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2025/11/24

¿Por qué los vascos somos españoles o franceses?

 


¿Por qué los vascos somos españoles o franceses?

Iñigo Saldise Alda

Dejando a parte a aquellos vascos se encuentran en la diáspora, ya sea en el continente americano, en el asiático o en cualquier otro lugar, esta pregunta sigue estando de actualidad, ya que muchos jóvenes vascos se la siguen realizando a sus padres. Esto se debe a que la mayoría de los vascos, bajo sometimiento francés y español, son partidarios de la independencia. Un sentimiento de la mayoría de Euskal Herria.

Este sentimiento está arraigado en nuestro pueblo. Pero, ¿de dónde viene? Me parece oportuno recordar a una persona imparcial, un estadounidense, Orson Welles, que en uno de sus documentales sobre aborígenes del mundo, nos decía lo siguiente:

“…no son ni españoles, ni franceses”.

Entonces ¿por qué somos españoles o franceses? Me remontaré a mis tiempos de la infancia, cuando a mi aita, Jotxe, le hice la siguiente pregunta:

¿Por qué los vascos no tenemos País?”

La contestación de mi aita fue contundente:

Porque españoles y franceses ocuparon militarmente nuestro País y se repartieron políticamente nuestro Estado”.

Una contestación que comprendí con el paso del tiempo, durante el cual mi aita me siguió enseñando la historia de nuestro Pueblo. Estas enseñanzas las he ido completando con los años, concretamente por los libros de grandes historiadores de nuestro Pueblo. Podría nombrar a muchos, pero como es posible que me deje alguno, diré que gracias a ellos me han reafirmado las enseñanzas aprendidas de Jotxe.

Estos datos nos dicen que los vascos teníamos un Estado, algo que Orson Welles menciona sutilmente en dicho documental. Un Estado que nos representó ante los demás Estados del Mundo, al menos hasta el siglo XVII. Es cierto, si no alguien me lo reprochará, que una parte de nuestro Estado mantuvo una pequeña seudoindependencia, lo que actualmente denominaríamos autonomía, de uno de esos Estados que nos ocuparon. Concretamente del Reino de España hasta casi la mitad de siglo XIX.

Desde la República de Francia y desde el Reino de España siempre han intentado ocultar la existencia de dicho Estado vasco. Esta ocultación sistemática se ha orientado siempre en buscar el sometimiento total de nuestro Pueblo. Tras repartirse nuestro País e imponernos sus Leyes, han continuado con su presión política y militar contra nuestro idioma y contra nuestra cultura, negando el Derecho Internacional de la libre determinación y a la libertad de expresión, intentando eliminar el espíritu independentista de Euskal Herria.

Para que nuestra lengua, el euskara, junto a nuestra cultura pueda existir en el futuro, debemos recuperar ese Estado que nos arrebataron. Un Estado que ha sido soberano durante 8 siglos, que nos ha permitido hacernos a nuestro modo, vivir en nuestra cultura, salir al mundo como vascos, como nabarros. Concluyendo, para dejar de ser franceses y españoles, tenemos que recuperar la soberanía para el Estado de Nabarra.

2025/11/23

Los enemigos del Pueblo-Nación de Nabarra

Los enemigos del Pueblo-Nación de Nabarra

Iñigo Saldise Alda

Cuando digo Los enemigos del Pueblo-Nación de Nabarra, no solo me refiero a enemigo desde la forma más pura de concepto del término, no. Lo que pretendo es hacer indicación a quienes niegan sistemáticamente el Derecho soberano del Pueblo-Nación de Nabarra a ser independiente y libre, a tener la posibilidad real de construir su propio futuro en paz, libertad y prosperidad, sin dictados españoles y/o franceses, ni por supuesto entorpecimientos de ningún tipo, vengan de donde vengan estos.

Nuestros primeros y mayores enemigos son, sin ningún tipo de duda, los Estados de España y de Francia, estructurados en la actualidad como Reino y República respectivamente, quienes fueron y son los que nos colonizan y nos saquean desde hace más de 500 años, ahí es nada. Ya eran nuestros enemigos y son responsables directos de las masacres consumadas contra nuestros antepasados por sanguinarios conquistadores españoles y franceses, a los que hay que sumar devastadores mercenarios e inquisidores católicos, para así apropiarse de la totalidad de nuestro territorio y de nuestros bienes. Por ello, tanto el Estado español como el Estado francés no pueden ser eximidos, en absoluto, sino que deben ser enjuiciados por la “fiscalía” del Tribunal Internacional de Justicia sito en La Haya por crímenes de lesa humanidad y genocidio, delitos recordemos, que no prescriben jamás.

