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2011/09/07

Cuando los árboles no dejan ver el bosque

Cuando los árboles no dejan ver el bosque
Iñigo Saldise Alda

Los nabarros y nabarras soberanistas, independientes, estatalistas e incluso legitimista,-¿Los hay de alguna otra forma?-debemos tener presente que muchas personas de nuestro más inmediato entorno, que indudablemente poseen un sentimiento político independentista y soberanista en este nuestro País, Nación o Estado-por cierto, ocupado militarmente de forma ilegítima hasta el día de hoy y todavía en periodo o proceso de colonización franco-española con el mudo, pero explícito consentimiento del Estado Vaticano, siempre y de manera indudable ante la Jurisprudencia Internacional de forma ilegal, contando a su vez de un acentuada colonización imperial de carácter, militar, política, judicial, fiscal, lingüística y manifiestamente cultural emanada desde los intransigentes, autoritarios y antidemocráticos imperios del Reino de España y de la República de Francia-creen que votar el próximo día 20 de noviembre del año 2011 en las elecciones generales al Reino constitucional de España es verdaderamente soberanista e independentista; gran e imperdonable error para los patriotas nabarros y nabarras.

Dicho voto o acto “libre” de votar a unos partidos o coaliciones, que incontestablemente están dados de alta en dicho imperio colonizador-España y/o Francia-, supone una aceptación absoluta de la(s) constitución(es) del Estado(s) invasor(res), de nuestra actual situación sometimiento y esclavitud absoluta del Pueblo-Nación de Nabarra por parte española-no nos olvidemos la consiguiente por parte francesa-. Es indudable desde el punto de vista de una persona analista en materia política, sea de donde sea, que la inmensa mayoría de esos “votantes españoles y españolas”, el ejercicio de votar a alguna coalición-X-o partido(s) político(s)-Y o Z o las siglas que se le ocurran al lector o lectora-autodenominado abertzale-según el gran Sabino Arana esta palabra en euskara inventada por él y que le dio el significado de patriota- puede significar un paso político importante para conseguir la tan ansiada desde su perdida, independencia de los vascos y vascas; o siempre mejor dicho pese a los imaginarios planteamientos políticos nacionalistas vascos o bizkaitarrak, para la recuperación plena de la soberanía nuestro País o Estado político natural de Nabarra, el cual originariamente era vasco(n) en su fundación, pero admitió debido a su naturaleza anti-racista, a varias y diferentes etnias culturales y religiosas a lo largo de la historia política del Reino o Estado de Nabarra y del resto de Europa, el cual ciertamente es debido al amor de los vasco(nes)s por la humanidad-¿Humanismo tal vez?-, y que puede y debe estar formando en la actualidad por cualesquier persona que tenga conciencia y respeto a la etnia cultural y natural de este País y se consideren y actúen como políticamente nabarros y nabarras, independientemente de la etnia natural y cultural originaria de cada uno o cada una.

Cualquier ciudadano y ciudadana que habite en este nuestro País de Nabarra, repito Nabarra, que cierta y manifiestamente posea, o quizás mejor dicho tenga, la absoluta conciencia política de no ser español o española, francés o francesa, o para que lo entiendan algunos y algunas, inglés o inglesa, es imposible que ejerza finalmente el derecho de votar en cualquier elección emanada desde el imperio colonial del Reino de España y/o la República de Francia, ya que dicho acto “democrático” supone un paso más para asentar colonización española y/o francesa en este nuestro País, el Estado de Nabarra; o si se prefiere, un ejercicio más de colaboración, consciente o inconscientemente que más da para el imperio de turno, con la jurisprudencia invasora y colonial de España y/o Francia, además se tener un significado político muy importante, pues evidentemente supone la aceptación de la esclavitud que sufre tristemente a día de hoy, el Pueblo-Nación de Nabarra y la legitimación internacional de un(os) Estado(s) imperial(es) y colonizador(es).

