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2026/08/25

Reintegración foral plena

Reintegración foral plena

Patxi Aranguren Martiarena, analista

¿A qué tienen miedo los navarros? Muchos navarros temen que Navarra pierda su autonomía, sus fueros, su Hacienda propia, su autogobierno, su envidiable calidad de vida. Un gobierno central de ultraderecha podría eliminar de raíz hasta el nombre de Navarra. Un gobierno centralista podría triturar nuestra autonomía como en 1841.

El reino de Navarra fue un reino milenario situado a ambas vertientes de los Pirineos occidentales. En el año 1512 el reino fue invadido y conquistado militarmente por los ejércitos de Fernando el Católico e incorporado en 1515 a la corona de Castilla. Durante dos décadas hubo varios intentos para recuperar la independencia. Por si alguien pone en duda la conquista de Navarra, en noviembre de 1513 se publicó en Toledo La conquista del reino de Navarra, de Luis Correa, capitán español y cronista del duque de Alba, en la que se narra con gran lujo de detalles la expedición del duque de Alba. La Baja Navarra siguió siendo independiente hasta su incorporación a la Corona francesa en 1620. La Alta Navarra conservó su estatus de reino hasta 1841, mientras que la Baja Navarra no solo perdió su condición de reino durante la Revolución francesa, sino que desapareció del mapa de Francia (pasó a ser una fracción del departamento de los Bajos Pirineos).

Tras la conquista, Navarra permaneció como reino distinto dentro de la Monarquía hispánica y se respetaron sus leyes, fueros e instituciones propias del reino. Los monarcas debían de contar con las Cortes navarras para la aprobación de las leyes y de cualquier hecho que afectara al orden constitucional navarro. Pero, según Arturo Campión, la incorporación a Castilla pudo estimarse en los primeros tiempos como mero cambio de dinastía, una usurpación de corona que no altera la esencia de las cosas, pero con ella Navarra perdió su personalidad internacional pública y bajó a la categoría subordinada de nación que solo puede moverse ya dentro del derecho internacional privado. El conde-duque de Olivares recordaba al rey Felipe IV en 1624 que todas sus posesiones las tenía por legítima herencia salvo las Indias y Navarra.

Con la derrota del carlismo, Navarra es tratada como vencida por el gobierno central que exige una adaptación de los fueros a la unidad constitucional. Pero cualquier adaptación o modificación de las leyes privativas de Navarra era, según su constitución, competencia de las legítimas instituciones del Reino: las Cortes y la Diputación del reino, tal como mantuvo en sus informes Sagaseta, último síndico de las Cortes. Sin embargo, desde Madrid, se convocaron elecciones a la Diputación Provincial, de la misma manera que en las provincias de la monarquía, pasando por encima de las leyes y fueros del Reino. De esta manera en 1841 el milenario reino dejó de existir y Navarra pasó a ser una provincia de la monarquía. El carácter de pacto que se ha querido dar a la Ley de Modificación de Fueros está condicionado por varios factores: los representantes de la parte navarra no eran los representantes legítimos, ya que lo eran por ley foránea, en claro contrafuero.

En su origen el reintegracionismo foral partió de la denuncia del procedimiento seguido en el proceso de modificación de los fueros calificando al mismo de ilegal e ilegítimo. Ángel Sagaseta sostuvo en 1839 que Navarra era por definición un Estado constitucional ya que los fueros permitían un control del poder real y una separación de poderes, desde hacía siglos. Navarra tenía capacidad constituyente y someterse a una ley ajena, como la Constitución española de 1837, suponía la destrucción misma de sus fueros. El trabajo teórico llevado a cabo por Ángel Sagaseta, recoge los postulados esenciales de la Constitución Histórica de Navarra, cuyos aspectos más importantes son: el carácter equeprincipal de la unión entre el Reino de Navarra y la Corona de Castilla, reteniendo cada uno su naturaleza antigua así en leyes, como en territorio y gobierno; la permanencia desde 1515 de Navarra como reino de por sí, manteniendo su legislación propia y como reino distinto en territorio, jurisdicción, jueces y gobierno de los demás reinos del Rey de España. Sagaseta subraya que, como con secuencia de la legalidad constitucional propia, las Cortes españolas debían haberse limitado al reconocimiento íntegro y completo de los fueros, sin perjuicio de que pudieran haber aconsejado al legislativo navarro para una reforma de estos.

Las tesis sobre la Reintegración Foral, en gran parte deudoras de Sagaseta, se expondrán con total claridad en noviembre de 1918 en el escrito A los navarros. Asimismo, se concretaba el significado de la Reintegración Foral: regreso al estatus anterior a 1839 y recuperación del derecho de Navarra, su facultad de gobernarse como ella quiera gobernarse. También se rechazaba que la Reintegración Foral equivaliera a separatismo. Regresar al estatus anterior a 1839 no significaba ruptura con España. La acusación se relacionaba con los contenidos de una carta de Víctor Pradera publicada por Diario de Navarra el 28 de mayo de 1919 en la que indicaba que el jaimismo reintegracionista se intoxicó de nacionalismo. El sector más radicalmente fuerista del carlismo acuerda en 1921 constituir la Alianza Foral con los nacionalistas, incorporando la Reintegración Foral como eje programático explícito, tal y como se puede comprobar en el manifiesto dado a conocer en El Pensamiento Navarro el 4 de junio firmado por la Junta Regional Jaimista y el Consejo Regional Nacionalista, órgano supremo en Navarra de la Comunión Nacionalista Vasca. El punto segundo se refería a la Reintegración Foral plena que suponía la derogación de la ley de 25 de octubre de 1839, volviendo al estado de derecho existente en los tiempos en que los pactos de unión con España eran respetados.

El Parlamento de Navarra está en pleno debate sobre la actualización de la Ley Orgánica de Reintegración y Amejoramiento del Fuero, norma institucional básica de la Comunidad foral. Aunque la iniciativa para modificarla está en manos de los gobiernos navarro y español, una ponencia, grupo de trabajo formado por parlamentarios, aborda su posible actualización. ¿Hay algún político que se atreva a pedir la reintegración foral plena? Los políticos navarros tienen miedo a reivindicar hoy nuestros derechos históricos. O tienen miedo o es que quieren seguir viviendo a la sopa boba. Tampoco tienen valor para pedir formalmente a Francia que nos devuelva la Baja Navarra.