Pero los verdaderos, los auténticos o probados enemigos de Nabarra, son toda la gama de partidos españolistas al sur de Pirineo y profranceses al norte de la Cordillera, que siempre barren y barrerán para su respectiva metrópoli y sus intereses personales. A estos hay que sumar a todos aquellos defensores de unos supuestos pactismos y que realmente no les interesa bajo ningún concepto la libertad, la independencia y la soberanía de nuestra tierra y de nuestro Pueblo-Nación con todo lo que ello sobrelleva; Así pues, el primer lugar del ranking de nuestros enemigos lo ocupan los Estados de España y de Francia, seguidos de los partidos españolistas y profranceses, y luego ese maremágnum de “políticos”-vascongados y navurros-, pues son sujetos defensores de esos falsos pactos, timadores finales de la independencia de nuestro Pueblo-Nación, pues sencillamente nos venden por unas pequeñas migajas del pastel, grupúsculos de la negativa permanente que prefieren aferrarse a las cadenas impuestas a mirar alto y volar en libertad.

La aceptación de los inexistentes pactos por parte de esos supuestos políticos nuestros-dicho sea de paso-han obedecido a una calculada política colonialista franco-española de hechos consumados, conformando hasta ahora la denominada historiografía española y francesa, con su “verdad oficial” que nos han intentando hacer creer, algo que tristemente han conseguido en muchos casos; y que unos aceptan sin rechistar, y otros-cada día somos más-rechazamos de plano por abyecta, manipuladora y falsaria encomienda.

Y por último están los de esa tribu del “no” a todo aquello que pueda encaminarnos hacia nuestra tan anhelada libertad, sin ofrecer ninguna alternativa a su constante negación cerril, encubierta tras unas razones ideologías personales y partidistas, pretendiendo con ello esconder su razonamiento final y único, que no es otro más que contundentemente les es beneficioso para ellos y sus bolsillos, que es el vivir en una eterna protesta.

Para concluir, nuestra defensa contra el continuado ataque de nuestros enemigos, pasa inicialmente por no acudir a la llamada de las urnas francesas y españolas pues realmente legitimaríamos nuestro estatus actual de esclavitud. Por ello debemos basar nuestras acciones en una desobediencia civil, política y fiscal verdadera contra esos Estados imperialistas, prosiguiendo con la formación de un Gobierno provisional propio y si es necesario proclamar una nueva Declaración de Independencia para nuestro Estado de Nabarra, para así, con todo ello, alcanzar finalmente nuestra ansiada libertad, la cual permanece actualmente secuestrada desde Madrid y Paris.

2025/11/22

La colonización política cotidiana, primer año

 

25 de julio del año 1512 por Martin Altzueta

La colonización política cotidiana, primer año

Iñigo Saldise Alda

Cuando nos referimos a la colonización política cotidiana, estamos hablando de la forma en que la estructura de poder imperial colonial, penetra en la vida diaria de las personas a través de las instituciones, las leyes e incluso a jerarquías sociales impuestas al pueblo sometido y sojuzgado.

En lo referente a nuestra Patria, ésta sufrió varias ilegales e ilegítimas invasiones y ocupaciones de su territorio a lo largo de siglos, que fueron mermando la jurisdicción propia nabarra, llegando al año 1512 con la denominada conquista de Nabarra por parte de tropas españolas.

Desde un principio, Fabrique Álvarez de Toledo y Enríquez de Quiñones, II duque de Alba de Tormes, II marqués de Coria, II conde de Salvatierra de Tormes y I de Piedrahíta, y señor de Valdecorneja, mostró muy a las claras las intenciones de política colonial de los españoles con respecto a Nabarra, con su discurso el día 25 de julio del año 1512 a las autoridades nativas de la urbe de Iruñea-Pamplona.

que los vencedores solían dar leyes á los vencidos y no los vencidos á los vencedores y que tratasen de entregarse á discrecion, sino querían esperimentar las muertes y daños de las ciudades entradas á saco”

El día 17 de diciembre del mismo año, el rey español Fernando II de Aragón nombró el primer virrey español para el Reino de Nabarra. Este se llamaba Diego Fernández de Córdoba y Arellano, capitán general de los ejércitos de ocupación españoles, alcaide de los Donceles, I marqués de Comares, señor de Espejo, Lucena y Chillón. Dicho nombramiento es un Contrafuero en toda regla, ya que éste personaje es extranjero.

El virrey español y por tanto extranjero para los nabarros, reunió ilegalmente Cortes en Iruñea-Pamplona el 23 de marzo del año 1513. El brazo eclesiástico, primero en orden de llamamiento, debía estar encabezado por el obispo de Iruinea-Pamplona, pero se encontraba ausente al estar al lado de los reyes de Nabarra en el vizcondado de Biarno-Bearne. También por dicha diócesis debía acudir a Cortes el vicario general de sede metropolitana iruñesa Remiro de Goyni y Gurpide; pero fue censurada su presencia por los españoles al ser agramontés, poniendo en su puesto a un nuevo vicario, por supuesto extranjero, cuyo nombre era Joanes Paulus Oliverius, siendo esto un nuevo ejemplo, claro e inequívoco, de Contrafuero e ilegalidad.

Por dicho brazo eclesiástico solo acudieron 4 representantes de los 14 habituales. Además del vicario extranjero mencionado, también asistieron el prior de la orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén Belenguer Sanz de Berrozpe, como representante de Nuestra Señora de la Oliva Alonso de Nabarra y el abad de Leire Miguel de Leache, estos dos últimos con gran irregularidad según las normas de las Cortes de Nabarra, que per se, hacían también que los Estados Generales fueran fraudulentos e ilegítimos.

