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2025/11/28

Nabarros, pero menos.

 

Nabarros, pero menos.

Iñigo Saldise Alda

Es lo que deben de pensar los nabarros residentes en la Tierra de Ultrapuertos, viendo la política realizada desde la Comunidad Foral de Navarra, para su reincorporación en los territorios del “viejo Reino”. Especialmente por los partidos políticos españoles, encabezados por Unión del Pueblo Navarro ¿Qué unión?

Claro que para plantearlo habría dar datos históricos de su posesión y perdida por el Reino de España. Conllevaría el reconocimiento de la invasión armada del año 1512, intentos de reconquista en los años 1512, 1516, lograda en el año 1521, perdida ese mismo año, resistencia en Amaiur hasta el año 1522 y Hondarribia hasta el año 1524 y la retirada de la “sexta Merindad” por motivos estratégicos en el 1530, de las tropas españolas de Carlos I de España, V de Alemania e ilegalmente IV de Navarra. Al comprobar estos hechos históricos, les llevaría a reconocer que Nabarra no es España y su ideario político se iría por los suelos.

Posiblemente por eso, a la “sexta Merindad”, tras la retirada de las tropas invasoras españolas, desde la Nabarra bajo ocupación y sometimiento militar español, se le llamó “Tierra de Vascos”. Claro está, en ella, la “sexta Merindad”, gobernaban los legítimos reyes de Nabarra, de la dinastía Albret o Labrit, con lo que nos dice que Nabarra es el Estado vasco.

Esta dinastía concluyó con el matrimonio Juana de Albret, III de Nabarra y Antonio de Borbón, I de Nabarra, que aún reclamaban la devolución de los territorios ocupados por España. Su hijo, Enrique de Borbón, III de Navarra, mantuvo la independencia de Nabarra y el Biarno-Bearne, incluso después de acceder al trono de Francia, con el nombre de Enrique IV. El hijo de este, Luis XIII de Francia, eliminó ilegítimamente las Cortes de Nabarra y del Biarno-Bearne en el año 1620, aunque se sigue titulando Luis II de Navarre. Así hasta que Luis XVI de Francia y V de Navarre que es decapitado en el año 1793 tras la revolución francesa del año 1789.

Desde la eliminación de las Cortes en el año 1620 hasta la revolución francesa, Nabarra y el Biarno-Bearne se unen al vizcondado de Soule (Zuberoa), las tierras de Labourd ( Lapurdi) y la alcaldía de Bayonne (Baiona) que habían estado gobernadas de manera feudal por la familia Agramont, partidarios de los reyes legítimos de Nabarra, Juan de Albret, III de Nabarra y Catalina de Foix, I de Nabarra, en su guerra contra los invasores de las coronas de Castilla-León y Aragón, osease del Reino de España. Estos territorios son prácticamente los mismos que el actual departamento francés de Pirineos Atlánticos. Vamos el actual País Vasco Francés y el Biarno-Bearne.

Lo que está claro es que no se les ocurriría decir, que digo decir, ni pensar que Nabarra es Francia. Pero lo que si pueden llegar a pensar y decir es que Nabarra es un Estado, sometido y colonizado por el Reino de España y la República de Francia. En su día las Coronas de Castilla-León y Aragón, hicieron un pacto para repartirse el Reino de Nabarra, y fue un rey aragonés, el que entrego las “seis Merindades” del Reino de Nabarra a la Corona de Castilla-León en el año 1515 y que un rey español Carlos I, solo conservó cinco por motivos estratégicos en su guerra contra el Estado de Francia.

Claro que esto no se puede reconocer desde Unión del Pueblo Navarro, P.P. y Vox; Tampoco desde el P.S.N. ya que cumple instrucciones de la dirección general del P.S.O.E., partidarios de la idea que más al norte de los Pirineos es Francia, como Contigo Navarra-Zurekin Nafarroa, para eso la unidad de los partidos españolistas es absoluta. Todo viene desde la repetida mentira, de que eran “franceses” los que luchaban por la recuperación de la soberanía del Reino de Nabarra.

Esa mentira que influye en la mayoría los ciudadanos de la Comunidad Foral que no reconocen como nabarros a ciudadanos de la “merindad de Ultrapuertos”. Incluso algunos que tienen la idea independentista la separan como un herrialde más, dentro de Euskal Herria.

La unión de las “seis merindades”, sería incomprensible dentro del Reino de España o de la República de Francia, pero imprescindible para la recuperación de la soberanía del Estado vasco de Nabarra. Por eso no esperemos que partidos pro- España o pro-Francia luchen por ello, pero si de partidos partidarios de la soberanía de los vascos. Su busca de la unidad de la Alta Nabarra y la Baja Nabarra, llevaría una revisión histórica, llevando a la más que segura conclusión de que el Estado de los vascos es Nabarra.



2025/11/27

Persiguiendo la libertad a lo largo de la historia

 

Persiguiendo la libertad a lo largo de la historia

Iñigo Saldise Alda

A día de hoy la Nación nabarra continua persiguiendo algo que se le arrebató violentamente por la fuerza de las armas, con la consiguiente sometimiento e imposición política, jurídica, también económica y sin olvidarnos de la cultural y lingüística, que se fueron incrementando tras la pérdida total de su Estado propio, el cual era reconocido por el virrey extranjero del Reino de Nabarra en el año 1513. Este extranjero era un español, de nombre Diego López de Córdoba y confirmaba lo siguiente:

Nabarra no era una parte del territorio español al que los reyes de Castilla concedieron privilegios como recompensa de su ayuda en la obra de la Reconquista, sino un Estado con propia y completa personalidad (…)”

El imperialista Reino de España acelero en el siglo XIX con las labores de los denominados liberales, de carácter totalmente absolutista, una colonización absoluta mediante la centralización política, algo que podemos comprobar en los códigos Constitucionales españoles de Bayona y Cádiz (1808 y 1812). Para ello tenían que eliminar los principales obstáculos, por no decir únicos inconvenientes existente en el imperio español, que no eran otros que los regímenes forales existentes, uno supuestamente otorgado a las provincias de las Vascongadas y otro “soberano” de una colonia, el residual y reducido Reino de Nabarra al sur del Pirineo, siendo este último el principal símbolo de las costumbres igualitarias y libertarias de la totalidad territorial de Vasconia.