Para concluir, debemos recordar que todos los partidos políticos o coaliciones de ellos, que están dados de alta en el Reino de España y/o la República de Francia, pertenecen sin ningún tipo de duda a dichos Estados. Además, de forma políticamente consciente defienden ante la Jurisprudencia Internacional dichas nacionalidades imperialistas. Tengamos de nuevo presente, que en ambas constituciones, de innegable carácter imperial y colonial, está totalmente frenado de forma premeditada el Derecho de autodeterminación de los Pueblos-colonizados-, lo cual es contrario a cualquier Derecho Internacional emanado desde la Organización de las Naciones Unidas. Unas resoluciones que aceptaron y firmaron los españoles y los franceses, pero a día de hoy y lamentablemente para nuestra conciencia patriótica nabarra, cuentan con el consentimiento mudo pero explícito de dicha Organización Mundial, en gran medida por la colaboración directa, consciente o inconscientemente, que ejercemos aquellos y aquellos que nos autodenominamos independentistas, soberanistas, estatalistas y legitimistas nabarros y nabarras, solamente al poner una papelina, ¿O era papeletas? En unas urnas impuestas imperial y colonialmente en nuestro País, el Estado de Nabarra.

NAVARRE ENEMY



©NABARTZALE BILDUMA 2011

2011/09/06

La conquista de Navarra, crónica de una ilegalidad

La conquista de Navarra, crónica de una ilegalidad
Patxi Aranguren Martiarena*

En tiempos de Sancho VII el Fuerte, Navarra sufrió la pérdida de la parte occidental de su territorio: el Duranguesado, Álava y Guipúzcoa, a manos de Castilla, la cual ya había firmado anteriormente con Aragón numerosos tratados para repartirse nuestro reino. En la invasión castellana cabe destacar el duro asedio de varios meses que tuvo que soportar la ciudad navarra de Vitoria. Doce años después, en 1212, el rey navarro participó en la batalla de las Navas de Tolosa junto a otras monarquías peninsulares, con la intención de conseguir prestigio entre los otros reinos cristianos y poder negociar la recuperación de los territorios usurpados. Pese a ello, Sancho el Fuerte no recibió gratitud alguna por parte de Castilla, ya que ésta jamás devolvió los territorios navarros. No es de extrañar que, a partir de esa grave amputación que sufrió su territorio, Navarra acabase dando la espalda a los reinos hispanos y tomase otros derroteros en su política internacional dirigiendo su mirada al norte. A Europa.

La muerte sin descendencia de Sancho VII propició que subiera al trono su sobrino Teobaldo I, de la casa francesa de Champaña, en abril de 1234, lo que propició que Navarra comenzase a girar en la órbita francesa. A partir de entonces, y hasta el año 1512, cuando se produce la invasión y conquista de Navarra por los ejércitos castellanos, distintas dinastías francesas se suceden en el trono de Navarra, y durante siglos quedó unida la historia de Navarra con la historia de Francia.

En julio de 1512 se produce la invasión en toda regla de Navarra por los ejércitos españoles con el propósito de integrarla definitivamente en la corona de Castilla, y es ocupada, en pocos días, militarmente. Pero como Navarra mantenía lazos estrechos con Francia, ésta colaboró en la organización de un ejército de resistencia franco navarro para liberar al reino del ejército invasor. La resistencia navarra duró 18 años, hasta el año 1530.

El contraataque del ejército leal a los reyes de Navarra no se hace esperar y se produce en octubre de ese mismo año, cuando un ejército formado por navarros, gascones y franceses se adentraron en el reino al mando de Juan de Albret. Varias ciudades del interior se alzaron, como Estella, Villamayor de Monjardín y Tafalla, llegando a sitiar Pamplona. Ante la llegada de refuerzos castellanos por el Perdón, se realizó un asalto precipitado de Pamplona el 27 de noviembre, que fracasó. Debido a la proximidad del invierno, las tropas franco navarras iniciaron la retirada hacia el Baztán.

En el año 1516, por orden de los reyes de Navarra el mariscal Pedro de Navarra realizó gestiones diplomáticas ante la Santa Sede para la recuperación del reino que fueron inútiles, para posteriormente recibir el encargo de recuperar militarmente el reino. A primeros de marzo de este año, y aprovechando la muerte de Fernando el Católico, se prepararon tres cuerpos de ejército para iniciar el segundo contraataque navarro. Al fracasar este segundo intento de recuperar el reino, el ejército franco navarro se replegó al Bearn. En una de las batallas fue apresado Pedro de Navarra, el cual apareció muerto 6 años después en el castillo de Simancas.

Sin éxito en la vía militar, se intentó la diplomática. La última tuvo lugar en Montpellier (1519), no arrojando ningún éxito, por lo que los reyes navarros, apoyados por Francia, realizaron un último intento bélico.

