicios más destacados. Este artículo se basa en el análisis de la relación entre fuerzas democráticas y totalitarias en todo el territorio vascón y debe ser leído desde esa perspectiva general. En su brevedad, tiene por fuerza que dejar de lado aspectos de gran relevancia, pero aún así espero que pueda serles de utilidad a cuantos siguen luchando por la libertad de todos nosotros en cualquier parte del territorio ocupado de Nabarra.

2 Veo lo mejor y lo apruebo, pero hago lo peor. la sorpresa general y como por arte de birlibirloque (la astucia de la razón), el pueblo vasco en bloque, aunque dividido, va camino de algún paraíso al que, a partir de aquí, llegaremos pasito a paso, participando “democráticamente” en las instituciones ”democráticas” presentes y futuras “en ausencia de toda violencia venga de donde venga”. El “diálogo” y la “guerra” en sus múltiples variedades, complementados siempre tanto el uno como la otra con una frenética participación en cualquier género de auto-legitimados (táctica y/o moralmente)
comicios (otra vez el significativo elemento común), han alumbrado, tras algún que otro “pacto” y/o “negociación” frustrantes y frustrados el anhelado desenlace. Ahora disciplina, disciplina y disciplina.

Es tiempo de recoger el fruto de largos años de lucha”. Para ello sólo hay que seguir dejándose llevar, desde el “gobierno” o desde la “oposición”, por los mismos que nos han guiado hasta el presente con arte y efectividad sin par, oportunamente renovados, bendecidos, legalizados y supervisados por los mandamases del imperio (en compañía, si fuera preciso de “nuevas” derechas o izquierdas “alternativas”) en un nuevo proceso constituyente que reconstituya lo que hace tiempo que fue constituido mediante una segunda transición, la tercera república o el enésimo golpe militar. Si el escenario político en el que el imperialismo, con la imprescindible colaboración de siglas vasco-navarras nos ha circunscrito, no ofrece otra salida que nuestro progresivo debilitamiento hasta la aniquilación total, los “nuevos” escenarios que ahora se nos ofrecen son más de lo mismo. Para este
viaje no se necesitaba tanta alforja. Jamás político alguno había hecho uso de tantas palabras para describir la nada.

Hemos malgastado energía popular a raudales en enfrentamientos absurdos cuyo fatídico final era evidente de antemano. Se reconoce que estamos perdiendo también la importante batalla de la opinión: “El orden constitucional (enfatizado por mi) ha logrado justificar la violencia utilizada en su defensa, mientras la utilizada en su contra tiene legitimidad menguante”3. Como resultado lógico de una total carencia de nivel en materia estratégica sufrimos una progresiva merma de poder social -económico, ideológico, político- que, por mucho que se prolongue la mirada en esa dirección, no permite divisar otro horizonte que el de la integración totalitaria del pueblo vasco. Sólo un brusco golpe de timón puede librarnos del naufragio, enderezar la nave y ponerla por fin rumbo hacia la democracia y la libertad. Todavía es posible4, pero, como se ha dicho, “la innovación es tan difícil como imprescindible”.

Llegados a este punto la pregunta clásica es de obligado cumplimiento: ¿qué hacer? Antes que nada pensar, pensar y pensar. Es lo que hizo Lenin -a quien nadie consideraría reo de sacrificar “la práctica” en aras de “la teoría”, cuando tras el desastre de 1914, se aisló durante una buena temporada para estudiar algo tan aparentemente abstruso como la lógica hegeliana. Pero conviene también recordar que no se puede pensar y pensar bien más que en común, difundiendo las propias ideas y confrontándolas con las de los demás. Sólo de

3 Mario Zubiaga, El ethos de ETA, Viento Sur nº106/noviembre 2009.

4 Prosiguiendo con la alegoría habría que comenzar arrojando por la borda (basta con no votar) a la denominada cúpula política vasco-navarra y facilitarles luego el arribo a costas y playas con las que sueñan en secreto. Puesto que hemos decidido “botarles” por mar, los sones del txistu y el tamboril podrían acompañarles hasta el límite de nuestras aguas territoriales. Como dice la canción a partir de ahí “solitos tendrán que ir”. esta forma crearemos una sólida base teórica sobre la que diseñar y poner en marcha la nueva e indispensable estrategia.