Nunca es tarde para recuperar nuestros derechos históricos, lo conseguiremos cuando los navarros nos unamos. El vasquismo navarro y un nuevo navarrismo deberán unir sus fuerzas para levantar a Navarra y colocarla en lo más alto de Europa. Sin limitación alguna, en ejercicio de nuestras libertades, los navarros del siglo XXI decidiremos lo que queramos ser. Sin miedo. Dicen que cuando un perro nota que le tienes miedo te muerde. Los navarros debemos superar el miedo a España, el Estado que se apoderó por la fuerza de nuestro reino.

https://www.noticiasdenavarra.com/opinion/tribunas/2026/08/25/reintegracion-foral-plena-11465237.html



2026/08/18

Aranda de Duero, nombre vasco y Reino de Nabarra

Aranda de Duero, nombre vasco y Reino de Nabarra

Bittor Arbizu

Que esta importante ciudad burgalesa, tercera en población, histórica, industrial, mantenga el nombre en euskera, estando al sur de la provincia, no deja de ser sorprendente.

Hace décadas un empleado de la oficina de turismo, amablemente, creo que relacionaba el nombre con haran valle, que es lo que aparecía en folletos e Internet, y no siempre relacionándolo con el euskera. Mi certeza es que Aranda es euskera, procede de Arandia concretamente, como después comentaré.

Como decimos resulta chocante que se haya mantenido el nombre en euskera, pero no lo es tanto si observamos en la Ribera del Duero tres aspectos: la referencia a bascones en el entorno, otros nombres de lugar de procedencia vasca y la trascendencia que tuvo el Reino de Nabarra.

Las referencias a bascones las tenemos en Báscones, junto a Torresandino (I. García Ramila). Al norte de la Ribera, en Santo Domingo de Silos, un arco se llamaba Barbascones, puertas que indican salida a barrio o población. Ya Soria, a la derecha y cercanos a Aranda están Zayas de Báscones, y debajo de Langa de Duero hay un termino y arroyo denominados Valdebáscones. Valdevascón tenemos en Jodra de Cardos, Baraona. Alejándonos, al oeste en Santa Cruz de Yanguas también tenemos Valdebáscones, cerca de donde el arqueólogo Eduardo Alfaro encontrase la lapida funeraria del siglo I. o II. a.C. con la inscripción Sesenco (Zezenko) torito, novillo. En Palencia, cerca de esta Ribera está el despoblado de Báscones en Palenzuela, según indica Merino Agudo. Ya Valladolid están juntos la cumbre Básconés y los Báscones en Villán de Tordesillas, Villabasco en Cabezón de Valderaduey y Los Váscones en Quintanilla de Trigueros. Citaríamos más.

Dentro de poblaciones en la Ribera está Gumiel de Izan, cuyo segundo elemento se une al euskera. Hay Arauzo de la Torre, Arauzo de la Miel y Arauzo del Sauce, en este último se indica la relación con el euskera, con haran valle, … . Zazuar está junto a Aranda, similar tenemos Zazuaran (1704) en Puiu (Nabarra). En la muga con Soria está Langa de Duero, cuyo primer elemento langa ‘barrera’ es vocablo vasco. En Zayas de Báscones el primer elemento también se une al euskera.

El propio Aranda se repite en Peñaranda, unida al linaje Avellaneda, cuya procedencia estaría en las Encarnaciones (Bizkaia). Hay además Aranda de Moncayo. Está Cuzcurrita, nombre que se repite en la Rioja y Juarros. Koskorrita es nombre común en Laudio/Llodio (Araba) para indicar una pequeña elevación. Localizé más de una docena de términos distintos denominados “Koskorra”. Los informantes te indican “Hay muchas, hay muchas. Como lo indica su nombre es un montículo, un altillo”. Lo hallé también escrito, “Monte la Coscorra” (1894). En Baranbio Gereñu recogió “Coscorra”.

Hay también Aranda de Moncayo, Peñaranda de Duero, importante localidad con castillo, que según Madoz tuvo “260 casas. dos conventos, un gran palacio…”. De esta localidad vemos en Wikipedia que estuvo poblada de arévacos y vascones (la cita creo que es de Garcia Moreno-Avellanosa). Hay Peñaranda de Bracamonte (Salamanca), importante localidad, que leemos “El sufijo aranda parece incorporarse con la llegada a la zona de repobladores procedentes de Peñaranda de Duero”.

Antes de presencia romana, visigoda, árabe hubo bascona en un territorio al menos con el del Reino de Nabarra, que con Sancho El Mayor de (1004-1035) alcanzó la máxima extensión abarcando, por matrimonio, Castilla y ocasionalmente tierras de León y Zamora. Participó en la instauración del Obispado de Palencia. Antes tenemos la primera mención de Aranda, años 940 o 941 (Sanz Abad-F. Berganza): “… partidas de Moros baxaron a los Campos de Aranda. Entendido por Don Vela Conde de Álava, y Rodrigo Velazquez…”. Este conde estaba bajo la orbita del Reino de Pamplona, y quizá emparentado como indican.

¿Aranda de Arandia? Pues sí. A veces las dudas te impiden hacer afirmaciones, aunque lo tengas claro. Un impulso fue al comprar hace una década el libro Ugaoko euskara de Belene Salazar, donde al leer citas históricas de 1348 y 1375 se señalan entre los núcleos de población “ … Arando, Arandia…” como si fuesen dos distintos, pero en realidad es uno, Arandia que permacene. Es decir Arandia ha dado Aranda, Arando… fenómeno que se da en otros casos. Tenemos las alternancias Ezkerro/Ezkerra, Berango/ Beranga y otras muchas, siendo los casos en -o por influencia del artículo de cercanía. Creo que el académico A. Irigoien citaba estas terminaciones en -o por esa causa, aunque no recuerdo que fuese en toponimia.

La alternanccia más interesante es Arandia/Arandio (antiguo nombre de la Sierra de Demanda-L.M.Muxika).

Arandia, Arandio, Arandi, Arando (caserío en Bergara, apellido)… son abundantes en todos los pueblos del Pais Vasco/Euskal Herria.

En los anterior tenemos aran ciruela -di- sufijo abundancial en botánica, -a (artículo). Es decir “lugar abundante en ciruelos”. Sería nombre similar al que hay en la misma Ribera, denominado Ciruelos de Cervera.

Este sufijo es propio de botánica (doi, dui, di…) como en Pagadia: el hayedo, pinudia: el pinar, lizardia: el fresnedal, sagardia: el manzanal…

Y este sufijo ha sido la razón que me ha dado certeza para afirmar lo anterior, ya que si bien a la ciruela se la llama también de otras maneras (okeranak, okaranak…), haran indica valle, y a la endrina se le dice basarana, basakarana, txarrikoarana (Orozko)… de ahí la bebida patxaran.

Curioso es que en Wikipedia en Aranda de Duero, no haya referencia a la Toponimia, como antaño hubo. En la IA aparece valle, endrino, pero es lo anterior.