La única misión de estas Cortes era la de jurar lealtad al virrey y capitán general de las fuerzas españolas de ocupación, que acudió en representación del católico rey de España Fernando el Falsario. A la cita solo acudieron 12 caballeros por el brazo militar, de los 150 que lo componían o tenían derecho a concurrir. Estos desertores de su condición política de nabarros y partidarios de la nacionalidad española, estudiosamente elegidos por el invasor español, fueron los el señor de Arazuri, Eztuniga, Piedramillera y del Valle de Lana Juan de Beaumont y Nabarra-Esparza, el señor de Monteagudo Juan de Beaumont y Agramont, el señor de Mendinueta e Irigoien Luis de Beaumont y Ayanz, el señor de Cadreita Jaime Díaz de Armedaritz, el señor de Góngora y Ciordia Charles de Góngora, el señor de Ureta Gracián de Ripalda, el señor de Andueza Juan de Andueça, el señor de Arbizu Juan Beltra, el señor de Esparza Remón de Esparça, El señor de Etxaide Pedro de Echayde, el alcaide de la tierra de Mixa y señor de Garate Guillén Arnault de Garat y el señor de Agirre Juan Martín, a los que habría que sumar aquel por el cual fueron comandados, un noble español, el marqués de Huéscar, ilegal conde de Lerin y también ilegal vizconde de Castellio-Castelló de Farfanya Luis de Beaumont y Aragón-Avellaneda, nombrado sencillamente como Luis IV de Beaumont.

Por el brazo de las universidades estuvieron solamente el doctor y miembro del consejo del rey católico español Miguel de Ultzurrun, el bachiller y abogado Real de España, fiscal de su majestad católica y española Julián de Ozcáriz, junto al oidor de la Cámara de Comptos Pedro de Caparroso como jurados de la ciudad de Iruñea-Pamplona, el alcalde de Lizarra-Estella Juan de Eguía y Garcóa de Oco por la ciudad de Lizarra-Estella, el alcalde de Tutera-Tudela Pedro de Muru por dicha ciudad, el escudero Pedro Ortiz por la villa de Zangoza-Sangüesa, el bachiller y abogado Marín de Heneris por la villa de Gares-Puente de la Reyna, el bachiller y abogado de la corte mayor del rey católico y español Martín García por la villa de Villafranca, el alcalde de Falces Juan López de Falces por dicha villa; el notario Pedro de Huarte por la villa de Huarte de Valle de Araquil, Juan Serrano y Juan de Estorxe por la villa de Corella, Martín de Asín por la villa de Cáseda, el palaciano de Torreblanca Juan Martínez de Oriáyn y el alcaide de Urroz Juan de Monreal por dicha villa, Juan Lópiz Caues y García Garceyz por la villa de Miranda, Miguel de Lumbier por la villa de Irunberri-Lumbier y los jurados de Donibane Garazi Bernat de Mendicoaga e Juan Binbatz por la ciudad de Donibane Garazi-San Juan de Pie del Puerto, pero estos dos últimos sentados en el banco del brazo eclesiástico.

El virrey español, capitán general de las fuerzas españolas de ocupación, lugarteniente del católico rey de España, aprovechó estas ilegítimas Cortes para comunicar la decisión de su señor, de conceder su Real perdón a quienes, tras haberse apartado de su servicio durante el intento de recuperación y liberación del Reino vascón de finales del año 1512, hubieran vuelto a su obediencia arrepentidos. La proposición incluía una cláusula final advirtiendo a los nobles “perdonados” de que si volvían a incurrir en deservicio del monarca español, serían despojados de la gracia del perdón Real y juzgados como reos de crimen de lesa majestad. Quedaron descartados de este perdón Real promulgado por el usurpador rey católico de España, los nobles patriotas nabarros que habían decidido continuar al servicio de los legítimos reyes Catalina I y Juan III de Nabarra.

También hubo una política de “cambio de cromos” como el llevado a cabo el 24 de abril de ese año, el católico rey Fernando V de España, nombró mayordomo Real de España y le otorgó el título nobiliario español de marqués de Falces a Alonso Carrillo de Peralta y Acuña, a cambio de su renuncia como condestable de Nabarra, cargo político del Reino de Nabarra.

Tras la renuncia de este agramontés del cargo de condestable, el católico monarca español se lo entregó el 15 de julio de ese año, de forma fraudulenta y con carácter hereditario dentro de la legalidad española, por ende ajena a la legitimidad y justicia nabarra, al ilegal conde de Lerin e ilegítimo vizconde de Castellio-Castelló de Farfanya Luis IV de Beaumont, en compensación porque la reina española (prisionera en Tordesillas por mandato de su católico padre el rey de España Fernando V el Falsario y Uñas Largas) I de Castilla y León, princesa de Gerona-Girona, archiduquesa de Österreich-Austria, duquesa de Bourgogne, Brabante, Limburg, Lëtzebuerg-Luxemburgo, Lothier-Herzogtum Niederlothringen-Baja Lorena, además de condesa de Artois, Charolais, Holland-Holanda, Zeeland-Zelanda y Vlaanderen-Flandes, señora titular de Vizcaya Juana de Trastámara-Aragón y Trastámara-Castilla, conocida como la loca, le había entregado el título y el gobierno del marquesado de Huéscar al duque de Alba de Tormes.