La primera guerra carlista no fue solo una guerra de sucesión para el Reino de España, sino que también lo fue, aunque de una forma ilegítima, para el Reino de Nabarra (surpirenaico). Los liberales centralistas y colonialistas apoyaron a Isabel II de España ante el pretendiente al trono, su tío Carlos, el cual contó con el apoyo de la inmensa mayoría de la población vasc(on)a del sur del Pirineo, es decir bajo los que soportaban y sufrían el dominio del imperio español, siendo mayoritario el apoyo al pretendiente Carlos en el Reino de Nabarra.

Incluso, en alguna fase de la contienda armada, los batallones carlista formados por vasco(ne)s, llegaron a plantear el nombrar al Tío Tomás Tomás Antonio de Zumalacárregui e Imaz como rey de Nabarra y señor de Bizkaia, buscando con ello recuperar la soberanía de esos territorios que ya habían pertenecido al independiente Reino de Pamplona, el cual fue creado por los vasco(ne)s independientes o nabarros bajo la visión jurídica del Derecho Pirenaico. Esto es algo que ya tenían muy claro los francos nueve años antes de la batalla de Orreaga (15 de agosto del año 778) y que lo dejó bien claro y por escrito en el año 1140 un peregrino que pasó por estas tierras. Su nombre era Aymeric Picaud y lo dejó plasmado en su obra Codex Calixtinus:

"En algunas de sus comarcas, sobre todo en Vizcaya y Álava, el hombre y la mujer nabarros (...)"

La unidad de todos los vasco(ne)s en un Estado propio, es decir, de forma libre, independiente y soberana, solo se ha dado durante la trayectoria histórica del Reino de Pamplona. El estatus político que ostentaban sus ciudadanos no podía ser otro que el de nabarros. Bizkaia era una comarca más perteneciente al Reino vasco(n), teniendo como gobernantes a unos tenentes o funcionarios nabarros, sin regirse dicha comarca nabarra de una manera feudal.

El primer en ostentar el título “conde de Vizcaya”, como nos indica Tomás Urzainqui Mina en su obra Navarra sin fronteras impuestas, fue Eneko Lúpiz. Éste personaje histórico no solo traicionó su condición política de nabarro, sino que se puso bajo las órdenes del enemigo de los vasco(ne)s libres e independientes, abriéndoles la puerta de nuestro Estado a través de Errioxa-Rioja al imperialismo protoespañol castellano, a cambio de convertirse en un señor feudal y ostentar así un título nobiliario y de signo hereditario para sus descendientes.

Avanzando en la historia y volviendo con ello a la primera guerra carlista, la muerte de Zumalacárregui a consecuencia de una herida recibida durante el cerco a la villa de Bilbo, impidió el proyecto soberanista de los independentistas vascongados y nabarros. El posterior y traicionero abrazo de Bergara abrió el camino para condenar al residual Reino de Nabarra, al ser convertido en una provincia más del colonialista e imperialista Reino de España, tras sufrir la imposición española de la mal llamada Ley Paccionada del año 1841.

La búsqueda del recobro de la libertad a través de la recuperación de la independencia durante el siglo XIX, no solo fue llevada a cabo por sectores conservadores, por así llamarlos a los carlistas, sino incluso también por sectores del ámbito liberal de la sociedad nabarra. Este es el caso del sevillano de nacimiento Serafín Olave, miembro de la Asociación Euskara de Navarra y fundador del Partido Republicano Federal de Navarra, eso si, dentro del marco constitucional y político del Reino de España. Es desde ese partido donde Serafín Olave en el año 1883, aprueba una Constitución para una programada República de Nabarra, inspirándose para ello en los Fueros nabarros y en las Constituciones de otras repúblicas como la del cantón de Valois, de Friburgo e incluso de la Confederación Helvética o Suiza, pero teniendo algunos errores como el de los territorios pertenecientes al Estado de Nabarra. A parte de las cinco Merindades de la Nabarra residual y reducida, Serafín Olave incluyó a las comarcas Vascongadas, La Rioja y las Tierras de Vascos, estas últimas en Ultrapuertos, aunque obvia u olvida otras como Aragoi-Aragón, Biarno-Bearne, etc…

Incluso podemos y debemos considerar, que la aparición de Sabino Arana Goiri fue un nuevo impulso al continuo intento de los vasco(ne)s de ser libres e independientes, pero hay que reconocerlo, desde un planteamiento totalmente equivocado en materia tan importante como la que nos indica cual es nuestro Estado, tanto en su histórico y correcto nombre como en materia territorial, bien sea esto debido por desconocimiento de la materia histórica o por evadir intencionadamente los numerosos pasajes históricos de nuestro Pueblo y nuestra Nación. Por ello, Sabino Arana Goiri se inventó un nombre para algo que ya lo tenía, es decir, buscó crear un Estado vasco(n) cuando este ya existía; y existe, aunque bajo sojuzgamiento colonial español y francés, tras las diversas invasiones y ocupaciones realizadas en nuestra tierra por dichos imperios.

Volviendo a la actualidad, la Nación nabarra continua con la búsqueda de la libertad y de la independencia. Sabiendo que nunca nos vamos a rendir, debemos obligarnos a aprender de todos aquellos que la buscaron anteriormente alcanzar el mismo objetivo que perseguimos. Eso sí, corrigiendo o incluso reconociendo y aparcando los errores que cometieron en algunos de sus planteamientos nuestros antepasados, pero a su vez recogiendo el testigo de su lucha, trasformando, adecuando y encauzando su mensaje de indudable carácter libertario a nuestra realidad histórico-política, partiendo para ello de la base de que ya tenemos un Estado, actualmente sojuzgado y colonizado, recordando que fue invadido y actualmente permanece ocupado por fuerzas militares extranjeras del Reino de España y de la República de Francia, pero sabiendo que nunca estará sometido mientras haya hombres y mujeres, verdaderos referentes de nuestra Nación, que quieran ser libres, soberanos e independientes, es decir personas emancipadas que quieran volver a ser sencillamente nabarras en libertad.

2025/11/26

1 + 1 = 1. Beherea + Garaia = Nafarroa

 


1 + 1 = 1. Beherea + Garaia = Nafarroa

Mikel Arzuaga eta Gorka Roca Torre, Baxenabarreko Euskal Herrian Euskaraz





Nafarroa erraitean, Nafarroa Garaiaz pentsatzen!


Nafarroako ikastolak aipatzean, Nafarroa Beherekoak ahanzten!


Nafarroa oinez egitean, Nafarroa Garaian ibiltzen!


Nafarroako txapela janzteko, bertsoak Nafarroa Garaian botatzen!


Nafarroa Berriz Altxatzeko, garaitik altxatzen entseatzen!


