La guerra de los escudos en un zaguán
Iñigo Saldise Alda

Réplica del escudo del siglo XVI o XVII
Ante
el 603 aniversario de la realización del Privilegio de la Unión
para la ciudad de Iruñea-Pamplona, llevado a cabo por parte del
Noble
rey Carlos III de Nabarra, el alcalde de la capital nabarra, Joseba
Asiron Sáez, de EH Bildu, ha realizado un cambio de escudos en el
zaguán del Ayuntamiento. Bajo su potestad ha retirado un escudo Real
de la monarquía española realizado en el año 1735, el cual había
sido colocado en el año 1907, por una réplica de un escudo de
Iruñea-Pamplona, cuyo original datan según algunos de finales del
siglo XVI, aunque yo manejo la hipótesis de que realmente es ya del
siglo XVII.

Escudo "borbónico" 1735
Este
legítimo acto realizado por el alcalde de todos/as los/as
pamploneses/as, ha levantado las iras del grupo municipal UPN. Los
foralistas proespañoles han destacado el valor histórico y
artístico de un blasón que en palabras del alcalde de
Iruñea-Pamplona, realizadas cuando lo apartó por primera vez, es un
“escudo
borbónico que nada tiene que ver con la ciudad”.
Personalmente la retirada de dicho emblema heráldico me parece muy
acertada, ya que desde el soberanismo nabarro estamos a favor de la
retirada de todo símbolo colonialista español y/o francés, junto a
su sustitución por símbolos autóctonos o patrios, más
especialmente en lo referente a los escudos municipales y finalmente
del blasón del Estado de Nabarra.
Pero antes de continuar decir que el escudo Real de la monarquía española, a pesar de ser realizado durante el reinado del Animoso Felipe V de España, no es realmente borbónico, sino que realmente es de un diseño anterior, de la dinastía de los austrias, ya que dicho rey, Felipe V de España, no podía titularse como rey de Navarra; incluso tenía prohibido portar las armas navarras, siendo esto debido al denominado Tratado de Utrech (1713-1714) donde el rey español renunció para él y para todos sus herederos, de sus Derechos sucesorios para el Reino de France y Navarre a cambio de que su abuelo Luis XIV de France e ilegítimamente de Navarre, desistiera de sus pretensiones sobre los territorios vascones surpirenaicos. Si queremos ver escudos borbónicos en nuestra capital, los podemos encontrar en el Portal de Francia (aunque no está bien puesto el escudo de la casa de Anjou, a la que pertenecen los reyes borbónicos españoles) y en la calle Compañía n.º4, concretamente encima del actual portal del Albergue Turístico del Camino de Santiago-Jesús y María, donde en dichos escudos no aparecen por ningún lado las armas de Nabarra-Navarra.
Así pues, personalmente, estoy a favor de la retirada del escudo “borbónico” español del zaguán de nuestra Casa Consistorial, pero a su vez me muestro crítico con la colocación de una réplica de un escudo de Iruñea-Pamplona del siglo XVI o XVII, ya que en dicho blasón están las esclavistas y colonialistas cadenas impuestas para la colonia española de Navarra, reducida y residual, en detrimento del filete pomelado sublime del año 1423 de las armas del Estado de Nabarra.
Esta equivocación puede ser debida a factores políticos o naturalmente puede estar debido a la aceptación, mediante una mala interpretación, no intencionada, de la definición original de dicho escudo, que aparece en el documento del Privilegio de la Unión del año 1423. Si son políticos seguramente es preciso a un ejercicio colonizante por parte del nacionalespañolismo o bien sencillamente a un acto reflejo de un ser colonizado debido a largos años de colonialismo español en estas tierras, que malinterpretó intencionadamente la definición del documento, donde se nos dice lo siguiente: “(…) un pendon de unas mesmas armas, de las quoalles el campo sera de azur et en medio aura un leon passant que sera d’argent et aura la lengoa et huynnas de gueulas et al derredor del dicho pendon aura un renc de nuestras armas de Nauarra, de que el campo sera de gueulas et la cadena que yra al derredor de oro et sobre el dicho leon en la endrecha de su exquina aura en el dicho campo del dicho pendon una corona real de oro,(…)”.
Bien, en dicha descripción no se habla de cadenas sino de cadena, la cual a mi entender viene a significar, en este caso concreto, una sucesión lineal de elementos enlazados entre sí, que según el heraldista nacido en la ciudad de Zaragoza Faustino Menéndez Pidal de Navascués, dicha cadena es denominada, en una correcta descripción en el arte del blasón, como un filete pomelado. Siendo esta forma de presentar las armas de Nabarra, no es exclusiva del escudo de Iruñea-Pamplona; ni siquiera es ésta la primera vez que se utilizaba, ya que el mismo rey nabarro Carlos III el Noble, había otorgado dicho privilegio, concretamente en el año 1396, a Ynego (Iñigo) Ortiz de Estunica (Zuñiga), pasando a ser así parte del blasón de su palacio, debido ello a su contrato matrimonial realizado con Juana de Nabarra, hija natural o bastarda del propio rey de Nabarra, tal como lo podemos admirar en el Libro de Armería del Reino de Nabarra del año 1572, que está en el Archivo Real y General de Navarra, lugar obligado a visitar y visionar las diferentes copias del mencionado libro, para así acelerar nuestra propia autodescolonización.