En 1521, mientras la Guerra de las Comunidades asolaba Castilla, tuvo lugar un alzamiento generalizado en toda Navarra, incluyendo las ciudades beaumontesas, al tiempo que un ejército franco navarro que vino por el norte, consiguió reconquistar toda Navarra. Las tropas mandadas por el general Asparrots, compuestas en su mayoría por gascones, sometieron el 15 de mayo San Juan de Pie de Puerto y posteriormente Roncesvalles y Burguete. El virrey de Navarra salió huyendo de Pamplona hacia Alfaro el mismo día 17, siendo asaltado en el camino y saqueado en Esquíroz. En Pamplona, los escasos soldados castellanos se quedaron encastillados en la fortaleza durante dos o tres días. Entre ellos estaba el capitán guipuzcoano Iñigo de Loyola que fue herido en el bombardeo realizado durante seis horas para rendir la plaza. Entre los atacantes se hallaban los dos hermanos de Francisco de Jaso, Miguel y Juan, que se quedarían al cuidado de la ciudad. La recuperación del reino por los franco navarros sólo tardó quince días, fue más fulgurante que la conquista efectuada por el Duque de Alba en 1512.

Tras tomar la capital, las tropas del general Asparrots atravesaron el reino para atacar Logroño. A su paso saquearon Los Arcos que se mantenía fiel a Carlos I, que pertenecía a Castilla desde 1463, y que ofreció resistencia a su avance, pero en lugar de asegurar el territorio, las tropas navarras se dirigieron a Logroño y lo cercaron. El 5 de junio las baterías de Asparrots bombardeaban la ciudad, pero el día 11 tuvo que levantar el cerco e iniciar el repliegue hacia Pamplona, al reorganizarse el ejército imperial.

Durante el repliegue de las tropas de Asparrots, las primeras escaramuzas ocurrieron en Puente la Reina, donde los castellanos perdieron un escuadrón completo de 300 hombres. Posteriormente, y dada las superioridad numérica de las fuerzas castellanas, éstas ocuparon Estella y Puente la Reina. Finalmente presentaron batalla en las cercanías de Pamplona el 30 de junio, librándose en campo abierto la sangrienta batalla de Noáin, con la derrota de los franco navarros y donde murieron más de 5.000 combatientes, casi todos de las tropas de Asparrots, resultando éste herido y preso. Tras esta derrota, los restos del ejército franco navarro se dispersaron, aunque algunos combatientes se hicieron fuertes en el castillo de Amayur, donde resistieron hasta el 19 de julio de 1522, y en Fuenterrabía que resistió hasta marzo de 1524.

Tras una intermitente ocupación de la Baja Navarra por parte de las tropas del emperador Carlos V en 1528, éste decide abandonar el territorio por su difícil defensa.

De esta injusta manera, y al amparo de la ilegalidad, Navarra quedó para siempre divida en dos.

*Economista de la UPNA

http://www.noticiasdenavarra.com/2011/09/06/opinion/tribuna-abierta/la-conquista-de-navarra-cronica-de-una-ilegalidad

2011/09/03

Juana de Albret, reina de Navarra y vizcondesa de Bearne (1528-1572)

Interesante artículo sobre la reina Juana III de Nabarra en la web Protestante Digital.

Juana de Albret, reina de Navarra y vizcondesa de Bearne (1528 - 1572).
Emilio Monjo Bellido*

Hija de Margarita de Navarra, nieta de Luisa de Saboya: esposa, madre, organizadora de la iglesia, mujer de su casa, mujer de Estado.

Si a Leonor de Roye era difícil encontrarla, Juana de Albret aparece en muchos apartados de la Historia de su tiempo. Sus 44 años de vida dieron para mucho, y su actuación en varias de las guerras civiles de Francia, así como su condición de madre del futuro rey Enrique, la colocan como figura obligada en la mirada del historiador. Su persona y trabajos están siendo recuperados e investigados. Hay bastante escrito en la actualidad sobre ella, aunque la biografía moderna de referencia sea de 1968, Nancy Lyman Roelker, “Queen of Navarre: Jeanne d’Albret, 1528-1572” (Cambridge: Harvard University Press).