Nafarroako zubietan euskararen alde elkartzeko,


Nafarroa Beherearekin sorioneku zubirik ez eraikitzen!


Nafarroarentzat euskararen ofizialtasuna eskatzean,


bakarrik Nafarroa Garaiarentzat eskatzen!


Nafarroako parlamentuaz hitz egitean,


Iruñakoaz eta ez Pauekoaz hitz egiten!...


Garaia da Beherearekin elkartzeko!


Nafarroa Garaiaz pentsatzean, Nafarroa Garaia erraiteko!


Nafarroa erraitean, Nafarroa osoaz pentsatzeko!


Garaia da Nafarroa batzeko!


Maite zaituztegulako!


Nafarroa bEHErea.


https://www.naiz.eus/es/iritzia/cartas/1-1-1-beherea-garaia-nafarroa

¿Quién es nabarro?

 

¿Quién es nabarro?

Iñigo Saldise Alda

En la actualidad se considera nabarros a todos los nacidos en esa provincia del Reino de España, estructurada en forma de Comunidad Foral, que conocemos como Navarra (residual y reducida). Ésta es una imposición, por las invasiones y las acciones políticas de los Estados que nos intentan someter. Con dicha imposición, plasmada en la división de nuestro territorio, dicha separación no es sólo entre el Estado francés y español, sino a su vez, dentro de dichos imperios, se dirige a la continua manipulación de nuestra historia, para legitimar ilegítimamente sus conquistas militares e imponer sus leyes “especiales para los nabarros”, siempre buscando la ocultación del estatus político del término nabarro y de nuestro Estado, Nabarra.

Con la ocultación de la existencia de los políticamente nabarros, la República de Francia intenta justificar su anexión del Reino de Nabarra, que ordenó un monarca francés, allá a comienzos del siglo XVII. Pero con ocasión de la revolución francesa, los nabarros del norte de los Pirineos se esforzaron por recuperar la soberanía de Nabarra, un Estado mermado, pero soberano, al norte de los Pirineos.

Esta rebelión nabarra fue aplastada por el ejército francés, en defensa de la revolución, una revolución tan imperial como la del mismísimo Reino de Francia. Dicha acción militar, que se alargó a lo largo de los años, hasta llegar a la actualidad, conllevó una perdida del término político de nabarros para los habitantes de esas tierras.

Antes, durante y después de estos sucesos, en la Nabarra del sur de los Pirineos, los españoles se encargaron de amputar territorios al Reino de Pamplona, Nabarra, hasta conseguir dominarlo por completo. Estas sucesivas conquistas, con la consiguiente imposición política, han conducido al olvido del estatus político para gran parte del pueblo vasco(n), que fundó a principios del siglo IX el Reino de Pamplona, posteriormente conocido con el nombre de Nabarra.

En dicho Estado no sólo habitaban los vasco(ne)s, sino que otros pueblos vivían en él y lucharon por mantener la soberanía de nuestro Estado. Los ejemplos de rebelión y unidad colectiva son continuos en la Nabarra del sur de los Pirineos. Claro modelo de ello lo tenemos, por ejemplo, en las llamadas guerras carlistas.

En la actualidad, por desgracia, a muchos descendientes de los fundadores de nuestro Estado no se les reconoce como nabarros. La imposición cultural e histórica, ejercida por los Estados español y francés, está patente e interiorizada en el sentimiento de la mayoría de nuestro pueblo. De ahí la búsqueda errática e inapropiada que algunos siguen para recuperar la soberanía, para ser independientes y dueños de nuestro destino.

En el territorio de la Comunidad Foral de Navarra, casi la inmensa mayoría de sus habitantes se sienten nabarros. Este sentimiento debe ser fortalecido y puesto en común, en el sentido de aclarar su fundamento, sus razones, a la vez que evidenciar que tiene un fin natural y apropiado: el de formar de nuevo nuestro propio Estado. En un mundo globalizado, multicultural, debemos buscar la unidad y la supervivencia de nuestras diferentes culturas, siempre encaminadas en la recuperación del Estado de Nabarra.

Con esto quiero llegar a la conclusión de que nabarro es aquél que dentro de las históricas tierras de nuestro País, no sólo busca, sino lucha por la recuperación del Estado que representó a los vasco(ne)s, dentro del marco político de Europa y el mundo. De paso quiero recordar que todos los vascos de esta parte de Europa somos nabarros, abrazando a aquellos pueblos o naciones que quieren ser nabarros, para lo cual buscan la recuperación de la libertad y soberanía de nuestro Estado, Nabarra.

2025/11/25

NABARROS

 

NABARROS

Iñigo Saldise Alda

El Término nabarro, en los últimos tiempos, está malintencionadamente interpretado. En la actualidad la citada expresión política designa a los ciudadanos de la Comunidad Foral de Navarra dentro del Reino de España. La ley de dicho Estado, niega este término para el resto del Pueblo vasco sojuzgado por el Estado español y actualmente no incluido en lo que se denomina Comunidad Foral Navarra.

La primera constancia conocida del término nabarro(s) es la cita que hace Eginardo, cronista de Carlomagno y fechada nueve años antes de la batalla de Orreaga, es decir en el año 769.

Con la advertencia de que, si no se atenía a lo mandado, tuviera por cierto que penetraría por Vasconia en son de guerra y no se retiraría de ella hasta que se pudiese un término a su desobediencia. Aterrado Lupo por los emisarios del rey, entregó sin dilación a Hunaldo y su mujer, prometiendo sobre eso que ejecutaría cuando mandase.

Amplió...ciertamente el reino de los Francos... Ya que, sin anteriormente este se limitaba a la parte de la Galia que se extiende entre el Rhin y el Loira, y el Pontiente y el mar baleárico, y parte de Germania..., él, mediante las guerras referidas, se anexionó Aquitania y Vasconia y toda la altura del monte Pirineo, y hasta el rio Ebro, el que naciendo en territorio de los Navarros y tras discurrir por los fertilísimos campos de Hispania, se derrama en el mar baleárico bajo las murallas de la ciudad de Tortosa; luego toda la Italia...”

Esto nos da a entender una denominación “protopolítica” del término nabarro ajena a los vascones, ya que es otorgada por los francos al Pueblo que habla euskera o “lingua navarrorum”. Con ello diferencia a los vascones bajo control político del Reino de los francos, de los nabarros que se mantenían independientes de los Pueblos o Naciones agresoras. Se puede considerar por ello que los vascones libres y soberanos eran los nabarros.