Grata sorpresa que un nombre de lugar importante y al sur de Burgos, mantenga su nombre con raíces vascas. Creo que nos amplia la visión sobre la extensión que tuvo el euskera, los bascones y el antiguo Reino de Nabarra.

https://www.noticiasdenavarra.com/opinion/tribunas/2026/08/18/aranda-duero-nombre-vasco-reino-11445732.html



2026/08/16

Orreaga vuelve a reivindicar la soberanía vascona


Orreaga vuelve a reivindicar la soberanía vascona

Decenas de personas han conmemorado este sábado la Batalla de Roncesvalles del 778 y han reclamado una plena oficialidad del euskera y una memoria histórica propia

Un año más, Orreaga/Roncesvalles ha vuelto a convertirse este sábado en escenario de memoria histórica y reivindicación política con motivo de los actos de conmemoración de la histórica Batalla de Orreaga del año 778, un evento organizado conjuntamente por Orreaga Fundazioa y Etxabarrengoa Elkartea que cada verano pretende mantener viva la memoria de la victoria vascona sobre las tropas de Carlomagno.

El acto ha arrancado a las 12:15 horas a ritmo de txalaparta, con la intervención de Karmele Galartza, de Orreaga Fundazioa, quien ha reivindicado una “Euskal herria liberada, euskaldunizada y unida”. Tras ella, Fernando Ziganda ha representado unos bertsos, haciendo una llamada directa a la ciudadanía ante la coyuntura política actual: “Euskaldun haiek batu baziren, ez al gara gu batuko” (“Si aquellos euskaldunes se unieron, ¿no nos uniremos nosotros?”). El acto ha continuado con un aurresku y una ofrenda floral, para terminar con la canción Orreaga, que ha puesto el broche final a la jornada.

Soberanía e idioma

Por su parte, Koldo Amatria Zabalza, presidente de Orreaga Fundazioa, ha apelado a las reflexiones del historiador Tomás Urzainqui para subrayar la importancia del autogobierno: “Sin soberanía no hay democracia, y yo añadiría que sin democracia no existe libertad”, expuso. Amatria ha sido muy crítico con las trabas judiciales e institucionales para el desarrollo del euskera, reclamando medidas concretas para su plena oficialidad en Navarra: “No basta con decir, como la presidenta Chivite, que hay que nombrarla como lengua propia cuando no se toman medidas para que ello sea posible... Es necesario que las leyes no den pie a esos recursos y a esos fallos judiciales en contra del euskera”, ha expuesto. Asimismo, ha rechazado la resignificación del Monumento a los Caídos argumentando que “maquillarlo por el exterior y cambiar el contenido no serviría de nada, porque seguiría siendo el Monumento a los Caídos”, y ha avanzado que desde el colectivo Orreaga Fundazioa confían en poder inaugurar el año próximo el prometido memorial proyectado en el alto de Ibañeta, el cual se iba a colocar este verano como complementario al que desde hace tres años instalaron en Luzaide/Valcarlos y que no se ha podido hacer por “cuestiones burocráticas”.

Después, el historiador Xabier Irujo ha ofrecido una lección de memoria histórica reivindicando la capacidad de resistencia del pueblo vasco a lo largo de los siglos. “Estamos aquí para traer al recuerdo lo ocurrido en Roncesvalles....Lo que ocurrió es que un rey trajo un ejército, saqueó ciudades e hizo la guerra, pero huyó de aquí y no regresó nunca más”, ha explicado. Irujo ha remarcado además la necesidad de recuperar y narrar la historia de Euskal Herria desde una perspectiva propia y en euskera. “Aquí, en Navarra, nos costó 900 años escribir nuestras crónicas. Tenemos que escribir nuestra historia en nuestra lengua”, ha destacado.

En este sentido, ha apelado a la abolición foral de 1876, de la que este año se cumplen 150 años: “Nos quitaron todo: los fueros, el territorio, las desamortizaciones, los bosques, la ciudadanía y el derecho a ser legalmente y jurídicamente, navarros y vascos. Nos quitaron los tres poderes: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Ahora vemos qué importante es tener nuestro propio poder judicial”, reconocía. “Y, a pesar de todo, aquí seguimos y continuamos en esta lucha”, ha concluido el historiador.

Tras finalizar el acto principal en Orreaga/Roncesvalles, varios y varias asistentes se han vuelto a reunir a las 13:30 horas en el alto de Ibañeta para dar continuidad a la conmemoración que, más de doce siglos después de la batalla de Orreaga, mantiene su carácter de reivindicación política y de afirmación de la identidad vasca.

https://www.noticiasdenavarra.com/sociedad/2026/08/15/orreaga-vuelve-reivindicar-soberania-vascona-11441098.html

Un escudo de Navarra en el Museo Arqueológico de Estambul

Joseba Asiron, alcalde de Iruñea-Pamplona, posa con el escudo de Nabarra-Evreux


Un escudo de Navarra en el Museo Arqueológico de Estambul

Joseba Asiron

Los caballeros navarros que entre 1310 y 1522 participaron en la defensa de Rodas contra los turcos tuvieron en aquella isla su propio ‘cuartel’, y en su fachada un escudo de Navarra en piedra, que los turcos se llevaron como trofeo a Estambul en 1886.

Los caballeros de Rodas

El origen de los caballeros de Rodas se remonta hasta los tiempos de las Cruzadas, cuando los reinos cristianos medievales se propusieron tomar por las armas lo que ellos consideraban Tierra Santa, es decir las regiones donde había nacido y vivido Jesús, y que entonces se encontraban en manos musulmanas. Los caballeros de la Orden del Hospital de San Juan, que era como realmente se llamaban, tuvieron su base de operaciones en Jerusalén, la ciudad donde Jesús fue crucificado, y tras la conquista de Jerusalén por Saladino en 1187 se retiraron hasta la ciudad costera de San Juan de Acre. Tras la caída de Acre en 1291 huyeron a Chipre y, por fin, en 1310 los caballeros recalaron en Rodas, isla que fortificaron concienzudamente para resistir los previsibles asedios musulmanes. Los Caballeros de Rodas permanecieron 212 años en aquella isla del Dodecaneso griego, situada a tan solo 18 kilómetros de la costa turca, resistiendo tras sus fuertes murallas numerosos ataques y asedios.