Después de acercarnos a su hija Catalina de Borbón y a su concuñada Leonor de Roye, les propongo recordar algunas notas sobre esta mujer : la geografía política que le tocó vivir, su vida personal como mujer creyente en ese contexto, y su acción política para transformar esa geografía en una tierra prometida de libertades. Con la advertencia de que a estos tres nombres se le pueden añadir otros muchos de mujeres de la Reforma, y que nunca se pretende con ello hacer una especie de proceso de santidad para subirlas a algún altar. Con sus aciertos y errores fueron ejemplo de fe cristiana.

La geografía donde vivió forma parte de nuestra propia Historia, por ser un asunto de España y por su relación con la reforma española. La reina Juana de Albret amparó a nuestros reformadores, dispuso su colaboración para la impresión de la Biblia de Casiodoro de Reina, puso a Antonio del Corro como tutor de su hijo, y pensó un plan de acción para evangelizar España . Asunto de España, porque el reino de Navarra fue conquistado por las armas en 1512 y anexionado a la corona de Castilla. Fernando de Aragón, con el pretexto de una bula, bulo o burla, pero en cualquier caso con el beneplácito del papa guerrero Julio II, atacó el reino de Navarra, y sus legítimos soberanos, el padre de la reina Juana de Albret, tuvieron que abandonar con la corte Pamplona y refugiarse en la parte ulterior de los Pirineos, estableciendo su capital y el Consejo Soberano finalmente en Pau en 1520 (Baja Navarra). La “legitimidad” de esa conquista y anexión es la legitimidad que se le otorgue al “derecho internacional” de la iglesia papal para disponer por decreto que un rey o príncipe pierde tal condición en cuanto se oponga a sus intereses, y sus reinos quedan liberados del derecho de vasallaje de sus habitantes y a merced de cualquier súbdito del papa que lo tome por los armas. Fernando de Aragón, modelo del que Maquiavelo saca la figura de su “príncipe”, en base a esa “legitimidad” conquistó Navarra y, tras varios intentos de reconquista, al final quedó dividida por los Pirineos.

Mermado el territorio, mantenidas, sin embargo, sus leyes (no se aplicaba la Ley Sálica), el pequeño reino de Navarra (Baja Navarra) fue una pieza permanente de conflictos entre España y Francia; cada una procurando tenerlo como propio o tutelado. Incluso en un momento Juana es vista como el armazón que dejará el reino para España de forma definitiva, y la quieren casar con Felipe II. La oveja que milagrosamente había parido la vaca, en referencia burlesca de la corte hispana a la noticia del nacimiento de Juana, por las dos vacas pirenaicas del escudo de Bearne, ahora es vista incluso como solución. [Se cuenta que Antonio de Borbón dijo al nacer su hijo Enrique: “Este es el verdadero milagro, la oveja ha parido un león”; en cualquier caso, si la corte hispana prevé el futuro, la frase hubiera sido: ¡Cuidado, la vaca ha parido una leona!]

Esta era la geografía donde la reina Juana de Albret tiene que vivir su fe, y donde mantener su casa (además del reino, otros territorios, como el Bearne) frente a tres poderes mundiales: Francia, España y el Vaticano. La mantuvo como ejemplo (con todas las carencias que se quieran señalar) de estado moderno, anticipo de mucho de lo que luego será Europa como campo de libertades sociales.

El reino de Navarra y el vizcondado de Bearne conservaron la impronta de la reina tras su muerte. Su hijo, el rey Enrique, logra mantenerlos fuera de la pretensión de Francia de que su rey incorpora por ley al reino todos sus dominios. Con la colaboración de su hermana Catalina como regente, la herencia cultural y política de su madre se sostiene con solvencia (nunca dando por perdida la parte española del reino). Luego viene el fin. Si a la parte del sur de los Pirineos la destruyen con la legalidad de la iglesia papal, otro tanto va a ocurrir con la del norte. Tras el asesinato del rey Enrique, su hijo Luis XIII, educado como súbdito de Roma por Richelieu, con la “legitimidad” de la iglesia papal, al frente de un ejército, conquista el reino y el vizcondado, eliminando la “anomalía” de una sección de Francia donde se vivía la libertad política y religiosa. En 1620 el reino de Navarra es anexionado a la corona francesa. El rey conserva el título de Navarra, pero ya no hay reino. La tierra prometida de la reina Juana de Albret, es vomitada por su nieto. Esa Navarra independiente y libre, que Shakespeare calificó como “asombro del mundo” (en su obra “Trabajos de amor perdidos “, 1594, localizada en Navarra), será, junto con el Bearne y otras zonas protestantes, la geografía donde se sufrirá una noche de San Bartolomé que dure un siglo.