Estos vascones crearon el Estado o Reino de Pamplona, posteriormente llamado ya de Nabarra en tiempos de Sancho VI el Sabio. Antes, durante y después del reinado del citado rey, Nabarra sufrió severas amputaciones territoriales.

En el año 1512 la Corona de Castilla completó la tarea comenzada anteriormente por el Condado de Castilla y conquistó militarmente el resto del Reino que conservaba su independencia. En las cortes españolas de Burgos en el año 1515 y sin asistencia de los legítimos representantes nabarros se apruebó la incorporación del Reino de Nabarra a la Corona española.

Carlos I de España, por motivos estratégicos, abandonó la Tierra de vascos de Ultrapuertos en el año 1530. El legítimo rey Enrique II el Sangüesino, recuperó dicho territorio para el Reino de Nabarra. Hasta el año 1620 mantuvo su soberanía y es entonces cuando Luis XIII de Francia realizó el decreto de la unión desapareciendo Nabarra ya del concierto de los Estados europeos.

Dentro ya del Estado español, la Nabarra reducida y residual se circunscribe a las cinco merindades (Zangoza, Lizarra, Erriberri, Tutera e Iruñea)

El término “Nabarro”, para los habitantes del citado territorio no es soberano. Las Cortes ilegítimas del Reino de Nabarra dentro de la Corona de Castilla están en contrafuero por la existencia de un gobernante extranjero bajo la figura de un Virrey. La citada figura desaparec tras la primera guerra carlista y la Ley, mal llamada Paccionada del año 1841.

La pérdida política del término “Nabarro” para los habitantes del Reino a ambos lados del Pirineo es patente. A pesar de innumerables sublevaciones, el Estado nabarro como tal no existe.

Los rebeldes ideológicos de hoy debemos recuperar el término político de “Nabarro”. Estamos en la obligación de extender nuestro pensamiento soberanista. La Nación cultural vasca –Euskal Herria- debe dar paso a la Nación política –Estado Nabarro-, contando además, con otras Naciones que debido a las circunstancias y avatares ocurridos a lo largo de la historia, cohabitan en el territorio de nuestro Estado. Para ello, debemos informarles del verdadero significado del término “Nabarro”, dando en ese momento, el impulso necesario para alcanzar la libertad de nuestro País, para recuperar la independencia y soberanía del Estado de los Nabarros.

2025/11/24

¿Por qué los vascos somos españoles o franceses?

 


¿Por qué los vascos somos españoles o franceses?

Iñigo Saldise Alda

Dejando a parte a aquellos vascos se encuentran en la diáspora, ya sea en el continente americano, en el asiático o en cualquier otro lugar, esta pregunta sigue estando de actualidad, ya que muchos jóvenes vascos se la siguen realizando a sus padres. Esto se debe a que la mayoría de los vascos, bajo sometimiento francés y español, son partidarios de la independencia. Un sentimiento de la mayoría de Euskal Herria.

Este sentimiento está arraigado en nuestro pueblo. Pero, ¿de dónde viene? Me parece oportuno recordar a una persona imparcial, un estadounidense, Orson Welles, que en uno de sus documentales sobre aborígenes del mundo, nos decía lo siguiente:

“…no son ni españoles, ni franceses”.

Entonces ¿por qué somos españoles o franceses? Me remontaré a mis tiempos de la infancia, cuando a mi aita, Jotxe, le hice la siguiente pregunta:

¿Por qué los vascos no tenemos País?”

La contestación de mi aita fue contundente:

Porque españoles y franceses ocuparon militarmente nuestro País y se repartieron políticamente nuestro Estado”.

Una contestación que comprendí con el paso del tiempo, durante el cual mi aita me siguió enseñando la historia de nuestro Pueblo. Estas enseñanzas las he ido completando con los años, concretamente por los libros de grandes historiadores de nuestro Pueblo. Podría nombrar a muchos, pero como es posible que me deje alguno, diré que gracias a ellos me han reafirmado las enseñanzas aprendidas de Jotxe.

Estos datos nos dicen que los vascos teníamos un Estado, algo que Orson Welles menciona sutilmente en dicho documental. Un Estado que nos representó ante los demás Estados del Mundo, al menos hasta el siglo XVII. Es cierto, si no alguien me lo reprochará, que una parte de nuestro Estado mantuvo una pequeña seudoindependencia, lo que actualmente denominaríamos autonomía, de uno de esos Estados que nos ocuparon. Concretamente del Reino de España hasta casi la mitad de siglo XIX.

Desde la República de Francia y desde el Reino de España siempre han intentado ocultar la existencia de dicho Estado vasco. Esta ocultación sistemática se ha orientado siempre en buscar el sometimiento total de nuestro Pueblo. Tras repartirse nuestro País e imponernos sus Leyes, han continuado con su presión política y militar contra nuestro idioma y contra nuestra cultura, negando el Derecho Internacional de la libre determinación y a la libertad de expresión, intentando eliminar el espíritu independentista de Euskal Herria.

Para que nuestra lengua, el euskara, junto a nuestra cultura pueda existir en el futuro, debemos recuperar ese Estado que nos arrebataron. Un Estado que ha sido soberano durante 8 siglos, que nos ha permitido hacernos a nuestro modo, vivir en nuestra cultura, salir al mundo como vascos, como nabarros. Concluyendo, para dejar de ser franceses y españoles, tenemos que recuperar la soberanía para el Estado de Nabarra.

2025/11/23

Los enemigos del Pueblo-Nación de Nabarra

Los enemigos del Pueblo-Nación de Nabarra

Iñigo Saldise Alda

Cuando digo Los enemigos del Pueblo-Nación de Nabarra, no solo me refiero a enemigo desde la forma más pura de concepto del término, no. Lo que pretendo es hacer indicación a quienes niegan sistemáticamente el Derecho soberano del Pueblo-Nación de Nabarra a ser independiente y libre, a tener la posibilidad real de construir su propio futuro en paz, libertad y prosperidad, sin dictados españoles y/o franceses, ni por supuesto entorpecimientos de ningún tipo, vengan de donde vengan estos.

