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2012/07/24
NAVARRA, ENTRE EL ESCARBUNCLO Y LAS CADENAS
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| Escudo de Enrique III de Nabarra y IV de Francia. 1605 Pau-NA |
NAVARRA, ENTRE EL ESCARBUNCLO Y LAS CADENAS
Jaime Albillos Arnaiz; Heraldista nabarro
Presentando a Garci Alonso de Torres, rey de armas de Aragón
La famosa polémica entre el escarbunclo y las cadenas
(¿?) del escudo del reino de Navarra está magníficamente resuelta por Garci
Alonso de Torres, rey de armas de Aragón. En su importante obra BLASON DE ARMAS
ABREVIADO (año 1496) soluciona esta eterna discusión de una forma muy sencilla,
apoyándose únicamente en lógicos argumentos de técnica heráldica. El mencionado
cronista era un experto en el mundo de los oficiales de armas europeos. Se
conoce que viajó por Francia, Alemania, Borgoña, Inglaterra y Flandes.
Destacando la
actividad principal del histórico personaje
De este histórico personaje se conoce lo siguiente: “......rrey d´armas del muy alto e muy poderoso
e más católico prinçipe don Fernando, por la graçia de Dios quinto rrey de Castilla
y segundo rrey de Aragón......”
Comentando sobre
la eterna discusión entre el escarbunclo y las cadenas (¿?)
En dicha importante obra se puede leer lo que sigue: “......traen los dichos rreyes de Navarra
aquellas cadenas. Pero a esto yo no sé qué rresponda, salvo que las harmas que
traen los dichos llamamos en harmería escarbunclo, y no cadena, porque si
cadena fuese no era neçesario quitarle el nombre,.......”
Insistiendo en el comentario del apartado anterior
Son muy esclarecedoras y definitivas las líneas que se
pueden leer en el último párrafo. Hay que valorar mucho que están escritas por
un personaje tan histórico, tan documentado y tan poco sospechoso de navarrismo
apasionado como Garci Alonso de Torres. Después de exponer con vacilación, yo no sé qué rresponda, manifiesta esta
rotunda afirmación: porque si cadena fuese no era neçesario quitarle el nombre,
¿qué más se puede añadir 500 años después? Es decir, nos encontramos ante un
final del debate, resuelto con sencillez, utilizando simplemente el sentido
común y las normas propias de la ciencia heráldica.
Intentando finalizar esta eterna polémica
Estas reflexiones de Garci Alonso de Torres están
contenidas en la literatura especializada y han sido presentadas en varias
ocasiones a distintos colectivos navarristas. Sin embargo, la discusión
heráldica continúa activa y apasionada. No se entiende fácilmente por qué esta
polémica, derivada de las leyendas nacidas tras la batalla de las Navas de
Tolosa, sigue contando con tantos partidarios. Es descorazonador ver que no
parece que hayan tenido eco los argumentos presentados, y que zanjan la
cuestión definitivamente.
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| Trabajo facilitado por el heraldista nabarro Jaime Albillos Arnaiz |
2012/07/23
Reino de por sí y reincorporación de Guipúzcoa
Reino de por sí y reincorporación de Guipúzcoa
Álvaro Adot Lerga; Doctor en Historia y colaborador de proyecto en Columbia University in the city of New York
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/07/23/opinion/tribuna-abierta/reino-de-por-si-y-reincorporacion-de-guipuzcoa
A conmemoración de los 500 años de la conquista de Navarra viene suscitando desde hace tiempo el interés de diversos historiadores por conocer mejor la historia del reino desde el período previo a la invasión y conquista de 1512 hasta la conclusión en 1529 de lo que en su época se conoció como la guerra de Navarra, que tuvo como resultado la ruptura y división del reino pirenaico en dos, quedando la Navarra peninsular, o Alta Navarra, bajo la corona hispana y Ultrapuertos, o Baja Navarra, independiente, bajo el control de su rey legítimo, Enrique de Albret.
Hoy en día siguen existiendo muchos aspectos de aquel periodo que permanecen desconocidos y otros que están poco estudiados. A nadie se le escapa que los acontecimientos ocurridos hace 500 años siguen levantando ampollas y polarizando a la sociedad navarra, principalmente porque en ciertos sectores siguen pesando más los sentimientos del presente que el conocimiento del pasado, como expone Peio J. Monteano en la presentación de su libro La Guerra de Navarra, y también por la obsesión de algunas tendencias historiográficas de seguir a pie juntillas antiguos y desfasados tópicos ideados por cronistas y eruditos, como si fuesen dogmas incuestionables, que a menudo surgieron con objetivos distintos al de la búsqueda del conocimiento histórico.
Y si hay algo que sabemos quienes llevamos muchos años ejerciendo el trabajo de historiador, es que, para estudiar la historia raramente son válidas las simples explicaciones del blanco o negro. En todo lugar, la sucesión histórica de acontecimientos y de nuevas situaciones han tenido como consecuencia el surgimiento de nuevas mentalidades que conviven con otras preexistentes, que por otro lado no permanecen estáticas y también evolucionan. Por ello, el historiador debe estudiar cada periodo histórico en su contexto, siempre con rigor, sin sentimentalismos ni prejuicios, ya que, de no hacerlo, inevitablemente cae en los pecados imperdonables que ya expuso el gran historiador Marc Bloch, como son el anacronismo y el determinismo. Y esto es nefasto, ya que conlleva un delito mayor: el engaño y la utilización de la sociedad a voluntad.
Como preámbulo al aspecto que voy a presentar al lector, debo exponer que hoy en día al hablar de una posible unificación de Navarra y el País Vasco, hallamos opiniones encontradas en los diversos sectores políticos navarros. Al margen de las divergencias existentes y sin entrar en ellas, ya que ello en modo alguno es motivo del presente artículo, considero que los lectores deben tener en mente que, en la actual norma suprema del ordenamiento jurídico de España, es decir, en la Constitución española de 1978, se recoge la Disposición transitoria cuarta, en la que se plantea la posibilidad de unión de ambas comunidades, siendo el único caso en el que dicha Constitución permite la existencia de una federación de estas características.
La diversidad y confrontación de opiniones que apreciamos en la actualidad no siempre existieron en el ámbito de las instituciones representativas navarras. Acudiendo al pasado, en concreto al momento histórico de gran relevancia que se conmemora este año, sabemos que las Cortes Generales de Navarra adoptaron una postura oficial al respecto, que quedó expuesta en las actas de Cortes del Reino de 1516, es decir, solo un año después de la conocida como acta de incorporación de Navarra a Castilla (que no olvidemos, fue acordada por las Cortes de Castilla de manera unilateral, sin estar presente ni un solo representante del reino de Navarra).
Las Cortes Generales de Navarra acordaron y expusieron la siguiente solicitud a Carlos I: "Como el reino de Navarra ha sido y es reino por sí e tiene su chancillería, y antiguamente solían ser así del dicho reino la provincia de Guipúzcoa e tierra de Álava, por especial la villa de Los Arcos con sus aldeas y la villa de San Vicente, Briones y Laguardia con sus aldeas e tierras, los cuales ha poco tiempo que se enajenaron, y hay causa para ello y es todo uno, en que el rey católico mandó hacer la unión del reino de Navarra a Castilla, suplicamos a Su Majestad que a su dicho reino de Navarra, ahora esta seiñalada merced y tierras, lugares sobredichos, mande venir con Navarra et sean incorporadas y agregados por siempre a la jurisdicción y chancillería del reino de Navarra".
