SOBERANÍA DE NAVARRA by Nabartzale bilduma. Este es el correo para escritos, artículos, comentarios y sugerencias. Los artículos, escritos y comentarios deben estar debidamente firmados por su autor o autora en formato Word. Solo se publicaran aquellos escritos que estén realizados desde la independencia y soberanía de su autor o autora siguiendo los criterios editoriales de los miembros de NABARRAKO BURUJABETASUN-SOBERANÍA DE NAVARRA. nabartzale@gmail.com

2009/11/04

Iruinea, Noviembre de 2009

Iñigo Saldise Alda
¿Conquista? o ¿Invasión y ocupación?
Soberanía de Navarra

La terminología utilizada hasta hoy, tanto por españoles y franceses, con la que pretenden justificar o legitimar, lo injustificable ante la actual sociedad política mundial, sustentada en unos sucesos o acciones militares, altamente o mejor dicho en extremo violentas y brutales contra el pueblo vasco(n) independiente, más real y correctamente reconocido y denominado como navarro, en su real y soberana forma política, siempre y continuadamente ha sido encaminada para justificar lo injustificable, facilitando así su política colonizadora, tanto española como francesa, mediante su incasable maquinaría imperialista, destacando en ella su imposición militar y política, sin olvidar la cultural y sociológica, lingüística y económica, siempre contando con el poder religioso necesario, expresado en la funesta permisividad cristiano-católica del emperador vaticano de turno, residente en la bella ciudad de Roma.

No voy a entrar en este escrito a discutir la terminología utilizada hasta la fecha, con la cual se ha vendido definiendo la acción político-militar española y francesa, que ha día de hoy, les sigue servido, ilegítimamente, para justificarse ante la opinión política mundial, nos guste o no, en los determinados y diferentes foros políticos, dependiendo de los momentos históricos, justificando así, los continuos seccionamientos o amputaciones de diferente territorios legalmente pertenecientes al Estado vasco, es decir, el Reino de Nabarra, con la consiguiente supeditación que tuvieron, y tenemos, que soportar el pueblo vasco, mediante la pleitesía obligada o más correctamente el sometimiento ante unos reyes o presidentes de república extranjeros, realmente ajenos a la legitimidad propia navarra e internacional, hasta llegar a una actualidad donde es palpable la casi total eliminación del referente socio-político propio del pueblos más antiguo de Europa, debido a la colonización incesable proveniente de los estados español y francés.

Por el contrario, creo que nosotros, los vascos que queremos recuperar la soberanía plena del Estado de Nabarra, sin olvidarnos que su estructura política, nos guste o no en la actualidad nos obligamos a recordar que fue en forma de Reino, debemos definir, bajo un prisma propio con un poderoso carácter político y sociológico, la verdad de lo ocurrido hace 500, 800 ó incluso 1000 años. Esto no tiene que significar un desprecio al gran trabajo realizado por los diferentes historiadores navarros, cuyos escritos nos adentran en lo sucedido en los diferentes momentos de nuestra historia, concretamente en aquellos que nuestro Estado ha sufrido las continuadas y diferentes agresiones religioso-político-militares, que finalmente nos llevaron a perder nuestro referente Estatal, el Reino de Nabarra.

Reconociendo que en primer lugar, la historia de nuestro extermino estatal, ha sido contada por los únicos que se mantuvieron en pie, es decir, por los conquistadores españoles y franceses, debemos cambiar el sentido del lenguaje que se viene utilizando hasta la actualidad. La historia es una ciencia que normalmente es narrada o escrita por los que salen victoriosos, es decir, por los conquistadores, y solo por ello, nosotros los que queremos recuperar nuestro gentilicio político correcto, ser navarros, debemos mirar a otras ciencias que hemos desarrollado los seres humanos.

Yo, particularmente, con un profundo sentimiento patriótico que poseo desde mi niñez, gracias en gran medida a la información histórico-política con la cual me han educado mis queridos padres, me he fijado en la ciencia médica. Esta ciencia, nos indica que un virus o anticuerpo, cuando invade nuestro cuerpo, su primordial función es la de, una vez invadido pasar a ocuparlo, así, en una situación de bacteriológica de privilegio, tener el poder suficiente para conquistarlo. En ese preciso momento en el cual, cualquier cuerpo, esta conquistado, es lo mismo que decir que está muerto.