Nuestros primeros y mayores enemigos son, sin ningún tipo de duda, los Estados de España y de Francia, estructurados en la actualidad como Reino y República respectivamente, quienes fueron y son los que nos colonizan y nos saquean desde hace más de 500 años, ahí es nada. Ya eran nuestros enemigos y son responsables directos de las masacres consumadas contra nuestros antepasados por sanguinarios conquistadores españoles y franceses, a los que hay que sumar devastadores mercenarios e inquisidores católicos, para así apropiarse de la totalidad de nuestro territorio y de nuestros bienes. Por ello, tanto el Estado español como el Estado francés no pueden ser eximidos, en absoluto, sino que deben ser enjuiciados por la “fiscalía” del Tribunal Internacional de Justicia sito en La Haya por crímenes de lesa humanidad y genocidio, delitos recordemos, que no prescriben jamás.

Pero los verdaderos, los auténticos o probados enemigos de Nabarra, son toda la gama de partidos españolistas al sur de Pirineo y profranceses al norte de la Cordillera, que siempre barren y barrerán para su respectiva metrópoli y sus intereses personales. A estos hay que sumar a todos aquellos defensores de unos supuestos pactismos y que realmente no les interesa bajo ningún concepto la libertad, la independencia y la soberanía de nuestra tierra y de nuestro Pueblo-Nación con todo lo que ello sobrelleva; Así pues, el primer lugar del ranking de nuestros enemigos lo ocupan los Estados de España y de Francia, seguidos de los partidos españolistas y profranceses, y luego ese maremágnum de “políticos”-vascongados y navurros-, pues son sujetos defensores de esos falsos pactos, timadores finales de la independencia de nuestro Pueblo-Nación, pues sencillamente nos venden por unas pequeñas migajas del pastel, grupúsculos de la negativa permanente que prefieren aferrarse a las cadenas impuestas a mirar alto y volar en libertad.

La aceptación de los inexistentes pactos por parte de esos supuestos políticos nuestros-dicho sea de paso-han obedecido a una calculada política colonialista franco-española de hechos consumados, conformando hasta ahora la denominada historiografía española y francesa, con su “verdad oficial” que nos han intentando hacer creer, algo que tristemente han conseguido en muchos casos; y que unos aceptan sin rechistar, y otros-cada día somos más-rechazamos de plano por abyecta, manipuladora y falsaria encomienda.

Y por último están los de esa tribu del “no” a todo aquello que pueda encaminarnos hacia nuestra tan anhelada libertad, sin ofrecer ninguna alternativa a su constante negación cerril, encubierta tras unas razones ideologías personales y partidistas, pretendiendo con ello esconder su razonamiento final y único, que no es otro más que contundentemente les es beneficioso para ellos y sus bolsillos, que es el vivir en una eterna protesta.

Para concluir, nuestra defensa contra el continuado ataque de nuestros enemigos, pasa inicialmente por no acudir a la llamada de las urnas francesas y españolas pues realmente legitimaríamos nuestro estatus actual de esclavitud. Por ello debemos basar nuestras acciones en una desobediencia civil, política y fiscal verdadera contra esos Estados imperialistas, prosiguiendo con la formación de un Gobierno provisional propio y si es necesario proclamar una nueva Declaración de Independencia para nuestro Estado de Nabarra, para así, con todo ello, alcanzar finalmente nuestra ansiada libertad, la cual permanece actualmente secuestrada desde Madrid y Paris.

2025/11/22

La colonización política cotidiana, primer año

 

25 de julio del año 1512 por Martin Altzueta

La colonización política cotidiana, primer año

Iñigo Saldise Alda

Cuando nos referimos a la colonización política cotidiana, estamos hablando de la forma en que la estructura de poder imperial colonial, penetra en la vida diaria de las personas a través de las instituciones, las leyes e incluso a jerarquías sociales impuestas al pueblo sometido y sojuzgado.

En lo referente a nuestra Patria, ésta sufrió varias ilegales e ilegítimas invasiones y ocupaciones de su territorio a lo largo de siglos, que fueron mermando la jurisdicción propia nabarra, llegando al año 1512 con la denominada conquista de Nabarra por parte de tropas españolas.

Desde un principio, Fabrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Quiñones, II duque de Alba de Tormes, II marqués de Coria, II conde de Salvatierra de Tormes y I de Piedrahíta, y señor de Valdecorneja, mostró muy a las claras las intenciones de política colonial de los españoles con respecto a Nabarra, con su discurso el día 25 de julio del año 1512 a las autoridades nativas de la urbe de Iruñea-Pamplona.

que los vencedores solían dar leyes á los vencidos y no los vencidos á los vencedores y que tratasen de entregarse á discrecion, sino querían esperimentar las muertes y daños de las ciudades entradas á saco”

El día 17 de diciembre del mismo año, el rey español Fernando II de Aragón nombró el primer virrey español para el Reino de Nabarra. Este se llamaba Diego Fernández de Córdoba y Arellano, capitán general de los ejércitos de ocupación españoles, alcaide de los Donceles, I marqués de Comares, señor de Espejo, Lucena y Chillón. Dicho nombramiento es un Contrafuero en toda regla, ya que éste personaje es extranjero.

El virrey español y por tanto extranjero para los nabarros, reunió ilegalmente Cortes en Iruñea-Pamplona el 23 de marzo del año 1513. El brazo eclesiástico, primero en orden de llamamiento, debía estar encabezado por el obispo de Iruinea-Pamplona, pero se encontraba ausente al estar al lado de los reyes de Nabarra en el vizcondado de Biarno-Bearne. También por dicha diócesis debía acudir a Cortes el vicario general de sede metropolitana iruñesa Remiro de Goyni y Gurpide; pero fue censurada su presencia por los españoles al ser agramontés, poniendo en su puesto a un nuevo vicario, por supuesto extranjero, cuyo nombre era Joanes Paulus Oliverius, siendo esto un nuevo ejemplo, claro e inequívoco, de Contrafuero e ilegalidad.

Por dicho brazo eclesiástico solo acudieron 4 representantes de los 14 habituales. Además del vicario extranjero mencionado, también asistieron el prior de la orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén Belenguer Sanz de Berrozpe, como representante de Nuestra Señora de la Oliva Alonso de Nabarra y el abad de Leire Miguel de Leache, estos dos últimos con gran irregularidad según las normas de las Cortes de Nabarra, que per se, hacían también que los Estados Generales fueran fraudulentos e ilegítimos.