Por medio de esta solicitud, el conjunto de representantes navarros expuso que el reino deseaba la incorporación de Guipúzcoa y Álava, teniendo presente que habían formado parte de Navarra, lo que legitimaba que fuesen reincorporados y agregados nuevamente a la jurisdicción del reino pirenaico. Los representantes de los tres estados navarros basaron esta solicitud en su condición de ser reino por sí, afirmando que Navarra lo había sido en el pasado antes de la incorporación a Castilla (1515), y también seguía siéndolo un año después.
De este modo, recordaban al joven rey de la Casa de Austria que Navarra poseía dicha condición de reino por sí, lo que para las Cortes navarras, ya en el año 1516, significaba que la relación con Castilla era la de dos reinos distintos, con una vinculación de igual a igual, de ningún modo la de un reino sometido a otro, por lo que las leyes de Castilla no podían ser aplicadas en Navarra ni viceversa. En base a ello, solicitaban la reintegración en Navarra, por siempre, de los territorios de Guipúzcoa y Álava, que antes de quedar adscritos al reino de Castilla habían formado parte del reino pirenaico.
Para finalizar, considero que resulta de interés que en este año (en el que se conmemoran en muy diversos actos públicos y privados la conquista e incorporación a Castilla), la sociedad conozca un poco mejor un aspecto concreto de la Historia de Navarra, cual fue la postura oficial que el conjunto de representantes del reino tuvo respecto a cuál debía ser la relación de la actual Navarra y otros territorios del País Vasco que anteriormente habían formado parte del reino, asunto que entonces fue motivo de interés general para las instituciones navarras y que 500 años después, aunque con distintos propósitos de los expuestos en 1516 por las Cortes navarras, sigue influyendo en la presente actividad política.
Álvaro Adot Lerga; Doctor en Historia y colaborador de proyecto en Columbia University in the city of New York
http://www.noticiasdenavarra.com/2012/07/23/opinion/tribuna-abierta/reino-de-por-si-y-reincorporacion-de-guipuzcoa
A conmemoración de los 500 años de la conquista de Navarra viene suscitando desde hace tiempo el interés de diversos historiadores por conocer mejor la historia del reino desde el período previo a la invasión y conquista de 1512 hasta la conclusión en 1529 de lo que en su época se conoció como la guerra de Navarra, que tuvo como resultado la ruptura y división del reino pirenaico en dos, quedando la Navarra peninsular, o Alta Navarra, bajo la corona hispana y Ultrapuertos, o Baja Navarra, independiente, bajo el control de su rey legítimo, Enrique de Albret.
Hoy en día siguen existiendo muchos aspectos de aquel periodo que permanecen desconocidos y otros que están poco estudiados. A nadie se le escapa que los acontecimientos ocurridos hace 500 años siguen levantando ampollas y polarizando a la sociedad navarra, principalmente porque en ciertos sectores siguen pesando más los sentimientos del presente que el conocimiento del pasado, como expone Peio J. Monteano en la presentación de su libro La Guerra de Navarra, y también por la obsesión de algunas tendencias historiográficas de seguir a pie juntillas antiguos y desfasados tópicos ideados por cronistas y eruditos, como si fuesen dogmas incuestionables, que a menudo surgieron con objetivos distintos al de la búsqueda del conocimiento histórico.
Y si hay algo que sabemos quienes llevamos muchos años ejerciendo el trabajo de historiador, es que, para estudiar la historia raramente son válidas las simples explicaciones del blanco o negro. En todo lugar, la sucesión histórica de acontecimientos y de nuevas situaciones han tenido como consecuencia el surgimiento de nuevas mentalidades que conviven con otras preexistentes, que por otro lado no permanecen estáticas y también evolucionan. Por ello, el historiador debe estudiar cada periodo histórico en su contexto, siempre con rigor, sin sentimentalismos ni prejuicios, ya que, de no hacerlo, inevitablemente cae en los pecados imperdonables que ya expuso el gran historiador Marc Bloch, como son el anacronismo y el determinismo. Y esto es nefasto, ya que conlleva un delito mayor: el engaño y la utilización de la sociedad a voluntad.
Como preámbulo al aspecto que voy a presentar al lector, debo exponer que hoy en día al hablar de una posible unificación de Navarra y el País Vasco, hallamos opiniones encontradas en los diversos sectores políticos navarros. Al margen de las divergencias existentes y sin entrar en ellas, ya que ello en modo alguno es motivo del presente artículo, considero que los lectores deben tener en mente que, en la actual norma suprema del ordenamiento jurídico de España, es decir, en la Constitución española de 1978, se recoge la Disposición transitoria cuarta, en la que se plantea la posibilidad de unión de ambas comunidades, siendo el único caso en el que dicha Constitución permite la existencia de una federación de estas características.
La diversidad y confrontación de opiniones que apreciamos en la actualidad no siempre existieron en el ámbito de las instituciones representativas navarras. Acudiendo al pasado, en concreto al momento histórico de gran relevancia que se conmemora este año, sabemos que las Cortes Generales de Navarra adoptaron una postura oficial al respecto, que quedó expuesta en las actas de Cortes del Reino de 1516, es decir, solo un año después de la conocida como acta de incorporación de Navarra a Castilla (que no olvidemos, fue acordada por las Cortes de Castilla de manera unilateral, sin estar presente ni un solo representante del reino de Navarra).
Las Cortes Generales de Navarra acordaron y expusieron la siguiente solicitud a Carlos I: "Como el reino de Navarra ha sido y es reino por sí e tiene su chancillería, y antiguamente solían ser así del dicho reino la provincia de Guipúzcoa e tierra de Álava, por especial la villa de Los Arcos con sus aldeas y la villa de San Vicente, Briones y Laguardia con sus aldeas e tierras, los cuales ha poco tiempo que se enajenaron, y hay causa para ello y es todo uno, en que el rey católico mandó hacer la unión del reino de Navarra a Castilla, suplicamos a Su Majestad que a su dicho reino de Navarra, ahora esta seiñalada merced y tierras, lugares sobredichos, mande venir con Navarra et sean incorporadas y agregados por siempre a la jurisdicción y chancillería del reino de Navarra".
Por medio de esta solicitud, el conjunto de representantes navarros expuso que el reino deseaba la incorporación de Guipúzcoa y Álava, teniendo presente que habían formado parte de Navarra, lo que legitimaba que fuesen reincorporados y agregados nuevamente a la jurisdicción del reino pirenaico. Los representantes de los tres estados navarros basaron esta solicitud en su condición de ser reino por sí, afirmando que Navarra lo había sido en el pasado antes de la incorporación a Castilla (1515), y también seguía siéndolo un año después.
De este modo, recordaban al joven rey de la Casa de Austria que Navarra poseía dicha condición de reino por sí, lo que para las Cortes navarras, ya en el año 1516, significaba que la relación con Castilla era la de dos reinos distintos, con una vinculación de igual a igual, de ningún modo la de un reino sometido a otro, por lo que las leyes de Castilla no podían ser aplicadas en Navarra ni viceversa. En base a ello, solicitaban la reintegración en Navarra, por siempre, de los territorios de Guipúzcoa y Álava, que antes de quedar adscritos al reino de Castilla habían formado parte del reino pirenaico.