Ni corto ni perezoso, ese mismo 15 julio del año 1513 y desde Valladolid, el rey católico y español, también de igual forma ilegítima, le concedió a Luis IV de Beaumont el cargo de canciller del Reino y el de presidente del Consejo Real, más con carácter honorífico que con poder efectivo, así con ello, intentar salvar las apariencias de algo violento e ilegal, como fue la invasión y ocupación militar, con la consiguiente brutal colonización española del Reino de Nabarra.


2025/11/21

Por Nabarra

 

Por nabarra

Iñigo Saldise Alda

En las metrópolis de Madrid y Paris, se están acelerando, aún más si cabe, los procesos políticos colonizadores, estando estos claramente influenciados por el proceso económico que afecta a la Unión Europea. Este proceso económico-político tendrá sus funestas consecuencias, especialmente para el Reino de España. Nosotros como nabarros y también como seres humanos solidarios, desearíamos que dichas consecuencias  sean favorables a los ciudadanos españoles, aunque estamos convencidos que no va a ser así.

Nosotros los nabarros debemos observar detalladamente lo que está sucediendo actualmente en el seno de Europa, pero debemos dedicarnos a pensar en nuestros propios problemas, ya que llevamos soportando muchos siglos de colonización, y por lo tanto estamos actualmente a remolque de lo que suceda y decidan en las metrópolis de España y Francia. Una colonización patente en la educación, con unos libros de la historia contados por los autores españoles y franceses, es decir por el sistema de enseñanza de los colonizadores y de las familias descendientes de los conquistadores que todavía tienen su peso en la Nabarra plena.

A este respecto, los independentistas, legitimistas, soberanistas y estatalistas de este País, patriotas nabarros en definitiva, nos preguntamos en estos momentos, cuando está en el candelero la revuelta nacionalista catalana, ¿Cuándo despertaremos y haremos nosotros lo mismo?

El Pueblo catalán, tan europeo como el nuestro, el nabarro, exige sus derechos inalienables a la Corona española para convertirse por fin en su historia en un Estado europeo, indudablemente moderno, libre e independiente, al igual que incluso lo solicitan los canarios de las Islas Afortunadas africanas. Esto ha provocado un cierre de filas en el nacionalespañolismo, lo que ha hecho que todos los centralistas e imperialistas españoles, herederos de las monarquías que han subyugado al Estado de España y a sus colonias, estén saliendo a la palestra en radios y televisiones para combatir a los representantes legítimos de dichos Pueblos, el catalán y el canario.

En Nabarra repetimos una y otra vez que el proceso es diferente. Pues claro que lo es. Somos un Pueblo europeo que llegó a constituir su propio Estado, concretamente en forma de Reino y desarrollamos nuestra propia Nacionalidad. Pero, desgraciadamente, hoy día seguimos siendo un territorio colonial en Europa, que continua soportando la ilegítima ocupación militar extranjera, española y francesa. Este es el auténtico contexto que nos debemos plantear en nuestra resistencia, en nuestra lucha libertaria, para así desenterrar de nuestra memoria nuestros derechos inalienables a ser nuevamente una Nación. Algo que nuestra diplomacia nabarra viene reclamando desde hace algunos años, pues nuestro Pueblo nunca ha aceptado esta sumisión impuesta por las armas a pesar del paso de los siglos.

Cada día más, surgen nuevos grupos, colectivos y demás, de índole político y cultural, dentro de nuestras fronteras naturales, que desde planteamientos propios están ayudando a la recuperación de la memoria histórico-política de la colectividad social nabarra. Desde las redes sociales, blogs de internet, foros de debate, radios libres e incluso en alguna televisión, el mensaje estatalista nabarro está llegando a más personas de nuestro Pueblo, de nuestra Nación. Esto, junto a la recuperación de la antigua bandera colorada de nuestro Estado, está sirviendo para educarnos de forma autodidacta en nuestra verdadera historia, lo que nos va a permitir finalmente preparar una correcta estrategia política en materia  independentista y/o soberanista.

La aceptación  de las tesis legitimistas, estatalistas, independentistas y soberanistas, que son la expresión insondable de nuestro Pueblo sojuzgado y de nuestra Nación sometida, ha permitido en base al principio de la libre expresión, que en esos medios se exprese libremente el sentimiento profundo de libertad e independencia existente en los nabarros.

Es el momento para la realización de un Anteproyecto Constitucional nabarro, a discutir por una futura Asamblea Nacional Nabarra, Legislativa y de carácter Provisional, que sea a su vez lo más plural posible.

