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2010/06/14

Estado de Nabarra. Peseteros, hojalateros y abertzales

J.M.Unzueta
Estado de Nabarra. Peseteros, hojalateros y abertzales
Soberanía de Navarra

“España, país de creyentes, de seguidores de Tertuliano, cuna de los padres de la Iglesia y martillo de herejes ya sentenció «credo quia absurdum» (creo porque es absurdo). En su lucha contra los filósofos afirmó: «Creemos, y no deseamos nada más allá de la fe». Razón y Fe se mostraron siempre como antagonistas.” Autor anónimo

El pasado nos enseña como hay que actuar en el futuro, por ello la historia es tan fundamental. El imperialismo lo primero que trata siempre es el de extirpar todo el imaginario autóctono “historia, idioma, costumbres y idiosincrasia” En una palabra “COLONIZACIÓN” llegando incluso a que neguemos y reneguemos de nuestro ser como sujetos políticos nabarros.

Como anteriormente he indicado la importancia de la historia es fundamental y prueba de ello es este artículo de un estatalista nabarro que hurgando en mis papeles he localizado, los hechos se desarrollaron durante el siglo XVIII pero podrían perfectamente estar ocurriendo en la actualidad, creo que poco hemos aprendido, siempre se ha dicho que el pueblo vasco tiene una capacidad innata para crear en general pero es muy malo para la política, creo que la clave está en nuestro nulo conocimiento de nuestra historia, ese vacío el imperialismo Franco-Español-Vaticanista lo ha suplantado hábilmente con ideologías de todo signo y pelaje totalmente ajenos a nuestra tierra, todo ello adosado de tintes clericaloides. El cóctel ha resultado mortal, a todo esto si le añadimos la falta de las claves para la recuperación del Paradigma Nabarro “Idioma nacional+Historia nacional” las consecuencias están a la vista.

El artículo en cuestión lo he reproducido íntegramente y así se titula “Peseteros, hojalateros y abertzales”

El siglo XVIII fue un siglo convulso en la navarra surpirenaica como el final de XVIII lo fue en la norpirenaica. Era el intento de crear las naciones española y francesa más fáciles de gobernar que el imperio de diferentes reinos conquistados y colonias que desde su génesis han sido España y Francia.

El ejemplo francés parecía el más apropiado para la retrasada y convulsa España, la gran solución: el Estado-nación. Un reguero de sangre. Todo menos reconocer la ocupación militar de Estados como el nabarro cuyos habitantes jamás hubieran consentido de forma democrática el Estado nación español, pues se les exigía dejar de ser vascos, por tanto dejar de ser nabarros, para ser españoles.

En ése momento, la pérdida de los Estados ocupados por España, el reconocimiento de sus derechos o la democracia que es lo mismo, hubiera llevado a España a su ruina total. Tras la recuperada libertad de las colonias americanas más interesantes, el poder perder la otra vaca a la cual ordeñar con impuestos, contingentes para sus acciones militares, barcos mercantes y de guerra de nuestros astilleros y bosques, así como el armamento fabricado por nuestras ferrerías, sin olvidar la huerta de nuestra ribera como elementos más significativos, hubiera supuesto la ruina española definitiva, probablemente su extinción pues sería un Estado imperialista sin pueblos a los que someter y explotar e incapaz de generar nada por sí misma.

Las carlistadas, que es de lo que estamos hablando, fueron la excusa perfecta para la búsqueda de la nación española: represión y eliminación manu militari de la resistencia vasca a los últimos vestigios de nuestro Estado: los Fueros, la recopilación de leyes que bajo el Estado nabarro los vascos fuimos dándonos hasta crear el conjunto de leyes que configuraban el "derecho pirenaico", diferente y único en el mundo, leyes que los castellanos no habían conseguido hasta entonces quitárnoslas, aunque sí agujerearlas y torpedearlas por la base: nuestra soberanía (el que manda en última instancia ante una situación de enfrentamiento), gracias a su ejército, ejército español tras la derrota militar de nuestros antepasados y la pérdida por tanto de nuestro Estado.

En aquellas circunstancias el pueblo vasco se alzó en milicias por sus leyes, por sus tradiciones, por su cultura diferente a la española (especialmente la lengua, que tras perder esa guerra sufrió un retroceso espectacular), lo que suponía en la práctica la negación de ser españoles tal y como se estaba creando esa nación de base castellana, restrictiva en lo cultural, en lo religioso, encorsetada en lo humano, de idioma único, nada universal, ni tan siquiera en su destino.

