Lauburu
Iñigo Saldise Alda
El lauburu, que literalmente significa cuatro cabezas en castellano, se representa con cuatro elementos curvilíneos, a los cuales se les llaman comas o vírgulas, distribuidas formando así una cruz en torno a un punto central. Algunos autores van más allá y señalan que el lauburu no nació como un símbolo evolucionado de la cruz gamada o esvástica, sino que son comas unidas en un planteamiento más bien estético, al cual se han buscado, por parte de los vascos y las vascas, varias explicaciones con las cuales buscar su significado.
Pero también hay quien afirma, que su forma parte inicialmente de la cruz gamada existente en el Mundo desde tiempo ancestral. Que por tanto es un símbolo precristiano, y por ello, su significado original siempre ha sido discutido. Para algunos representa al sol; para otros, el movimiento o las edades del hombre; otra interpretación dice que con giro a la derecha es símbolo de vida, y con giro a la izquierda es símbolo de muerte, razón por la cual aparece de esta última manera en numerosos monumentos funerarios vascos; pero para otros también es el símbolo de la energía o virilidad masculina de origen solar, representados con ello la dualidad de las divinidades mitológicas vascas Maju y Mari.
El significado o los significados, que más fuerza tiene entre los vascos y las vascas, es que el lauburu representa principalmente al sol y la energía, porque sus brazos curvos imitan el movimiento del sol en el cielo, símbolo de luz y fuerza vital; asimismo al ciclo de la vida representando los cuatro elementos, la tierra, el agua, el aire y el fuego o también a las cuatro estaciones en un movimiento eterno de regeneración. Igualmente sirve de protección contra el mal, puesto que tradicionalmente se cree que el lauburu protege contra los espíritus malignos, el mal de ojo y las energías negativas e incluso hay quien le da una creencia más interestelar, más universal si se quiere decir, que es la que se confía su significado en la unidad cósmica, por tanto, se relaciona con el equilibrio perfecto entre las fuerzas naturales y las humanas.
En la tradición vasca, el lauburu se colocaba inicialmente sobre el umbral de las casas, no solo como embellecimiento arquitectónico, sino como un verdadero guardián espiritual del hogar. Para muchos, portar un lauburu es llevar al sol consigo, en definitiva, alimentar con ello a una luz interior que guía y protege en los momentos de oscuridad.
Pero las representaciones más conocidas del Lauburu en la cultura vasca, aparecen principalmente en estelas funerarias y elementos arquitectónicos antiguos repartidos por los distintos territorios de Vasconia-Nabarra. Su presencia en caseríos, cementerios y hasta en objetos cotidianos, demuestra hasta qué punto este símbolo formaba y forma parte activa en la vida popular vasca. Es especialmente frecuente en las estelas circulares funerarias vascas, donde el lauburu aparece grabado como parte de una simbología vinculada a la memoria, la continuidad y al encaje entre generaciones. El lauburu, en su mayoría aparece labrado en piedra, que hoy se dice que proceden de finales del siglo XVI o principios del XVII, pero se considera muy probable que estén inspiradas en piezas anteriores, pero siempre en manifestaciones artísticas y elementos vinculados a la identidad popular vasca. Precisamente esa permanencia es una de las razones por las que esta figura sigue teniendo fuerza hoy día. El lauburu no pertenece únicamente al pasado, sino que se ha ido adaptando al paso de los tiempos, sin perder su emanación inicial.
El ingeniero y escritor Pedro Zarrabeitia Miñaur en su libro Estelas discoidales de Euskal Herria, nos comentó que el lauburu apareció ya entrado el siglo XVII, concretamente en dos de las comarcas de la Tierra de Vascos o Ultrapuertos, Laburdi y de Baxenabarra. Así pues, ateniéndonos a tal dato, el lauburu debe de ser considerado como un símbolo relativamente moderno. Pese a ello, no se sabe por qué se empezó a usar, y pese a lo dicho, se desconoce su significado exacto, diferenciándose claramente por sus brazos redondeados de cualquier esvástica prerromana o medieval hallada en Vasconia, algo que nos lo indica claramente y además en diversos trabajos, el historiador, escritor, ensayista e investigador Aitzol Altuna Enzunza.
Bien, así pues, el lauburu es actualmente, como ya hemos dicho, uno de los símbolos más representativos y reconocibles de la cultura popular vasca; aunque si bien, tradicionalmente, nunca ha sido usado en escudos o banderas en ninguna de las comarcas de Nabarra, tenemos que reconocer que hay algunas excepciones. Estas son el logo del partido político EAE-ANV, donde aparece el lauburu dentro de una estrella de seis puntas. También, en la actualidad, aparece en diversos parches textiles y pegatinas con el lauburu sobre la ikurriña, los cuales se pueden comprar a través de internet. También hay banderas rojigualas y de la cruz de San Andrés con el lauburu puesto en ellas, ambos diseños los podemos encontrar en el blog, de ideología de extrema derecha española, titulado Resistencia Castellana, donde indican que el lauburu es un símbolo ibérico. Incluso, en mis búsquedas llevadas a cabo por la red, he encontrado otra bandera del lauburu, pero esta vez con estilo nazi de venta en la plataforma todocolección. Y casualmente, también, se ha creado una bandera de Nabarra donde se fusiona de una manera brillante el carbunclo en un lauburu.
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| Parche bordado lauburu e ikurriña |
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| Bandera cruz San Andrés con lauburu |
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| Rojigualda con lauburu |
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| Bandrea nazi con lauburu |
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| Bandera de Nabarra con lauburu |