Para ello deberá de haber tenido un amplio debate previamente, a ser posiblemente público en las redes sociales, blogs, prensa, radio y televisión, de aquellas entidades netamente nabarras, o en círculos de opinión independientes y patrióticos, o sencillamente de patriotas de donde podrán salir los futuros componentes de esa Asamblea Nacional Nabarra, Legislativa y Provisional, siempre -teniendo en cuenta-, que la metrópoli monárquica española y la metrópoli republicana francesa, harán todo lo posible para que no se lleve a efecto nuestra recuperación de la soberanía de forma pacífica y democrática con un proceso de descolonización.

Este es un proceso necesario a nuestro parecer, el cual se ha dado en las primeras constituciones  de los nuevos Estados libres que han ido surgiendo en los últimos años. Nosotros deberemos aprovecharlo, pues ya ha habido otros revolucionarios o insurrectos que se han sentado para plantear sus libertades y dejarlas fielmente plasmadas por escrito, para evitar con ello posibles dictaduras de cualquier tipo o de las repúblicas hereditarias de todo signo, que por desgracia en estos tiempos están de moda y que imitan a las viejas monarquías que se aferraban al poder por todos los medios.

Por otro lado, tras una amplia reflexión interna, sabemos que hay que tener en cuenta a los partidos nacionalista y regionalista de todo tipo existentes dentro de nuestras reales fronteras constituidos a día de hoy y por constituirse. Por ello les llamamos patrióticamente a que aceptan la Constitución que salga de una Asamblea Nacional Nabarra, Legislativa y Provisional, y se desvinculen de la política constitucional y colonial de españoles y franceses. Esta Constitución, que ya fue planteada en su día por un jurista nabarro de renombre, debe de ser aceptada solo por los nabarros, y donde indudablemente no intervengan partidos españoles y franceses, ni residentes españoles ni franceses, ni agentes del colonialismo e incluso provocadores pagados por  otros Países extranjeros.

Esta Asamblea finalmente, podrá dirigirse oficialmente al Comité de la Descolonización de las Naciones Unidas en una próxima Comisión tras su creación, para que siga adelante el proceso de Descolonización y Autodeterminación ante dicho Comité, gracias a que este proceso podrá ser llevado a cabo por dicha Asamblea Nacional Nabarra, ya que los actuales Parlamentos y diferentes instituciones colonialistas existentes en territorio de Nabarra, carecen de personalidad Jurídica Internacional, todo ello por encontrarse formando parte dentro del mismo, sucursales de partidos de la metrópoli colonial y parlamentarios no elegidos libremente por el Pueblo nabarro.

Creemos, al igual que se establecen en los principios de las Naciones Unidas en el Capítulo XI de la Carta, que Nabarra reúne todos los factores enunciados para considerarla como Territorio No Autónomo y que la Asamblea General debe y puede asumir su descolonización como lo ha hecho con casi todas las colonias en el Mundo y así lo precisa en la Resolución 742 (VIII) sobre los Factores que deben ser tenidos en cuenta para decidir si un territorio es o no es un territorio cuyo Pueblo no ha alcanzado todavía la plenitud de gobierno propio o se le han arrebatado por la ilegal violencia armada.

El Pueblo-Nación de Nabarra, a través de un llamamiento de la Asamblea Nacional Nabarra, siempre ejerciendo sus poderes soberanos e invocando ante los Pueblos y Estados del Mundo el apoyo y la simpatía necesaria por las reivindicaciones de nuestros justos y legítimos Derechos Nacionales, debe salir a la calle y reclamar la libertad que ilegalmente le fue sustraída brutal y sanguinariamente.

He aquí nuestras proposiciones, como ciudadanos nabarros, para hacer o mejor dicho recuperar nuestra Nación, nuestro Estado, por lo que todos sin distinción partidista, debemos estar por el renacimiento de nuestra Nación interclasista con vocación universal, sin clases privilegiadas y con representantes serios y conscientes que anteponen la idea heredara de nuestro Derecho Pirenaico de una Nación sin intereses particulares, ya sean estos de partido o de clase.

2025/11/20

Pasos

 

Pasos

Iñigo Saldise Alda

1. Cualquier proceso para atender el asunto del Status político de Nabarra debe iniciarse desde el Pueblo-Nación de Nabarra en total independencia y libertad, nunca desde las instituciones coloniales de los imperios de España y de Francia.

2. Los independentistas, soberanistas y estatalistas nabarro reafirmamos nuestro apoyo absoluto a un futuro Gobierno de Nabarra soberano e independiente, necesariamente plural y obligatoriamente provisional. Por ello solicitamos a todos los agentes políticos y civiles de nuestro País, que se titulan así mismos como independentistas, soberanistas, estatalistas y legitimistas nabarros, la creación de una Asamblea Nacional de Nabarra que desemboque lo antes posible en un Gobierno propio. Este Gobierno debe de ser provisional hasta la realización de unas elecciones libres y democráticas. Entre uno y otro será obligado la realización de un plebiscito mediante el cual, el Pueblo-Nación de Nabarra deberá decidir el Status de Gobierno para el Estado de Nabarra; este podrá ser bien República, bien Monarquía o bien otra forma que se nos ocurra a los nabarros y nabarras desde la libertad, basándonos y apoyándonos para ello en nuestro ancestral Derecho Pirenaico. Todo ello deberá ser realizado bajo la necesaria supervisión diplomática de los observadores internacionales designados por la Organización de las Naciones Unidas.