En frente de nuestro pueblo alzado en armas por su idiosincrasia - por su ser vasco -, se encuentran el ejército profesional y los "peseteros". Gente reclutada en la España profunda, sin ideas ni valores políticos, manipulados por sus dirigentes de la España piramidal, dirigentes que les han empobrecido tras perder sus colonias, conducido como pueblo a la rapiña de otros pueblos.

Mientras haya a quién robar seguirá fiel a sus dirigentes como un perro. El pueblo español retrató aquel siglo su alma en la llamada "Guerra de la independencia", cuando tras echar a los franceses, el pueblo en armas y dueño de la situación, pide con los brazos en alto en la ciudad de Valencia "las cadenas" a Fernando VII, colaborador con los franceses, pues no sabían qué hacer son su libertad, como aquél elefante al que se le amarra con una cuerda al nacer y crece amarrado a ella cuando romperla le hubiera sido sencillo.

Pero en el lado carlista estaban también sus famosos dirigentes apodados los "hojalateros", llamados así porque desde su inactividad (salvo para rezar) exclamaban constantemente: "¡Ojala ocurra esto! ¡Ojala ocurra aquello!-" Profecía autocumplida, cuando un objetivo es difícil y uno cree que no puede hacer nada y no hace nada, es seguro que no se alcanza el objetivo.

Esto es lo que ocurría en el siglo XVIII en esta tierra, pero es peor lo que ocurre en la Nabarra del siglo XXI. España (Francia va más avanzada) busca aún su Gran Estado nación, para ellos sobramos muchos, desde luego todos los nabarros. Cuentan, en su indisimulado propósito ahora revestido de la palabra democracia pero vaciada de su sentido, con sus "peseteros" ya instalados entre nosotros tras las carlistadas: ejércitos, policía, jueces, políticos y un largo séquito de funcionarios amarrados por sus dos pesetas, son las amarras de Nabarra a España.

Algunos son españoles de la gran nación: el ejército, policía nacional, guardia civil, jueces o muchos funcionarios y muchos políticos. Aterrizados todos ellos en esta tierra como elementos necesarios de la ocupación y de la construcción nacional española. Pero son peores y más necesarios a España los peseteros nacidos de las entrañas del pueblo vasco, entrañas heridas por el puñal español: ertzaintza, el resto de funcionarios y el resto de los políticos, dispuestos a clavar el ataúd de Nabarra por dos míseras pesetas.

Es tal su apego a esas dos pesetas, que los que se ven como más vascos de entre ellos, cuando España les ha quitado sus dos pesetas por no ser útiles en ese momento para su causa gran nacional, se han rebelado, se han humillado pidiendo al opresor esas dos pesetas hasta que las han conseguido. Enhorabuena, ya podéis volver a gritar a voz de imperio: ¡las cadenas!, o mejor: ¡España, España!, cualquier otro eslogan, cualquier otra reivindicación en nombre de este pueblo en vuestra boca, carece de credibilidad.

Además siguen los carlistas hojalateros, hoy muchos se llaman así mismos "abertzales": apocope de "a ver si sale". Impertérritos desde su casa encienden la televisión, qué grande les parece todo, qué difícil cualquier logro político real para este pueblo, mucho más fácil colaborar, repartirse la migajas de poder, poder español de instituciones españolas…, profecía autocumplida.

Pero el pueblo sigue vivo pese a todos ellos, sin dirigentes que lo sepan llevar, pues como dijo Sancho VI el Sabio, los navarros lo somos por la "fidelidad probada de sus moradores naturales" a Navarra.


El único objetivo con sentido político para este pueblo es la acumulación de fuerzas en la consecución de la libertad de nuestro Estado, cada nabarro que se suma a este objetivo hace que el arco se tense más y la flecha tenga la oportunidad de hacer diana.

Parafraseando al luchador por la libertad Matalas que en el siglo XVII se levantó en armas con el pueblo contra el tirano francés: "Agian, agian, egun batez, jeikiko dira egiazko nafartarrak, egiazko euskaldunak tirano arrotzak botatzeko". Ez etsi, elkartu gurekin egun horretarako prest egoteko, luzea da bidea baina sariak merezi du. Nabarrako Estatua askatzeko politika da herri honentzako sentsua duen politika bakarra, beste guztiak inperialistak ezarritakoak dira, "aber si sale" eta "peseteroei" esker.

NABARRAKO ERESERKIA

Nabarra, reflexiones de un Patriota

Reflexiones de un Patriota by Iñigo Saldise Alda
ASKATASUNA = Baskoinak x Nafar Paradigma

"PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE"

"Aberri askearen alde jende librea jaiki"

"De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"

Navarre shall be the wonder of the world

by WILLIAM SHAKESPEARE

EUSKARA-LINGUA NAVARRORUM

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©NABARTZALE BILDUMA 2011

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