Para finalizar, considero que resulta de interés que en este año (en el que se conmemoran en muy diversos actos públicos y privados la conquista e incorporación a Castilla), la sociedad conozca un poco mejor un aspecto concreto de la Historia de Navarra, cual fue la postura oficial que el conjunto de representantes del reino tuvo respecto a cuál debía ser la relación de la actual Navarra y otros territorios del País Vasco que anteriormente habían formado parte del reino, asunto que entonces fue motivo de interés general para las instituciones navarras y que 500 años después, aunque con distintos propósitos de los expuestos en 1516 por las Cortes navarras, sigue influyendo en la presente actividad política.
2012/07/22
¿SE INTENTÓ REIMPLANTAR EL ESTADO DE NABARRA DURANTE EL PRIMER CARLISMO?
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| Zumalakarregui y Don Carlos ante las puertas de Agurain durante las guerras Carlistas, dibujo recogido del Museo de Zumalakarregui de Guipuzcoa. |
¿SE INTENTÓ REIMPLANTAR EL ESTADO DE NABARRA DURANTE EL PRIMER CARLISMO?
Aitzol Altuna Enzunza
No fueron pocos los que narraron situaciones de conato independentista dentro de las tropas carlistas vascas, algo que no resulta extraño cuando se habían producido pocos años antes procesos similares en las demás colonias españolas de allende los mares de las que los vascos participaron activamente.
El político e historiador mexicano Lucas Alamán (1792-1853), en “Historia de México”, demuestra que la mayoría de los conquistadores de América eran de Extremadura, en concreto de Badajoz y de Medellín, y que los que provocaron la caída del Imperio español fueron vascos: Xavier Mina, Mariano Abasolo, Juan de Aldama, Agustín de Iturbide o José Antonio Etxebarri (México), Nocoechea o Martín de Alzaga (Argentina), Luciano Elhuyar (Colombia) etc. El propio Simón Bolívar se sabía descendiente de vascos, pasó más de un año entre sus parientes y con los miembros ilustrados de la Real Sociedad Vascongada de Amigos del País Vasco antes de partir a luchar por la independencia de América.
Es más, tras la derrota en la Primera Guerra Carlista representado con el “Abrazo de Vergara” (31 de agosto de 1839), la mayoría carlista no aceptó el pacto firmado dos días antes en Oñati: 11 batallones aceptaron (3 gipuzkoanos y 8 bizkaínos), otros 22 lo rechazaron y partieron al exilio (los 13 batallones alto navarros, 5 gipuzkoanos y 6 alabeses). Estos batallones siguieron luchando por las libertades en América a donde partieron.
Se ha especulado mucho sobre las intenciones reales de la principal figura del primer carlismo vasco Tomás Zumalakarregi (Ormaiztegi 1788-Zegama 1835, Gipuzkoa). Algunos de sus coetáneos como Luciano Bonaparte (príncipe y vascófilo francés) y Agusti Xaho (pensador y político zuberotarra), hablan de él como el caudillo de la independencia vasca.
Es probable que tal idea no pasara por su cabeza o al menos no fuera un planteamiento bien formado y que lucha fuera por la defensa foral. A principios del siglo XIX, los diferentes territorios en los que se dividió el reino de Nabarra estaban acomodados a sus Fueros o leyes nabarras aunque fuera bajo un Estado o Imperio ajeno, de ahí el nombre de “estados separados” y después de “provincias exentas” que les dieron.
Así lo constató, por ejemplo, el periodista de guerra inglés Lauren: "(Zumalakarregi) No quería otra cosa que defender los derechos y libertades de su patria". Lo que sí se conoce (Mª Cruz Mina), es una carta de Zumalakarregi al pretendiente Carlos, para que tomase la corona de Nabarra de las "provincias vascongadas" (unidas y separadas por tanto de la corona española), pues esta lo merece aunque sea un territorio pequeño, "pero de gente leal y de héroes".
En el libro “Fueros y carlistada” Mikel Sorauren (edit. Nabarralde 2008) señala que fue el General carlista Maroto quien sembró la desconfianza del pretendiente D. Carlos hacia Zumalakarregi, pues creía que miraba más hacia la independencia (tal y como relata el propio Maroto en sus memorias
“Vindicación del General Maroto” 1846).
“Vindicación del General Maroto” 1846).
En esas memorias, el general carlista Maroto del “Abrazo de Vergara” (considerado un traidor por las tropas vascas), relata que en junio de 1839 las oficialidad del carlismo gipuzkoano ofreció le ofreció finalizar la contienda y proclamarse presidente de una república vasca de cuatro provincias. El general carlista Elio hablaba de “crear un estado carlista vasco-navarro”.
Segundo Flórez escribió la biografía autorizada del General Espartero (cabeza el ejército liberal enfrentado a los carlistas), en la que se relata que el general carlista Guerqué estaba con el bando “apostólico” o “los brutos” por la independencia hasta la muerte, pero fue fusilado en Lizarra-Estella por Maroto en febrero de 1839 tras una derrota de aquél en el campo de batalla.
Avinarieta, político, espía español y liberal que participó activamente en la contienda dijo: “Zumalakarregi era un instrumento secreto del gobierno francés, que supo lisonjear su ambición con la promesa de colocarla al frente de la federación de aquella provincias”.
El historiador Pirala en el año 1835 dijo en Baiona: “no se sabe cuales fueron las miras de Zumalakarregi, aunque hay barruntos para creer que se trataba de declarar la independencia de las provincias”.
Había quienes querían darle la corona de Nabarra a Zumalakarregi, que reinaría como Tomás I de Nabarra. Desde la Diputaciones vascas salió tal pretensión a la vista de ciertas connivencias internacionales, se le pide que acepte ser nombrado “rey de los vascos”.
Hubo también otros muchos actores secundarios de aquella contienda y alguno principal que hablaron sobre la independencia vasca fuera a parte de las intenciones de Zumalakarregi. El virrey impuesto a Alta Navarra, llegó a decir en 1834: “la guerra en (Alta) Navarra es un el día para aquellos habitantes una guerra nacional, y con corta diferencia lo es igualmente en las tres provincias exentas” (“Mapas para una nación” José María Esparza edit. Txalaparta 2011).
Debecout en 1836 en París: “los vascos podrán decir en su día: defendimos la independencia de Euscaria contra los españoles”.
Charles Dembouski que viajó por España entre 1838 y 1840 dijo: “Es evidente que la lucha ya no se sostiene sino gracias a la admirable tenacidad que caracteriza a los navarros y a los vascongados, ya su odio innato a los españoles que consideran como dominadores extranjeros”.
Augusto Von Goeben (1841), militar prusiano luchador carlista en su obra “Cuatro años en España”: “Los vascos están orgullosos de su origen, de su independencia y de sus prerrogativas, miran a los demás españoles como extraños y los desprecian como a tales”.
Louis Viardot (1800-1883), periodista francés de la época e historiador hispanista: “Si se reconoce de una que Navarra y las provincias vascas no luchan por otra cosa que su independencia, y no por la causa carlista, la cuestión se simplifica (…) ¿Por qué no hacer de las provincias vascas y Navarra una confederación independiente neutral, una Suiza de los Pirineos? (…) Ellas no se consideraron jamás como formando parte de España, han conservado siempre su nacionalidad”.
El escritor e historiador hispanista francés Prosper Mérimeé (1807-1870), habla también de que sería
conveniente erigir el País Vasco en un “Estado independiente”.
conveniente erigir el País Vasco en un “Estado independiente”.
El zuberotarra A. Xaho en su libro "Viaje por Navarra durante la sublevación de los vascos" de 1835 relata la situación política con frases tan contundentes como:
“La independencia de la Federación Vasca se proclamará sin combate”.