Para concluir, nadie nos puede negar que a día de hoy, somos muchas y muchos los que realmente no estamos conquistados en los territorios del Reino de Nabarra. Comprobamos y sabemos que vivimos desde muchos siglos atrás desde la invasión, con colonos u ocupantes, sufrimos continuadamente la fuerza del asentamiento militar español y francés, con sus respectivas exigencias políticas, imposiciones sociológicas, culturales, económicas y lingüísticas, pero luchamos contra ello y sabemos que no estamos conquistados, porque, particularmente, si lo estuviera, no habría escrito estas letras.

2009/10/26

Iruinea, octubre de 2009


Iñigo Saldise Alda
De Reino de Nabarra a provincia española
Soberanía de Navarra

La Ley española de modificación del Fuero de Navarra del 16 de agosto del año 1841, también mal llamada Ley Paccionada, surgió tras la falsa promesa auspiciada en la Ley de confirmación de los Fueros navarros y vascongados del 25 de octubre del año 1839, tras el traicionero abrazo de Bergara. Dicha Ley, sufragada bajo la promesa hueca y el engaño pausible de los liberales españoles de un mantenimiento en el régimen Foral navarro y vascongado, sirvió para eliminar el referente estatal correcto y propio de los vascos, el Reino de Nabarra, y asentar la constitución española del año 1837.

La transformación del Reino de Nabarra en la pro-vinci española de Navarra, fue desarrollada y preparada en las cortes españolas de Madrid, pero contando con el necesario beneplácito de diferentes colaboracionistas españoles como Yanguas y Miranda, siendo este un personaje necesario en la elaboración de las bases de estas Ley, extranjera y por ende, en claro Contrafuero para los navarros.

Hoy día y por desgracia para la sociedad navarra que convive con la triste actualidad de una ser una simple comunidad foral y española, términos realmente antagónicos para los navarros, muchos ciudadanos de esta Comunidad uniprovincial, bien por intereses personales o desconocimiento histórico-político, sostienen y fomentan la interpretación capciosa dada por todos los agentes nacionalistas españoles, altamente colonialistas, en la cual no se cansan de repetir y sostener, contra el viento histórico y la marea política propia de Nabarra, pero altamente beneficiosa para sus intereses económicos personales y los de su reino de España, lo siguiente:

“El contenido de la Ley de modificación del Fuero de Navarra o Ley Paccionada, es un auténtico pacto que vinculaba al estado(español), a semejanza del pacto que se realizaba en el pasado los Reyes(legítimos)de Navarra, por el cual, estaban obligados a jurar y respetar los Fueros del Reino de Navarra.”

En esta Ley, y no es broma, se imponían por parte española e imaginariamente se aceptaban por parte del Reino o Estado de Nabarra, todas las reformas políticas, institucionales, legislativas y judiciales que la monarquía liberal española estaba realizando en el reino de España, eliminándose también por mandato e imposición español, las leyes e instituciones legislativas y judiciales de los navarros, que en definitiva eran diferentes y ajenas a las españolas. Esta imposición jurídico-política española en el Reino de Nabarra, se vio facilitada tras la derrota del pretendiente al trono español, Carlos María Isidro de Borbón, una vez finaliza la denominada primera guerra carlista, en la cual, la mayoría de los navarros y también de los vascongados, se organizaron bajo bandera carlista por la promesa de conservación de los Fueros del Reino de Nabarra y de las provincias Vascongadas.

Por ello, Nabarra dejó de ser un Reino o Estado, el cual realmente era más autónomo que verdaderamente soberano, y pasó a ser una mera y simple provincia de las 49 en que había dividido el imperio un ministro español en el año 1833. Para ello, se exterminaron o eliminaron las Cortes de Nabarra, perdiéndose la poca independencia legislativa y judicial que aún se mantenía de forma residual e ilegítima, en las 5 Merindades o Navarra residual.