Una geografía compleja y conflictiva, donde se libran incluso varias guerras civiles. En ese terreno surge y se afirma la fe cristiana. Esa fe que Juana de Albret, al poco de nacer su hijo Enrique, ya consideraba que debería por fidelidad vivir en esos momentos en la expresión protestante , y que luego reconocerá públicamente en la navidad de 1560. Fe que no solo busca como algo personal, sino también para sus hijos y sus territorios. Siempre por un camino recio y duro. Perseguida, traicionada. Traición que le viene de donde más le duele: su propio marido, al que tiene que soportar ver cómo suelta la bandera hugonote para abrazar la corte, y a las cortesanas, de París.

Perseguida, despreciada y amenazada por su marido, tiene que afirmase como esposa y como madre. Es decir, confiesa su religión protestante ante el rechazo y persecución de su propio marido. Por eso cuando escribía o hablaba, todos sabían que no había floridos protocolos, sino la verdad de los hechos y los propósitos. “Estamos dispuestos a morir todos nosotros antes que abandonar a nuestro Dios y a nuestra religión [Ese término no es ceremonial; en Francia se conocía a los hugonotes como “la Religión”], la cual no podemos mantener sin que se permita su adoración pública, igual que no puede vivir el cuerpo humano sin agua o comida”. Esto no era retórica, y sus enemigos lo sabían; también sus amigos, por eso las iglesias protestantes consideraban sus manos como las de una madre cuidadosa. Manos fuertes, poderosas, pero por el ideal que las mueven, pues en lo físico estaban cada vez más debilitadas, hasta que al final ya no pueden ni sostener su Biblia donde leer sus pasajes de consuelo (los capítulos 14 al 18 del evangelio de Juan y, especialmente, el Salmo 31 ).

De ella se dice que la persecución, en lugar de rendirla, le daba ocasión de ser más fuerte en la defensa de la fe que había adoptado y confesado por su propia decisión. “Para lograr libertad de conciencia para todos, estoy dispuesta a la buena batalla y a no regatear esfuerzos. La causa es tan santa y sagrada que yo creo que Dios me fortalecerá con su poder”. “Porque es ya el tiempo de salir de Egipto, atravesar el Mar Rojo, y rescatar a la Iglesia de Cristo de en medio de las ruinas del trono de toda soberbia, la inmoral Babilonia”.

[Con su marido todavía vivo] “Afirmo el poder que Dios me ha dado sobre mis súbditos, que en un tiempo cedí a mi marido, en consideración de la obediencia que Dios manda que la esposa tenga al esposo. Pero cuando percibí que por esta concesión la gloria de Dios y el bien de mi pueblo eran atropellados, entonces, sin pérdida de tiempo, sin dudar, ejercí mis derechos reales”.

Mucho que aprender de esta mujer. Seguiremos anotando, d. v., algunas cosas en nuestro próximo encuentro.

*Emiliano Monjo Bellido es historiador, escritor y director del Centro de Investigación y Memoria del Protestantismo Español (CIMPE), y de la Colección Historia de la Editorial MAD. En cuanto al campo de formación y académico es Doctor en Filosofía por la Universidad de Sevilla, y autor de varias obras.

http://www.protestantedigital.com/ES/Magacin/articulo/3849/Juana-de-albret-reina-de-navarra


20N, abstención patriótica

20N, abstención patriótica

“Nadie puede darte tu libertad. Nadie puede darte tu igualdad o justicia o cualquier otra cosa. Si tú eres un hombre, tómala”. Malcolm X

Hace ya casi 500 seis años que la Nabarra reducida y residual situada al sur del Pirineo está ocupada por el Reino de España, un país extranjero. Por ello, todos los ciudadanos y ciudadanas de ella y los de otros territorios ocupados por el Reino de Castilla(-León) y el Condado de Barcelona con anterioridad, no cuentan desde entonces con el básico derecho de expresarse. Todas las votaciones que aquí se han celebrado y que se celebren en un futuro bajo sometimiento político y militar español son ilegales y carecen de cualquier valor jurídico ante los Organismos Internacionales, un ejemplo claro de ello son las elecciones llevadas a cabo en Francia durante la ocupación gracias a la labor colonial del gobierno colaboracionista de Vicky, carentes de valor jurídico alguno y que fueron anuladas tras la liberación.