3. En términos sustantivos rechazamos totalmente el colonialismo en todas sus manifestaciones y reiteramos nuestro más absoluto rechazo a cualquier solución contraria al Derecho Internacional, la cual se deberá interpretar como una nueva e ilegal intromisión imperial-colonial del Reino de España y de la República de Francia. Ninguna solución al futuro Status político de Nabarra puede concebirse fuera del marco Constitucional del Estado soberano de Nabarra, de la Organización de las Naciones Unidas y por tanto, estar en contra del Derecho a la soberanía, a la independencia o a la autodeterminación del Pueblo-Nación de Nabarra.

4. Reafirmamos nuestro total apoyo a los Derechos Humanos fundamentales como lo es el Derecho a la libre determinación, a la independencia y a la soberanía del Pueblo-Nación de Nabarra, según establecen las diferentes Resolución de la ONU. La R. 66 de 14 de diciembre del año 1946. La R. 334(IV) de 2 de diciembre del año 1949. La R. 567(VI) de 18 de enero del año 1952. La R. 742(VIII) de 27 de noviembre del año 1953. La R. 1.467(XIV) de 12 de diciembre del año 1959 y la R. 1.514 de 14 de diciembre del año 1960.

PRO LIBERTATE PATRIA, GENS LIBERA STATE


2025/11/19

Actuemos de forma soberana

 

Actuemos de forma soberana

Iñigo Saldise Alda

En crudo podemos definir la soberanía como la capacidad que tiene un Estado de controlar y mandar en su territorio. La definición de soberanía ha ido variando a lo largo de la historia. Antes cualquier gobernante, normalmente un rey, podía hacer lo que le viniera en gana dentro de su territorio. Ahora, en este mundo globalizado, eso no es tan cierto. Hay compromisos internacionales transformados en instituciones que no solo llegan a juzgar decisiones, sino más bien a dictarlas e intervenir de forma directa o indirecta sobre estos Estados. En nuestro caso esto ya ocurrió desde el año 1513 al año 1841 con el Antifuero de la figura de un Virrey extranjero, cuando lo que conocemos hoy día como Comunidad Foral de Navarra, aún se le consideraba, de forma residual, Reino.

Indudablemente para cualquier Régimen, en el cual este constituido un Estado, normalmente la soberanía es hacer lo que le dé la gana internamente e incluso intervenir cuando le sea posible en otras Naciones. Más grave aún si cabe, es cuando se ha instituido en el discurso de las naciones imperialistas como el Reino de España, el concepto de “democracia y pueblo soberano” buscando colonizar a otros Pueblos o Naciones como es el caso de Nabarra y también, por ejemplo, de las Islas Canarias. Esta entelequia nacionalista y colonialista española que no es para nada amigable para los Pueblos sojuzgados, finalmente es reemplazada por el totalitarismo más cruel y violento con el único objetivo del sometimiento absoluto de las gentes de los territorios ocupados ilegítimamente.

A estos Estados imperialistas y colonialistas debemos combatirlos mediante una estrategia bien definida y concreta, empezando por la deslegitimación de sus urnas “democráticas”. La base del contrato social al cual estamos actualmente supeditados con el Reino de España, no está basado en los irrenunciables Derechos Humanos, sino en lo que quiera la maquinaria imperial, colonial y totalitaria española.

La Monarquía Parlamentaria o Régimen español actual, usa el concepto de Estado de Derecho y soberanía española sobre los territorios ocupados de Nabarra y de las Islas Canarias, por ejemplo, para defenderse de la falta de cumplimiento de sus responsabilidades internacionales aceptadas por ellos mismos en la Organización de las Naciones Unidas. El objetivo de sus elecciones a las Cortes Generales del Reino de España, sigue siendo el mismo de siempre con respecto al mantenimiento de sus colonias, sacarse de encima la vigilancia internacional y legitimar sus ilegítimas conquistas en los diferentes Órganos Internacionales.

Pero, mientras blandean su Estado de Derecho imponiendo su soberanía española en la colonia surpirenaica de Nabarra, continúan con el asfixiante sometimiento de la Nación Nabarra, para colmo amparándose en un supuesto o mejor dicho imaginario, Derecho a elegir en sus urnas impuestas en nuestro territorio. Actualmente, el primer acto de soberanía que podemos hacer desde la Nación Nabarra contra el imperio colonial español, es la abstención en las elecciones españolas venideras. Una abstención soberana, coherente con nuestra Patria, la Nabarra. Una abstención que demuestra nuestro más firme rechazo a la nacionalidad española impuesta por la violencia de las armas.

Lo mismo se obliga desde la soberanía nabarra para el caso de la Nabarra norpirenaica ante el imperialismo colonial francés.

2025/11/18

Descolonizar primer paso para desconquistar

 

Descolonizar primer paso para desconquistar

Iñigo Saldise Alda

Lo que sabemos es una gota de agua, lo que ignoramos es el Océano”. Isaac Newton, físico, filósofo, teólogo, inventor, alquimista, y matemático inglés.