La única misión de estas Cortes era la de jurar lealtad al virrey y capitán general de las fuerzas españolas de ocupación, que acudió en representación del católico rey de España Fernando el Falsario. A la cita solo acudieron 12 caballeros por el brazo militar, de los 150 que lo componían o tenían derecho a concurrir. Estos desertores de su condición política de nabarros y partidarios de la nacionalidad española, estudiosamente elegidos por el invasor español, fueron los el señor de Arazuri, Eztuniga, Piedramillera y del Valle de Lana Juan de Beaumont y Nabarra-Esparza, el señor de Monteagudo Juan de Beaumont y Agramont, el señor de Mendinueta e Irigoien Luis de Beaumont y Ayanz, el señor de Cadreita Jaime Díaz de Armedaritz, el señor de Góngora y Ciordia Charles de Góngora, el señor de Ureta Gracián de Ripalda, el señor de Andueza Juan de Andueça, el señor de Arbizu Juan Beltra, el señor de Esparza Remón de Esparça, El señor de Etxaide Pedro de Echayde, el alcaide de la tierra de Mixa y señor de Garate Guillén Arnault de Garat y el señor de Agirre Juan Martín, a los que habría que sumar aquel por el cual fueron comandados, un noble español, el marqués de Huéscar, ilegal conde de Lerin y también ilegal vizconde de Castellio-Castelló de Farfanya Luis de Beaumont y Aragón-Avellaneda, nombrado sencillamente como Luis IV de Beaumont.

Por el brazo de las universidades estuvieron solamente el doctor y miembro del consejo del rey católico español Miguel de Ultzurrun, el bachiller y abogado Real de España, fiscal de su majestad católica y española Julián de Ozcáriz, junto al oidor de la Cámara de Comptos Pedro de Caparroso como jurados de la ciudad de Iruñea-Pamplona, el alcalde de Lizarra-Estella Juan de Eguía y Garcóa de Oco por la ciudad de Lizarra-Estella, el alcalde de Tutera-Tudela Pedro de Muru por dicha ciudad, el escudero Pedro Ortiz por la villa de Zangoza-Sangüesa, el bachiller y abogado Marín de Heneris por la villa de Gares-Puente de la Reyna, el bachiller y abogado de la corte mayor del rey católico y español Martín García por la villa de Villafranca, el alcalde de Falces Juan López de Falces por dicha villa; el notario Pedro de Huarte por la villa de Huarte de Valle de Araquil, Juan Serrano y Juan de Estorxe por la villa de Corella, Martín de Asín por la villa de Cáseda, el palaciano de Torreblanca Juan Martínez de Oriáyn y el alcaide de Urroz Juan de Monreal por dicha villa, Juan Lópiz Caues y García Garceyz por la villa de Miranda, Miguel de Lumbier por la villa de Irunberri-Lumbier y los jurados de Donibane Garazi Bernat de Mendicoaga e Juan Binbatz por la ciudad de Donibane Garazi-San Juan de Pie del Puerto, pero estos dos últimos sentados en el banco del brazo eclesiástico.

El virrey español, capitán general de las fuerzas españolas de ocupación, lugarteniente del católico rey de España, aprovechó estas ilegítimas Cortes para comunicar la decisión de su señor, de conceder su Real perdón a quienes, tras haberse apartado de su servicio durante el intento de recuperación y liberación del Reino vascón de finales del año 1512, hubieran vuelto a su obediencia arrepentidos. La proposición incluía una cláusula final advirtiendo a los nobles “perdonados” de que si volvían a incurrir en deservicio del monarca español, serían despojados de la gracia del perdón Real y juzgados como reos de crimen de lesa majestad. Quedaron descartados de este perdón Real promulgado por el usurpador rey católico de España, los nobles patriotas nabarros que habían decidido continuar al servicio de los legítimos reyes Catalina I y Juan III de Nabarra.

También hubo una política de “cambio de cromos” como el llevado a cabo el 24 de abril de ese año, el católico rey Fernando V de España, nombró mayordomo Real de España y le otorgó el título nobiliario español de marqués de Falces a Alonso Carrillo de Peralta y Acuña, a cambio de su renuncia como condestable de Nabarra, cargo político del Reino de Nabarra.

Tras la renuncia de este agramontés del cargo de condestable, el católico monarca español se lo entregó el 15 de julio de ese año, de forma fraudulenta y con carácter hereditario dentro de la legalidad española, por ende ajena a la legitimidad y justicia nabarra, al ilegal conde de Lerin e ilegítimo vizconde de Castellio-Castelló de Farfanya Luis IV de Beaumont, en compensación porque la reina española (prisionera en Tordesillas por mandato de su católico padre el rey de España Fernando V el Falsario y Uñas Largas) I de Castilla y León, princesa de Gerona-Girona, archiduquesa de Österreich-Austria, duquesa de Bourgogne, Brabante, Limburg, Lëtzebuerg-Luxemburgo, Lothier-Herzogtum Niederlothringen-Baja Lorena, además de condesa de Artois, Charolais, Holland-Holanda, Zeeland-Zelanda y Vlaanderen-Flandes, señora titular de Vizcaya Juana de Trastámara-Aragón y Trastámara-Castilla, conocida como la loca, le había entregado el título y el gobierno del marquesado de Huéscar al duque de Alba de Tormes.

Ni corto ni perezoso, ese mismo 15 julio del año 1513 y desde Valladolid, el rey católico y español, también de igual forma ilegítima, le concedió a Luis IV de Beaumont el cargo de canciller del Reino y el de presidente del Consejo Real, más con carácter honorífico que con poder efectivo, así con ello, intentar salvar las apariencias de algo violento e ilegal, como fue la invasión y ocupación militar, con la consiguiente brutal colonización española del Reino de Nabarra.


2025/11/21

Por Nabarra

 

Por nabarra

Iñigo Saldise Alda

En las metrópolis de Madrid y Paris, se están acelerando, aún más si cabe, los procesos políticos colonizadores, estando estos claramente influenciados por el proceso económico que afecta a la Unión Europea. Este proceso económico-político tendrá sus funestas consecuencias, especialmente para el Reino de España. Nosotros como nabarros y también como seres humanos solidarios, desearíamos que dichas consecuencias  sean favorables a los ciudadanos españoles, aunque estamos convencidos que no va a ser así.

Nosotros los nabarros debemos observar detalladamente lo que está sucediendo actualmente en el seno de Europa, pero debemos dedicarnos a pensar en nuestros propios problemas, ya que llevamos soportando muchos siglos de colonización, y por lo tanto estamos actualmente a remolque de lo que suceda y decidan en las metrópolis de España y Francia. Una colonización patente en la educación, con unos libros de la historia contados por los autores españoles y franceses, es decir por el sistema de enseñanza de los colonizadores y de las familias descendientes de los conquistadores que todavía tienen su peso en la Nabarra plena.