Las teorías se verifican (o falsifican) cotejándolas con hechos innegables, que todo el mundo puede percibir. El saber popular expresa lo mismo cuando afirma que la experiencia es la madre de la ciencia. Pero los genios teóricos a los que este escrito hace referencia no se dejan impresionar por criterios de validez de proposiciones y razonamientos que, por elementales, están al alcance de cualquiera. Además se niegan en redondo a discutir con los que los mantienen. Al contrario eluden cualquier debate “liberando al argumento del control del pasado y del presente y asegurando que sólo el futuro puede revelar sus méritos”. Si alguien mantiene la patriótica osadía de proseguir el debate sacando a colación la experiencia enarbolan contra él la fuerza del número y lo sepultan bajo una losa de silencio, como si estuviera probado que “cien que mantienen determinada opinión tuvieran que tener más razón que uno que sostiene la contraria”. Pura música antidemocrática que no por longeva ha perdido, ni mucho menos, actualidad.

Aun a sabiendas de que “el silencio oprime al que a su propia edad increpa” no permaneceremos callados. Aspiramos sólo a vivir mejor, no a figurar en libros de recuerdos. Cumpliendo, pues, con nuestro primer deber (amour de soi), seguiremos colaborando -otros, con más talento, ya se nos han adelantado- en las tareas de derribo de todos aquellos obstáculos que niegan a la nación vasca el derecho a disponer de sí misma por obstruir fraudulentamente las vías de acceso al grado de cualificación política que se corresponde con su espontaneidad democrática.

2010/08/14

Estado de Nabarra. En los albores de la humanidad

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. En los albores de la humanidad
Soberanía de Navarra

“Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error”. Abraham Lincoln Dieciseisavo presidente de EE.UU

En los albores de la humanidad: Antes de existir cualquier vestigio jurídico en esta parte de Europa, los vascones, nuestros antepasados, ya habitaban esta tierra(23), la cual estaba divinizada y por lo tanto, no podía ser propiedad de nadie. Con el paso del tiempo, los habitantes de Baskonia evolucionaron hacia una sociedad donde toma relevancia el carácter jurídico de la colectividad común, perdiendo la tierra su carácter divino. La primera organización de nuestros antepasados fue durante la Iª Edad de Hierro, y estaba basada en la propiedad comunal de la tierra, teniendo como característica principal el reparto equitativo de todos los bienes. Es en ese instante histórico cuando la mayoría de la población poseía unos niveles ecuánimes y justos en los recursos económicos. Los poblados de aquellos vascones abarcaban ciertamente poca extensión, pero también abundaban en las dos vertientes del Pirineo. Habitados por unos pequeños grupos que formaban en sí mismos, auténticas unidades sociológicas completas cuyos miembros estaban relacionados entre sí, claramente por lazos normativos y culturales. Esta es realidad jurídica de nuestro pasado, donde denominaba la comunidad vecinal, con la cual, a su llegada, se encuentran las hordas militares del Imperio Romano.

Influencia parcial de Roma: Las comunidades vecinales vasconas subsistieron durante la imposición jurídica de la época romana. Esto fue posible por ser poblaciones con una organización vecinal, se asemejaron con relativa facilidad a los esbozos del municipio romano tradicional. En los Foros(24) de dichas civitates vasconas el derecho de familia, vecindad y propiedad comunal vigente era el propio del País, mientras que el ius civile se aplicaba a los individuos que tenían la ciudadanía romana, aplicándose el lus pentium(25) en materia económica y de comercio. En derecho penal para la totalidad de las personas, que estaba acomodando a las leyes de cada colectividad particular, se aplicaba el derecho del País.