Navarros en Rodas

Durante los dos siglos largos que la Orden Hospitalaria permaneció en Rodas sirvieron unidos allí caballeros de diferentes nacionalidades, franceses, ingleses, aragoneses, alemanes... y también navarros. Navarra tenía su propio priorato, estrechamente relacionado con la base de la Orden en Rodas, y muchos navarros acudieron a la defensa de Rodas, siempre en guerra con el Islam. El ataque definitivo se produjo en junio de 1522, cuando el sultán turco Suleyman el Magnífico, con un gigantesco ejército de no menos de cien mil hombres, sometió Rodas a un sangriento asedio que duró seis meses. Las murallas fueron bombardeadas por docenas de cañones, y se produjeron asaltos, ataques y contraataques que produjeron miles de muertos. Nos consta que hubo allí navarros y, de hecho, según las crónicas, el Gran Maestre de la Orden, jefe absoluto de los caballeros, entregó el mando de un cuerpo de ejército al Gran Prior de Navarra, un caballero llamado Gregorio de Morgut, que era considerado una de las grandes cruces, es decir un oficial destacado de la Orden.

Este Morgut recibió el encargo de acudir a aquellos puntos de la muralla que necesitaran mayor auxilio, y por tanto le tocó estar siempre en los lugares de mayor peligro. De hecho, el 23 de octubre el sector de las murallas que defendían los caballeros de nacionalidad inglesa fue asaltado por los turcos, y fue la llegada de Morgut y los suyos lo que permitió contrarrestar el ataque, rechazando a los turcos y causándoles seiscientos muertos. No es objeto de este artículo describir los pormenores del sitio de Rodas, por ello nos limitaremos a decir que la isla cayó finalmente el 20 de diciembre de 1522. Y que, aunque Suleyman el Magnífico dejó marchar a los caballeros supervivientes en sus barcos, parece ser que Gregorio de Morgut, el Gran Prior de Navarra, habría caído en los combates.

La calle Ippoton de Rodas

Durante los 212 años de su permanencia en Rodas, los caballeros se agruparon y organizaron en torno a grandes circunscripciones geográficas, a las que llamaron lenguas. Cada lengua tenía su propio albergue, es decir un centro de operaciones con cocina y sala de reuniones, y existían lenguas o albergues como los de Provenza, Italia, Auvernia, Francia, Inglaterra o Alemania. Los caballeros navarros estuvieron vinculados durante muchos años al albergue de Aragón, que englobaba a la propia Aragón, Cataluña, Navarra y Amposta, a los que en algunos periodos se sumaron también Castilla y Portugal, en lo que de manera genérica se llamó lengua de España o, más propiamente, albergue o lengua de Hispania (cameram albergie Yspanie). Eso sí, como cuando se construyó aquel albergue Navarra era un estado independiente, sobre la fachada del cuartel ostentó su propio escudo de armas, elaborado en piedra, junto a los del resto de reinos peninsulares.

Una antigua guía de Rodas

En el año 2008, y en el transcurso de un viaje de estudios llevado a cabo a Grecia, tuve ocasión de visitar Rodas, que conserva aún, debidamente restauradas, sus espectaculares murallas y el castillo de los Grandes Maestres de la Orden. Cabe aquí recordar que la isla de Rodas, que perteneció al estado turco tras su conquista en 1522, pasó a soberanía italiana en 1912, y desde 1948 pertenece al estado griego. Pues bien, en la parte más antigua y monumental de la ciudad se puede ver aún la denominada Odos Ippoton (literalmente, calle de los Caballeros), y allí se conservan los edificios que albergaron a las lenguas de aquellos guerreros legendarios, con los escudos de las diferentes naciones en sus fachadas. Como aquello constituía toda una sorpresa para mí, me acerqué emocionado hasta el edificio de la antigua lengua de Hispania, en la parte alta de la calle, para comprobar, con gran decepción, que no se conservaban los escudos de su fachada.

Tan solo un panel informativo anunciaba que aquel edificio era efectivamente el albergue de Hispania, e incluía un viejo grabado del año 1826 donde sí se distinguían los escudos, perfectamente además, incluido el escudo de armas de Navarra. Buscando información al respecto localicé una vieja y descolorida guía de Rodas, editada en los años 90 del siglo XX, donde se decía de forma escueta que actualmente aquellos escudos se encontraban en el Museo Arqueológico de Estambul, sin explicar las razones del traslado. Aunque, a decir verdad, de inicio no di mucho crédito a la referencia de aquella guía, posteriormente he podido saber que el dato lo había dado a conocer un autor griego, Ilias Kollias, en un libro titulado The Knights of Rhodes, publicado en Atenas hace más de treinta años.

El señor Emrah Kahraman

Pasaron los años desde aquel primer viaje de 2008 a Rodas, y en 2015 pasé a trabajar al Ayuntamiento de Pamplona, aunque nunca olvidé aquella misteriosa historia del escudo de Navarra. Ya en el año 2024 me decidí a escribir una carta al Museo Arqueológico de Estambul, explicando los pormenores de aquel escudo y solicitando información sobre él, si es que existía. La verdad es que no tenía muchas esperanzas de obtener respuesta, pero el día 11 de octubre de 2024 recibí un correo de Emrah Kahraman, arqueólogo del Museo Arqueológico de Estambul, confirmando en todos y cada uno de sus términos las noticias que había leído en el panel informativo de la calle Ippoton de Rodas y en la vieja guía turística. Después de aquel primer contacto con el señor Kahraman cruzamos muchos mensajes más, intercambiando informaciones sobre el escudo, esperando el momento de poderme desplazar a Estambul y realizar una visita al museo. Y la ocasión se presentó nada más terminar estos últimos sanfermines.

El 22 de julio de 2026 tuve por fin la ocasión de estrechar la mano del arqueólogo Emrah Kahraman, que nos brindó una acogida excepcional y planificó una visita a su magnífico museo de Estambul. Como el escudo de Navarra no está expuesto al público (según nos informaron, dicho museo posee más de un millón de piezas catalogadas), fue necesario que nos desplazáramos hasta los depósitos del museo, situados a las afueras de la capital turca. Allí, en un gigantesco almacén, muy parecido al que puede verse en la película Indiana Jones y el Arca perdida, entre montañas de cajas de madera cuidadosamente clasificadas, ordenadas y apiladas, reposaba efectivamente el escudo de armas que los caballeros navarros que defendieron Rodas lucieron en la fachada de su cuartel. Un operario del museo, valiéndose de una pequeña máquina hidráulica, lo extrajo de su cofre y lo puso ante nuestros ojos en medio, debo reconocerlo, de una emoción enorme.

Un escudo Evreux

Tomando un té turco en el archivo del museo, el señor Kahraman nos mostró las fichas originales de la pieza, elaboradas a fines del siglo XIX. Así supimos que el escudo en piedra pesa cerca de 400 kilos, y que llegó a Estambul en una fecha indeterminada entre 1844 y 1886. Observando la pieza, además, y aunque no conserva restos de policromía, pudimos comprobar que se trata del escudo de los monarcas navarros de la dinastía Evreux, es decir cuartelado, y con las armas de Navarra (carbunclo pomelado) en los campos 1 y 3, mientras que los campos 2 y 4 van ocupados por las armas familiares de los Evreux, es decir las lises de Francia con una banda diagonal atravesada. Por lo tanto, nos encontrábamos ante un escudo de armas elaborado muy probablemente durante la vigencia de la dinastía Evreux, es decir entre 1328 y 1441, aunque como bien señala el historiador Mikel Zuza tal escudo fue utilizado también en fecha posterior por los monarcas navarros.