Gracias a uno de los numerosos trabajos realizados por el genial jurista e historiador nabarro Tomás Urzainqui Mina, que lleva por título La desconquista e independencia de Navarra, editado por Pamiela, dentro del movimiento que podíamos llamar “nabartzale” o “nafartzale”, si preferís, el cual se identifica por la continuada búsqueda pacífica de la independencia, soberanía y recuperación de la Estatalidad de Nabarra, se está utilizando en los últimos tiempos el acertado, a mi parecer, un término de un gran marcado carácter político de desconquista.

Bien, pese a todo, creo que cualquier persona entenderá que desconquista es el proceso a llevar a cabo por la sociedad nabarra, de una manera o forma absolutamente contraria a la de la conquista sufrida por la Nación nabarra. Pero para ello, más de cinco siglos después de la invasión y ocupación, con conquista y genocidio, llevada a cabo por los españoles contra el Pueblo de Nabarra entre los años 1512 y 1530, es imprescindible un amplio y marcado proceso, tanto personal como de la Nación nabarra, de descolonización política, esencialmente.

Este proceso de descolonización debe comenzar en el ámbito personal mediante el conocimiento de nuestra historia, tanto soberana como sojuzgada. Por ello es importante reconocer el trabajo de grandes patriotas e historiadores de Nabarra, como el ya mencionado Tomás Urzainqui, Jon Oria Oses, Mikel Sorauren, Pello Esarte, Álvaro Adot, Eneko del Castillo, Aitzol Altuna,… entre otros muchos, tanto contemporáneos nuestros como del pasado, pues son sus investigaciones las que nos están permitiendo la auto-descolonización mental, personal, que es la que fundamentará y posibilitará finalmente la descolonización completa de la Nación nabarra, permitiendo y facilitando la necesaria, por libertaria que es, desconquista del Estado de Nabarra.

Dicho esto, en el presente escrito me quiero centrar en la inexistencia de unas Cortes legítimas para la Nabarra conquistada por los españoles en el periodo comprendido entre los años 1512 y 1841, al cual algunos autores le dan un carácter de legitimidad, desde el punto principal del mantenimiento de la independencia con respecto al Reino de España, sustentada en una supuesta Union aeque principaliter. Así pues, los nabarros de la actual C.F. eran libres y unidos por su propia decisión al Estado de España bajo la figura del monarca español.

Esta interpretación ha sido mantenida incluso a fuego y espada a lo largo de la historia de la post-conquista. Aunque pocos conocen que la aparición de la misma se da por primera vez en un documento español del año 1645. Posteriormente a lo largo de la historia, la defensa de dicha hipótesis fue llevaba a cabo tanto por el movimiento conocido como carlista, surgido en el siglo XIX ante una lucha dinástica dentro del Reino de España, como posteriormente en el autodenominado “navarrista” surgido en el siglo XX dentro de la dictadura de Francisco Franco, que sigue patente entre la sociedad de la Comunidad Foral actual, tras transformar e incluso innegablemente malinterpretar, el mencionado resurgimiento identitario nabarro del siglo XVII, al amparado en las labores realizadas por el jurista español Juan de Solórzano y Pereyra, dato notoriamente contradictorio éste, que finalmente se desarrolló con mayor fuerza a lo largo el XVIII, una vez pasadas varias generaciones de nabarros y nabarras, tras la invasión, ocupación y conquista española del año 1512.

Lo cierto fue que el monarca español, es decir, el agresor o invasor, sancionó unas Cortes ilegitimas para que su persona fuera reconocida como monarca de los nabarros y nabarras. Matizando lo de ilegítimas debemos conocer que en dichas Cortes solo estaban unos pocos partidarios de Luis IV de Beaumont, mayoritariamente emparentados con su persona, al cual por mandato Real de Catalina I de Nabarra y Juan de Albret (III de Nabarra) se le despojó de su nacionalidad nabarra por traición en el año 1507, quitándole el título de caballero nabarro, el título de Conde de Lerín y el oficio de Condestable de Nabarra, entre otros títulos y oficios, que posteriormente le volvería a conceder Fernando II de Aragón, rey de España, conocido en estos lares como el Falsario.

Pero sino estamos contentos solo con esto y no llegamos todavía a descolonizarnos mental personalmente, tras su ilegal nombramiento infringió su primer Contrafuero al nombrar y poner a un virrey extranjero, concretamente español, para gobernar y someter a los nabarros que aún le combatían en nombre de los legítimos reyes de Nabarra.

Esta labor fue continuada e incrementada por los monarcas españoles que sucedieron al aragonés, llegándose incluso a otorgar el perdón real o imperial español por Carlos I de España, V de Alemania, a todos aquellos nabarros legitimistas que le combatían, además de títulos y posesiones fuera de los territorios de Nabarra, buscando su control, su total colonización.

De todas formas y a modo de razonamiento final, la continua lectura de nuestra historia, tanto de autores nabarros, como españoles, como franceses, como …, etc., nos sirve para llevar a cabo una “lucha interna” que varía nuestros conocimientos en materia histórico-política y que nos permite irnos descolonizando paulatinamente, poliki poliki, lo que finalmente debe llevarnos obligatoriamente a la ansiada libertad mediante la desconquista de nuestro Estado de Nabarra.