El derecho era de aplicación particular, según la disposición jurídica de la persona y en ningún caso era territorial. El individuo era reconocido en su singularidad como sujeto de derecho, independientemente de su pertenencia a un colectivo étnico o rango social. En la vertiente sur del Pirineo los vascones que conformaron el saltus Vasconum(26) mantuvieron continuos enfrentamientos con la autoridad romana, mientras que los vascones del ager Vascorum, junto a los de la vertiente norte del Pirineo, fueron asimilados muy pronto por Roma, dotando y basando únicamente las nuevas relaciones socioeconómicas en el Derecho Romano. En el siglo III de nuestra era, aparecen ya los ricos hombres, denominación común tanto en la Baskonia norpirenaica, como en la surpirenaica, que provenían de de elites locales de la época bajo influencia imperial romana y las ciudades romano-vasconas desarrollaron abundantemente su sociología jurídica en el cuadro de los establecimientos municipales romanos.

A decir verdad, durante este periodo de influencia romana, en los Foros de Baskonia solo se llegó a aplicar el Derecho Común o Romano, para completar las lagunas existentes en el Derecho Propio Vascón o Pirenaico, e indudablemente nunca interesó reemplazarlo o suplirlo por el de Roma. Por ello las costumbres ancestrales vasconas se mantuvieron en su esencia, conservando su carácter jurídico en todas las materias salvo la ya mencionada de las relaciones socioeconómicas.

Resistencia ante los pueblos germánicos: La tradición jurídica vascona no se vio influenciada o completada de ninguna manera por el derecho visigodo y/o el franco, ambos del Derecho Germánico. Esto fue debido en gran medida a los continuos enfrentamientos que enfrentaron a los naturales del País, los vascones, contra estos pueblos invasores o bárbaros. Podemos afirmar con firmeza, que las relaciones de los vascones con los visigodos y con los francos no fueron buenas, y las guerras se sucedieron ininterrumpidamente durante tres siglos. Los visigodos dieron tanta importancia a dominar a los vascones que de forma continuada sus reyes se daban el título de Vascones Domuit(27), algo que nunca consiguieron a pesar de sus continuas campañas militares contra los vascones del sur del Pirineo. Incluso los vascones lograron hacerse con el control político de la denominada marca o también conocida como Ducado de Baskonia, el cual fue precisamente creado y a su vez impuesto al pueblo vascón por los reyes francos, entre los años 601 y 602, con el único interés de controlar a la totalidad de la Nación vascona.

Tras tomar el control de dicho Ducado los vascones, que no es palpablemente hasta Eudon el Grande, estos intenta una declaración firme de autodeterminación e independencia con respecto al reino franco, desafiando frontalmente a la autoridad carolingia, pero sin crear unas leyes generales que englobaran las costumbres vasconas y la relación del Pueblo con el gobernante o príncipe vascón. Los vascones nunca fueron sometidos por estos pueblos germánicos, manteniendo en los Pirineos y en las zonas costeras del Cantábrico, una autonomía similar o incluso podemos llegar a afirmar que superior, a la que poseían en el saltus Vasconum del periodo imperial romano, lo cual les sirvió para mantener intacta su tradición jurídica, germen real del Derecho Pirenaico que servirá para regir el Reino soberano de Nabarra.

23. Ama lurra, madre tierra. Orígenes del Derecho Pirenaico, Tomás Urzainqui Mina, 2005.
24. Foro o Fuero, términos proveniente de la palabra latina, Forum. “El Foro es el término empleado para designar el lugar donde se hacia justicia, la reunión donde se impartía, además de tratar los asuntos de administración o colectivos. De ese simbolismo de foro, agora, surge fuero que ya representa el derecho, la justicia que se imparte precisamente en dicho ámbito social y espacial. Más tarde para que la ley o norma escrita adquiera reconocimiento y autoridad se le denomina también Fuero, como emanación de lo decidido en el Foro, asamblea vecinal, o pública.”; Tomás Urzainqui Mina, idem (21)
25. Lus Pentium. Tomás Uzainqui Mina nos indica que éste, es el primer Derecho común europeo. Idem (21)
26. Saltus Vasconum. Estaba formado por los valles del Roncal, Canfranc, Hecho, Ansó, Salazar, Aezkoa, Arze, Erro, Esteribar, Anue, Ulzama, Larraun, Baztan, Santesteban, las cinco villas de la Montaña y Bidasoa, a las que podemos sumar algunas zonas de las comarcas costeras del Cantábrico.

