La interpretación del carbunclo como cadenas
Iñigo Saldise Alda
El pasado domingo día 27 de septiembre del año 2026, apareció en NAIZ un trabajo firmado por el escritor, periodista y redactor de actualidad, Pello Guerra Viscarret, el cual llevaba por título Carlos III, el rey heraldista que participó en el diseño de los escudos de Iruñea y Nafarroa, que básicamente está realizado gracias a una entrevista con el licenciado en Historia y Geografía por la Universidad de Navarra, y bibliotecario en la Red de Bibliotecas Públicas del Gobierno de Navarra, Mikel Zuza Viniegra. Bien, el mencionado escrito hay varias cosas que me gustaría debatir o sencillamente dar mi opinión; la opinión de un amante de la Historia y Heráldica de Nabarra, autodidacta en ambas Ciencias Sociales.
Para comenzar desconozco si el rey Carlos III de Nabarra participó personalmente en el diseño del escudo de Iruñea-Pamplona, pero de lo que si estoy seguro es que no participó en ningún caso, en el diseño de las armas del Reino de Nabarra, el cual tiene su origen en la dinastía de Champaña, cuya evolución es mínima hasta el reinado de Carlos II de Nabarra, pues fue durante el reinado de este último cuando se introdujo la esmeralda en abismo, la cual también tuvo su evolución, llegando como un punto de sinople en abismo en el gobierno del Noble.
Dicho esto, que a mi parecer es de gran importancia, parémonos en la siguiente afirmación. “(...)a finales del siglo XVI fue cuando se empezó a representar en forma de cadenas. Esa innovación había tenido su origen intelectual en la corte de Carlos III el Noble, allá por el año 1400”. Las cadenas son puestas como armas de Navarra ya en el Reino de España, al menos en el año 1553; sirva de ejemplo la primera página del Repertorio Universal de todas las Leyes destos Reynos de Castilla (original del año 1438); aquí hay un escudo xilográfico Real, que representa al Estado o Reino español y donde se incluye, en el tercer cuadrante, uno que otorgan los españoles a los navarros sojuzgados, subordinados y sometidos del sur del Pirineo. Este está representado mediante un esclarecedor doble cadenado, pero sin esmeralda en abismo. En las tierras navarras del sur del Pirineo seguramente aparecen cuando lo dice Mikel Zuza Viniegra, el año 1593, es decir, cuarenta años más tarde.
Luego está la afirmación de que la invocación intelectual de las cadenas para nombrar al carbunclo sería dada en la Corte Nabarra hacia el año 1400. Bien, a decir verdad no hay ningún documento que hable de que las armas de Nabarra son cadenas hasta la Crónica de los Reyes de Navarra, realizada por el desdichado príncipe de Viana, ya en el año 1454. Esta interpretación, la de Carlos de Trastamara y Evreux, la gran mayoría de los historiadores, licenciados o doctorados, la basan en la descripción del escudo de Iruñea-Pamplona del año 1423, por el Privilegio de la Unión, donde se menciona lo siguiente “(…) et al derredor del dicho pendon aura un renc de nuestras armas de Nauarra, de que el campo sera de gueulas et la cadena que yra al derredor de oro (…)”. Aquí es donde ojos posteriores a ese siglo, convierten el carbunclo en cadenas, debido esto a que en la descripción heráldica del siglo XV y XVI, el filete pomelado de oro es nombrado como cadena, siempre en singular.
Me parece más que interesante el mencionar que esta misma bordura, está representada en el escudo de el frente del actual Museo de Navarra, fachada fechada en el año 1556 y está junto a unas cadenas puestas en cruz y aspa, que estoy convencido de que no son de Nabarra. La presencia de esta bordura es por un privilegio Real, posiblemente realizado por un rey nabarro, al igual que lleva dicha bordura el linaje de Elizondo, también por concesión de Juan de Albret y Châtillon, rey consorte de Nabarra. Pero esta forma de portar las armas de Nabarra data ya del año 1396, y son otorgadas a Ynego (Iñigo) Ortiz de Estunica (Zuñiga), que paso a ser así parte del blasón de su palacio, ante el compromiso matrimonial contraído por él con Juana de Nabarra, hija natural o bastarda del propio rey Carlos III de Nabarra.
Para concluir, en lo referente al escudo de Real Consejo que estaba en el zaguán del Ayuntamiento pamplonés, decir que seguramente está realizado a finales del siglo XVII o comienzos el siglo XVIII, pues en el están las armas del Reino de Portugal, pese a logar dicho Reino su independencia en el año 1668. Podíamos habla de la representación en este blasón, por ejemplo de la armas de Borgoña moderna, las cuales muchas veces son interpretadas como las armas de Francia o incluso de la dinastía de los Borbón-Anjou, los cuales no tienen ningún derecho de portar las armas de Navarra, aunque sean las cadenas y menos aún si hablamos de las armas del Estado de Nabarra que son en campo de gules, carbunclo cerrado y pomelado de oro, con esmeralda de sinople en abismo.
