La(s) cadena(s) en el libro de Armería del Reino de Nabarra
Iñigo Saldise Alda
La cadena o las cadenas son un elemento, mueble, no muy repetido en el Libro de Armería del Reino de Nabarra del año 1572. Si revisamos esta importantísima obra, a pesar de que debo mencionar que tiene algunos escudos erróneos a mi entender (esa es otra historia), encontramos los siguientes escudos en los que hay presente, bien dibujada(s), una cadena o cadenas dentro de ellos. Estos son, por orden de colocación en dicho trabajo heráldico, los siguientes:
Murgutia (Murgia) en la provincia de Araba: En campo de plata (blanco) árbol de sinople (verde) de donde cuelgan mediante dos cadenas de sable (negras) dos calderas también de sable (negras) con tres lobos de sable (negros) brochantes al tronco en pal.
Las armas del palacio de los Murgias: en campo de plata (blanco) árbol verde de cuyas ramas penden por dos cadenas de sable (negras) dos calderas de sable (negras), tres lobos de sable (negros) linguados de gules (rojo) brochantes al tronco en pal. (Casi idéntico al anterior pues estas armas son del mismo linaje alavés).
Los de Larrea en la provincia de Gipuzkoa: En campo de oro, caldera de sable (negra) colgada por una cadena (negra) de sus llares de sable (negro).
Palacio de San Miguel en Goñi: Escudo cuartelado: 1º Sin colorear una cruz trebolada (Posible, si nos atenemos a los esmaltes del escudo del palacio [viejo] de Goñi, sería en campo oro [amarillo] cruz trebolada de gules [roja], posible también intercambiados dichos esmaltes); 2ºy 3º en campo de gules cadena ( de oro [amarilla] o de sable [negra]) puesta en barra; 4º en campo de plata (blanco) lobo de sable (negro); en el todo bordura, esmalte sin poner (pudiendo ser de cualquier color, como por ejemplo azur [azul]).El palacio de Bicuña en la provincia de Araba: En campo de azur (azul) cadena de oro (amarilla) en banda, engolada en dos crecientes de plata (blancos) acompañada de dos estrellas de oro (amarillas), bordura de gules (roja) con trece aspas de oro (amarilla).
Cinco escudos de los más de quinientos blasones que aparecen en tan importantísimo trabajo portan una cadena o cadenas, de los cuales solo uno, ateniéndonos a la división territorial forzada militarmente por el Reino de Castilla y León al Reino de Nabarra, en el año 1200, solo está en territorio navarro el palacio de San Miguel en Goñi; pero en ningún de ellos, la(s) cadena(s) representan o son en referencia al escudo del Estado nabarro.
Centrándonos por tanto en el escudo del palacio de San Miguel de Goñi, es más probable que fuera en el año 1517, por mandato del virrey de Navarra y duque de Nájera Antonio Manrique de Lara, cuando le concediera la gracia, por los servicios prestados, a Martín de Goñi y Eza, de erigir su casa en palacio, con los privilegios políticos y económicos que esto comportaba dentro del sistema colonial español. Esta gracia fue confirmada posteriormente por el emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico en marzo del año 1525.
Martín de Goñi y Eza, a pesar pertenecer a una familia de la facción agramontesa, sirvió desde el primer momento al invasor español, colaborando desde el año 1512 como Consejero Real, puesto que ostentó con los sucesivos virreyes españoles puestos por el Falsario Fernando V de España; primero a las órdenes del marqués de Comares Diego Férnandez de Cordoba, después al mandato del conde de Buendía Fabrique de Acuña y del duque de Nájera Antonio Manrique de Lara, este último puesto en el cargo de virrey de Navarra ya por Carlos I de España, quien ratificó a Martín de Goñi y Eza, en el año 1525, como Consejero de virrey de turno, el obispo de Tuy Diego de Avellaneda. Martín de Goñi y Eza, durante los primeros años de ocupación española, se hizo con muchos bienes y heredades de nabarros que lucharon por la independencia de Nabarra. A pesar del perdón del emperador Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, a muchos legitimistas nabarros, lo que conllevaba la devolución de sus bienes, el Martín de Goñi y Eza se negó a devolver parte de su nuevo patrimonio y nunca fue forzado a ello. Ejerció el cargo de Consejero Real de virrey español hasta el año 1535, concretamente sirvió al conde de Alcaudete Martín Alonso Fernández de Córdoba y al maqués de Cañete Diego Hurtado de Mendoza y Silva. Falleció poco tiempo después, en todo caso antes del mes de febrero de 1537. Gracias a su gran peso político, su hijo, Pedro de Goñi, comenzó su andadura en la Administración navarra siendo muy joven, concretamente en el cargo o puesto oidor del Consejo del virrey español.