A este respecto, los independentistas, legitimistas, soberanistas y estatalistas de este País, patriotas nabarros en definitiva, nos preguntamos en estos momentos, cuando está en el candelero la revuelta nacionalista catalana, ¿Cuándo despertaremos y haremos nosotros lo mismo?

El Pueblo catalán, tan europeo como el nuestro, el nabarro, exige sus derechos inalienables a la Corona española para convertirse por fin en su historia en un Estado europeo, indudablemente moderno, libre e independiente, al igual que incluso lo solicitan los canarios de las Islas Afortunadas africanas. Esto ha provocado un cierre de filas en el nacionalespañolismo, lo que ha hecho que todos los centralistas e imperialistas españoles, herederos de las monarquías que han subyugado al Estado de España y a sus colonias, estén saliendo a la palestra en radios y televisiones para combatir a los representantes legítimos de dichos Pueblos, el catalán y el canario.

En Nabarra repetimos una y otra vez que el proceso es diferente. Pues claro que lo es. Somos un Pueblo europeo que llegó a constituir su propio Estado, concretamente en forma de Reino y desarrollamos nuestra propia Nacionalidad. Pero, desgraciadamente, hoy día seguimos siendo un territorio colonial en Europa, que continua soportando la ilegítima ocupación militar extranjera, española y francesa. Este es el auténtico contexto que nos debemos plantear en nuestra resistencia, en nuestra lucha libertaria, para así desenterrar de nuestra memoria nuestros derechos inalienables a ser nuevamente una Nación. Algo que nuestra diplomacia nabarra viene reclamando desde hace algunos años, pues nuestro Pueblo nunca ha aceptado esta sumisión impuesta por las armas a pesar del paso de los siglos.

Cada día más, surgen nuevos grupos, colectivos y demás, de índole político y cultural, dentro de nuestras fronteras naturales, que desde planteamientos propios están ayudando a la recuperación de la memoria histórico-política de la colectividad social nabarra. Desde las redes sociales, blogs de internet, foros de debate, radios libres e incluso en alguna televisión, el mensaje estatalista nabarro está llegando a más personas de nuestro Pueblo, de nuestra Nación. Esto, junto a la recuperación de la antigua bandera colorada de nuestro Estado, está sirviendo para educarnos de forma autodidacta en nuestra verdadera historia, lo que nos va a permitir finalmente preparar una correcta estrategia política en materia  independentista y/o soberanista.

La aceptación  de las tesis legitimistas, estatalistas, independentistas y soberanistas, que son la expresión insondable de nuestro Pueblo sojuzgado y de nuestra Nación sometida, ha permitido en base al principio de la libre expresión, que en esos medios se exprese libremente el sentimiento profundo de libertad e independencia existente en los nabarros.

Es el momento para la realización de un Anteproyecto Constitucional nabarro, a discutir por una futura Asamblea Nacional Nabarra, Legislativa y de carácter Provisional, que sea a su vez lo más plural posible.

Para ello deberá de haber tenido un amplio debate previamente, a ser posiblemente público en las redes sociales, blogs, prensa, radio y televisión, de aquellas entidades netamente nabarras, o en círculos de opinión independientes y patrióticos, o sencillamente de patriotas de donde podrán salir los futuros componentes de esa Asamblea Nacional Nabarra, Legislativa y Provisional, siempre -teniendo en cuenta-, que la metrópoli monárquica española y la metrópoli republicana francesa, harán todo lo posible para que no se lleve a efecto nuestra recuperación de la soberanía de forma pacífica y democrática con un proceso de descolonización.

Este es un proceso necesario a nuestro parecer, el cual se ha dado en las primeras constituciones  de los nuevos Estados libres que han ido surgiendo en los últimos años. Nosotros deberemos aprovecharlo, pues ya ha habido otros revolucionarios o insurrectos que se han sentado para plantear sus libertades y dejarlas fielmente plasmadas por escrito, para evitar con ello posibles dictaduras de cualquier tipo o de las repúblicas hereditarias de todo signo, que por desgracia en estos tiempos están de moda y que imitan a las viejas monarquías que se aferraban al poder por todos los medios.

Por otro lado, tras una amplia reflexión interna, sabemos que hay que tener en cuenta a los partidos nacionalista y regionalista de todo tipo existentes dentro de nuestras reales fronteras constituidos a día de hoy y por constituirse. Por ello les llamamos patrióticamente a que aceptan la Constitución que salga de una Asamblea Nacional Nabarra, Legislativa y Provisional, y se desvinculen de la política constitucional y colonial de españoles y franceses. Esta Constitución, que ya fue planteada en su día por un jurista nabarro de renombre, debe de ser aceptada solo por los nabarros, y donde indudablemente no intervengan partidos españoles y franceses, ni residentes españoles ni franceses, ni agentes del colonialismo e incluso provocadores pagados por  otros Países extranjeros.

Esta Asamblea finalmente, podrá dirigirse oficialmente al Comité de la Descolonización de las Naciones Unidas en una próxima Comisión tras su creación, para que siga adelante el proceso de Descolonización y Autodeterminación ante dicho Comité, gracias a que este proceso podrá ser llevado a cabo por dicha Asamblea Nacional Nabarra, ya que los actuales Parlamentos y diferentes instituciones colonialistas existentes en territorio de Nabarra, carecen de personalidad Jurídica Internacional, todo ello por encontrarse formando parte dentro del mismo, sucursales de partidos de la metrópoli colonial y parlamentarios no elegidos libremente por el Pueblo nabarro.

Creemos, al igual que se establecen en los principios de las Naciones Unidas en el Capítulo XI de la Carta, que Nabarra reúne todos los factores enunciados para considerarla como Territorio No Autónomo y que la Asamblea General debe y puede asumir su descolonización como lo ha hecho con casi todas las colonias en el Mundo y así lo precisa en la Resolución 742 (VIII) sobre los Factores que deben ser tenidos en cuenta para decidir si un territorio es o no es un territorio cuyo Pueblo no ha alcanzado todavía la plenitud de gobierno propio o se le han arrebatado por la ilegal violencia armada.

El Pueblo-Nación de Nabarra, a través de un llamamiento de la Asamblea Nacional Nabarra, siempre ejerciendo sus poderes soberanos e invocando ante los Pueblos y Estados del Mundo el apoyo y la simpatía necesaria por las reivindicaciones de nuestros justos y legítimos Derechos Nacionales, debe salir a la calle y reclamar la libertad que ilegalmente le fue sustraída brutal y sanguinariamente.