"La envidia de los castellanos fue el primer motivo de esta guerra. No podían sufrir que las provincias vascas se administraran por sí mismas, en completa independencia, mientras que muchos empleos civiles y militares eran desempeñados en Castilla por vascos".
“Si el Gobierno francés, interviniendo contra Zumalakarregi, declarara la guerra de exterminación de
nuestra raza, tengo razón de creer que los vascos de Francia, en vez de marchar contra sus hermanos, no dudarían ni un momento en tomar una resolución dictada por los intereses de su gloria y libertad (…). El misterioso lazo de unión de la lengua nacional había sido suficiente para establecer entre nosotros desde el principio la misma confianza y familiaridad que si nos hubiésemos conocido
desde hace largos años”.
nuestra raza, tengo razón de creer que los vascos de Francia, en vez de marchar contra sus hermanos, no dudarían ni un momento en tomar una resolución dictada por los intereses de su gloria y libertad (…). El misterioso lazo de unión de la lengua nacional había sido suficiente para establecer entre nosotros desde el principio la misma confianza y familiaridad que si nos hubiésemos conocido
desde hace largos años”.
“Los navarros dan a los constitucionales el mote de negros, y comparan la revolución española con la sublevación de los negros: comprenden muy bien la emancipación de los castellanos, pero se niegan a asociarse a ella, y rechazan una comunidad social que traería para los montañeros, la pérdida de su independencia nacional y su libertad social”.
En el año 1838 un Proyecto de Bases redactado por la Diputación del que todavía se llamaba oficialmente “reino de Navarra”, proponía actualizar los Fueros, dejando la relación con España únicamente a través del monarca, como el Imperio austrohúngaro por ejemplo, es decir, como había sido hasta entonces. Los carlistas propusieron a Don Carlos tal y como queda recogido en el Boletín oficial de Navarra del 27 de mayo de 1838 bajo el título "Bases bajo las cuales Navarra y las Provincias Vascongadas seguirán adheridas a la monarquía de Carlos V":
1. Navarra y las provincias vascongadas formarán otras tantas repúblicas independientes, federativas de la monarquía española.
2. Cada una de las provincias de Álava, Guipúzcoa y Señorío de Vizcaya se gobernarán también según sus antiguos.
3. Navarra se gobernará también según sus fueros en el estado que tenían cuando se agregó a la Corona de Castilla en el año 1512 (sic).
En el año 1839 el Síndico de las Cortes de Navarra Ángel Sagaseta de Ilurdoz, hizo una propuesta similar, pero los carlistas iban perdiendo batalla tras batalla.
Incluso hubo un motín para reimplantar plenamente el reino de Nabarra, curiosamente entre los liberales, encabezados por el coronel León Iriarte y de Pablo Barricart (1837) -junto con otros muchos soldados liberales- a las afueras de Pamplona-Iruña, cuya sentencia de muerte decía: “(…) considerando asimismo por las declaraciones testificales que se comprometió bajo su firma a seguir y llevar a efecto la conspiración que tenía por objeto la independencia de Navarra, cuyo documento confesó el mismo Iriarte haber firmado (…)”.
Incluso en la Segunda Guerra Carlista, se dijeron cosas como:
El Correo Vascongado de corte liberal el 19-04-1873 se hizo eco de las negociaciones entre carlistas y liberales y señalaba que se ha llegado a “un acuerdo en todos los puntos, a excepción hecha de la independencia absoluta de las provincias vascas y Navarra que parece ser la única dificultad que aún resta por vencer”.
El noticiero “La Bandera Carlista” el 19-09-1875: “El país vasco-navarro antes que someterse a D. Alfonso (el pretendiente liberal), se proclamaría independiente”.
Elissé Reclus (1830-1905), revolucionario anarquista francés en “Nueva geografía universal”: “Cuando los habitantes del País Vasco de España tenían Fueros, constituían un Estado dentro de un Estado”.
El conocido historiador español Manuel Tuñón de Lara en su libro “Historia de España en el siglo XIX” (1974) añade otro aspecto de las Guerras Carlistas: “Por encima de hechos aislados anecdóticos, el rasgo esencial y original que tienen la guerra carlista en Euskalerria es su dimensión popular que viene a ser, ni más ni menos, el primer signo de formación de una conciencia nacional”. No cabe duda de que de aquellos lodos dieron lugar al nacionalismo vasco, pero no cabe duda de que aquellos lodos eran imposibles sin tener ya esa conciencia nacional que habría que buscarla en los 1.000 años del Estado de Baskonia-Nabarra (años 600-1620).
En su libro “Los vascos en la historia a través de Garibay”, el antropólogo español Julio Caro Baroja dice que el historiador gipuzkoano Esteban Garibay (s. XVI) tenía “la idea de que las libertades forales suponían la existencia de “un Estado dentro del Estado”, cosa que se pensaba y decía ya en tiempos de Carlos IV (s. XVIII-XIX)”.
R. Rodríguez Garraza, en 1839, al estudiar la Primera Carlistada, se preguntaba: “¿será posible transformar el reino más antiguo de la península de reino de por sí en mera provincia?”. Esta pregunta aún nos la hacemos los nabarros.
Pensamientos y reflexiones personales en torno a la normalización
Pensamientos y reflexiones personales en torno a la normalización
Iñigo
Saldise Alda
Yo soy un patriota nabarro de firmes e inamovibles convicciones
soberanistas, lo que me ha supuesto, en algunos casos, estar mal visto en el
actual marco colonial que sufre Nabarra, cuya consecuencia más directa hoy día
es estar en el puto paro. Además soy un gran amante de la libertad de expresión
sin ningún tipo de limitación. Soy enemigo acérrimo de todo tipo de censura, pues
la realidad histórico-política de Nabarra debe ser enseñada y denunciada.
Odio al sectarismo. Aborrezco y combato con todas mis fuerzas el racismo. Lucho
contra la estafa política y económica llevada a cabo por unos pocos y que la
ocultan a nuestra sociedad bajo el nombre de Nabarra, aprovechándose del triste
marco colonial que sufrimos. Soy un combatiente activo contra cualquier
imposición ideológica, pues la imposición es sinónimo de dictadura, de
fascismo, de totalitarismo.
Estos sentimientos y certezas, están interiorizadas
hasta lo más profundo de mí ser, debido a la educación histórico-política y
ética que realizaron mis padres, auténticos nabartzales, es decir, serios y
verdaderos nabarraristas. Todo ello gracias a su rebeldía durante el periodo
colonial del franquismo, siendo capaces de darme las enseñanzas necesarias para
amar a nuestra Patria, para amar Nabarra.
Yo no he nacido sabiendo nuestra realidad
histórico-política, claro que no, pues si afirmará eso debería estar encerrado
en un hospital psiquiátrico. Todos mis conocimientos históricos son debidos a las
primarias enseñanzas sobre nuestro Estado, Nabarra, llevadas a cabo por mi
aita, Jotxe, y por mi ama, Txarito, añadiéndoseles las enseñanzas
autodidacticas personales al leer los artículos y libros de diferentes
historiadores y políticos nabarros. Ellos me mostraron la auténtica historia política
de nuestros antepasados, que indudablemente fueron libres durante muchos
siglos, y también la historia de aquellos y aquellas a los que violentamente
les fue arrebatada la libertad. Me incentivaron en el amor a nuestra Patria al
mostrarme la historia fervorosa y heroica de aquellos nabarros y nabarras que
lucharon, de una u otra manera por recuperar, o mejor dicho, devolver a nuestro
Pueblo-Nación de Nabarra, la independencia, la soberanía, en definitiva, la tan
anhelada libertad.