Éste principio de ilegitimidad también debe ser aplicado a Nabarra, ya que cualquier elección celebrada en un País o Estado ocupado desde hace siglos, como es nuestro caso, goza del principio de ilegalidad y no tiene ningún valor jurídico, y menos ante los Organismos Internacionales como son en este caso la Organización de las Naciones Unidas y por supuesto la Comunidad Económica Europea.

La potencia imperialista ocupante del Reino de España con su Corona a la cabeza, está haciendo una vez más enormes para que haya una gran participación el día 20 de noviembre. De nuevo, unas elecciones que se imponen en este País ocupado para intentar mostrarlas como legítimas ante los Organismos Internacionales, los cuales conocen perfectamente los principios aplicables a elecciones en territorios colonizados, donde van a votar los súbditos de la potencia imperial ocupante, junto a los miembros de la administración colonial y de la justicia, la seguridad, la policía, las fuerzas militares de ocupación extranjera.

No debemos pasar por alto, que todos los partidos políticos, fuerzas políticas dirán otros, que presentan sus listas a los comicios del 20 de noviembre son indudablemente partidos exclusivamente españoles, que en muchos casos se han convertido en agentes colaboracionistas y colonizadores dados de alta por la potencia imperial ocupante, pues aceptan las reglas de juego que se imponen desde el colonizador Reino de España mediante su Constitución, la cual es ajena y extraña para los nabarros y nabarras.

Cualquier elección que no se celebre en una Nabarra libre, independiente y soberana, cuenta de facto con el principio de nulidad internacional y va contra todas las resoluciones de la IV Comisión de la Organización de las Naciones Unidas sobre las leyes a aplicar en los territorios colonizados y ocupados por potencias extranjeras, como es nuestro caso.

La resolución 1514 (XV), de diciembre de 1960, sobre el derecho de los Pueblos colonizados a su autodeterminación e independencia, se aplicaba a todos los territorios dependientes sin excepción, es decir, "los territorios bajo tutela, los territorios no autónomos y todos aquellos territorios que no han accedido a la independencia".

Nuestra Patria, nuestro País, nuestro Estado, Nabarra, está dentro de los citados territorios a pesar de la oposición española-y francesa-desde un principio. La definición de territorios no autónomos estaba dada por la resolución 742 (VIII), del 27 de noviembre de 1953, que señalaba los factores a tomar en consideración para ver si un territorio era o no autónomo.

Según esta resolución, un territorio no autónomo se caracterizaba por el hecho de que estaba "geográficamente separado y étnicamente o culturalmente distinto del país que lo administra" (principio IV). Además, hacía falta tener en cuenta estos suplementarios, que podían ser "de naturaleza administrativa, política, jurídica, económica o histórica", lo que lo colocaba, "arbitrariamente", en un estado de subordinación con respeto a la metrópoli (principio V). Recíprocamente, un territorio había alcanzado la plena autonomía cuando se había convertido en un Estado independiente, algo que demuestra la historia, nuestra historia política en el devenir europeo, ya que desde el año 824 al año 1620 nuestros antepasados fueron libres, independientes y soberanos dentro del Reino de Nabarra, el cual estaba reconocido internacionalmente, además de regido por nuestro autóctono y horizontal Derecho Pirenaico.

Un problema que se planteó, desde el principio, era la definición de "Territorios no Autónomos", pero la declaración 1514, del 15 de diciembre de 1960, había aclarado todos los conceptos, que se caracterizaba según esta resolución de un territorio no autónomo, "que es el nombre que se daba a las colonias, por el hecho de que estaba geográficamente separado y étnicamente o culturalmente distinto del país que lo administra", que es el principio (IV) de la Declaración. En nuestro caso sufrimos la presencia de Virreyes españoles y extranjeros o el paso político y jurídico colonial de Reino ocupado a provincia española.