Extraído del libro “NABARRA, Reflexiones de un Patriota” Iñigo Saldise Alda 2010

2010/08/12

Estado de Nabarra. La España Cruzada

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. La España Cruzada
Soberanía de Navarra

La España Cruzada: Paradigma de las grandes mentiras y ejemplo de tergiversación realizada por toda esa caterva de seres mediocres y mercenarios, que el imperialismo Franco-Español-Vaticanista ha fomentado con la finalidad de colonizar, alienar y negar a los pueblos bajo su bota imperial su propia cultura y desarrollo armónico que todo sujeto político desde que nace tiene derecho. Hoy los mismos perros con diferentes collares siguen compulsivamente practicando la misma estrategia pero con medios económicos y tecnológicos mucho más sofisticados, pero desgraciadamente para ellos su tiempo ha pasado.

Este trabajo escrito hace algún tiempo por nuestro compatriota Tomás Urzainqui, es clarificador de lo arriba indicado y no tiene desperdicio, siendo la mejor terapia para descolonizarse y realizarse integralmente como estatalista nabarro

La cruzada contra el moro es en realidad el verdadero origen y objetivo de la llamada reconquista española, pero que en la práctica hizo posible la hegemonía castellana sobre otros Estados cristianos. Hay que tener en cuenta que la primera gran cruzada europea a Tierra Santa comenzó en 1095, cuando el papa Urbano II la predicó en Clermont; para entonces ya había transcurrido un tercio de siglo del inicio de la cruzada europea a España, promulgada por el Papa Alejandro II el año 1063, que a su vez se inició trescientos cincuenta años tras la conquista musulmana del 711.

El providencialismo del pensamiento cruzado se vio reforzado en su vertiente étnica y expansionista cuando convergió con la historiografía neogoda, la cual pretendía que la monarquía leonesa era una realeza goda exiliada de Toledo, y así pudieron seguir haciendo la historia feudal y étnica del pueblo visigodo, repitiendo y continuando la ya escrita por San Isidoro de Sevilla. Esta concepción a la vez mesiánica y étnica será adoptada por Castilla, lo que le proporcionará una supuesta legitimación histórica para invadir y dominar a otros Estados -como Navarra en los años 1200, 1512, 1841 y 1876- que ni eran ni se consideraban sucesores de los godos.

La historiografía castellana del siglo XV fue influida por Alfonso García de Santa María, obispo de Burgos como su padre Salomón Halevi que antes había sido gran rabino de Castilla, pues para él la historiografía era un instrumento para facilitar a Castilla su autoidentificación y confusión premeditada con España y garantizarle la hegemonía peninsular. Por ello insistía en la impostura de la unidad política de Hispania desde la antigüedad y la continuidad ininterrumpida de la monarquía hispana nada menos que desde la prehistoria hasta el presente, elevando la ascendencia de la casa real goda hasta Hércules y, como no, en la misión providencial de los españoles como soldados de Cristo frente a los moros.

En esta misma línea, el obispo castellano Rodrigo Sánchez Arevalo, escribió la «Compendiosa historia hispánica», hacia 1470, donde establece una concepción de la historiografía hispana que debía servir de modelo y programa de acción imperial de España (Castilla), cuyas directrices coinciden con el pensamiento político español puesto en práctica desde finales del XV y durante todo el siglo XVI. Esta concepción providencialista y cruzada de la historia de España vendrá a ser adaptada y reformulada por algunos renacentistas españoles, y servirá a Castilla, por la divina providencia, para lanzarse a una global aventura
imperialista, bajo la bandera de la Monarquía católica universal.