Todo ello realizando una obligada y profunda
autocrítica personal diaria, pues como dicen los creyentes de alguna religión,
quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Estas reflexiones personales
me han llevado a comprender que la única opción posible con la cual acabar con
la actual situación de esclavitud que padecemos los nabarros y nabarras, es la consecución imperiosa de la recuperación de la soberanía
plena del Estado de Nabarra, pues ello acabará con este conflicto de más de 6
siglos de duración y más que concretamente traerá la paz definitiva a esta
parte de Europa. Un Estado de Nabarra libre y soberano entre la República de Francia y el Reino de España,
con los cuales deberemos tener una buena relación comercial al ser nuestros
vecinos.
Con este nuevo escrito pretendo una vez más, aportar
mis pequeños conocimientos, mis personales pensamientos y mis interiorizadas reflexiones
en beneficio de nuestra amada Patria nabarra. Aquellos y aquellas que me
conocen de verdad, saben que todos mis escritos tienen la sana intención de contribuir
al que podríamos considerar y nombrar como movimiento Estatal nabarro, para
alcanzar la libertad de nuestro Pueblo-Nación, con mis limitados conocimientos
históricos de nuestro Estado, Nabarra, estando enmarcados dichos conocimientos,
pensamientos y reflexiones políticas exclusivamente dentro de marco estatalista
y soberanista nabarro.
No cabe duda que todos mis escritos públicos están
cargados con mis personales reflexiones patrióticas e incluso, con los
diferentes matices particulares de mis pensamientos políticos interiorizados a
lo largo de los años, pero esos sí, siempre encuadrados todos ellos en nuestro
Derecho Pirenaico. Creo en mi País, también creo en la capacidad
autodescolonizadora de mis compatriotas, y por ello divulgo constantemente las verdades
históricas junto a algunas de las diferentes acciones soberanistas nabarras, buscando
sinceramente con ello aunar o mejor dicho, agrupar a las diferentes fuerzas
estatalistas, legitimistas, soberanistas e independentistas nabarras existentes,
siempre y cuando se muestren entre sí un respeto mutuo obligado, con sus respectivas
particularidades pseudopolíticas. Es bien sabido que quien no respeta, no es digno
de respetar.
Los realmente patriotas nabarros y nabarras,
indiferentemente de nuestras respectivas pseudopolíticas, estamos obligados finalmente
a entendernos, partiendo desde el respeto mutuo, claro, pues así nos lo manda
nuestro Derecho Pirenaico. Por ello debemos romper con aquellos políticos
surgidos de los diferentes imaginarios que obvian, modifican y/u ocultan la
realidad histórica de nuestro Estado, y que incuestionablemente han llevado a
muchos de sus interesados defensores, dentro del actual periodo de crisis
mundial, a vivir muy bien económicamente gracias a la eternizada esclavitud
política y económica del Pueblo-Nación de Nabarra.
Eso sí, también estoy convencido de que debemos
mostrar nuestro respeto y en algunos casos incluso admiración, con aquellos y
aquellas que a lo largo de estos siglos de ocupación española y/o francesa, han
mantenido una larga lucha durante sus vidas, independientemente de si la
consideramos equivocada, que les ha conllevado tristemente a sufrir la tortura,
las cárceles imperialistas españolas y/o francesas, incluso en muchos casos
hasta la muerte. Personas manifiestamente de admirable corazón, de convicciones
firmes y con un patriotismo en algunos casos descarriado por el desconocimiento
de la realidad histórico-política y jurídica de los nabarros y nabarras,
incluso de la trayectoria soberana de nuestro Estado, Nabarra, pero cuyo
sufrimiento ha sido y será siempre aprovechado por esos “cuatro” vividores agradecidos,
que continuamente favorecen al imperialismo del Reino de España y/o de la
República de Francia en sus acciones diarias, las cuales legitiman el
sufrimiento del Pueblo-Nación de Nabarra. Por tanto, desde mi patriótico punto
de vista, es el momento de romper con aquellos y aquellas que colaboran rotundamente
con el imperialismo español y/o francés, ya sea de manera consciente o inconsciente.
Hay que apartarse de aquellos y aquellas que se encuentran en el entorno de los
invasores-colonialistas españoles y/o franceses, que con sus acciones legitiman
las “justicias” que encarcelaron, encarcelan y encarcelarán a los miembros de
nuestro Pueblo-Nación de Nabarra
En definitiva, si realmente queremos alcanzar la
normalidad tan largamente predicada, debemos buscar con total interés y
convicción la verdadera unificación patriótica bajo nuestra bandera Estatal, la
bandera colorada de Nabarra. Todo ello con vistas a trabajar de una manera
absolutamente independiente con respecto a las coloniales instituciones
imperialistas españolas y/o francesas, repartidas a lo largo y ancho por
nuestra geografía vascona, ejerciendo así y de manera totalmente real la
independencia, con vistas a generar y tener un Gobierno propio que se presente y
nos represente ante el Mundo. Por supuesto un Gobierno de carácter provisional,
lo más plural posible, hasta recuperar la plena soberanía de nuestro Estado, el
Estado de Nabarra.
Para concluir, solo desde la total soberanía de
nuestro Estado, de la independencia de nuestro Pueblo-Nación y desde la transcendental
libertad, los nabarros y nabarras podremos finalmente hablar de que hemos
alcanzado la normalización plena al quitarnos el yugo colonial-imperialista del
Reino de España y de la República de Francia, recuperando finalmente la
nacionalidad nabarra.
2012/07/21
1212 ospatzea, ospa egin eta baztango armarria!!
1212 ospatzea, ospa egin eta baztango armarria!!
http://baztangohaizegoa.wordpress.com/2012/07/21/1212-ospatzea-ospa-egin-eta-baztango-armarria/
http://baztangohaizegoa.wordpress.com/2012/07/21/1212-ospatzea-ospa-egin-eta-baztango-armarria/
Uztailako erdialdera Spainiar nazionalista zoldistak (kasposuak) eta Nafar erregionalista probintziatzale batzuk zerbait ospatu behar zuten. Aurten, azolagabiak (Nafarroan historia zehar benetan gertatutakoa axola ez zaiena) Nafarroa konkistatu eta espainiar koroan sartuz gain,orain dela 800 urte Jaengo Navas izeneko herrian izandako bataila ospatzekoa zuten. Hortarako Nafarroko gobernuak bi “ospakizun” horien ekitaldiak koordinatzeko Batzorde Antolatzaile ofizial bat izendatu ta aurkeztu zun ta guztiz.
1512ko konkista ankerra (badu “bemoleak” zorigaitzak, miseriak eta zapaltzea ospatzia!), 1212ko Tolosako Nabak bataila mitikoa eta manipulatuarekin batu nahi izan dute. “Batutze” horretan Nafarroko gobernua aparte, eliza (Iruñeko artzapezpikua), Espainiako gobernua, Opusa!! eta Cervantes Institutua buru gogor egon dira, doike! Nabasko bataila Espainiaren eraikuntzarako erabili izan bai dute betidanik, gaurko espainia han bildu zela erranez, errege kristauak batu zirela kanpotik etorritako atzerritarra fedegabeak botatzeo asmoaekin, errekonkista ohikatuz eta ia kasi spainia han sortu zela aldarrikatuz!!