En cualquier caso, queda claro que fue testigo de la toma de Rodas por Suleyman el Magnífico en 1522, y aún permaneció tres siglos más en su lugar, como atestigua el hecho de que apareciera en un grabado realizado en la propia Rodas en 1826. Según las fichas del museo habría sido trasladado a Estambul entre 1844 y 1886, fechas en las que Rodas aún pertenecía al estado turco, junto con el resto de escudos de aquella fachada, en lo que solo puede interpretarse como una especie de botín o trofeo. Y posteriormente, tras la creación oficial del actual Museo Arqueológico de Estambul (İstanbul Arkeoloji Müzeleri) en el año 1891, el escudo habría pasado a ser propiedad de esta institución, aunque lo más probable es que fuera enviado directamente a sus almacenes, en una de cuyas cajas habría permanecido durante 135 años, sin apenas ver la luz hasta que fue abierto para nosotros.

Despedida emocionada

Aunque lamentablemente no fue posible fotografiar las fichas de entrada en el museo ni el almacén donde se encuentra la pieza, sí se nos permitió obtener cuantas imágenes quisimos realizar del propio escudo, hecho por el que estamos muy agradecidos a los responsables del Museo Arqueológico de Estambul, a su director y a nuestro amigo el arqueólogo Emrah Kahraman. Permanecimos allí largo rato, admirando la buena factura del escudo, los pequeños golpes, el desgaste que el tiempo había causado en él, y hasta el sistema de anclaje al muro que había tenido en su momento.

Los responsables del museo, por su parte, se mostraron muy interesados en cuantas noticias pudimos darles sobre el propio escudo, sobre el significado de sus motivos heráldicos y sobre el viejo reino de Navarra. Luego, llegado el momento de la despedida, los operarios nos ofrecieron sentarnos a tomar con ellos otro té turco, y pudimos ver, con cierta tristeza, cómo devolvían el escudo al interior del almacén, a la oscuridad de su cofre de madera. Y mientras lo veíamos alejarse, nos preguntábamos cuantos años tendrán que volver a pasar hasta que ojos navarros puedan ver de nuevo esta reliquia de nuestra historia. Un testimonio fiel del papel que el viejo reino de Navarra jugó en el tablero de la política europea hasta el momento mismo de su conquista.

https://www.noticiasdenavarra.com/navarra/2026/08/15/escudo-navarra-museo-arqueologico-estambul-11440346.html


Carbunclo versus cadenas (III)

 


Carbunclo versus cadenas (III)

Iñigo Saldise Alda

Las tropas españolas realizaron varias expediciones los años 1525 y 1527, para exigir la obediencia de los nabarros al emperador español en la Tierra de Vascos, siempre con el uso de la violencia armada. Concretamente en este último año, tras un largo periodo de luchas y negativas a pagar impuestos a los agentes españoles, la población de Ultrapuertos logró liberarse. Es en julio del año 1528 cuando Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico dio la Tierra de Ultrapuertos por perdida, recobrando así ésta la soberanía nabarra. Diversos cronistas retrasan hasta el año 1530 el abandono español de la fortaleza de Donibane Garazi-St Jean Pied de Port, cuya defensa resultaba ciertamente difícil de mantener. La renuncia de este territorio tuvo que ver con el interés español en la firma de la paz con su enemigo el Reino de France, llevada a cabo en Cambray el 5 de agosto del año 1529. Así pues, la ocupación española se concernió a las tierras del sur del Pirineo, donde el virrey español de turno ejerció ilegítimamente el control político-militar, cultural y social desde la capital Iruñea-Pamplona en nombre de su emperador español.

Entre los nuevos funcionarios extranjero puestos en el Reino de Navarra al sur del Pirineo, se encontraba el licenciado Diego Remírez de Ávalos de la Piscina, al cual algunos historiadores designan como nabarro, incluso perteneciente al partido agramontés, algo a tener muy en cuenta. Pese a esto último dicho, yo postulo que este licenciado era español y que nació hacia el año 1495. Fue vecino de San Vicente de la Sonsierra en La Rioja-Errioxa, por aquel entonces ya bajo el poder castellano-leonés o español. También vivió en Nájera-Naiara, Logroño y Viana, lugar este último que, a mi parecer, puede haber llevado al error del reconocimiento de su verdadera nacionalidad. Fue escribano en las Cortes de la Navarra bajo mandato español en el año 1526 y allí juramentó escribir una historia sobre el Reino de Nabarra-Navarra.​ En el año 1530 finalizó su obra Historia Cantabrica o Emunctorium Cronicarum... circa illustrissimam Navarrorum Regum progeniem serio non minus quam diligenter editum, recopilación en latín de algunos datos de diversas crónicas y documentos anteriores, cuya difusión quedó en un principio como confidencial. Luego completó su obra y la tradujo al castellano bajo el nombre de Crónica de los Muy Excelentes Reyes de Navarra, estando dedicada en el año 1534 al emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico. Esta crónica tuvo gran repercusión y se hicieron numerosas copias, especialmente en la última parte del siglo XVI. Hacia el año 1587 es donde en algunas de ellas se incluyen blasones dibujados, apareciendo en ellos el escudo de Nabarra representado por las cadenas. También realizó un Catálogo de los Reyes de Navarra, hecho este trabajo por mandado directo del rey Felipe II de España.

La Crónica de los Muy Excelentes Reyes de Navarra, hay que decir que, es más bien una​ transcripción casi integra de la crónica realizada por el príncipe de Viana del año 1454, la cual cifra y completa con obras precedentes, como las crónicas de Castilla, la crónica del Cid Ruy Díaz y otras más. En el capítulo 16 de la misma, Diego Remírez de Ávalos de la Piscina lo tituló de la siguiente manera: “El cual narra como, por la gracia de nuestro Señor, los reyes cristianos vencieron en la batalla de Ubeda, e como el rey D. Sancho, por su grant virtut é fuerza, ganó por las armas el cadenado, el cual asentó sobre las ariestas.” dentro del mismo continua de la siguiente manera. “(…) E el rey de Navarra tomó el dicho cadenado de los camellos, é las tiendas, é conquistó las cadenas por armas, é asentólas sobre las ariestas con un punto de sinople, (…)” Pese a ello, el blasón del emperador español que se colocó el año 1553 en el portal del Abrevador, posteriormente conocido como portal de Francia y que hoy día también llamado de Zumalacarregui, aparece el escudo de Nabarra, pero este no está simbolizado con las cadenas, pues aparece claramente dentro del mismo el carbunclo. Lo mismo ocurre con las armas imperiales españolas puestas en la muralla de la villa de Viana.