Este proceso solamente fue criticado, de forma abierta por cierto, por Ángel Sagaseta de Ilirdoz Garraza, último síndico de las Cortes navarras, que estaba desterrado del Reino de Nabarra, concretamente en el levante valenciano por mandato español. Esta farsa conocida erróneamente como Ley Paccionada, supuso la perdida total y definitiva de las pocas libertades navarras que lograron sobrevivir a la invasión y ocupación española del Reino de Nabarra, realiza por las tropas castellanas del duque de Alba y las aragonesas del obispo de Zaragoza. Cabe destacar, entre otros muchos cambios obligados a la sociedad navarra, el establecimiento del servicio militar español obligatorio, el cual produjo importantes alborotos que llegaron hasta un pasado, todavía inmediato, al ser la Comunidad Foral de Navarra la de mayor número de insumisos al ejército español durante las décadas de los 80 y 90 del siglo XX.

Para concluir, no debemos olvidarnos que también se trasladaron por mandato español, claro esta, las aduanas existentes entre el Reino de Nabarra y el reino de España, que pasaron del Ebro a los Pirineos, perdiéndose incluso la capacidad de emitir moneda propia que aún mantenía el Reino ocupado de Navarra, conservándose o sobreviviendo única y exclusivamente algunos asuntos fiscales y administrativos, los cuales pasarían a ser gestionados por una simple Diputación provincial y que realmente beneficiaban y benefician en gran medida, a las clases elitistas y españolas residentes en la provincia de Navarra que permanecen ocultas tras el término político usurpado de navarras e imponiéndonos realmente la nacionalidad española a los verdaderos navarros.

2009/10/22

Iruinea, octubre de 2009


Iñigo Saldise Alda
El árbol de Nabarra
Soberanía de Navarra

En la actualidad, completándose la primera década siglo XXI, los gobernantes españoles de las instituciones impuestas en la Navarra reducida, continúan persiguiendo, de una manera sistemática, cualquier atisbo o conjetura, de la identidad propia y ancestral de los navarros, que no es otra más que la del pueblo vasco(n), llegando incluso al extremo de parecer extranjeros en nuestra propia tierra, aquellos que procuramos recordar, recuperar, mantener e incluso enseñar, la amplia gama histórico-política y sociocultural de los vascos libres o navarros.

Dichos gobernantes españoles, que han usurpado el gentilicio político de navarros, renuncian al mayor patrimonio del pueblo navarro, su milenario idioma, la lingua navarrorum o euskara. Ocultan y falsifican el hecho, que el Estado de Nabarra, estructurado como Reino, nunca podría haber existido sin contar con el carácter independiente, libertario y luchador que ha mantenido el pueblo más antiguo Europa, los vascos, como quedó demostrado en las victorias de Orreaga y Olats, una frente a francos y la otra frente a árabes, antes incluso de constituirse como Estado.

Las sucesivas y continuadas invasiones sufridas por el Reino de Nabarra, con la posterior ocupación sufrida por la tierra de Baskonia, favorecidas e incluso incentivadas desde la sede vaticana de Roma, sirvieron para podar o extirpar el término político de navarros a muchos vascos, quedando “como oficial”, únicamente y a título más bien residual, para aquellos vascos residentes en la pro-vinci española de Navarra, una vez eliminado de los mapas políticos mundiales la existencia de Estado soberano e independiente de Nabarra.

Volviendo a la cruda realidad actual, incluso los dirigentes españoles que se asocian y conjuran contra los navarros, menosprecian el título de nuestro Estado, para ellos denominado Reyno de Navarra, dotando con ese nombre a espacios deportivos, rebautizando centros médicos y espera tu a saber que más, con la única intención de desinflar de contenido la historia socio-política del único Estado que hemos poseído los navarros o vascos libres e independientes.

El imperio español, con sus agentes políticos incrustados en unas instituciones impuestas a los navarros tras la mal llamada Ley Paccionada del año 1841, e ilegítimas desde el asentamiento militar español posterior al ataque que realizaron a los navarros, invadiendo y ocupando el Reino de Nabarra en el año 1512, sigue hoy día y de manera permanente con su política colonialista de exterminio, buscando eliminar lo eliminable, que no es otra cosa que la sabia vasca de Nabarra.