Egie da “historikoki”, peninsulako historioan garrantzi haundia dula bataila hau, zeren guda honen ondoren, musulmanek izandako boterearen gain behera etorriko zen, eta auletzia horren ondorioz ,hurrengo berrogei urteetan, kristauek hegoaldean eskualde aunitz berreskurako dute. Baña “politikoki” baitere egie da, Nabasko guda, arras mitifikatua eta “bertsio ofiziala” zerbait manipulatuta dagoela!! Han ezen batu iñor; Leongo erregea ez zen agertu (Gaztelarekin borrokan zegon eta Alfontso VIII.a Gaztelakoak Al-Andalus jausten zen biztartean zenbait gaztelu kendu zion) ezta ere Portugalekoa ere (zaldunak bidali zun) eta Nafarroko Antso VII .abehartuta joan zen, aita sainduak agertzen ez zenari eskumikatzearekin meatxatu bai zun eta berak lehenago eskumikatua izan zen. Guda horretan “spainarrien” elkartzea eman zena ikusten duteni argi izan behar dute gurutzada bat izan zela eta gurutzada zenez, Toledon bildu ziren zaldun hartean haunitz Europatik etorritako “ultramontarrak” ziren ; gehienak franziarrak (30.000 inguru zirela erraten dute) eta Santiago, Calatrava, Tenplu eta Malta ordenek ere gudarosteak bidali zituzten.
Inozenzio III.na aita Santuak aldarrikatutako eta gaztelako erregeak bultzatutako gurutzada izan , erregea almohaden beldur zegon eta aita saintuari gurutzadak izendatzea gustokoa zuen ( lehenago kataroen aurka albigense gurutzada aldarrikatu zun, 1202an lur santura laugarren gurutzada eta baita haurren bertze gurutzada bat). Elizaren historian, aita santurik boteretsuenetariko bat izan zen, Europako erregeen gainean bere gorentasuna aldarrikatu zuena. Musulmandarrentzat Al-Uqab gudua (Arabiarrez ezagutzen den bezala) gerra saindua izan zen ere eta Muhammad An-Nasir (Miramolin) kalifaren ejerzitoan al-andulusitarrak aparte, Afrikartarrak (gehienak) eta Arabiar mundu guztietatik bolondresak jihadera etorri ziren. Erlijio eta lurrak berejanatze guda huntan, garaileen ondokoak batalla mitifikatu eta kondairez romantikoz estaliko dute.
Kondaira hoietako bat nafarroaren armarria edo kateena da, hain justu Antso VII.nak imesebelei ( Kalifaren Goardia Beltza eta kateaturik denda inguruatzen zutenak) apurtutako kateena. Geroko iturrien arabera, Errege Naparra, bere hegalean soldadutza borrokatzeari ekin ziola aprobetxatuz, Al-Nasir zegoen lekurantz jo zuen eta azken defentsa hartu zuten mendean: imesebelena. Nafarrek hauen kateak apurtzeko lehendabizikoak zirenez, Antsok kateak eraman zituen Nafarroako armarria jartzeko asmotan. Akaso fisikoki kateak ekarriko zun, bederen ala diote bai Orreagan, bai Tuterako katedralan eta Nafarroako jauegian dauden kate puskak, baina armarrian patu?…
Orain berriki, irakurri dut batalla hau desmitifikatzen duen liburu interesgarri bat, liburua Ambrosio Huici Mirandaren “Estudio sobre la campaña de Las Navas de Tolosa” da eta Pamielak 2011an editatu arren liburua orain dela 100 urte idatzia izan zen!. Ambrosio Huici arabista naparrak, 1912an egindako ikerketa historiko zorrotzan porrotera botatzen du Nafarroko bataila honen iguruko kondaira guztiak. Huicik frogatzen du, egun horietarako Sancho VII.a arras zaharra zela (60 urte inguru) eta Toledora 200 zaldunekin agertu zela (kopuru eskasa jakinda kronikak dioten bezala 70.000 mila kristau parte hartu zutela, beno dutu hau gaur egun ere dudetan jartzen da eta guztira kristauak 10.000 mila inguru izanen zirela pentsatzen da.) beraz, Nafarroako rola ez zen hain garrantzitsua izan. Baita ere kateen mitoa apurtzen du erranaz (eta frogatua dago) Antso Azkarrak arrano beltza erabiltzen zula eta arrano beltza segitu zun erabiltzen batalla ondoren eta Tuteran gaixo, deprimitua eta arras gizena hil zen artio. Hori ba.i bere oinordekoa Txanpainako Tibaltek ( Antso VII.aren iloba) aitetxiren ( Antso VI.a, Jakituna) armarria diseinu berri batekin berreskuratuko zun, haxe da, karbunkloa (edo zortzi puntako euskal izarra) pomelatua eta itxita. baña ez kateak! nahiz eta dirudi edo denborarekin karbunko itxia, kateetan bilakatuko den!. Baiana Huicik zion bezala kateena kondaira da, kokista ondorengo kondaira eta afera, ikur zaharrei erranahiak bilakatzen zen garaikoak. Hain justu XVI. mendean, kristauen kontrareforma barne, armarriko beso pomelatuak kateaz ordezkatuak izanen dire.
Bitxia da Tibaldo eta bere ondokoak erabili zuten armarria eta zigilua Navaseko batallako baino lehenago zenbait tokitan agertzen zaigula. Adibide gise Tomas Urzainki aipatzen du Lizarrako San Migel Elizan (1160), Chartres katedaleko errelieve batean (1164) eta Iruñako katedralan dagoen Bibliako miniaturetan (1189) karbunkloa bai itxia ta bai irekia aurki daitekela, ahaztu gabe lehen aipatu dugun bezala “Azkarraren ” aita “Jakitunak“, armarria eta zigilutan erabiltzen zula. Baina armarriaren “eboluzioa” modu errex batian ulertzeko ta ikusteko, nabarlur blogeko “Origen y evolución del escudo de Nabarra” artikuluaren esteka uzten dizuet.
Mitoak autxitz segituz, aipa behar Antso VII.aren irudi ezagunena, Nafarroako jauregiko tapizan agertzen dena da, baña errepresentazio hori errealitatearekin zerikusi gutti dauka. 1950-52 an Vicente Pascual-ek indako tapizan, Napar erregea zaldi zuri eder batean (Santiago “matamoros” gogoratu nahi du) agertzen da, baña kronikak diote Antso Azkarra hain haundia zenez (2.22m neurtzen zuela diote) ez zela zaldi sendorik eramaten ahal ziona eta leku batetik bertzera, mando baten gañean joaten zen!!!
Erresumako mitoak utziz eta zulo berde huntara bueltatuz erran behar, baztandarrak ere, gure mitoak eta kondairak daukagula batalla hunten eta armarri xakedunaren teori bat gudan hontan daukagu. Antso VII.arekin joandako 200 zaldunetan, bertze bazuen artean baztandarrak baziren, badirudi trebeak zirela eta fama ezaguneakoak, zeren kroniketan nabarmaentzen bai dute Antso VII.arekin zetorren baztandarrak eta Kalatraban napar erregea sartzerakoan aipatuko da bere ondoan zamalakatzen dutela “..los afamados peones de las poblaciones del Valle del Baztán”.