He aquí nuestras proposiciones, como ciudadanos nabarros, para hacer o mejor dicho recuperar nuestra Nación, nuestro Estado, por lo que todos sin distinción partidista, debemos estar por el renacimiento de nuestra Nación interclasista con vocación universal, sin clases privilegiadas y con representantes serios y conscientes que anteponen la idea heredara de nuestro Derecho Pirenaico de una Nación sin intereses particulares, ya sean estos de partido o de clase.

2025/11/20

Pasos

 

Pasos

Iñigo Saldise Alda

1. Cualquier proceso para atender el asunto del Status político de Nabarra debe iniciarse desde el Pueblo-Nación de Nabarra en total independencia y libertad, nunca desde las instituciones coloniales de los imperios de España y de Francia.

2. Los independentistas, soberanistas y estatalistas nabarro reafirmamos nuestro apoyo absoluto a un futuro Gobierno de Nabarra soberano e independiente, necesariamente plural y obligatoriamente provisional. Por ello solicitamos a todos los agentes políticos y civiles de nuestro País, que se titulan así mismos como independentistas, soberanistas, estatalistas y legitimistas nabarros, la creación de una Asamblea Nacional de Nabarra que desemboque lo antes posible en un Gobierno propio. Este Gobierno debe de ser provisional hasta la realización de unas elecciones libres y democráticas. Entre uno y otro será obligado la realización de un plebiscito mediante el cual, el Pueblo-Nación de Nabarra deberá decidir el Status de Gobierno para el Estado de Nabarra; este podrá ser bien República, bien Monarquía o bien otra forma que se nos ocurra a los nabarros y nabarras desde la libertad, basándonos y apoyándonos para ello en nuestro ancestral Derecho Pirenaico. Todo ello deberá ser realizado bajo la necesaria supervisión diplomática de los observadores internacionales designados por la Organización de las Naciones Unidas.

3. En términos sustantivos rechazamos totalmente el colonialismo en todas sus manifestaciones y reiteramos nuestro más absoluto rechazo a cualquier solución contraria al Derecho Internacional, la cual se deberá interpretar como una nueva e ilegal intromisión imperial-colonial del Reino de España y de la República de Francia. Ninguna solución al futuro Status político de Nabarra puede concebirse fuera del marco Constitucional del Estado soberano de Nabarra, de la Organización de las Naciones Unidas y por tanto, estar en contra del Derecho a la soberanía, a la independencia o a la autodeterminación del Pueblo-Nación de Nabarra.

4. Reafirmamos nuestro total apoyo a los Derechos Humanos fundamentales como lo es el Derecho a la libre determinación, a la independencia y a la soberanía del Pueblo-Nación de Nabarra, según establecen las diferentes Resolución de la ONU. La R. 66 de 14 de diciembre del año 1946. La R. 334(IV) de 2 de diciembre del año 1949. La R. 567(VI) de 18 de enero del año 1952. La R. 742(VIII) de 27 de noviembre del año 1953. La R. 1.467(XIV) de 12 de diciembre del año 1959 y la R. 1.514 de 14 de diciembre del año 1960.

PRO LIBERTATE PATRIA, GENS LIBERA STATE


2025/11/19

Actuemos de forma soberana

 

Actuemos de forma soberana

Iñigo Saldise Alda

En crudo podemos definir la soberanía como la capacidad que tiene un Estado de controlar y mandar en su territorio. La definición de soberanía ha ido variando a lo largo de la historia. Antes cualquier gobernante, normalmente un rey, podía hacer lo que le viniera en gana dentro de su territorio. Ahora, en este mundo globalizado, eso no es tan cierto. Hay compromisos internacionales transformados en instituciones que no solo llegan a juzgar decisiones, sino más bien a dictarlas e intervenir de forma directa o indirecta sobre estos Estados. En nuestro caso esto ya ocurrió desde el año 1513 al año 1841 con el Antifuero de la figura de un Virrey extranjero, cuando lo que conocemos hoy día como Comunidad Foral de Navarra, aún se le consideraba, de forma residual, Reino.

Indudablemente para cualquier Régimen, en el cual este constituido un Estado, normalmente la soberanía es hacer lo que le dé la gana internamente e incluso intervenir cuando le sea posible en otras Naciones. Más grave aún si cabe, es cuando se ha instituido en el discurso de las naciones imperialistas como el Reino de España, el concepto de “democracia y pueblo soberano” buscando colonizar a otros Pueblos o Naciones como es el caso de Nabarra y también, por ejemplo, de las Islas Canarias. Esta entelequia nacionalista y colonialista española que no es para nada amigable para los Pueblos sojuzgados, finalmente es reemplazada por el totalitarismo más cruel y violento con el único objetivo del sometimiento absoluto de las gentes de los territorios ocupados ilegítimamente.

A estos Estados imperialistas y colonialistas debemos combatirlos mediante una estrategia bien definida y concreta, empezando por la deslegitimación de sus urnas “democráticas”. La base del contrato social al cual estamos actualmente supeditados con el Reino de España, no está basado en los irrenunciables Derechos Humanos, sino en lo que quiera la maquinaria imperial, colonial y totalitaria española.

La Monarquía Parlamentaria o Régimen español actual, usa el concepto de Estado de Derecho y soberanía española sobre los territorios ocupados de Nabarra y de las Islas Canarias, por ejemplo, para defenderse de la falta de cumplimiento de sus responsabilidades internacionales aceptadas por ellos mismos en la Organización de las Naciones Unidas. El objetivo de sus elecciones a las Cortes Generales del Reino de España, sigue siendo el mismo de siempre con respecto al mantenimiento de sus colonias, sacarse de encima la vigilancia internacional y legitimar sus ilegítimas conquistas en los diferentes Órganos Internacionales.

Pero, mientras blandean su Estado de Derecho imponiendo su soberanía española en la colonia surpirenaica de Nabarra, continúan con el asfixiante sometimiento de la Nación Nabarra, para colmo amparándose en un supuesto o mejor dicho imaginario, Derecho a elegir en sus urnas impuestas en nuestro territorio. Actualmente, el primer acto de soberanía que podemos hacer desde la Nación Nabarra contra el imperio colonial español, es la abstención en las elecciones españolas venideras. Una abstención soberana, coherente con nuestra Patria, la Nabarra. Una abstención que demuestra nuestro más firme rechazo a la nacionalidad española impuesta por la violencia de las armas.

Lo mismo se obliga desde la soberanía nabarra para el caso de la Nabarra norpirenaica ante el imperialismo colonial francés.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

©NABARTZALE BILDUMA 2011