Para concluir, hay que tener bien presente que siguen intentando talar definitivamente ese antiquísimo árbol, actualmente y por desgracia bastante seco, casi muerto, pero en definitiva sin olvidarnos que ese es nuestro árbol. Su intención es clara y manifiesta, quieren separar nuestro histórico y político tronco, el Estado soberano e independiente de Nabarra, de sus necesarias raíces socioculturales que lo han alimentado y sustentando a través de los siglos, que incluso hoy día le pueden devolver la ansiada vida, mediante un ejercicio independiente de los vascos, el cual es necesario para recuperar la soberanía de nuestro Estado y sin olvidarnos que las raíces de nuestro árbol, de nombre Nabarra, son tan antiguas y milenarias en este Mundo, como lo es Euskal Herria.

2009/10/15

Antsoain. Gaur



Hoy 15 de octubre a las 19.30 tendrá lugar en la sociedad Arrikulunka de Ansoain, la mesa redonda "500 años de la conquista de Navarra" con la plataforma 1512-2012 Nafarroa Bizirik!

2009/10/13

Iruinea, octubre de 2009

Iñigo Saldise Alda
Navarra frente al Síndrome del Colonizado
Soberanía de Navarra

“Es bien sabido que los pueblos que han sido conquistados y colonizados, se caracterizan psicológicamente por una serie de rasgos personales y pautas de comportamiento, que pueden ser agrupadas dentro de la etiqueta, Síndrome del Colonizado”. José Tomás Bethencourt Benítez

Tal y como he manifestado a lo largo de numerosos escritos, creo firmemente que en la actualidad está madurando, incluso de una forma acelerada, las condiciones objetivas con las cuales lograr la tan ansiada recuperación de la soberanía de nuestro Estado, Navarra. Corresponde a nosotros, los navarros con una conciencia avanzada, firme e indeclinable, crear y desarrollar las condiciones subjetivas para que este importantísimo hecho histórico para nuestra Patria Navarra llegue y se dé, al coincidir de manera armoniosa, las imprescindibles condiciones objetivas y sujetivas para este proceso vital, único camino verdadero, con el cual alcanzar nuestra anhelada libertad.

Una vez reconocido por nosotros, los navarros, el problema que tenemos los dentro de estos parámetros, es preciso y necesario continuar con el trabajo urgente e imprescindible, encaminado a estimular la concienciación necesaria para que nuestro pueblo asimile de una vez por todas su realidad histórica, la cual está sumergida en una estructural crisis que fatalmente nos golpea y cuya única solución está en la rotura de las cadenas coloniales, culpables de esa realidad después de muchos y largos años de opresión.

Un acto de esta naturaleza presenta extensas y complejas dificultades, que exigen una adecuada estrategia del movimiento soberanista navarro, buscando adaptarse a la realidad histórico-cultural desarrollada a lo largo de esos siglos, con presencia significativa de colonos, agentes directos de los imperios invasores, en cuyo dilatado período se nos ha impuesto y apuntalado unos modelos culturales socio-políticos, no solo corruptores de nuestra realidad navarra, sino paralizadores y alienantes, que han venido falseando y deformando la cultura socio-política de Navarra, implícitamente la personalidad del navarro y cuya bestial influencia llega a términos que sobrepasa lo imposible, para llegar incluso a lo pasmoso.

Al observar la sociedad navarra actual, en todas sus capas, comprobamos que son numerosas las muestras de victimismo, además son patentes y sangrantes la falta de autoestima y amor por lo propio en muchos navarros, llegando incluso a extremos insoportables de pérdida de la dignidad, que se suman a una división visible, facilitando en gran medida las labores colonialistas de los imperios español y francés, que incluso les son válidas para negar u ocultar la existencia del Estado soberano de Navarra a lo largo de la historia mundial.

Españoles y franceses trabajan incansablemente dentro de las divisiones territoriales a las que nos han impuesto a los navarros, desde los tiempos de las sucesivas invasiones y ocupaciones del espacio natural de los navarros. En cada comarca actúan según sus necesidades imperialistas, impulsando la negación de la navarridad en unas zonas, calumniando o incluso negando cualquier expresión de la cultura propia navarra en otras regiones y reprimiendo sin miramientos en todas ellas, cualquier atisbo soberanista realizado por los navarros.