2025/11/17

El Edicto de la Unión y la absoluta ilegitimidad de la Casa de Borbón

 

El Edicto de la Unión y la absoluta ilegitimidad de la Casa de Borbón

Iñigo Saldise Alda

El 15 de octubre del año 1620, Louis de Bourbon o Borbón, XIII de France, comandó al ejército francés contra el Estado Pirenaico de la Corona de Nabarra. Contando con la inestimable ayudada del cardenal Berulle, entró en Pau y tras reducir a sangre y fuego el Consejo Soberano del Bearne, cinco días después, el 20 de octubre, proclamó el conocido como Edicto de la Unión, redactado con anterioridad y ya aprobado en las Cortes francesas de Paris. En dicho Edicto de carácter unilateral, se indicaba unidad a la Corona de France, de la Corona y Reino de Nabarra y también del pueblo de Biarno-Bearne.

Además de forma ilegal, unió la Cancillería del Reino de Nabarra con el Consejo soberano del Biarno-Bearne situado en Pau.

Los Estados Generales y la Corte Suprema de Justicia o Cancillería del Reino de Nabarra, desde Donapaleu, se opusieron con determinación, firmeza y pujanza legitimista en base a la Constitucional nabarra, a las ilegales pretensiones francesas sobre el Reino de Nabarra. Pero para entonces, el Estado Pirenaico ya se encontraba militarmente ocupado por un numeroso ejército invasor francés.

En el Edicto de la Unión por el cual Louis XIII de France se anexionó Nabarra-Bearne al Reino y Corona de Francia, también incluía en el mismo a otros territorios independientes como Andorra, Bigorra, Xiberoa, Albret, Armanhac, Foix, Donezan y otros, que conformaban legalmente el Estado Pirenaico bajo la Corona de Nabarra desde el reinado legítimo de Juana de Albret y Foix III de Nabarra.

(...) por este Edicto, perpetuo e irrevocable, unimos e incorporamos dicha corona y país de Navarra y nuestro país y soberanía de Bearn, Andorra y Donezan, y tierras que de ellos dependen (...)”. Louis XIII de France.

El Reino Pirenaico, una vez reunidas su diversas Juntas y Estados Generales, rechazó el Edicto y a Louis XIII de France, pero fue incapaz de llevar a cabo su defensa nacional e independentista, al no poder hacer frente al poderoso ejército francés.

Las protestas se extendieron por todos los Estados Pirenaicos pertenecientes a la Corona de Nabarra, pero los franceses hicieron caso omiso aplicando la única ley que comprenden los imperialistas y absolutistas, la violencia militar.

Ya en el año 1621, en un debate llevado a cabo en los Estados de Biarno-Bearne, sus miembros acordaron por unanimidad declarar traidores a la patria a todos los que aceptarán el Edicto de la Unión con el Reino de France. Por tanto, Louis XIII no fue reconocido por los representantes de Nabarra-Bearne como su rey, además de no haber sido nunca coronado como tal en concordancia con las Leyes emanadas por el Derecho Pirenaico, vasco(n) o nabarro.

De todos esos actos ilícitos desde el prisma Legal nabarro, el rey de los invasores franceses, Louis Bourbon, XIII de France, creo el denominado Parlament de Navarre en la ciudad de Pau en el año 1624. Esto supuso también, la desaparición de los oficios de la Casa Real de Nabarra.

Para la realización de todos estos atropellos contra el Estado Pirenaico de Nabarra, Louis XIII France no contaba con ninguna legitimidad al no contar con el obligado apoyo de los Estado Generales de Nabarra y de los demás Estados que permanecían unidos bajo la Corona de Nabarra.

Por tanto y dentro siempre de nuestra exclusiva legalidad, la Casa de Bourbon o Borbón, desde Louis XIII de France y sus descendientes y herederos, en cualesquiera de sus ramificaciones fuera, carecen de legitimidad alguna por la cual exhibir o pretender ostentar y alardear de los títulos nobles y monárquicos nabarros, bien sean de príncipe o princesa de Biana, de infante o infanta de Nabarra o de rey o reina de Nabarra, independientemente de que muestren una genealogía o rama familiar u otra, ya que de raíz carecen de legalidad y legitimidad para los nabarros y nabarras.

Además, esto es así por una realidad política propia, en base al constitucionalismo nabarro histórico, tomando como faro guía a nuestras Leyes y Costumbres conocidas como Fueros. Pero adicionalmente, es incluso antes de que la Nación del Estado pleno de Nabarra decida en democracia y libertad su estructuración Estatal, realmente solo posible ésto desde la absoluta independencia, como quedó bien patente por lo estipulado por un rey de Nabarra, Enrique II el Sangüesino. En el Preámbulo del Fuero del Biarno-Bearne del año 1551, que de forma intencionada fue realizado entre juristas nabarros y bearneses, incluyendo de forma consciente y patente la elección del soberano, el cual es posterior a todas nuestras libertades.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

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