Baztandarren buru Juan Periz de Baztan zijoan Amaiurko jauna eta jatorriz familia Azpilkuetarra (baitere Laguardia, Puñicastro, Dicastillo eta Bianako), erreinuko alferez nausia, hau da estandarte reala eramaten zuna eta gudan nabarmendu zena. Kondaira dio baztandarra edo “baztandarrak” ausartzia eta trebezia erakutsi zula edo “zutela” eta bere erregearekin batera senegaldar guardia beltzaren (imesebelak) kateak apurtu ondoren, Miramolinen (Muhammad An-Nasir) dendan sartu zirela, denda erdia xake bat zegon eta erregeak, joku hori bi ejerzitoen arteko borroka irudikatzen duenez, baztandarrei armarri gise eman ziela.
Baña armariaren jatorriaz ez da teori bakarra, zeren bada bertze bat erraten duna ( Goienetxek 1685ko “Executoria de la Nobleza, Antigüedad y Blasones del Valle de Baztan” liburuan), Armarria Antso Abarka erregea eman ziela baztandarrei, hauek Alfontso Gonzalez de Baztan gidaritzapean erregea frantsesetik salbatu zutelako ” biziza taulan gañean patuz”. Teori hau berbera eta lehenago, 1558ko Argote de Molina-ren “Historia de la Nobleza de Andalucía” idatzian agertzen zaigu, baña kasu hontan ez baztandarrei orokorki ematen dio xakea, baizik Alfontso jaunari espreski. Puntu hontara iritsiz beharrezkoa da erratea Antso Garzes II. “Abarka” Iruñako erregea izan zela 970-994 bitarte. Bertze bertsio bat dio (1630 datakin, Manuel Olondriz Irigoyen “Noticias históricas y datos estadísticos del Noble Valle y Universidad de Baztán” bildua) , frantsetatik baztandarrek salbatutako erregea Antso Gartzes IV.a “Peñalengoa” izan zela (Iruñeko erregea 1054 - 1076).
Teori hau erregen nahasketa izan arren egie izaten ahal zen, baña… fidagarritasuna akats haundi bat dauka, zeren errege horien agintaritzetan edo erregealdietan “heraldika” oraindik ez zen sortu. Heraldika erraten ahal da Europako mendebaldean XII. mendearen erdialdera sortu eta XIII. mendean zabaldu zela. Garai horietan zkasketa agertzen da (yelmoa) eta aurpeggia tapatzen dunez, zaldunak bertzetatik zautzeko edo nabamentzeko ezkutua kolorez eta geroxago ikurrez margotzen hasiko dira.
Hau guzie eta iritsi zaigun Baztango armarri bate nlehendabiziko irudiak erdiarokoak (XII. mendekoak) direla (zigiluaetan) eta gañera, Faustino Menéndez Pidal, Mikel Ramos eta Esperanza Ochoa de Olzaren “Nafarroako Erdi Aroko Zigiluak” liburaua agertzen direnak, Juan Periz de Baztan ondorengoak direla; bere semearena Gonzalo Ibáñez de Baztan, (1254-1280 nafarroko alferea izanen zena) eta honen semearena Juan González de Baztan (gerora Bazan gaztelan finkatu bai zen) pentsatzen ahal da, akaso Baztan leinua (familia) Navasko gudan lotuko zula, izanez teori hori bederen “egiazkoena” …beno baita ere, urte eta mende haunitz erran da udaletxean zegoen bandera, Navas de Tolosakoa zela eta baztandarrak bere gibelian jon zirela eta eztakizer ta badakizer… gero jakin da, ikerketa zientifiko zehatz ta serio baten ondoren…kontatzen zen guzie kondaira hutse zela, soilik kondaira erromantiko bat… bataila honetaz kontatzen den gehiena bezalaxe!!!.
Pos hau iteko hurrengo materiala erabili da.
Estudio sobre la campaña de Las Navas de Tolosa (Pamiela, 2011). Ambrosio Huici Mirandar.Origen y difusión de las armas de Baztán. (Principe de Viana, 2005). Andoni Esparza Leibar.
Facerías de la cuenca Baztán-Bidasoa. (Príncipe de Viana 1967). Eulogio Zudaire Huarte.
El Noble Valle y Universidad de Baztán, grupo normativo regulador y organización administrativa. (Revista Jurídica de Navarra 1995). Juan Cruz Alli Turrillas.
Origen y evolucion del escudo de Nabarra. Nabarlur bloga.
Wikipedia.
www.enciclopedianavarra. Baztan, los linajes.
1512ko konkista ankerra (badu “bemoleak” zorigaitzak, miseriak eta zapaltzea ospatzia!), 1212ko Tolosako Nabak bataila mitikoa eta manipulatuarekin batu nahi izan dute. “Batutze” horretan Nafarroko gobernua aparte, eliza (Iruñeko artzapezpikua), Espainiako gobernua, Opusa!! eta Cervantes Institutua buru gogor egon dira, doike! Nabasko bataila Espainiaren eraikuntzarako erabili izan bai dute betidanik, gaurko espainia han bildu zela erranez, errege kristauak batu zirela kanpotik etorritako atzerritarra fedegabeak botatzeo asmoaekin, errekonkista ohikatuz eta ia kasi spainia han sortu zela aldarrikatuz!!
Egie da “historikoki”, peninsulako historioan garrantzi haundia dula bataila hau, zeren guda honen ondoren, musulmanek izandako boterearen gain behera etorriko zen, eta auletzia horren ondorioz ,hurrengo berrogei urteetan, kristauek hegoaldean eskualde aunitz berreskurako dute. Baña “politikoki” baitere egie da, Nabasko guda, arras mitifikatua eta “bertsio ofiziala” zerbait manipulatuta dagoela!! Han ezen batu iñor; Leongo erregea ez zen agertu (Gaztelarekin borrokan zegon eta Alfontso VIII.a Gaztelakoak Al-Andalus jausten zen biztartean zenbait gaztelu kendu zion) ezta ere Portugalekoa ere (zaldunak bidali zun) eta Nafarroko Antso VII .abehartuta joan zen, aita sainduak agertzen ez zenari eskumikatzearekin meatxatu bai zun eta berak lehenago eskumikatua izan zen. Guda horretan “spainarrien” elkartzea eman zena ikusten duteni argi izan behar dute gurutzada bat izan zela eta gurutzada zenez, Toledon bildu ziren zaldun hartean haunitz Europatik etorritako “ultramontarrak” ziren ; gehienak franziarrak (30.000 inguru zirela erraten dute) eta Santiago, Calatrava, Tenplu eta Malta ordenek ere gudarosteak bidali zituzten.
Inozenzio III.na aita Santuak aldarrikatutako eta gaztelako erregeak bultzatutako gurutzada izan , erregea almohaden beldur zegon eta aita saintuari gurutzadak izendatzea gustokoa zuen ( lehenago kataroen aurka albigense gurutzada aldarrikatu zun, 1202an lur santura laugarren gurutzada eta baita haurren bertze gurutzada bat). Elizaren historian, aita santurik boteretsuenetariko bat izan zen, Europako erregeen gainean bere gorentasuna aldarrikatu zuena. Musulmandarrentzat Al-Uqab gudua (Arabiarrez ezagutzen den bezala) gerra saindua izan zen ere eta Muhammad An-Nasir (Miramolin) kalifaren ejerzitoan al-andulusitarrak aparte, Afrikartarrak (gehienak) eta Arabiar mundu guztietatik bolondresak jihadera etorri ziren. Erlijio eta lurrak berejanatze guda huntan, garaileen ondokoak batalla mitifikatu eta kondairez romantikoz estaliko dute.