La cultura socio-política siempre ha constituido un elemento indispensable en la idiosincrasia y en la identidad de cada individuo y en consecuencia del conjunto social al cual pertenece. El hombre, por tanto, actúa de acuerdo a lo que piensa y cree, en consecuencia, la cultura recibida determina en gran medida las pautas de conducta del hombre, de ahí que sea controlada desde los estados imperialistas, buscando el sometimiento de aquellos pueblos a los que ha invadido y ocupado, intentando alcanzar la conquista definitiva, mediante la eliminación de cualquier rasgo propio de esos pueblos.

Hay pruebas más que suficientes a lo largo de estos largos siglos, que nos demuestras como los colonialistas españoles y franceses, tuvieron claro desde muy temprano, que para dominar a los navarros había que destruir la cultura socio-política autóctona e imponer las suyas, realmente extrañas a los navarros, no dudando para ello el tener que falsificar, robar, destruir, excomulgar, ocultar, mentir, asesinar, esclavizar, etc.

Esta colonización, sustentada en la imposición militar, religiosa, política, lingüística y cultural sufrida por navarros, sumada a una aculturación en la materia Estatal propia, es tan fuerte en la Navarra Plena o Vasconia que ha creado un individuo diferente, ya que la colonización lastra por tiempo indefinido al pueblo que la sufre, secuestrando el peso específico de su propia o viable identidad, llegando a mentalizar negativamente a sus individuos, en los que se desarrolla un Complejo del Colonizado, que se hacen recelosos de sí mismos, infravalorándose, ocultando sus pensamientos, su identidad, su cultura y llegando incluso a sentir desprecio por sí mismo.

Esos pensamientos se van haciendo más fuerte con el paso del tiempo y la permanencia incesante de la colonización. Se establece incluso una división capital, con una cara exterior, donde se adopta totalmente la cultura socio-política impuesta, llegando incluso a ensalzarlas, supervalorándola hasta el extremo de nunca discutirla. Y otra cara interna, donde sobreviven enterrados elementos de la vieja cultura, como las tradiciones y leyes propias. Lentamente, con el paso del tiempo, se realiza una simbiosis. Esta mezcla cultural que origina una cultura especial, la de un pueblo colonizado cuyo punto de arranque es la conducta histórica del pueblo sometido o conquistado, frente a la postura cerrada e invariable del colonizador.

Así, el Complejo o Síndrome del Colonizado es visible a través de un conjunto de características extremas, como la de colocar a la metrópoli o estado invasor, no en un lugar importante, sino divino. Es tan enorme y aplastante la subvaloración de su personalidad que se carcajea, se burla, se mofa y se menosprecia a sí mismo y a su pueblo, debido a una prolongada sumisión y sometimiento, impotencia y represión. La práctica del indigno servilismo es otra manifestación de ese síndrome, también como consecuencia de lo antes expuesto, al ser portador de colosales cuotas de miedo.

En términos generales la cultura actual del navarro se caracteriza por: una apariencia noble, tranquila, trabajadora, sosegada, solidaria, dispuesto a ayudar a sus semejantes, con una elevada capacidad de adaptación a las circunstancias y al medio, pero siendo generalmente muy desconfiado, apreciándose en él grandes dosis de miedo, de ideología mayoritaria conservadora, careciendo en términos generales de un exaltado sentido ambicioso, mostrándose en muchos casos apático y desinteresado ante los fenómenos socio-culturales que lo envuelven, pero esto último es sólo en apariencia, pues es un gran observador, es flexible y condescendiente fuera de su entorno más íntimo, estando siempre dispuesto a dar una salida socarrona o jocosa a las dificultades, teniendo una menor capacidad de protesta y reclamo de sus derechos, recordando y observando los deberes y obligaciones impuestas, mientras simula olvidar sus derechos.

Los navarros, a día de hoy tienen un deseo permanente de pasar desapercibido, rechazando al figurón inmodesto o prepotente, no abundando los navarros presuntuosos, pedantes o petulantes. Existe en el hombre navarro una fuerte predisposición a exagerar el valor de lo foráneo y ensoberbecerse a así mismo y a su conjunto social, muchas veces determinando esa tendencia un desprecio a sí mismo y a su conjunto social, el navarro es muy susceptible al halago, poseyendo una alta dosis de romanticismo político, marcado por la melancolía y el pesimismo, que muchas veces llega a somatizar.