La resistencia identitaria, a la par de patriótica podríamos incluso decir, está representada y encabezada por el oficio de rey de armas del Reino de Nabarra-Navarra. El titular del mismo era el encargado de supervisar la heráldica oficial en el territorio navarro del sur del Pirineo, ciertamente sometido, subordinado y sojuzgado al Reino de España. Por ejemplo, son ellos los encargados de supervisar el diseño de la monedas de los reyes españoles, Fernando II de Aragón y II de Sicilia, V de Castilla y León, Carlos I de España y Felipe II de España sucesivamente, en dicho territorio navarro, donde el escudo de Nabarra-Navarra está siempre representado por el carbunclo. Al igual que las banderas, estandartes y escudos representados en actos oficiales como en las visitas de eso monarcas españoles en los distintos alardes de coronación o solo militares, marchas fúnebres, en túmulos,... sin olvidarnos del Libro de Armería del Reino de Nabarra del año 1572, obra ésta que cuenta con una historia particular muy interesante.

Por otro lado, al norte del Pirineo en el Reino de Nabarra libre, independiente y soberano, se mantuvo en todo momento la representación del carbunclo como las armas de Estado Pirenaico y de la Corona de Nabarra, gracias a los homónimos a los reyes de armas del sur del Pirineo. Esto fue tanto en banderas, estandartes, escudo ladrados en castillos como por ejemplo el que existente en el castillo de Pau, además de en las distintas monedas sucesivas de los legítimos reyes nabarros Enrique II, Juana III y Enrique III. Dicho esto, en el siglo XVI se mantuvo, al menos al sur del Pirineo, el debate o discusión sobre carbunclo o cadenas de una forma más bien indirecta e incluso podemos decir distante; disputa o enfrentamiento que continuara en el siglo siguiente, también ya en la Nabarra del norte del Pirineo por su particular devenir histórico-político.

https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/carbunclo-versus-cadenas-iii



2026/08/15

Sin soberanía no hay democracia

Sin soberanía no hay democracia

Koldo Amatria Zudaire Orreaga Fundazioaren presidentea

Sin soberanía no hay democracia”, reza el título de una obra del historiador Tomás Urzainki en uno de sus libros sobre la historia de Nafarroa. Y yo le añadiría: sin democracia no hay libertad.

Y en este país, en Nafarroa, en Euskal Herria, no tenemos soberanía. La soberanía reside en el pueblo y aquí el pueblo no tiene, no tenemos el poder de ejercer esa soberanía en determinadas materias, fundamentalmente en el poder de decidir nuestro futuro.

Tenemos una democracia con las alas cortadas que nos impide ser libres, con una constitución española, rechazada en su momento en el conjunto de Euskal Herria y que gran parte de la población actual no ha tenido oportunidad de refrendarla, o rechazarla. Una constitución que va a cumplir 50 años y que nos niega la soberanía y de la cual surgen dos estatutos de autonomía que hace que la unión del sur de Euskal Herria siga siendo, incluso bajo la tutela del Estado Español un imposible bien planificado. Y no digamos nada si en la ecuación metemos a nuestros hermanos de Iparralde…

En efecto, tenemos libertades, libertades individuales, formales: de reunión, de expresión, de asociación… Pero al mismo tiempo esas leyes están bajo la vigilancia de una conocida como ley Mordaza… aquella que nos impuso, en Madrid, un gobierno de la derecha y que un gobierno de la izquierda no la ha derogado.

Unas libertades que permiten, ¡¡vaya paradoja!!, recortar libertades, como ocurre, por ejemplo con la llamada ley de símbolos en Nafarroa: obligar, por el abuso de la mayoría parlamentaria a la colocación, permanente, de determinadas enseñas en todos los edificios oficiales y penalizar la libertad de expresión de aquellos ayuntamientos que quisieran mostrar otras banderas en sus balcones.

O una democracia que permite la discriminación lingüística de la ciudadanía de Nafarroa en función de su lugar de residencia… Seguimos con una zonificación del euskera pensada para cortar las alas a esta nación navarra, para evitar que su lengua primigenia se recupere y sea aceptada como propia por toda la ciudadanía. No basta con decir, como dice la lehendakari de esta autonomía, María Chivite, que hay que reconocerla como “propia”, si no se toman las medidas necesarias para que así sea.

Para evitar que cada vez que se toma un acuerdo positivo con respecto al euskera, haya quien pueda imponer un recurso y ese recurso ante los tribunales sea aceptado y fallado en contra de la “lingua navarrorum”, es necesario que las leyes no den pie a esos recursos y a esos fallos judiciales en contra del euskera de los cuales estamos más que hartos. No solamente hay que acusar de “euskarafóbicos” a determinados sindicatos, personas miembros de gobierno en determinados departamentos… Es necesario que no haya pie en esas leyes para que eso ocurra.

Se habla de despolitizar el euskera… Empecemos despolitizándolo dándole a nuestro idioma el rango que se merece, oficializándolo en toda la comunidad, no utilizándolo como medio para dividirnos.

Nos advierten de que esta democracia formal está en peligro por el avance de la ultraderecha en todo el mundo y también en nuestro país (como si la derecha, de por sí, no fuese un peligro para la democracia, por muy formal que sea esta).

Pues al fascismo o a la ultraderecha, o a la derecha ultra… ni agua. Y una forma que tenemos de que sea menos visible, es la retirada de todos aquellos símbolos que puedan hacer apología o enaltecimiento del fascismo.

¿Qué empeño tienen en mantener en pie el mamotreto de los Caídos unos partidos que se califican a sí mismos de izquierdistas y progresistas, en “resignificarlo”, como dicen ellos? El maquillarlo por el exterior y cambiarle el contenido no serviría de nada porque el monumento a los Caídos seguiría siendo el monumento a los Caídos. Y tras la hipotética ascensión al poder de la derecha el borrado de la resignificación no tardaría en llegar, mandando al txirrion los más de diez millones de euros que dicen que se van a gastar en esa resignificación. ¿No basta con ver lo que están haciendo con las leyes de memoria democrática en las comunidades donde gobiernan?