Kondaira hoietako bat nafarroaren armarria edo kateena da, hain justu Antso VII.nak imesebelei ( Kalifaren Goardia Beltza eta kateaturik denda inguruatzen zutenak) apurtutako kateena. Geroko iturrien arabera, Errege Naparra, bere hegalean soldadutza borrokatzeari ekin ziola aprobetxatuz, Al-Nasir zegoen lekurantz jo zuen eta azken defentsa hartu zuten mendean: imesebelena. Nafarrek hauen kateak apurtzeko lehendabizikoak zirenez, Antsok kateak eraman zituen Nafarroako armarria jartzeko asmotan. Akaso fisikoki kateak ekarriko zun, bederen ala diote bai Orreagan, bai Tuterako katedralan eta Nafarroako jauegian dauden kate puskak, baina armarrian patu?…
Lizarrako San Migel Elizan (1160) karbunkloa aurki daitekela. Argazkia http://ujue-uxue.blogspot.com.es-tik hartuta dago
Bitxia da Tibaldo eta bere ondokoak erabili zuten armarria eta zigilua Navaseko batallako baino lehenago zenbait tokitan agertzen zaigula. Adibide gise Tomas Urzainki aipatzen du Lizarrako San Migel Elizan (1160), Chartres katedaleko errelieve batean (1164) eta Iruñako katedralan dagoen Bibliako miniaturetan (1189) karbunkloa bai itxia ta bai irekia aurki daitekela, ahaztu gabe lehen aipatu dugun bezala “Azkarraren ” aita “Jakitunak“, armarria eta zigilutan erabiltzen zula. Baina armarriaren “eboluzioa” modu errex batian ulertzeko ta ikusteko, nabarlur blogeko “Origen y evolución del escudo de Nabarra” artikuluaren esteka uzten dizuet.
Mitoak autxitz segituz, aipa behar Antso VII.aren irudi ezagunena, Nafarroako jauregiko tapizan agertzen dena da, baña errepresentazio hori errealitatearekin zerikusi gutti dauka. 1950-52 an Vicente Pascual-ek indako tapizan, Napar erregea zaldi zuri eder batean (Santiago “matamoros” gogoratu nahi du) agertzen da, baña kronikak diote Antso Azkarra hain haundia zenez (2.22m neurtzen zuela diote) ez zela zaldi sendorik eramaten ahal ziona eta leku batetik bertzera, mando baten gañean joaten zen!!!
Erresumako mitoak utziz eta zulo berde huntara bueltatuz erran behar, baztandarrak ere, gure mitoak eta kondairak daukagula batalla hunten eta armarri xakedunaren teori bat gudan hontan daukagu. Antso VII.arekin joandako 200 zaldunetan, bertze bazuen artean baztandarrak baziren, badirudi trebeak zirela eta fama ezaguneakoak, zeren kroniketan nabarmaentzen bai dute Antso VII.arekin zetorren baztandarrak eta Kalatraban napar erregea sartzerakoan aipatuko da bere ondoan zamalakatzen dutela “..los afamados peones de las poblaciones del Valle del Baztán”.
Baztandarren buru Juan Periz de Baztan zijoan Amaiurko jauna eta jatorriz familia Azpilkuetarra (baitere Laguardia, Puñicastro, Dicastillo eta Bianako), erreinuko alferez nausia, hau da estandarte reala eramaten zuna eta gudan nabarmendu zena. Kondaira dio baztandarra edo “baztandarrak” ausartzia eta trebezia erakutsi zula edo “zutela” eta bere erregearekin batera senegaldar guardia beltzaren (imesebelak) kateak apurtu ondoren, Miramolinen (Muhammad An-Nasir) dendan sartu zirela, denda erdia xake bat zegon eta erregeak, joku hori bi ejerzitoen arteko borroka irudikatzen duenez, baztandarrei armarri gise eman ziela.
Baña armariaren jatorriaz ez da teori bakarra, zeren bada bertze bat erraten duna ( Goienetxek 1685ko “Executoria de la Nobleza, Antigüedad y Blasones del Valle de Baztan” liburuan), Armarria Antso Abarka erregea eman ziela baztandarrei, hauek Alfontso Gonzalez de Baztan gidaritzapean erregea frantsesetik salbatu zutelako ” biziza taulan gañean patuz”. Teori hau berbera eta lehenago, 1558ko Argote de Molina-ren “Historia de la Nobleza de Andalucía” idatzian agertzen zaigu, baña kasu hontan ez baztandarrei orokorki ematen dio xakea, baizik Alfontso jaunari espreski. Puntu hontara iritsiz beharrezkoa da erratea Antso Garzes II. “Abarka” Iruñako erregea izan zela 970-994 bitarte. Bertze bertsio bat dio (1630 datakin, Manuel Olondriz Irigoyen “Noticias históricas y datos estadísticos del Noble Valle y Universidad de Baztán” bildua) , frantsetatik baztandarrek salbatutako erregea Antso Gartzes IV.a “Peñalengoa” izan zela (Iruñeko erregea 1054 - 1076).
Teori hau erregen nahasketa izan arren egie izaten ahal zen, baña… fidagarritasuna akats haundi bat dauka, zeren errege horien agintaritzetan edo erregealdietan “heraldika” oraindik ez zen sortu. Heraldika erraten ahal da Europako mendebaldean XII. mendearen erdialdera sortu eta XIII. mendean zabaldu zela. Garai horietan zkasketa agertzen da (yelmoa) eta aurpeggia tapatzen dunez, zaldunak bertzetatik zautzeko edo nabamentzeko ezkutua kolorez eta geroxago ikurrez margotzen hasiko dira.
Hau guzie eta iritsi zaigun Baztango armarri bate nlehendabiziko irudiak erdiarokoak (XII. mendekoak) direla (zigiluaetan) eta gañera, Faustino Menéndez Pidal, Mikel Ramos eta Esperanza Ochoa de Olzaren “Nafarroako Erdi Aroko Zigiluak” liburaua agertzen direnak, Juan Periz de Baztan ondorengoak direla; bere semearena Gonzalo Ibáñez de Baztan, (1254-1280 nafarroko alferea izanen zena) eta honen semearena Juan González de Baztan (gerora Bazan gaztelan finkatu bai zen) pentsatzen ahal da, akaso Baztan leinua (familia) Navasko gudan lotuko zula, izanez teori hori bederen “egiazkoena” …beno baita ere, urte eta mende haunitz erran da udaletxean zegoen bandera, Navas de Tolosakoa zela eta baztandarrak bere gibelian jon zirela eta eztakizer ta badakizer… gero jakin da, ikerketa zientifiko zehatz ta serio baten ondoren…kontatzen zen guzie kondaira hutse zela, soilik kondaira erromantiko bat… bataila honetaz kontatzen den gehiena bezalaxe!!!.
Gonzalo Ibañez de Baztan-aren (Nafarroako alferea) zigilua.
Pos hau iteko hurrengo materiala erabili da.
Estudio sobre la campaña de Las Navas de Tolosa (Pamiela, 2011). Ambrosio Huici Mirandar.Origen y difusión de las armas de Baztán. (Principe de Viana, 2005). Andoni Esparza Leibar.
Facerías de la cuenca Baztán-Bidasoa. (Príncipe de Viana 1967). Eulogio Zudaire Huarte.
El Noble Valle y Universidad de Baztán, grupo normativo regulador y organización administrativa. (Revista Jurídica de Navarra 1995). Juan Cruz Alli Turrillas.
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