La máquina militar del Estado feudal castellano, apoyada en el citado pensamiento político, se fue desarrollando durante siglos contra las demás realidades políticas vecinas y especialmente frente a los musulmanes españoles, desde 1063 a 1492. Una vez concluida la llamada “reconquista”, en realidad Cruzada contra el islam, no podían quedar ociosos y tuvieron que buscar un enemigo de recambio. Lo encontraron en los falsos conversos (judíos y moros), herejes y protestantes, pero también en los indígenas americanos que serían víctimas como una continuación del moro.

La Inquisición se encarga desde el siglo XV hasta el XIX de buscar a los nuevos enemigos de la así España permanentemente cruzada. El año 1498 Torquemada y otros dominicos pidieron a Fernando el Católico e Isabel que solicitaran al papa poderes inquisitoriales. Rápidamente los católico reyes crean y dotan de personal a la Primera Inquisición Real para Castilla, eligiendo a los inquisidores los propios monarcas y no el papa, dejando claro desde el primer momento que su objetivo era la fusión de la unidad religiosa, cultural y política. Tras la conquista de Navarra, dicha Inquisición tuvo un destacado papel de represor político. Así condenó entre 1565 y 1592 a varias decenas de protestantes a las hogueras después de ser detenidos en Pamplona. El origen de la persecución está en la acusación de protestantismo a las personas que pudieran colaborar con los reyes legítimos de Navarra, Juana de Labrit (1555-1572) y Enrique III (1572-1610).

La cruda realidad, como las derrotas españolas frente a Holanda e Inglaterra, puso de manifiesto la mentira de tal mesianismo, pero, sin embargo, no renunciaron a los falsos conceptos que les habían servido de base ideológica para la expansión imperial: la inventada existencia del «homo hispanicus» con su lengua el español, las «providenciales» fronteras naturales y el predeterminismo histórico, todo ello gracias a aquellos autores inventores del pasado.

Lo más preocupante es que desde finales del siglo XIX hasta hoy en día la historiografía española ha tomado de nuevo decididamente el testigo del carcomido mito de la Hispania visigoda, como base para la legitimación de una supuesta unidad territorial, social, cultural y política de la península ibérica bajo la hegemonía castellana, excepción claro está de Portugal, Andorra y Gibraltar. A pesar de que, en la realidad, los visigodos no dominaron en Vasconia, ni prácticamente en el Sureste donde estaban los “romanos” de Bizancio ni en el Reino Suevo al Noroeste durante mucho tiempo. El discurso ideológico contemporáneo en España no ha logrado zafarse del aparentemente sempiterno espíritu de cruzada. Al socaire de una supuesta adecuación historiográfica, espoleada por los vientos del Estado liberal constitucional, echaron mano de lo fundamental de la dogmática de cruzada para rehacer el armazón mental de la gran-nación.

Sin embargo, en la Europa de hoy estos credos hegemonistas difícilmente van a tener cabida. Qué queda en la península escandinava de la dominación de alguno de sus pueblos sobre los demás, ya sean daneses, suecos, noruegos o finlandeses. Lo mismo ocurre en la península balcánica, en centro europa y ahora está ocurriendo ya en las islas británicas y en la península ibérica.

El discurso uniforme de la España Cruzada es mucho más versátil y acomodaticio de lo que comúnmente se pueda suponer; la panoplia de enemigos de la España, una y grande, va desde los moros hasta los terroristas, pasando por herejes, judíos, protestantes, ateos, masones, comunistas, republicanos y soberanistas.

La España cruzada se ha construido sobre el montaje necesario para estar dispuesta al ataque contra unos enemigos interiores o exteriores siempre más inventados que reales. Dicha dogmática se sustenta en la firme y ya vieja convicción de ser los únicos posesores de la verdad, ya sea bajo forma católica o agnóstica, por lo que no tienen que buscar la realidad ocultada o negada por ellos mismos. Hoy el nacionalismo de la España Cruzada está también asentado en una sedicente izquierda, que no cuestiona las claves del pensamiento único, la monarquía hispana y su marco constitucional, ahora conformada en esta peculiar variante peninsular del fraudulento Estado liberal y de los decimonónicos jacobinismo y chauvinismo, importados de Francia.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda
ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

©NABARTZALE BILDUMA 2011