Este 15 de agosto nos volvemos a juntar en Orreaga/ Ibañeta para conmemorar la histórica victoria de los vascones sobre el ejército de Carlomagno allá en 778. Esta recuperación de la memoria de lo que ocurrió en esa batalla y las consecuencias que la misma tuvo para este pueblo debería servirnos de ejemplo de que un pueblo, por muy pequeño que sea, puede hacer frente, y vencer, al mayor enemigo que se pueda poner por delante. Y para ello, para el próximo verano, esperamos tener la oportunidad de inaugurar en el alto de Ibañeta, si los laberintos burocráticos no lo vuelven a impedir, un memorial de lo que aquí ocurrió aquel 15 de agosto en Errozabal/ Roncesvalles/ Orreaga y que sirva de complemento al monumento que a la citada batalla colocamos en Luzaide/ Valcarlos hace tres años.

Allí, una vez más, a partir de las 12 del mediodía, volvemos a reivindicar para nuestro pueblo vascón la soberanía que le corresponde y se le niega.

https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/sin-soberania-no-hay-democracia

https://www.noticiasdenavarra.com/opinion/tribunas/2026/08/15/soberania-hay-democracia-11438742.html

2026/08/10

Nabar eskubidea: etxeko andrea, etxeko burua eta etxeko jabetza

Nabar eskubidea: etxeko andrea, etxeko burua eta etxeko jabetza

Néstor Lertxundi Beñaran

Nabarrako zuzenbidean, auzo bakoitzak bere etxea zuen: dorretxea, jauregia, armarria zuen oinetxea, gaztelua edo gotorlekua. Regea zegoen herrian, eraikin eta herri horren jabe instituzionala Auzoa (komunitatea) zen, Regeak gobernatzen zuen herria, ez herriaren jabe bezela baizik estatuko buruzagi gixa. Auzo horien buru ziren Etxeko Andreak «auzoa» izenarekin ere ezagunak, Senarra, aldiz, Nabarrako gudarosteko kidea zen: infantzoia, aberats-gizona (ricohombre), tenentea, kondea edo antzeko karguduna. Horrek erakusten du etxearen eta armadaren eginkizunak ez zeudela pertsona beraren esku, baizik eta gizarte-antolaketa jakin baten barruan banatzen zirela. 

Foruen agerpenak ahozko zuzenbidea idatziz jaso zuen. Foruak ezinbesteko dokumentuak dira Nabarrako antolakuntza juridikoa ezagutzeko, eta, aldi berean, aurreko ahozko zuzenbidearen berri ere ematen dute. Horregatik, idatzizko testuak, hizkuntza eta erakunde tradizionalak batera aztertzea beharrezkoa da antzinako Nabarrako zuzenbidea ulertzeko. 

Ikuspegi horretatik, etxeko andrea ez zen errentak jasotzen zituen pertsona hutsa. Etxeko burua, etxeko jabea eta ugazaba bera zen. Bere esku zegoen etxearen eta ondarearen administrazioa, lanen antolaketa, ereiteko eta uzta biltzeko garaien antolaketa, uztaren kontrola eta abereen hazkuntzaren jarraipena. Etxea erakunde juridiko eta ekonomiko bat zen, eta erakunde horren gidaritza etxeko andreari zegokion. 

Eginkizun horiez gain, etxeko jabetzak berekin zekarren funtzio espirituala ere. Etxeko buruak komunitateko erritu eta ospakizun erlijiosoak gidatzen zituen. Apaiz-eginkizuna ez zetorren lanbide jakin batetik; etxeko jabetzari eta etxeko buru izateari lotutako eginkizuna zen. Horregatik, etxeko jabetzak aginte juridikoa, ekonomikoa eta espirituala biltzen zituen. 

Horrenbestez, sorgina (emagina) edo atsoa (matrona) ez dira apaizgoaren sinonimoak. Horiek etxeko andreen lanbideak dira. Sorgintza bizitzaren zaintzari lotzen zaio, bizitza sortzeari, sendaketari eta erri (lurraren) jakintzari; atsoa, berriz, esperientziari eta jakinduriari. Lanbide oriek guztiak etxeko andreek bete zitzaketen, eta ez dute jatorria apaiz-eginkizunean, baizik eta haren jarduera sozialean. 

Hizkuntzak berak ere antolaketa horren aztarnak gordetzen ditu. Buru, (bru), Ugazaba, Iabe, xabe, jabe ta bertze aldaer batzu, etxearen jabetzaren inguruko antzinako forma linguistikoak erakusten dituzte. Era berean, bruia, bruxa eta bruja formen hedadurak ere azterketa filologiko sakona eskatzen du. Hizkuntza ez da komunikazio-tresna hutsa; antzinako erakundeen memoria ere bada. 

Ekialdeko eta mendebaldeko leku-izenek, hizkuntza-formek eta dokumentazio historikoak batera aztertuta, antzinako Nabarrako gizartearen egitura berreraiki daiteke. Ahozko tradizioak, idatzizko zuzenbideak eta hizkuntzak elkar osatzen dute. 

Ondorioz, Nabarrako etxea ez zen azkazin unitate hutsa. Erakunde juridiko, ekonomiko eta espiritual osoa zen. Erakunde horren ardatza etxeko andrea zen: etxeko burua, etxeko jabea, ugazaba eta komunitatearen gidari espirituala. Aldi berean, emakume berak sorgin (emagin), atso, irule, abelgin, belagin eta abar lanaren lanbideak ere bete zitzakeen. Kargu instituzionala eta lanbidea bereizteak aukera ematen du Nabarrako zuzenbidearen benetako egitura ulertzeko. 

Artikulu honek, beraz, Nabarrako etxeen inguruko ikuspegi berri bat proposatzen du. Etxea ez zen ondasun pribatu huts bat; erakunde publikoa zen. Etxeko andrea ez zen administratzaile soil bat; erakundearen burua zen. Haren esku biltzen ziren jabetza, agintea, ekonomiaren antolaketa, komunitatearen gidaritza espirituala eta, bere lanbideen bidez, bizitzaren zaintza eta herri-jakintzaren transmisioa. 

https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/nabar-eskubidea-etxeko-andrea-etxeko-burua-eta-etxeko-jabetza




2026/08/08

La huella del Reino de Nabarra en Palencia, Burgos... bascones


La huella del Reino de Nabarra en Palencia, Burgos... bascones

Bittor Arbizu

He continuado con la labor de ampliar y localizar lo citado y encuentras sorpresas, pues lo que pudieron ser poblaciones, ahora solo queda el nombre

En 2017 escribí Las mugas del Reino de Nabarra en Palencia sorprendido por las referencias a los bascones y la permanencia de nombres de lugar en euskera. Tenemos tres pueblos, Báscones de Ebro, Báscones de Valdivia y Báscones de Ojeda, siendo este último el de más vitalidad con bar, restaurante y 135 vecinos, aunque hace medio siglo superase los 500. Bonito pueblo, con río, gente amable y un nombre de más de mil años de historia.