Cabe destacar, que Martín de Goñi y Eza era sobrino de Martín y Remiro de Goñi y Gurpide, destacados cabecillas agramonteses defensores de la independencia de Nabarra. Incluso un hermano suyo, Juan de Goñi y Eza, inicialmente también lucho a favor de los reyes legítimos de Nabarra, Juan de Albret y Catalina de Foix, pero tras la derrota de las tropas del mariscal Pedro de Nabarra y Lacarra en Erronkari-Roncal en el año 1516, de las que fuera miembro como escudero, Juan de Goñi y Eza desertó de la causa patriótica nabarra, pasando a servir a los invasores y ocupantes españoles, contando con el manto protector de su hermano.
Los hermanos Martín y Juan de Goñi y Eza se decían descendientes del caballero Teodosio de Goñi, seguramente por enseñanza de su padre Juan de Goñi y Gurpide, el cual a su vez, habría escuchado esta historia-leyenda de sus antepasados. Es por ello que en su escudo inicial, mejor dicho, en el escudo que aparece en el Libro de Armería del Reino de Nabarra del año 1572, se representa(n) la(s) cadena(s) en los cuartelados 2º y 3º. Suponiendo que esta es su primera representación, en una posterior evolución desapareció inicialmente el cuartelado, poniéndose en campo de oro (amarillo) en la diestra del jefe una cruz, la cual tras varios pleitos paso a ser la misma que la del palacio viejo de Goñi, es decir, cruz de gules (roja) con cinco panelas de oro (amarillas), la cadena en barra, que debe ser de sable (negra) y el lobo paso a ser un dragón de sinople (verde), además desapareció la bordura de azur (azul).
Bien, hay varias variantes más, normalmente combinada con las armas de otros linajes, donde también vienen variaciones, como por ejemplo en campo de gules (rojo) se vuelve a la cruz de oro (amarilla) la cual mira un dragón de sinople (verde) esta vez atado con una cadena de plata (blanca).
Todos estos diseños aluden directamente a la célebre leyenda de entorno al personaje histórico-legendario de Teodosio de Goñi y al mitológico dragón de Aralar, un mito que paso a ser recogido por escrito, en primer lugar, por el licenciado español Diego Ramírez de Ávalos de la Piscina en su obra Crónica de los muy excelentes reyes de Navarra del año 1534, donde nos dice que “(…) este cavallero tomo por armas la cruz de oro en colorado y el dragón y la argolla quebrada en 4 partes asta el dia de oy es linage sañalado y muy noble en Navarra el de goñi barones singulares en sciencia (...)". Así pues, esto nos indica un posible error en el diseño, distribución de muebles y representación de la figura del lobo animal en lugar de un dragón quimérico, del escudo de San Miguel de Goñi que aparece en el Libro de Armería de Nabarra y a su vez, nos puede dar un poco de luz para resolver el misterio existente sobre cual es la correcta representación del escudo existente en la portada del actual museo de Navarra, un blasón renacentista, que rápidamente interpretamos, debido a la colonización, como el escudo de Navarra. Esta portada está fechada en el año 1556, cuando aún era el Hospital de Nuestra Señora de la Misericordia y cuyo promotor, casualmente, fue Remiro de Goñi y Gurpide, al cual pueden pertenecer dichas armas, de las que desconocemos sus esmaltes. Por ello veo dos opciones, una que viene a ser en campo de gules (rojo), con cadenas puestas en cruz y sotuer (aspa) de oro (amarillas) o de plata (blancas) o bien en campo de oro (amarillo), con cadenas de sable (negras), traídas o puestas, en cualquier caso, por la leyenda de Teodosio de Goñi, contando además con bordura de gules (roja) cargada de un filete pomelado de oro (amarillo), que trae indiscutiblemente del escudo del Estado de Nabarra, que bien podía ser debida, dicha bordura, a una donación o privilegio real llevado a cabo por el rey consorte Juan III de Nabarra o quizás ya por su hijo Enrique II de Nabarra.
![]() |
| Imagen coloreada como las armas de Navarra por el artista navarro Natxo Zenborain Etxegoien |









.svg.webp)