La Comisión Soberanista de Nabarra (NBK-CSN) ha enviado a diferentes Organismos Internacionales el proyecto que tiene el gobierno monárquico y español del PSOE, con el acuerdo tácito del partido monárquico y español del PP, y de cualquier otro partido o coalición política por ende monárquica y española que se preste en celebrar y participar en las elecciones este 20 de noviembre de 2011 en cualquier territorio ocupado perteneciente al Estado o País de Nabarra, para que se declare desde ahora su nulidad y así se le haga saber oficialmente al gobierno imperialista y colonial español todo cuanto hemos expuesto, denunciándose también a todos cuantos participen en esta nueva maniobra imperial y colonial-especialmente a los colaboradores del colonialismo, los autonomistas, regionalistas y/o ¿nacionalistas?-que va contra los principios Jurídicos Internacionales emanados desde la Organización de las Naciones Unidas y del Derecho de autodeterminación de los Pueblos colonizados.

Por ello, desde la Comisión Soberanista de Nabarra (NBK-CSN) solicitamos la abstención patriótica para el próximo 20 de noviembre, de todos los nabarros y nabarras independentistas, soberanistas, estatalistas, legitimistas y patriotas en general que viven en los territorios ocupados por el Reino de España o que se encuentran en la diáspora, Americana, Africana, Asiática, Europea y Oceánica-como ya pedimos en mayo pasado-, y denunciaremos a cuantos vayan a participar y colaborar en esta nueva maniobra colonial del gobierno imperialista español.

¡20 de noviembre, abstención patriótica!

Nabarra ez bozka!

NABARRAKO BURUJABETZA KOMISIOA-COMISIÓN SOBERANISTA DE NABARRA

Freedom for the Navarre country



2011/09/02

La capitalidad de Pamplona

La capitalidad de Pamplona
Tomás Urzainqui Mina en su libro Navarra Estado Europeo, editorial Pamiela

El rey Carlos II libero a los vecinos de la Navarreria de Pamplona de todos los censos que le pagaban por sus casas, y dispuso que los censos fueran rescatados por quienes los venían abonando y que el importe se aplicara a las obras de fortificación de la ciudad. Lo justifico por que siendo Pamplona la cabeza del reino era necesario tomar medidas para aumentar su población. Lo aprobó en una orden dada en Estella el 5 de diciembre de 1.366.

También en Pamplona, Carlos II adopto en el mes de febrero de 1.382 disposiciones para mejorar la economía y la ciudad de los Burgos de la capital, y concedió al conjunto de la ciudad de Pamplona –a ciudadanos y pobladores del burgo de San Cernin, la población de San Nicolás y la Navarreria-, el privilegio de celebrar anualmente una feria de diez días a partir de la festividad de San Pedro y San Pablo (29 de junio), determinando el alcanza de las correspondientes franquicias. Las gentes y mercaderes podían venir desde el día de san Juan (24 de junio) –cinco días antes-, hasta la vigilia de San Pedro, y cumplidos los diez días quedarían otros cinco para la salida de dichas ferias. En total veinte días, desde el 24 de junio al 14 de julio. Este es el origen remoto de la San Pedrada y sobre todo, el verdadero origen de las fiestas que luego se llamaran de San Fermín.

El obispo castellano Bernardo de Rojas y Sandoval traslado la celebración del patrono de Navarra, San Fermín, al día 7 de julio, con la aviesa intención de hacerla coincidir con la fecha en que las cortes castellanas reunidas en Burgos aprobaron unilateralmente, sin presencia alguna de navarros, la unión de Navarra a Castilla en 1.512. De este forma, pretendía dar realce al comienzo de la historia española de Navarra, algo ignorado y rechazado por los navarros. Sin embargo las fiestas de San Fermín tampoco las creo dicho obispo sino que fueron fruto de esa coincidencia, pues Carlos II ya las había regulado tres siglos antes.

Al equiparar socio-jurídicamente a la Navarreria con los otros Burgos de San Cernin y San Nicolás, y sobre todo con la unidad de mercado que suponían las ferias de julio, Carlos II dio pasos irreversibles hacia la recuperación de la unidad político-administrativa de la ciudad, lo que concluiría su heredero Carlos III. Por ello podemos afirmar que Carlos II es el verdadero reunificador de la ciudad de Pamplona y el organizador de las ferias y fiestas que luego serán de San Fermín.

Nabarrako Burujabetza Aukeran-Alternativa Soberanista Nabarra

http://alternativasoberanistanabarra.blogspot.com/

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

©NABARTZALE BILDUMA 2011