En sus conversaciones y reglas de conducta se observa una casi perpetua melancolía, habiendo un número significativo de navarros que tenemos un fuerte rechazo a la política impuesta que nos rodea; estas, entre otras características más, identifican a nuestro modelo socio-cultural, como nefasta herencia de ese proceso político-histórico sufrido y caracterizado por constantes escarnios, medios opresores, con una recorrido impuesto por la fuerza de las armas invasoras, sumado a un desconocimiento del derecho que poseen los navarros a elegir su propio destino.

Hemos sufrido la destrucción de nuestros más elementales derechos, sufrimos trato ofensivo, despreciativo y racista en este largo tiempo de ocupación. Se nos ha negado desde entonces participar en la toma de decisiones que nos afectan como pueblo, recibiendo únicamente una imposición que busca nuestra ciega obediencia, tenemos que soportar la obligación de rendir pleitesías y sufriendo la perpetuidad en el tiempo de ciertas normas socio-culturales y políticos-culturales ajenas a este país, junto a la exigencia de cumplimiento de normas jurídicas extranjeras, siendo el vasallaje, la ciega obediencia y el sometimiento norma social imperante en el tiempo, junto a la impotencia, la enseñanza racista y discriminatoria, el abuso y el ultraje institucionalizado, la explotación sin medida, el analfabetismo histórico crónico, etc, etc.

Cómo negar que este conjunto de características señaladas, sea el producto de ese largo proceso histórico-político, que ha ido dejando la huella de su índice acusador en esa cultura que como fiscal denunciante navarro, hoy eleva su voz ante el Tribunal de la Historia.

Sólo hemos hecho un muy ligero dibujo de los hechos que han terminado imponiendo un determinado modelo cultural a nuestro noble y sufrido pueblo, en consecuencia, al navarro no se le puede considerar culpable de gran parte de sus patrones de conducta, sino víctima muchas veces, incluso de sus propios actos.

Todo esto ha sido expuesto para tratar de señalar al patriota navarro, al encargado de convencer a la mayoría de nuestro pueblo, que la lucha que tenemos no es fácil. Tenemos que desafiar esta inmensa labor con conocimiento de causa, teniendo claro que la conducta que asuman nuestros interlocutores no es culpa de ellos, por tanto, debemos trazar estrategias, haciendo gala de una infinita entereza y tolerancia, afrontando el reto con la firme convicción del triunfo final, con entereza y renovado entusiasmo.

Estos y otros aspectos son de incuestionable valor en la lucha que hincaron nuestros antepasados. No admite disputa que el mayor reto que la lucha por la recuperación de la soberanía plena para el Estado de Navarra, plantea cambiar el actual modelo socio-cultural y político impuesto por el colonialismo, por la nueva cultura que la realidad independiente y soberana de una Patria Libre exige. Los patriotas navarros tenemos que tener muy claro, que los encontrados intereses que en este proceso chocan, tienen capacidad para distorsionar, cambiar y hasta poner en peligro los logros que se alcancen con ese trascendental salto histórico-político, siendo el principal y único semblante que nos pueden garantizar las conquistas sociales, políticas, económicas, lingüísticas y culturales, que tal hecho genera, es tener un pueblo unido, consciente y dispuesto a defender cualquier opción que nos lleve a recuperar la soberanía, mediante el convencimiento y el conocimiento necesario de la razón histórica que nos ampara.

2009/10/10

TOPAKETAK

2009ko urriaren 17an, larunbata, goizeko 10:00etan
Bidankoze 3, behea, Arrotxapea (Bulegoan)

17 de octubre de 2009, sábado, a las 10:00 horas
Vidángoz 3, bajo, Rotxapea (En la oficina)

13:30ean saioaren amaiera eta ondotik BAZKARIA. Bazkarira etorri nahi duenak egin dezala erreserba ahal bezain azkarren, mesedez.

A las 13:30 fin de la sesión y COMIDA. Se ruega reservar plaza para la comida con antelación.

Erreserbak: bulegoa@nafarroa.biz edo 948 21 10 57

Reservas: bulegoa@nafarroa.biz o 948 21 10 57


Berri gehiago:
Nabarralde, S.L.
902 197 051
info@nabarralde.com

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda

ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

©NABARTZALE BILDUMA 2011

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