En topónimos cité el pueblo Mudá, fortaleza relevante desde el s. V cuya forma originaria era Muga. También aparece Mugave en 1059, Wikipedia, en privilegio otorgado por Fernando I en el año 1059. El sufijo -be en euskera indica parte de abajo, es decir tendríamos debajo de Muga. El nombre Mugabe es común en euskera. San Cebrián de Mudá, procede del mismo Muga. Por último, San Salvador de Cantamuda, documentado como Campo de Muga.

He continuado con la labor de ampliar y localizar lo citado y encuentras sorpresas, pues lo que pudieron ser poblaciones, ahora solo queda el nombre, como es el caso del arroyo llamado Villabáscones en Santibañez de la Peña, que ya no es ni villa, lo que indicaría población, sino un simple arroyo.

En Monasterio de Rodilla (Burgos), los romanos conquistaron y establecieron el importante asentamiento de Tritium, ciudad autrigona en la calzada de Astorga a Burdeos. Tiene un castillo de impresionantes vistas a la Bureba, que en el s. XI tenía tenente de Nabarra, esto y otros datos testimoniarían presencia bascona. Pues bien, hoy solo queda el nombre de Valdebascones, un barranco alejado, casi inaccesible, cuyo nombre algunos naturales desconocen.

La falta de relato propio hace que muchas veces los pueblos e idiosincracias se difuminen en la historia. Así, en el Valle de Aran, con 633 km² y 10.500 habitantes, hay constancia que se habló euskera hasta los siglos XII y XIII. En Castilla no podemos afirmar con firmeza lo mismo, pero sí destacar la presencia bascona y nombres procedentes del euskera, para algunos autores los más abundantes y antiguos dentro de las influencias.

Como escribí “lo mismo que ocurre con la hipótesis de la lengua ocurre con las fechas. Varios autores defienden la teoría de que los términos en euskera llegaron con la repoblación en el siglo XI. Mi hipótesis es que en muchos casos es anterior, lo observé al leer algunos topónimos previos a la repoblación, y al ver mapas de la antigua situación del euskera de Caro Baroja y Menéndez Pidal, pero una prueba clara la tenemos en la inscripción del año 661 de Baños de Cerrato, junto a Palencia capital, en la iglesia visigoda más antigua de la Península. Indica: “Regresaba el rey godo Recesvinto, de haber derrotado al caudillo de los vascones…”.

Al leerlo por primera vez mi impresión fue que si venía, supuestamente a caballo, de luchar con los vascones, estos no podrían estar situados demasiado lejos. Antes de presencia romana, visigoda, árabe hubo bascona en un territorio al menos con el del Reino de Nabarra, que con Sancho El Mayor (1004-1035) alcanzó la máxima extensión abarcando, por matrimonio, Castilla y ocasionalmente tierras de León y Zamora. Participó en la instauración del Obispado de Palencia.

Sobre Meneses del Campos leí con sorpresa que dicha población y otras seis más fueron fundadas en torno al s. X por gentes originarios del Valle de Mena, norte de Burgos, limítrofe con Bizkaia al norte y Valle de Aiala (Araba) al este. Hablamos del siglo X, cuando Mena pertenecía al Reino de Pamplona y Nájera, embrión del de Nabarra. Se indica “Este origen vasco queda atestiguado por la existencia en Meneses, hasta comienzos del s. XIX, de una ermita dedicada a Nuestra Señora de los Vascones y por el título que lleva la patrona del pueblo, Nuestra Señora de Tovar, apelativo originario de Valle de Mena”.

Esta afirmación es de la obra de Modesto Salcedo (1985), Vida de don Tello Téllez de Meneses, obispo de Palencia Wikipedia-Dialnet. Según Salcedo:

En los libros parroquiales de visitas y cuentas consta que existía, de tiempo inmemorial hasta 1767, una ermita llamada de Nuestra Señora de Vascones y, en otros documentos y libros, aparece como titular de la parroquia Nuestra Señora del Tovar”.

Añade: “De estos datos se pueden deducir las siguientes conclusiones:

A) Los pobladores de Meneses, vascones del valle de Mena, trajeron una imagen de su devoción llamada “del Tovar”… apellido frecuente en aquel valle”.

Indica que dicha ermita desapareció, y a veces se une Ntra. Sra. de Vascones a la iglesia principal, impresionante iglesia que sufrió modificaciones, siendo la fachada principal parte del palacio de los Téllez.

Se añade que Mena tuvo un papel primordial en el nacimiento de la primitiva Castilla, y junto a Losa y Ayala fueron el origen del movimiento castellano de la repoblación/Reconquista. Reincide después “Nuestra Señora del Tovar de los vascones o meneses”. Dato muy importante, indicar que el nexo de unión de los tres valles citados es que fuesen bascones.

En Meneses, los naturales al enseñarte la parroquia del Tovar y su historia, no les suena la ermita de Vascones. Indican que pudo ser de una de las desaparecidas villas. Solo queda la del Humilladero.

No lejos de Meneses, en Mahamud (Burgos), hay una ermita con celebración anual de Nuestra Señora de Báscones, donde los naturales te señalan su creación por gentes del País Vasco/Nabarra, pero sobre esta de Meneses, Salcedo indica que fueron “bascones de Mena”, dato que nos retrotrae varios siglos, pues testifica la realidad bascona del Valle de Mena.

Merino Agudo cita dos despoblados Báscones, uno entre Palenzuela y Valbuena, y otro en Paredes de Nava, que aparece en el mapa como Los Váscones, además de Bascarrión en Tabanera de Valdavía.

En la muga sudoeste de Palencia, pero ya Valladolid, están juntos la cumbre Básconés y los Báscones en Villan de Tordesillas, Villabasco en Cabezón de Valderaduey y Los Váscones en Quintanilla de Trigueros. Profundizando aparecerían más en Castilla. Leemos topónimos como Urquijo, Zamarra, Abarca, Amusco, Annaia, Olea, Urama… el nombre Annaia…

Como filólogo me llama la atención la aparente similitud de Palencia/Valencia, pues P/B son consonantes oclusivas, cercanas, una sorda y otra sonora. En euskera, según épocas y zonas, tenemos una u otra, denBora/denPora tiempo. El apellido Balenziaga es común, como otros similares.

Bascones y posteriormente vascos, vienen de Barscunes como Gasteiz/Garteiz de gazte ‘joven’ y otros. Entiendo que también Barcones y Gascones, Gascos…

https://www.noticiasdenavarra.com/opinion/tribunas/2026/08/08/huella-reino-nabarra-palencia-burgos-11417472.html

https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/la-huella-del-reino-de-nabarra-en-palencia-burgos-bascones

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

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